29 September 2009

USAC: nuevo intento de linchamiento

Seguidores del equipo de fútbol de la Universidad de San Carlos (USAC), en la Liga Mayor de Guatemala, golpearon a los árbitros del partido contra Heredia. Incluso los amenazaron de lincharlos... Lamentable.

Yo tengo amigos que estudian en la San Carlos y son excelentes personas, mi papá y sus amigos ingenieros estudiaron allí en los 60's y son hombres de bien. Pero estas acciones de algunos estudiantes destruyen la reputación de la Universidad... Lo mismo ocurrió con el intento de linchamiento de un supuesto criminal hace algunos días (ver POST anterior). CM.

Esto apareció en Prensa Libre (29 sep 09), nota de Luis Barrios B.

"El pasado sábado, el futbol guatemalteco vivió uno de los momentos más vergonzosos de los últimos años, cuando varios aficionados, seguidores del equipo estudioso, agredieron con brutalidad y en la más completa impunidad a la cuarteta arbitral, [...] [Declaración de un árbitro:] una persona con la cara cubierta con un pañuelo y con una chumpa de directivo de ese equipo, también se acercó a nosotros y nos dijo: ‘Lástima que no tenemos gasolina para rociarlos y quemarlos hijos de p...; pero de todos modos aquí los vamos a v... y nadie los podrá ayudar’, [...].

Ver nota completa AQUÍ



28 September 2009

GAM: Linchamientos en Agosto 2009

Informe sobre la situación de derechos humanos y hechos de violencia al mes de agosto 2009, pp. 14-15.

Los linchamientos en Guatemala se han convertido en la manera perfecta de encontrar justicia pronta –si a este tipo de actos vandálicos se les puede llamar justicia, ya que el único ente encargado de impartirla es un juez-, esto en consecuencia de la falta de respuesta que se tiene por parte de las autoridades. El total de personas linchadas en el mes de agosto asciende a 8, de los cuales 7 fueron heridos y 1 persona resulto muerta.


Se ha observado un fuerte ascenso en los linchamientos durante el 2009, en un aproximado del 50% han aumentado los linchamientos en el país, al comparar las cifras del año anterior notamos que el año pasado había reportado 3 casos de muertes por linchamientos, sin embargo el 2009 en el mismo tema aumenta mes con mes. El siguiente cuadro es muestra de lo anteriormente descrito.


Dentro de los casos que llamaron la atención durante el mes de agosto se encuentra el ocurrido el domingo 2 de agosto de 2009 en donde comerciantes del mercado de la terminal en Alta Verapaz, sorprendieron a dos hombres que despojaban de sus pertenencias a las personas que compraban en el lugar.

Los vendedores lograron capturar a uno de estos, ya que el otro se dio a la fuga, lo ataron y golpearon, el delincuente fue identificado como José María Ac, de 38 años, que con esta es la tercera vez que lo sorprendieron robando. La policía libró a Ac de los comerciantes molestos y lo llevaron a un centro asistencial. En el lugar no es la primera vez que los comerciantes capturan a delincuentes, ya que el mes pasado fueron vapuleados tres. Los vendedores molestos de tanta delincuencia amenazaron con quemar al próximo que encuentren robando en el lugar (Nuestro diario, publicación del lunes 3 de agosto de 2009, página 10).

Lo anterior es prueba del deterioro que en el que se encuentra la sociedad guatemalteca, las autoridades no dan respuesta a las demandas de seguridad por lo cual la población se ve en la obligación de proteger sus pertenencias y a los suyos de todo tipo de supuestos delincuentes.

14 September 2009

Intento de Linchamiento en Baja Verapaz

En Km. 139, ruta a Cobán, en Sta. Bárbara hubo accidente de tránsito donde un carro atropelló a varias personas. Se ha conformado una turba que desea linchar al copiloto. El piloto fue rescatado por la policía, según reporta Emisoras Unidas.

10 September 2009

Reflexiones sobre linchamiento en la USAC

por Carlos A. Mendoza

Los videos tomados por los mismos estudiantes de la Universidad de San Carlos de Guatemala nos dejan pensando... ¿Por qué un grupo de estudiantes con acceso a la educación superior decidieron tomar la justicia en sus propias manos?

Cuando se critica a las comunidades indígenas por los casos de linchamiento que ocurren en el interior del país se les llama "salvajes"... Algunos dicen que es por falta de educación, por su situación de pobreza, etc... Pero en el caso de los universitarios, es todo lo contrario: educados por arriba de la media nacional, y también en una posición económica que les libera el tiempo necesario para poder seguir estudiando. Entonces, ¿por qué los "civilizados" caen en la "barbarie"?

Pienso que el caso del linchamiento en la USAC confirma mi hipótesis de las fuertes identidades colectivas que facilitan resolver los problemas de acción colectiva. Los sancarlistas poseen una fuerte identidad colectiva y un amplio sentido de pertenencia a una institución. Ello les facilitó la movilización, la organización, para defenderse ante el acoso de un presunto ladrón.

El caso de la USAC también confirma otra de mis hipótesis de porqué los linchamientos ocurren con mayor frecuencia en las zonas indígenas. En la USAC no hay presencia de las fuerzas de seguridad del Estado, por razones históricas y por la forma en la cual se ha interpretado la idea de la "autonomía universitaria". Ello replica el vacío institucional que se detecta en el interior de la República. Así que, como el Estado no provee seguridad y justicia, las mismas personas (los particulares) se ven en la necesidad de proveer dichos bienes públicos.

De nuevo, fuertes identidades que facilitan superar problemas de acción colectiva, más la ausencia del Estado, son ingredientes explosivos a la hora de casos de delincuencia que atentan contra la vida y la propiedad de los miembros de una comunidad (en este caso la universitaria). Ocurre la violencia colectiva, en forma de linchamientos.

Sería muy fácil hacer una crítica moral a la actitud y comportamiento de los estudiantes sancarlistas. Sin embargo, yo prefiero hacer un análisis más frío, utilizando las variables que he explorado en mi estudio cuantitativo (leerlo aquí).

Hoy, en Emisoras Unidas (programa A Primera Hora), se debatió brevemente el hecho. Se dijo que el linchamiento es un fenómeno "muy guatemalteco," que se ha abordado como un problema de salud mental. Sucede, se insistió, en sociedades donde hay impunidad y donde hubo represión. Pues se ve la “justicia” como resarcimiento moral. El “enojo social” y la “justicia por mano propia” son una expresión de la cólera, se afirmó. Que los estudiantes universitarios linchen en plena ciudad es muy grave, fue la conclusión. Finalmente, se hizo referencia a los antecedentes de los “bautismos” de ingreso a la Universidad, en los cuales la presión del grupo hace que los individuos se comporten de forma distinta a la normal.

08 September 2009

Vapulean a supuesto delincuente en la USAC

Emisoras Unidas reportó que en el Campus Central de la Universidad de San Carlos fue vapuleado, por supuestos estudiantes, un supuesto ladrón que atracaba a los pasajeros de los buses que llegaban a la Universidad. El sujeto fue encontrado desnudo y con múltiples golpes en las afueras de las instalaciones.

29 July 2009

Intento de linchamiento en Escuintla

por Emisoras Unidas (10:30 am)

Esta mañana la PNC rescató a dos jóvenes en la Colonia El Esfuerzo II, de la ciudad de Escuintla. La turba los vapuleó e intentó quemarlos. No dejaron que los paramédicos los atendieran.

28 July 2009

Mapas de Linchamientos

por Carlos A. Mendoza

Hoy me encontré con la agradable sorpresa de la información que ha generado la PDH sobre la violencia en Guatemala utilizando tasas de homicidio por 100 mil habitantes y elaborando mapas para visualizar la geografía de la violencia. Ver documentos AQUÍ.



Los datos estadísticos que se presentan en este informe fueron procesados en la Dirección de Estudio, Análisis e Investigación de la Procuraduría de los Derechos Humanos, sobre la base de datos interna del archivo hemerográfico. Agradecemos que cuando haga uso de esta información se sirva citar la fuente.











Ver documento completo en PDF (incluyendo datos parciales del 2009) AQUÍ

23 July 2009

Linchamientos a nivel municipal, 2006-2008

Carlos A. Mendoza

Continuando con mi política de compartir todos los datos sobre violencia homicida y linchamientos a los que tengo acceso, para facilitar su trabajo a los investigadores sociales, les presento lo que me envió recientemente la Unidad de Información Pública del Ministerio de Gobernación. Los datos son generados por la Policía Nacional Civil (PNC) de Guatemala.

PNC homicidios 2006

PNC homicidios 2007

PNC homicidios 2008

Les recuerdo que para poder compararlos hay que calcular las tasas por 100 mil habitantes. En este caso será un poco más complejo conseguir estimaciones de población a nivel municipal. Si desea solicitar información más específica vaya a este sitio del MINGOB.

17 July 2009

Linchamientos durante junio 2009

por Grupo de Apoyo Mutuo (GAM)
Informe sobre la situación de derechos humanos y hechos de violencia [en Guatemala]
Primer Semestre 2009, pp. 15-16

La violencia que acontece en el país no ha tenido control desde hace un buen tiempo. En algunos casos, esto ha provocado que la población recurra a otros medios que a su parecer son la solución. Los linchamientos continúan aumentando día a día, sin embargo estas prácticas son totalmente ilegales.

A raíz la falta de control por parte de las autoridades, se ha observado durante años, se puede observar que desde el mes de mayo del año pasado se han presentado personas muertas por linchamientos, lo cual muestra la gravedad de los casos, por lo tanto la policía de los sectores que presentan mayor cantidad de linchamientos debe comprometerse a reducir y atender las demandas de los pobladores rápidamente.

El problema principal de estos casos radica en que se continúa linchando a las personas, sin tener ninguna respuesta por parte de las autoridades para prevenirlos, dejando en manos de otras personas la responsabilidad que radica únicamente en el Ministerio de Gobernación a través de la Policía Nacional Civil. El siguiente cuadro muestra los casos de linchamientos que se han presentado durante el mes de junio.



La siguiente gráfica muestra que durante el primer semestre de 2009 se han presentado muertes, siendo el más violento el mes de marzo con 9 casos. El mes de junio reporta un total de 14 casos, correspondiendo a 10 personas heridas y 4 muertas.

12 July 2009

Linchan a dos sujetos en Villa Canales

por Julio F. Lara y Wálter Sactic
Prensa Libre (12 jul 09)

Dos presuntos delincuentes fueron linchados anoche en la aldea Colmenas, Villa Canales, por vecinos enardecidos.

El hecho ocurrió a las 21 horas, informaron los Bomberos Voluntarios, que atendieron la urgencia, pero cuando llegaron, los dos hombres ya no tenían signos vitales.

Una de las víctimas, Manolo Estrada, de 35 años, recibió varios impactos de bala y estaba atado a un poste.

Estrada y el otro sujeto se conducían en una motocicleta, la cual quedó abandonada en el lugar.

Con señales de tortura

El cadáver de un hombre fue encontrado ayer en una caja de cartón; y el cuerpo de una mujer fue hallado en San Juan Alotenango, Sacatepéquez.

En el primer caso, la víctima fue dejada en el basurero clandestino de la 38 calle y 8a. avenida de la zona 1. El cuerpo tenía un disparo en la cabeza y las manos atadas con un alambre.

El cuerpo de la mujer con quemaduras fue encontrado en el kilómetro 89 de la Ruta Nacional Catorce, aldea El Porvenir, del referido municipio.

10 July 2009

Turba lincha a presunto pandillero acusado de asesinato

por Emisoras Unidas
Martes, 07 de Julio de 2009

San Pedro Sacatepéquez, Guatemala.- Un presunto pandillero murió hoy linchado en San Pedro Sacatepéquez, Guatemala, después de que vecinos del lugar lo acusaron de haber asesinado a un poblador.

La víctima identificada como Benancio Cux, de unos 16 años, fue capturado y vapuleado por los vecinos de la aldea Laguna Seca, que lo acusaron de haber dado muerte a cuchilladas hoy al indígena Julio Xuyá, de 32, años.

Cux era al parecer miembro de una pandilla identificada como "Mara 13", según las denuncias de los pobladores.

NOTA: hasta hoy (10 jul 09) me enteré de este caso ocurrido hace tres días. CM.

Otro linchamiento, pero ahora en Suchitepéquez

Según Emisoras Unidas, ocurrió entre Chicacao y Mazatenango. Las víctimas, supuestamente, intentaron asaltar a un taxista que previamente habían contratado para tal trayecto. Parece que los vapulearon. A la mujer que iba con ellos, le cortaron el pelo.

05 July 2009

Los linchamientos persisten en San Juan

Un año y medio hace que surgieron los grupos organizados en las comunidades de San Juan Sacatepéquez. Se trata de hombres con el rostro cubierto que reaccionan ante el llamado de alerta a través de gorgoritos o gritos de auxilio.

Este, según cuentan los miembros de estos grupos, es el método que les ha funcionado para frenar a la delincuencia en el municipio. El miércoles fue linchado Samuel Cotzajay Cubulé de 52 años, quien era acusado de violar a su hija de 9 años.

Los gritos de un hermano de la víctima alertaron a más de 200 vecinos del caserío Los Cux, en la aldea Sacsuy, quienes lo persiguieron y capturaron.

Luego de golpearlo hasta el cansancio, de entre la multitud se oyó un disparo que inmovilizó el cuerpo. De inmediato fue rociado con gasolina y prendido en llamas.

La Policía del municipio fue alertada de inmediato, pero se presentaron horas más tarde acompañando al Ministerio Público que recogió el cadáver. La justificación es la distancia hasta la aldea y que el control por las noches es tomado por la misma comunidad.

Este sector es conocido por las reacciones de este tipo. En septiembre de 2007 fue linchado un pandillero frente a la iglesia de la aldea vecina, Cerro Alto. Luego de que otros tres jóvenes corrieran la misma suerte, los antisociales decidieron entregar sus armas y dijeron públicamente que se retirarían de las acciones delictivas.

Los grupos patrullan por las noches desde las 20:00 horas hasta la madrugada. La participación, cuenta Javier, el único varón de su familia, es obligatoria y el día en que falte a su turno, debe pagar una cantidad para que una persona lo releve.

Cuando la Policía o los bomberos se enteran de un linchamiento, esperan a que el acto sea consumado para entrar a recoger lo que deje la enardecida turba. “En esos casos lo que hacemos es esperar, si intentamos rescatar a la víctima, nos arriesgamos a correr su misma suerte”, refiere el socorrista, Juan Pablo Vargas.

Un policía que pide no mencionar su nombre dice que “hasta nosotros hemos resultado agredidos y nuestras unidades destruidas cuando intentamos rescatar a un hombre que va a ser linchado”.

Reina la desconfianza

Internarse en las reducidas calles de tierra del caserío Los Cux provoca que los lugareños se escondan o dirijan desconfiadas miradas y no accedan a hablar del asunto. Al ver un vehículo extraño, el clima se torna tenso y fluyen los murmullos en kaqchikel al otro lado de los cercos de cañas y casas de bajareque.

Una mujer con un niño a cuestas trabaja en el patio de su casa haciendo tubo para la fabricación de cohetillos y sin levantar la cara dice que no sabe nada del linchamiento.

Fuente: elPeriodico (05 jul 09)

02 July 2009

San Juan Sacatepéquez: otro caso más

Comisaría de la PNC.- Hay tranquilidad y pláticas con la población para disuadirla de más linchamientos, después que aconteció uno en contra de un supuesto violador. Emisoras Unidas.

30 June 2009

Sobre linchamiento en Honduras (seguimiento)

Aquí va la noticia aparecida en los medios. CM.

Buen ejemplo, mal síntoma
El Heraldo (16 jun 09)

Lo ocurrido el martes 2 de junio en Victoria, Yoro, y las medidas adoptadas posteriormente por su gobierno municipal, es un muy buen ejemplo de la colaboración ciudadana con la Policía y de autoridades diligentes en la toma de decisiones; pero también evidencia el avance de la criminalidad en el país y el riesgo latente de que la población en general empiece a hacerse “justicia” por su propia mano.

Según el relato de los hechos, en la mañana del mencionado día, una decena de malhechores a bordo de un vehículo llegó a asaltar un negocio de la localidad.

Un niño avisó a los únicos dos policías que se encontraban en la posta, quienes, pese a la desventaja numérica llegaron apresuradamente a la escena y fueron atacados a tiros por los dos delincuentes que esperaban a sus compinches en el vehículo, y quienes finalmente lograron escapar.

Los otros ocho delincuentes, al darse cuenta de la presencia policial, tomaron como rehenes al dueño del negocio, los miembros de su familia y algunos clientes que se encontraban al momento del atraco.

Cuando los asaltantes intentaban llegar hasta donde estaba estacionado el vehículo del dueño, continuó el intercambio de disparos con los dos policías, que de pronto se vieron fortalecidos por decenas de pobladores armados, lo que atemorizó a los delincuentes que optaron por liberar a sus rehenes y tratar de escapar.

Uno de los delincuentes resultó herido y fue rematado por un poblador, otros cinco huyeron, pero finalmente perdieron la vida a manos de pueblerinos y aldeanos.

Incluso dos que fueron capturados lograron salvar sus vidas gracias a la firmeza de los policías que pese a su agradecimiento por el apoyo recibido de la población, y cumpliendo con su deber, se negaron a entregarlos a la enfurecida muchedumbre que quería lincharlos.

Las ejecuciones extrajudiciales, los linchamientos de presuntos delincuentes y cualquier otra forma de “justicia” de este tipo, no es más que un síntoma más del agravamiento de la inseguridad y la percepción generalizada de que las autoridades encargadas de la lucha contra la criminalidad no están cumpliendo a cabalidad con sus funciones.

La Secretaría de Seguridad, el Ministerio Público y el Poder Judicial deben intensificar la lucha contra la delincuencia a fin de disminuir los altos índices de inseguridad y evitar que se abandone la legalidad y la gente se haga “justicia” por su propia mano.

Fuente: AQUÍ

Noticia de linchamiento en Honduras

Por Laureano Luján
Tela, Honduras

Me informan que nueve supuestos delincuentes fueron linchados en Yoro.

Se supone que era una banda de delincuentes que intentaron secuestrar a un comerciante. La población, junto con dos policías, repelen el intento y los delincuentes se dispersan.

Más tarde los aldeanos empiezan a comunicarse entre las aldeas vecinas y cada aldea elimina al delincuente que pasa por su zona. En total eliminan a 8 (?) y otros dos fueron capturados.

22 June 2009

GAM: Reporte de casos en Mayo 2009

por Grupo de Apoyo Mutuo (GAM)
Informe sobre Situación de los DDHH (Mayo 2009)

Los linchamientos son la respuesta de la población ante la inacción de las autoridades a sus requerimientos. GAM ha resaltado en reiteradas ocasiones que estas prácticas más que solucionar el problema de inseguridad que acontece en el país, constituye otro más y de esta forma nunca se obtendrá la paz que se espera.

Estos hechos ya no son tan espontáneos como en un principio, sino que la población se encuentra ahora organizada para responder a través de estos hechos de violencia a las agresiones de los cuales son víctimas. El mes de mayo reporta un total de 7 personas linchadas, de estas 5 resultaron heridas y 2 muertas, siendo Retalhuleu el departamento con mayor número de personas linchadas.


GAM ha visualizado que el año anterior, en el mismo mes, se empezaron a provocar muertes, estas derivadas de los linchamientos acontecidos en los departamentos, a partir de mayo 2008 las muertes por linchamientos no cesaron, elevando el nivel de conflictividad de este grave problema que afronta el país. La siguiente gráfica es muestra de lo anteriormente descrito.

20 June 2009

Comunitarios aplican ley indígena a sindicados de robo

por Ángel Julajuj
Prensa Libre (20 jun 09)

Sololá.- Unos mil 500 pobladores de la comunidad Chaquijyá, de esta cabecera departamental, aplicaron el castigo indígena a tres señalados de haber robado un automóvil.

Se trata de Gregorio Cuy y los esposos Ester Nohemí Noriega Hernández y Daniel Bartolomé Bocel Saloj.

Los tres fueron señalados de que el 7 de mayo recién pasado solicitaron al fletero Lucio Cosigua un viaje de Sololá a Villa Nueva, Guatemala.

Cuando llegaron a su destino, un hombre los encañonó, los bajó y se robó el vehículo.

Sin embargo, el ladrón chocó y mató a un transeúnte. Como quedó herido, la Policía Nacional Civil lo aprehendió.

La sorpresa fue que el delincuente, identificado como Carlos Noriega, es hermano de Ester Nohemí, por lo que los comunitarios consideraron que el robo del vehículo estaba contemplado cuando pidieron el flete, y que todo era parte de un plan que fracasó debido al accidente.

El proceso

El fletero Lucio Cosigua denunció a los asaltantes con los alcaldes comunitarios y el Consejo Departamental de Desarrollo, los cuales acordaron que los señalados pagaran el valor del automóvil —los esposos Bocel Noriega, Q25 mil, y Gregorio Cuy, Q10 mil—.

Los señalados tuvieron 30 días para pagar; sin embargo, solo consiguieron Q1 mil.

Las autoridades indígenas consideraron que aquellos habían tomado la condena como un juego, lo que causó que el castigo fuera público.

Ester Nohemí Noriega Hernández y Daniel Bartolomé Bocel Saloj recibieron 40 azotes cada uno, de manos de Daniel Bocel, padre del esposo.

Bocel padre aseguró que estaba preocupado por los actos de su hijo y su nuera, pese a que ha intentado ayudarlos en varias ocasiones, para solventar sus problemas económicos.

A Gregorio Cuy lo obligaron a dar cuatro vueltas de rodillas en la cancha de baloncesto de la comunidad. Como acto de solidaridad, la esposa de Cuy recibió el castigo junto con su esposo.

Luego de que les aplicaron el castigo, las autoridades les dieron 15 días más de prórroga, para que paguen los Q35 mil. De lo contrario, serán castigados de manera más severa.

15 June 2009

Más linchamientos

Editorial La Hora (15 jun 09)

Los datos estadísticos dan cuenta que sin llegar aún al medio año, estamos a punto de superar la cantidad de linchamientos que se produjo el año pasado, lo que viene a evidenciar cuán seria es la situación y, sobre todo, el nivel de desesperación que prevalece entre una población harta de todas las formas de criminalidad y violencia que el Estado no es capaz de contener.

El Gobierno se siente reconfortado porque las protestas derivadas del asesinato del licenciado Rodrigo Rosenberg han bajado de tono y amainado notablemente, al punto de que el mismo Presidente dice que la crisis ya pasó y que no dejó mayores daños políticos al Gobierno. Pero ese respiro que está dando la sociedad al Gobierno tiene que servir para implementar acciones de fondo a fin de controlar la situación de violencia, porque ya quedó demostrado que existe volatilidad en el ambiente y que la población empieza a mostrar su cansancio con manifestaciones de protesta que comprometen la frágil institucionalidad del país.

Los linchamientos son la reacción de los guatemaltecos a la ausencia de justicia y de seguridad, es decir, a la incapacidad de sus instituciones para cumplir con los fines esenciales del Estado que consisten cabalmente en velar por la vida, la seguridad y la pacífica posesión de los bienes de las personas. Tienen además el serio problema de que se dirigen a quienes son sospechosos de cometer un delito, lo que significa que cualquiera que "parece" puede ser perseguido y hasta asesinado brutalmente por turbas que actúan sin control ni medida y sin establecer plenamente la responsabilidad de las personas. Además, generalmente no hay proporcionalidad entre el daño causado y el castigo que se propina a las víctimas del linchamiento.

Y si algo corrobora la fragilidad del Estado, al punto de que virtualmente nos coloca en condición fallida, es esa situación de pueblo sin ley, donde las turbas operan con la más absoluta impunidad para decidir sobre vidas y haciendas de las personas en sus respectivas comarcas. Se trata en verdad de una situación lamentable, penosa y desesperante, porque lejos de que los linchamientos ayuden a generar más seguridad, ponen la vida de todos pendiente de un hilo. Basta caerle mal a alguien en una comunidad o ser víctima de una falsa delación, no digamos un accidente de tránsito en el que se atropelle a alguien, para que uno pueda perder la vida a manos de enardecidos vecinos que actúan sin saber siquiera por qué ni contra quién.

La sangre de los linchados cae sobre los juzgadores venales, los fiscales corruptos y policías mordelones que han prostituido el sistema de justicia en Guatemala.

Analizan acerca de linchamientos

por Ángel Julajuj
Prensa Libre (15 jun 09)

Sololá.- Instancias judiciales de 19 municipios se reunieron y analizaron el tema de los linchamientos, porque este departamento ocupa el quinto lugar, según estadísticas registradas en 2008.

Luna de Estima, coordinadora del programa educativo del Organismo Judicial, expuso que la idea es fortalecer las acciones para las prevenciones de estos casos; por ello se contó con la participación de los jueces de Paz, Tribunal de Sentencia, Defensa Penal, Ministerio Público, Comisión Presidencial de Derechos Humanos (Copredeh), sectores civiles y jefes de las subestaciones de la Policía Nacional Civil.

En entrevista con autoridades indígenas, las cuales no quisieron identificarse, indicaron que la población está cansada de ver que se efectúan capturas y al día siguiente los infractores de la ley están libres; y de los allanamientos a varios inmuebles una semana después, cuando ya no se localiza ninguna evidencia.

El líder comunitario Manuel De Jesús Samínez manifestó que lo más común en Sololá es que la Policía siempre deja libres por dinero a los presuntos delincuentes.

Carlos Iboy, de la Copredeh, citó que lo que se pretende es hacer conciencia y crear una red departamental de instancias para la prevención de estas situaciones.

10 June 2009

Actualidad e historia

por Carlos A. Mendoza

Actualidad

Emisoras Unidas ha informado que, como resultado de un asalto a un bus urbano, los pasajeros lograron coordinarse de alguna forma para capturar y vapulear a los asaltantes. Finalmente, los entregaron a las autoridades.

Esto me llama la atención porque los asaltantes se arriesgan al subir a un bus lleno de personas, pues ellos saben que a los pasajeros les es casi imposible superar el problema de la acción colectiva (o caen en el dilema del voluntario). Este no fue el caso.

Historia

Buscando otros datos, me econtré con un antecedente más de los castigos públicos y físicos en lugares predominantemente indígenas, durante el período colonial. En este caso, ordenados por la autoridad religiosa del pueblo (Salamá, Baja Verapaz) para intentar disminuir el alcoholismo.

"A la quinta respondo que no he notado cosa especial en estos hijos más que el ser los más [inclinados] a la [vevida] de la Chicha, lo que con algunos asotes correspondientes a la Culpa, dados por la Justicia a pedimento mío, y algunos días de trabaxo en obras públicas, que nunca faltan, está muy corregido."

Fuente: Fragmento de Testimonio de las respuestas dadas por los curas del Arzobispado de Guatemala en la visita canónica que de sus beneficios hizo el Yllustrisimo Señor D. Pedro Cortés y Larraz. Año 1771. Autor: Fray Benito Ximaranes (1771). AFEHC.

21 May 2009

¡Hasta los políticos locales le tienen miedo a las turbas!

Prensa Libre (21 may 09)

“Pido a gritos que resuelvan este recorte, porque no tengo ni para pagar a los peones. En Concepción, Sololá, me van a linchar, porque no podré pagar sueldos. El Gobierno nos llama a manifestar, y nos paga recortándonos el presupuesto”.

BACILIO JURACÁN, Alcalde de Concepción, Sololá, por recorte presupuestario.

Huehuetenango otra vez con problemas

por Mike Castillo
Prensa Libre (21 may 09)


La muerte de un piloto y su ayudante, ayer en la mañana a manos de sicarios, así como la detención de uno de los presuntos responsables del hecho desataron la ira de los pobladores, quienes intentaron hacer justicia por su cuenta, pero al no lograrlo terminaron quemando la Comisaría 43 y destruyeron varias unidades de la Policía Nacional Civil (PNC).

Las fuerzas de seguridad recibieron una llamada telefónica en horas de la mañana, donde les informaban de un ataque armado contra un bus urbano en la 11 avenida y 8a. calle de la zona 1, que cubría la ruta de La Terminal, zona 5, al centro de la ciudad.

En el hecho murió el piloto Víctor Hugo Xutuc, de 30 años, de siete balazos, mientras que el ayudante José Octavio Cobón Vásquez, 20, resultó herido y fue llevado de emergencia al Hospital Nacional, en donde falleció horas más tarde.

Vicente Méndez, auxiliar fiscal del Ministerio Público (MP), informó que el móvil del crimen fue por negarse a pagar una extorsión, extremo que es investigado. En el lugar del crimen fueron localizados nueve casquillos calibre 9 mm y otras evidencias que quedaron en poder del MP.

Comienza la trifulca

Un grupo de unos 150 pobladores se dirigió a la Subestación 43-11 de la PNC, con intenciones de hacer justicia por su cuenta, pues se enteraron de que en el lugar estaba detenido uno de los supuestos responsables del asesinato.

Al no encontrar al detenido se fueron hacia la Comisaría 43, en donde después de dialogar durante una hora con policías, comenzó el enfrentamiento, ya que éstos se negaron a entregar al supuesto capturado. En ese momento se sumaron otras mil 800 personas, aproximadamente.

Los inconformes prendieron fuego a unas llantas frente a la sede policial, y minutos después rociaron gasolina para que las llamas se extendieran al interior del inmueble. Los agentes respondieron al ataque y lanzaron bombas lacrimógenos para dispersarlos, pero no lo lograron.

Un autopatrulla que se encontraba adentro del edificio fue incendiada, mientras que otras unidades fueron destruidas en distintas calles de la ciudad, por personas que se organizaron para repeler a los policías.

Afectados

Como ocurrió el viernes 23 de abril recién pasado, estudiantes de las escuelas de párvulos, Edelmira Mauricio, y de primaria, Jacinta Molina, sufrieron intoxicación por los gases lanzados por la fuerza pública. Socorristas de los Bomberos Voluntarios evacuaron a los afectados, lejos de donde se registraron los problemas.

La profesora Sandra Argueta lamentó que Huehuetenango se haya convertido en un lugar donde los estallidos sociales se hayan vuelto algo común, y lo peor es que no encuentran ninguna solución.

Leer más AQUÍ

20 May 2009

Extorsiones y asesinatos de pilotos llegan al interior

por Mariela Castañon
La Hora (20 may 2009)

Luego del asesinato de un piloto en Huehuetenango, se capturó a un presunto responsable del hecho, la población exigió se les entregara al acusado, pero como no cedió, quemó la subestación de la Policía, ubicada en esa localidad.

Según se dio a conocer, tras la muerte del conductor Víctor Hugo Xucté, de 37 años, la Policía Nacional Civil detuvo a un hombre sindicado del crimen; en este hecho también resultó herido el ayudante José Octavio Cobán, de 20.

La población enardecida, quiso tomar la justicia por sus manos y exigió a las fuerzas de seguridad entregaran al sindicado, con el fin de lincharlo, sin embargo los agentes no cedieron, fue por ello que prendieron fuego a la subestación policíaca.

De acuerdo con Bomberos Voluntarios Departamentales, han atendido varias emergencias de pilotos y ayudantes del transporte; sin embargo, tres han muerto en el intento de salvarles la vida.

Al cierre de este vespertino, las fuerzas de seguridad intentaban restablecer el orden público, ya que se vivía un caos.

Disturbios en Huehuetenango

Emisoras Unidas reporta que han habido serios disturbios en Huehuetenango, pues los pobladores han quemado una estación de la Policía Nacional Civil, molestos porque no se les entrega a un detenido, presunto asesino de un piloto de autobuses urbanos.

10 May 2009

Entrevista sobre los linchamientos

Para el artículo de elPeriódico, titulado "El linchamiento del sastre" y escrito por Marta Sandoval, se utiliza como insumo una entrevista que ella me realizó vía correo electrónico. La pueden leer completa a continuación. CM.

Cuestionario sobre los linchamientos en Guatemala

Preguntas: Marta Sandoval, elPeriódico
Respuestas: Carlos A. Mendoza (04 marzo 2009)

1. Es interesante que al empezar la época de paz, es también cuando surgen con más fuerza los linchamientos ¿Es una herencia de la guerra?

Aquí hay una premisa que podría estar equivocada. ¿Cómo sabemos que es a partir de la firma de los Acuerdos de Paz que empiezan los linchamientos? Realmente no hay datos para verificarlo. Lo que sucede es que MINUGUA empieza a registrar los casos en esa fecha. Nadie lo hacía antes.

Es necesario que A ocurra antes que B si queremos afirmar que A causa B, pero no es suficiente. El que algo ocurra (linchamientos) después de otro evento (guerra) no indica causalidad, puede ser simple casualidad. Se necesita explicitar los mecanismos causales para demostrar cómo A produce u ocasiona B. Eso no se ha logrado en el caso de los linchamientos. Seguimos manejando simples hipótesis.

He afirmado en mis trabajos de investigación que la guerra no lo explica todo. Podría explicar parte del fenómeno, como el repertorio de castigos públicos adoptados por las comunidades que linchan. Pero no basta la guerra para explicar el surgimiento de los linchamientos. Hay países donde hay linchamientos y no hubo guerra, y a la inversa, hay lugares donde también hubo conflicto armado pero no se han dado linchamientos.

Incluso, se sabe que los linchamientos han existido en Guatemala desde antes del conflicto armado. En documentos de mediados del siglo XIX un juez da testimonio de la “vuelta al sistema de azotes” como práctica de castigo físico en los pueblos de indios. Ver trabajo del historiador Brian F. Connaughton (2001), titulado "Moral pública y contrarrevolución: Nueva normatividad socio-gubernativa en Guatemala, 1839–1854. Parte segunda", pp. 188-129.

Por otro lado, también se podría explorar la hipótesis de que los linchamientos son “herencia de la paz”, en el sentido que fue el repliegue militar el que dejó un vacío de poder en el interior de la República. Cuando el Ejército regresa a los cuarteles, desaparece del área rural la única entidad del Estado con capacidad real para ejercer el poder coercitivo.

2. ¿Cómo nos quitamos el estereotipo de que los linchamientos son exclusivos de los pueblos indígenas? ¿Qué necesitamos entender para romper estos prejuicios?


Es un error afirmar que son “exclusivos de los pueblos indígenas” porque también han ocurrido en regiones no-indígenas, pero la evidencia empírica (los datos) indican que hay más probabilidad de que ocurran en comunidades indígenas.

Los datos de MINUGUA muestran que en el 79% de los casos se trató de comunidades indígenas, en el 8% de los casos de comunidades mixtas (compuestas de indígenas y ladinos), y en el restante 13% de comunidades ladinas.

Lo importante es entender por qué ocurre con más frecuencia en comunidades indígenas. Yo he sugerido la hipótesis de que el componente colectivo de los linchamientos es facilitado por la enorme capacidad de organización, coordinación y contribución para proveer bienes públicos, que poseen las comunidades indígenas, en comparación con las comunidades no-indígenas.

Las fuertes identidades étnicas, o territoriales, y el agudo sentido de pertenencia a la comunidad hacen que una ofensa contra un miembro de la misma sea considerada como algo que afecta a todos los vecinos. Algo similar ocurre en los mercados, sean estos capitalinos o de cabeceras departamentales o municipales. Así es más fácil la movilización para resolver (o enfrentar) un problema concreto, en este caso la delincuencia. Ver cómo lo han planteado Adams y Bastos (2003) en “Las relaciones étnicas en Guatemala, 1944-2000” (CIRMA, pp. 173-179).

Los datos de violencia homicida en general van en contra del estereotipo de que los indígenas son más violentos (“salvajes”) que los ladinos. Pues, como se ha documentado en varias oportunidades, las tasas de homicidios son muy altas en los municipios no-indígenas del país, mientras que son bastante bajas en los municipios indígenas (comparables con las de los países nórdicos).

Sin embargo, en el caso específico de la violencia colectiva en forma de linchamientos, los datos internacionales también apuntan a la influencia del “factor étnico”. Basta con examinar los casos de linchamientos en México, Bolivia, Perú y Ecuador. Para una exploración más detallada de las distintas hipótesis y las comparaciones internacionales, leer mi artículo publicado en la Revista El Cotidiano No. 152, Noviembre-Diciembre 2008, titulado “Linchamientos en México y Guatemala: reflexiones para su análisis comparado” (pp. 43-51).

3. Si la guerra es una de las causantes de los linchamientos, ¿cómo se explica que no ocurra en El Salvador, con circunstancias muy similares a las nuestras?

Exactamente esa pregunta me llevó a explorar otras variables. Leer lo que escribí al respecto en el ensayo de El Cotidiano, p. 47.

4. Los linchamientos pueden ser, de cierta manera, una escuela del ejército. ¿Lo aprendimos de ellos?

La “escuela del terror” viene desde mucho más atrás en nuestra historia. Recordemos que Pedro de Alvarado decidió quemar a los Señores de Utatlán. Los azotes en la plaza pública era algo común en tiempos de la Colonia. Eso entró a formar parte del “repertorio de castigos públicos” de las comunidades. Lo mismo ocurrió con los castigos aplicados por ambos bandos durante el reciente conflicto armado. Se intentaba aterrorizar para dejar un precedente que tuviera poder disuasivo.

Leer mi POST en el BLOG sobre linchamientos, titulado “Repertorio de castigos públicos: aprendizaje por imitación”. En el mismo se ilustra cómo el castigo colonial es retomado por los indígenas en contra de los mismos colonizadores.

5. ¿Quién es el instigador? ¿Es un líder, la comunidad, alguien apreciado o puede ser cualquiera? ¿Por qué la gente le obedece?

MINUGUA estableció que en el 78% de los casos, la propia comunidad fue la “instigadora”. En un 12% de los casos fueron las autoridades locales las instigadoras de la turba. Ex agentes del Estado contrainsurgente, como antiguos comisionados militares o patrulleros civiles, constituyen el 4% de los casos donde se verificó al instigador. El restante 6% de los instigadores fueron individuos no identificados plenamente.

Considero que se necesita más trabajo de campo (de tipo etnográfico) para entender bien cómo funcionan estos mecanismos de movilización para la violencia colectiva de carácter punitivo.

6. ¿Los linchamientos pueden ser planeados? Tenía la idea de que eran un acto emocional, fruto de un momento de enardecimiento…


Lo que generalmente se contrapone a “emocional” es “racional”. Yo creo que sí hay una racionalidad en los linchamientos. No son fruto de lo que llaman “histeria colectiva”. Por eso apliqué la teoría de la acción colectiva para intentar explicarlos (Ver mi ensayo de 2003). Sin embargo, la racionalidad de este tipo de violencia no implica una “planificación” previa. Claro que se requiere coordinación, convocatoria, distribución de tareas… pero no por medio de instituciones formales (digamos organizaciones locales de defensa civil), sino generalmente por medio de instituciones informales (la campana, los rumores, etc.). Aquí también se requiere más trabajo de campo, por ejemplo: entrevistas a quienes han participado en las turbas.

7. En un linchamiento todos son cómplices. ¿Se ha castigado a alguien? ¿Se podría sancionar o juzgar a todo el pueblo?


De los datos proporcionados por MINUGUA se puede concluir que los principales actores de la violencia colectiva son un pequeño número de instigadores y perpetradores, generalmente hombres de unos 35 años de edad. La mayoría de las personas que conforman la turba son, de hecho, espectadores pasivos.

No tengo a la mano los datos del Organismo Judicial. Habría que hacer esta pregunta a ellos.

8. ¿Qué actitud tienen las autoridades ante los linchadores? ¿Ellos también quedan en la impunidad?

Precisamente, eso está en la raíz del problema. La impunidad es una de las principales explicaciones que dan los miembros de la turba para justificar su “impartición de justicia”.

Además de la impunidad, me preocupa que el Estado todavía no comprende el fenómeno. Por ello, sus políticas para controlarlo no han sido efectivas. Por ejemplo, la explicación que el Organismo Judicial ha dado es la ignorancia de la gente respecto al sistema legal del país.

9. Usted menciona que es un comportamiento epidémico... ¿Es decir si un pueblo descubre que funcionó en el otro lo aplica también?

Sí. Esto todavía no se ha demostrado con los datos, pero hay indicios de difusión por imitación. El “contagio” respecto a previos linchamientos parece ser mitigado por la distancia geográfica y depende también de la severidad del caso previo.

10. ¿Cuál es la diferencia entre la limpieza social y los linchamientos? ¿Sólo la cantidad de actores involucrados?

No. En la llamada “limpieza social” hay transacciones económicas de por medio. Se le paga a un grupo o persona encargada de eliminar a los supuestos delincuentes. Está más organizado el asunto. Además, se hace con mayor discreción, a escondidas. Los cuerpos de las víctimas se abandonan en lugares poco transitados. En este sentido, el mensaje que se envía a los potenciales delincuentes (o “indeseables”) es menos explícito. En realidad no se sabe por qué los eliminaron.

Se dice que la “limpieza social” se practica en el Oriente del país, generalmente por medio de armas de fuego. Pero no conozco datos que nos permitan saber qué porcentaje de los homicidios en el Oriente se deben a este fenómeno.

11. ¿Qué papel juegan la radio y los medios en la organización de linchamientos?

Se ha dicho que juegan un papel importante en la difusión del fenómeno, pues las personas sólo imitan modelos cuando están disponibles y se percibe que tienen algún valor práctico, es decir que se cree que funcionan para resolver un problema concreto. Las noticias sobre linchamientos, en teoría, facilitan esa disponibilidad de modelos. Pero no conozco ningún estudio que demuestre esto para el caso de los linchamientos.

Sin embargo, he notado cierta auto-censura de parte de los mismos medios. A veces se escucha la noticia en la radio, pero no siempre aparece en los medios escritos (al menos en los electrónicos que yo monitoreo).

12. Dice Edelberto Torres que está época más que posbélica se está convirtiendo en Prebélica. La violencia va en aumento. ¿Podría darse otro conflicto armado?

A lo mejor no es “post” ni “pre” sino simplemente bélica. Las tasas de homicidios van en aumento desde el año 2000 (ver mis POSTs en el BLOG de CABI llamado The Black Box http://www.nd.edu/~cmendoz1/homicidios.htm), y están ya por arriba de las tasas estimadas para dos de los años más cruentos del conflicto (1980-81), aunque posiblemente todavía lejos de la tasa estimada para 1982 (no hay datos oficiales de esa época).

Para ver cifras del conflicto armado:

Ball, P. (1999). AAAS/CIIDH database of human rights violations in Guatemala (ATV20.1). http://shr.aaas.org/guatemala/ciidh/data.html (7/24/2004).

Ball, P., P. Kobrak, et al. (1999). State Violence in Guatemala, 1960–1996: A Quantitative Reflection. Washington D.C., AAAS.

13. ¿Qué pasó con los soldados rasos después de la paz? ¿Habrán regresado a sus comunidades a transmitir la cultura de violencia que les enseñaron? ¿Cómo se reinserta en la sociedad un hombre que muchas veces tuvo que combatir contra su propia gente?

Realmente no sé. Se dice que muchos soldados están trabajando en las empresas privadas de seguridad. Habría que verificarlo. Se estima que hay más de 100 mil agentes privados en el país.

Recuerdo que en 1999, cuando coordinaba un estudio sobre la violencia en Guatemala (CIEN-BID), los de MINUGUA decían que la reinserción de los excombatientes había sido exitosa. Al menos en el sentido de que no se formaron bandas de delincuentes como ocurrió en Nicaragua. Desconozco si alguien ha dado seguimiento a esto.

CMA/4mar09.

¿Qué opinan sobre los linchamientos?

Los comentarios al artículo anterior (El linchamiento del sastre) publicado en elPeriódico también son dignos de estudio. Nos revelan los modelos mentales compartidos por muchas personas. CM

1. Douglas L Mejía: El linchamiento debe ser considerado un delito. ¿Cómo es posible que la iniciativa de ley no avance desde el 2001?

La ley por mano propia es resultado del peor de los 3 poderes del estado: el sistema de justicia con todos sus organos.

2. Lic. Ricardo Villate V.: El artículo sólo se merece un concepto y es EXCELENTE y a la autora FELICITACIONES.

3. Rosana Muñoz: Siempre sucede lo mismo, ahora el victimario es considerado víctima, y la verdadera víctima, la secuestrada, que nadie se acuerda de ella, de su sufrimiento, hicieron el mismo reportaje con los familiares de la secuestrada, lo que ellos sufrieron, de una cosa es cierto, pueblo pequeño infierno grande, en toda poblacion pequeña, uno sabe de que pata cojea cada uno de los vecinos,

4. David de Leon: Qué pena por esta persona si era inocente, pero la culpa aquí la tienen las autoridades de gobierno, el organismo judicial y el ministerio público, son tan corruptos que la población ya no confía en ellos.

5. Jorge Solano: Excelente artículo. Triste al mismo tiempo. Qué podemos esperar con gobernantes que no se dedican a sus obligaciones. Hoy la preocuapación es su paquetazo fiscal, el despilfarro de cohesión social, etc, entre otras estupideces.

6. Carlos M. Gonzalez: Qué tremendo drama en esta narrativa y qué dolor para las familias involucradas (de los ofendidos y ajusticiados ) pero qué vergüenza los DIPUTADOS al no darle la importancia que esta Iniciativa merece, no podemos permitir que esto continue es de URGENCIA RENOVAR LA LEGISLACION POR COMPLETO, y empezar a educar a nuestos hijos no podemos involucrarlos en actos de violencia como lo describe en reportaje.. Felicitaciones Sra. Sandoval creo que el escribir sobre ello en un momento le hizo un nudo en la garganta, es crudo pero real y duele tanto porque en un pais tan lido existe tanta VIOLENCIA. Un chapin lejos de su hogar.

7. Rosa Tock: Otra hipotesis: la impunidad como principal factor de mobilización. Si las comunidades se organizan rápidamente para cometer un crimen, cómo es que no se mobilizan de igual manera para prevenirlo?

La violencia fríamente calculada, la represión y el miedo son los resabios más profundos y difíciles de desmantelar después del conflicto armado. Se selló la guerra, pero no se hizo justicia ni el Estado asumió su papel como el legítimo árbitro en la seguridad y la aplicación de la ley.

La inoperancia y falta de coordinación de instituciones de seguridad y justicia casi inexistentes en áreas más remotas, en donde la represión contra la población civil se legitimaron como parte del conflicto interno, siguen siendo caldo de cultivo para esta y otras expresiones de impunidad en el pais.

La pregunta entonces es: ¿De qué manera se revierten las lealtades, los recursos y el potencial de mobiización local (tanto rural como urbano) para un cambio que demande justicia, legitime a las instituciones, reconstruya el tejido social y prevenga esta y otras formas de violencia?

8. Jorge Rodríguez: Tiene mucha razón Mendoza: lo único que quisiera agregar es ese sentido distorsionado de comunidad que se consolida en una sociedad fallida. Recuerdo cuando de niño oí una plática con personas adultas en un pueblo de Chimaltenango: era una historia de odios que habían concluido en asesinatos, no solo crueles sino llenos de detalles macabros. No quiero demonizar, pero por eso no me gustan los discursos étnicos; aunque sean bienintencionados, estos siempre guardan la posibilidad de estos odios que de repente se desbordan. Me imagino que José era 'creído' porque ganaba bien; le caía mal a alguno de los principales de la comunidad.

9. Oscar Márquez: Disculpen si ofendo a alguien, pero en esos pueblos si que son unos salvajes.

10. Jorge Hernández: Antes que nada, es un artículo que deja ver la realidad de la gente de poco entendimiento. Los linchamientos se dan no por raza o nivel social si no por deshumanización del individuo que participa en un acto de salvajismo. Es cierto, las leyes no se cumplen, pero como sociedad, los linchamientos solo llevan a la destruccion de la misma. La violencia solo trae mas violencia.

11. Rigoberto Lopez Ch: Es cierto que la gente está harta de corruptos y ladrones,, pero la solución es PATETICA, excelente el articulo refleja nuestro absoluto subdesarrollo.

12. José Godinez: Muy buen articulo, revela realmente la realidad de las comunidades en nuestro pais, describe la forma grotesca, violenta y salvaje con que estos grupos toman la justicia por su mano, lo mas lamentable que lo estan transmitiendo de generacion en generacion y se vuelve hasta algo "normal" dentro de la comunidad; a diferencia de los delincuentes en el area urbana que se organizan en grupos, al final violencia es violencia y es reprobable. Por otro lado, lo que se menciona en el artículo, pienso, que no se debe confundir la magnesia con la gimnasia, como comparar estos hechos, con lo de paises nordicos, por favor, no tiene la menor idea de lo que dice.

13. Anibal Perez: Lío de líos y, encima, aderezado con una "explicación" sociologica!. Esas comunidades carecen de todo: infraestructura, nivel aceptable de educacion formal (entendida en su nivel de simple instrucción para que lean, siquiera, para que su cerebro desarrolle inteligencia mas alla del rancho!), equivocado sentido de comunidad (eso no significa que, a lo de chispas!, se reunan tanto para lo positivo (temas escolares como municipales) como para lo negativo (borracheras y linchamientos sin que medie un mínimo sentido de busqueda de la verdad. Esa clase de "principales" debe desaparecer paulatinamente: son producto de las carencias de los pueblos y herederos de una confusa cosmogonia que no apunta a nada concreto (revisen las palabras del llamado "principal": peroratas y negaciones cerradas, tajantes y groseras). Desde luego, las soluciones no serán fáciles como no son fáciles de construir, enraizar y mantener una sólida superestructura de leyes, reglamentos, recolección de impuestos y evitar que los alcaldillos abusen de su puesto. De todas maneras es bueno ir a esos pueblos en cuadrilla: en grupo es más dificil que los "confundan" con delincuentes. Viene como anillo al dedo, porque retrata con exactitud la tragedia aqui descrita, la actitud del hermano de Pancho Villa ante el chisme de una acusacion contra uno de sus filas: "ajusilenle, después viriguas".

14. Haroldo Castañeda: Excelente nota! Las cosas lamentables que hay en nuestro país, pero de qué otra manera nos defendemos si no es "ojo por ojo"?? Confiamos en el MP o en la PNC? Sabemos la respuesta. NO. Reitero mi felicitación por el reportaje!

15. Herbert Rivera: Este artículo lo único que refleja es los sub-desarrollado que seguimos y seguiremos siendo............. qué lástima.

16. Dennis Recinos: Esto es culpa de los encargados de administrar la justica ya que la población esta cansada de investigaciones inconclusas como las del MP y de jueces corruptos.

17. Patricia Osorio: Qué gente más salvaje, tanto los violadores como los del linchamiento... la verdad que para estas culturas mayas, nada nuevo... así sacrificaban a los de tribus contrarias desde épocas inmemoriales. Qué pena si este pobre hombre fue una víctima.

18. Teresa Rodríguez: José es una víctima porque aunque hubiera sido culpable lo que merecía es un juicio y después 30 o 40 años de cárcel pero no morir quemado y torturado por todos, porque entonces todos se convierten en asesino. Y por cierto excelente articulo.

19. Jaime López: no estoy de acuerdo con el asesinato, pero tambien a los que se desgarran las vestiduras hay que recordarles en qué país vivimos, porque no se atienden con igual esmero a las víctimas?, se trata de idealizar a los delincuentes por qué será? si recurrimos al estado de derecho (policia, jueces , etc. ) es muy grande el desencanto. por eso la gente honrada ya no acude a ellos.

20. Walter Estrada: La Rigoberta y las premios nobel debien organizar talleres de sensibilización a estas comunidades, en vez de gastarse tanta plata en congresos millonarios. Sobre el tema, creo que Rigoberta está muy lejos de esta realidad.

21. Carlos Mendoza: Para aclarar al Sr. José Godínez, la comparación con los países nórdicos es válida, pues me refiero a las tasas de homicidios. Sobre violencia homicida puede ver datos aquí:

http://www.nd.edu/~cmendoz1/homicidios.htm


Para leer la entrevista completa que me hizo Marta Sandoval pueden ir aquí:

http://linchamientos.blogspot.com/2009/05/entrevisa-sobre-los-linchamientos.html


Se me olvidaba una aclaracion sin importancia. No soy sociologo, sino economista y politologo.

22. Josue Augusto Perez Figueroa: !Requiem por Guatemala!

Los gobernantes (cuales?), los jueces (?) tienen mucha culpa. Un Estado se erige para respetar la vida, y en nuestro caso es lo contrario. El Estado se ha erigido para NO RESPETAR LA VIDA y poco importa a los gobernantes lo que pasa con esos linchamientos. No apoyo tales actos y tampoco los del CANG son santos de mi devocion pues a ellos parece que no les afecta nada de nada tales hechos y guardan mutis, y los de la CC estan preocupados por los 85 mil que ganan es el salario minimo y estan peleando por sus prestaciones. Cual es el sentir de la CSJ, de la CC, del MP, de la PGN, ante tales hechos y a quienes la CONSTITUCION, torpemente les ha econmendado el ORGANISMO JUDICIAL para que con su "curriculum" de jurista pueden ejercer tan alto cargo. No sentiran estos profesionales del derecho que han defraudado la confianza que los CONSTITUCIONALISTAS (abogados tambien) les honraron con semejante privilegio. Si a Gandara y Colom les queda grande el traje de funcionarios publicos, cuan grande les quedara el traje a nuestros abogados y notarios?

Porque si los jueces temen por su vida, les recuerdo no solo los militares tienen que morir por la patria sino todo ciudadano, porque dulce cosa es morir sirviendo a la patria. Digo yo.

23. Mauricio Sis Sajcap: Al final de cuentas el calificativo de "salvajes" es valido. Soy parte de esta raza indigena, que esta totalmente fuera de los planes de gobiernos, de politicas de insercion y conformar una sociedad integrada, sin discriminacion, al mismo nivel que los demas. De esta cuenta la eduacacion que debiera llegar a toda la poblacion y que esta consignada en la constitucion como deber de estado, no la hay o es escasa y precaria. Y asi como no vamos ha hacer un pueblo de salvajes, sin respeto, dialogo, razonamiento. Y que decir de la justicia, un organo de estado donde se supone que la educacion e inteligencia es la que gobierna, casi medio centenar de intentos en elegir al presidente. Como pretendemos ser un pais de paz y concordia... La educacion sera la unica que nos sacara alguna vez de esta pobredumbre, y esto es en todos los ambitos...

24. Carla Lopez: Qué buen reportaje. Lamentablemente en Guatemala el linchamiento es la salida que encuentran los pobladores para hacer justicia, ya que las autoridades a las que les corresponde están ocupadas viendo como cometen hechos de corrupción.

El linchamiento del sastre

por Marta Sandoval
elPeriódico (10 mayo 2009)

Después de la golpiza y justo cuando su cuerpo empezaba a arder en llamas, José Tecú se desmayó. Y el desmayo fue un alivio, porque el dolor y el miedo llegaban ya a niveles intolerables. Su cuerpo permanecía en el suelo, rodeado de decenas de personas que no querían irse sin, al menos, haberle asestado un puntapié a aquel hombre que más bien parecía un saco de huesos rotos. Pero el desmayo duró poco y con la conciencia llegaron los rostros de seres iracundos que le insultaban. Con el único ojo que le quedaba alcanzó a ver los cascos de la Policía que intentaban inútilmente calmar a los pobladores. Quiso rodar por el suelo para apagar las llamas que le calcinaban, pero el calor y el ardor en la piel eran inmensos, no pudo hacer nada, sólo permanecer en el suelo y dejar que las llamas se fueran comiendo su cuerpo. “Yo ya estoy muerto”, pensó, y acto seguido le pidió a Dios que saliera a su encuentro, “¿por qué no te veo si ya estoy muerto?”, le decía. Fue el único sobreviviente de los tres linchados el 12 de enero de 2009, en Camanchaj, Quiché.

Los acusaban de haber secuestrado a Ana Ajanel y a su hija de cuatro años. Pero el rapto está rodeado de misterio, nadie habla de eso y Ana se niega a contar lo que pasó. Algunos dicen que la violaron frente a la pequeña, otros dicen que les quemaron la piel con cigarros y hay otros que aseguran que no les hicieron nada, que sólo las retuvieron unas cuantas horas hasta que el esposo pagó el rescate. Se dijo además que los pobladores encontraron armas, huesos y un cráneo humano en la casa de los supuestos secuestradores.

Y todo esto lo dicen por lo bajo, porque nadie en el pueblo se atreve a aludir el asunto de frente. “Ya eso está cerrado, no hay nada más que decir”, dice Tomás Saquic, uno de los “principales” de Camanchaj. Sus palabras suenan como pedradas a través de la línea telefónica, “no esté preguntando nada, ya se hizo justicia y eso es asunto nuestro”, asevera, “lo único que le puedo decir es que aquí tenemos mano dura y sabemos que la Policía, los derechos humanos y los jueces son unos corruptos”. No hay más palabras.

El sobreviviente

La televisión escupe un partido de fútbol al que nadie le presta atención. La pantalla ilumina seis camas altas y ajadas donde descansan enfermos, recién operados y convalecientes. En la marcada con el número cinco yace José Tecú, tratando de conseguir unos minutos de sueño.

Está cubierto por una sábana azul, tan delgada que se trasluce en su cuerpo amarillento. No tiene almohada, en su lugar su esposa ha acomodado un suéter y una toalla a la que José da forma constantemente. Recién le han retirado la comida y el olor se esparce todavía por la habitación. Es un olor agrio, que se confunde con el cítrico exagerado del desinfectante y el hedor a piel quemada. “Uno se acostumbra rápido, al principio me daba náusea este lugar, pero ya no lo siento”, dice, mientras saca uno de sus brazos de debajo de la manta. Entrecierra los ojos y hace un puchero, su rostro denota que mover la mano no ha sido fácil. Y mano es un decir, porque en realidad lo que José tiene es un colgajo de carne fétida amarillenta, peor aún es el estado de su pierna derecha, un hueso expuesto y quemaduras que se niegan a sanar, eso fue lo que luego de tres meses de padecimientos acabó con su vida. “Me metieron en su lío, yo no tuve nada que ver”, asegura y lo dice alzando la voz, como para cerciorarse de que sus compañeros de cuarto lo han escuchado, y también la mujer que restriega insistentemente un trapeador contra el suelo.

Son los últimos días de febrero y el Hospital Roosevelt está colmado de pacientes. En los pasillos una serie de camillas de metal oxidado se esfuerzan por sostener a los enfermos que ya no caben en los cuartos. Algunos cuidan de no moverse demasiado porque a su lado está un bacín repleto de orines que la enfermera se olvidó de vaciar. Eso es lo que José Tecú observa a diario, “el doctor dice que puedo estar hasta seis meses más aquí”, cuenta con la voz entrecortada. Ese día no podía siquiera imaginar que un mes más tarde tendría que tomar una decisión definitiva: la pierna o la vida. O le amputaban la extremidad carcomida por el fuego o la infección se regaba por todo el cuerpo. Eligió la pierna y el 28 de marzo falleció.

El día más largo

El lunes 12 de enero la esposa de José se levantó antes que el sol. Preparó café y dejó pan en la mesa, después se colocó el canasto con verdura sobre la cabeza y salió sin hacer ruido. Camino al mercado sospechó que algo pasaba en el pueblo porque la calle estaba más animada que de costumbre. No se distrajo, siguió su ruta sin preguntar nada. Ese día recibió pocos clientes, “seguro que hay algo en el salón de usos múltiples” pensó, no por eso nadie se asomaba por el mercado. Pero a media mañana se apareció alguien, no era un cliente, sino su suegro con el rostro pálido y las manos temblorosas: “Están quemando a José”, le dijo, entonces comprendió que el salón de usos múltiples estaba siendo utilizado para uno de los múltiples usos: un linchamiento.

La noche anterior Ana Ajanel había identificado a sus captores. La noticia se fue esparciendo como se esparce la lluvia, sin dejar nada seco. Personas de los ocho cantones vecinos llegaban a intervalos regulares, preguntando dónde estaban los delincuentes y cómo podían ayudar. De acuerdo a los bomberos, llegaron unas mil personas. Se iba a hacer justicia para Ana. De esa cuenta una turba fue a la casa de José Conox y otra a la de Diego Morales. Los sacaron a rastras y los vapulearon hasta el amanecer.

Pero los Ajanel sabían que había un tercer cómplice, alguien a quien Ana no logró reconocer.

“Dijeron mi nombre por decir algo”, cuenta José, en su mirada no hay rastros de ira, ni en su tono de voz indignación. Más bien parece resignado, “los estaban golpeando y a lo mejor pensaron que si decían un nombre los iban a dejar y el primero que se les ocurrió fue el mío”, dice José que vuelve la mirada al televisor y pide que lo apaguen, el enjambre de palabras del narrador le está causando mareo.

El día del linchamiento, a eso de las siete de la mañana, la puerta sonó insistentemente en la casa de José. “Seguro mi mujer olvidó algo”, pensó y se levantó descalzo, medio dormido. No era su esposa, sino un grupo de vecinos que le exigían que saliera. Los cuatro hijos del matrimonio se despertaron sobresaltados, “¿a dónde te llevan papa?”, preguntaban, y José, con sonrisa y la voz serena les aseguró que era un problema por la junta escolar, de la que él formaba parte. “Se va a arreglar rápido”, prometió. En el camino al salón iba pensando que en cuanto le dieran la oportunidad explicaba todo.

No hubo tiempo de explicaciones ni nada. De un momento a otro estaba en el centro del salón recibiendo puntapiés y piedras de los asistentes. Se cubría la cabeza con las manos hasta que uno de los residentes se las ató en la espalda. Después logró ver a un chico, “tendría unos 15 años”, acercarse con un galón de gasolina. Entre los pies y manos armadas de palos, José divisaba una ambulancia y tres bomberos recostados en ella. “No podíamos entrar”, dice Tomás Xon, uno de los paramédicos. “Cuando hay pleito nunca dejan, lo único que uno puede hacer es estar listo para cuando la gente los deje libres o se canse, a ver si todavía nos los entregan vivos”. Y los dieron más muertos que vivos. Los rescatistas los llevaron al hospital de Sololá. Allí murió Conox. Morales y José Tecú fueron trasladados al día siguiente a la capital. A Morales le dio un paro respiratorio días después.

La Policía no intervino nunca. “Con mil personas enojadas uno no se puede meter”, dice el inspector Vargas de la Policía Nacional Civil, “terminaríamos hechos ceniza nosotros también, nadie nos iría a rescatar. Pedimos refuerzos, que nos manden gente de la capital para ver si así podemos controlar la situación, pero los mandan por tierra y tardan mucho en llegar, si los trajeran por aire sería rápido, pero así no se puede”, se queja y luego da una advertencia: “No ande preguntando por ahí qué pasó, porque medio hacen una bulla y en un ratito se juntan todos y viene el fuego”.

Para el Ministerio Público dar con los incitadores es complicado y arriesgado. “No podemos entrar, la comunidad está cercada”, comenta el fiscal Casimiro Efraín. Investigar un linchamiento requiere además de astucia, tener una vocación un tanto suicida. Todos en el pueblo son cómplices y actuaron en conjunto por lo tanto nadie hablará. No confían en la Policía, no denuncian ni les dejan actuar.

Sin embargo Efraín ya ha conseguido llevar a prisión a los causantes de un linchamiento. Fue en 2002, los vecinos de la aldea Chicua III, a unos 10 minutos de Camanchaj, lincharon a 2 personas. Los acusaban de estafa. Las 2 víctimas habían promovido un proyecto para ampliar la cobertura de energía eléctrica en el pueblo, pretendían llevar alumbrado a varios sectores oscuros. Hicieron una colecta entre los habitantes, pero la obra no se realizó. Así que un día, sin mediar palabra, fueron por los que prometieron la luz y les cegaron la vida. En ese entonces Efraín y su equipo lograron convencer a los familiares de las víctimas de que identificaran a los líderes del linchamiento. De esa cuenta lograron dar con los 12 promotores. Tres de ellos fueron condenados a 40 años de cárcel, 7 están prófugos, uno murió poco después del hecho y el último fue capturado en febrero y está a la espera de juicio.

Para atraparlos se valieron de su astucia. Entrar por ellos al pueblo era imposible. “Nos matarían”, cuenta el fiscal. Pero los vigilaron desde afuera y cuando, creyéndose libres, los promotores del linchamiento salieron del pueblo la Policía ya los estaba esperando. En el caso de Camanchaj ningún familiar de los fallecidos ha querido hablar, José, único sobreviviente, dice que no reconoció a nadie. “Los tienen amenazados, viven bajo presión”, cree Efraín, “por eso nadie vio nada, nadie supo nada”.

La Misión de Verificación de las Naciones Unidas en Guatemala (Minugua) estableció que en el 78 por ciento de los casos, la propia comunidad fue la “instigadora”. En un 12 por ciento fueron las autoridades locales. Ex agentes del Estado contrainsurgente constituyen el 4 por ciento de los casos. El restante 6 por ciento fueron individuos no identificados plenamente.

¿Linchar es delito?

En muchas ocasiones los pobladores no creen que están cometiendo un delito al linchar... de hecho según la ley no lo están haciendo, porque el delito de linchamiento no existe en el Código Penal guatemalteco. Los jueces logran condenarlos bajo cargos de asesinato, reunión ilícita, daños físicos, desorden público, complicidad y negación de auxilio. La iniciativa de ley que pretende tipificar el linchamiento como un delito y que contempla penas para todo aquel que asista o colabore, está tragando polvo en los archivos del Congreso desde 2001.

Sin embargo, luego del linchamiento en Camanchaj quedó en el pueblo una sensación extraña, como si se tuviese conciencia de que se actuó mal. La gente no sale de sus casas, si se ven en la calle se saludan bajando la mirada. “Ellos saben que todos son cómplices y por eso nadie habla”, dice el fiscal Efraín.

La esposa de José le acaricia la frente, mientras él trata de olvidarse del dolor. Sentada a la izquierda de la cama está la hermana menor de José, las 2 mujeres no se explican por qué pasó eso, si en el pueblo la familia siempre fue vista con buenos ojos aseguran. Son de la etnia maya quiché, al igual que el resto de la población de la aldea. Hay quienes ven en los linchamientos un problema cultural y otros que les tachan de racistas. Los datos de Minugua revelaron que el 79 por ciento de los casos de linchamientos ocurrió en comunidades indígenas, un 8 por ciento compuestas de indígenas y ladinos y en el restante 13 por ciento de comunidades ladinas.

“Lo importante es entender por qué ocurre con más frecuencia en comunidades indígenas”, dice el sociólogo Carlos Mendoza. “Yo he sugerido la hipótesis de que el componente colectivo de los linchamientos es facilitado por la enorme capacidad de organización, coordinación y contribución para proveer bienes públicos, que poseen las comunidades indígenas, en comparación con las comunidades no indígenas. Las fuertes identidades étnicas, o territoriales, y el agudo sentido de pertenencia a la comunidad hacen que una ofensa contra un miembro de la misma sea considerada como algo que afecta a todos los vecinos”, agrega.

Sin embargo la violencia común es más frecuente en comunidades no indígenas. “Eso va en contra del estereotipo de que los indígenas son más violentos, “salvajes”, que los ladinos. Pues, como se ha documentado en varias oportunidades, las tasas de homicidios son muy altas en los municipios no indígenas del país, mientras que son bastante bajas en los municipios indígenas incluso comparables con las de los países nórdicos”, afirma Mendoza.

En 1999 se creó la Comisión Nacional de Prevención del Linchamiento, con la intención de educar a la población. Pero no ha conseguido demasiado. En 2007 hubo 43 casos, el año pasado 56 y en lo que va de 2009 ya se contabilizan 30. “Toda la violencia ha ido en aumento, en todos los sectores”, dice Mildred Luna, que preside la comisión. El último programa que han implementado se llama “Ama la vida, no la destruyas. No seas parte de un linchamiento”, que ha llevado el mensaje a las radios y a los canales locales de cable en los municipios.

La madre de José hizo un viaje largo para poder ver a su hijo. Lo encontró con los ojos vidriosos, la piel quemada y dolor en todo el cuerpo, pero vivo. Habla muy poco y su hijo tiene que traducirle las preguntas al español, no comprende por qué pasó eso, si José es hombre de bien, dice, un sastre trabajador y buen padre. La madre tiene debajo de los ojos dos bolsas largas y profundas, tapizadas de canales horizontales que le forman pliegues, le cuesta caminar y está visiblemente cansada, pero debe volver pronto porque está cuidando a sus nietos, el menor de cuatro años. José baja la mirada e inclina la cabeza. Está pensando en lo que viene después, cuando salga del hospital. “Yo voy a regresar allá”, dice de repente como si acabara de tomar una decisión trascendental en su vida, “voy a seguir de sastre, porque yo ganaba bien”. ¿No tiene miedo? “no, yo creo que ellos se dieron cuenta ya que yo no tuve nada que ver”, asegura.

No tuvo tiempo de volver para demostrarlo ni para enfrentarse a la justicia, esa de jueces y procesos largos.


En San Pedro Yopocapa, los curiosos se acercan a un linchado.Todos son cómplices, aunque no todos lo saben. Con estar presentes ya cometen un delito. Foto de archivo de elPeriódico.

07 May 2009

Antecedentes históricos de castigos públicos

Carlos A. Mendoza

Vuelvo sobre el tema de los castigos públicos, que han sido aprendidos-enseñados a lo largo de la historia e incorporados en el repertorio de las comunidades. Al respecto, los historiadores tienen mucho que enseñarnos. Por ejemplo:

Lutz, Christopher. Santiago de Guatemala: historia social y económica, 1541-1773. Guatemala, Guatemala: Editorial Universitaria, Universidad de San Carlos de Guatemala, 2005.

En página 228 documenta un caso de azotes: en 1715, una mujer mulata que vendía carne ilegalmente en la plaza mayor "fue apresada y azotada públicamente como advertencia a sus compañeras." También menciona en una nota que otra mujer mestiza había recibido diez azotes en la plaza central y fue encarcelada.

Estos castigos públicos eran administrados por las autoridades coloniales.

Linchan a violador de niña

por Leysser Magzul
Diario AlDía (20 abr 2009)

Cientos de pobladores de la aldea Santa Sofía, de San Pedro Yepocapa, Chimaltenango, vapulearon e incineraron la noche del sábado al lugareño Alfonso Ajú Sanchez, de 22 años, sindicado de haber ultrajado y asesinar el jueves último a una niña de 3 años con 8 meses.

Junto a Ajú también le propinaron golpes a su presunto cómplice Nilson Sánchez Flores, de 20, de la vecina aldea de Yucales, quien no ameritó ser llevado al hospital y fue entregado a agentes de la PNC.

Los airados vecinos no permitieron la intervención de las autoridades y la emprendieron contra algunos agentes y soldados, por lo que sufrieron heridas el oficial tercero de la PNC Margarito López y el subteniente del Ejército Héctor Sáenz.

Los vecinos aseguran que otros tres hombres están involucrados en el crimen de la bebé, a los que buscan en el sector.

04 May 2009

Turba vapulea a dos supuestos ladrones en Escuintla

por Enrique Paredes
Prensa Libre (4 may 09)

Una turba vapuleó anoche a dos supuestos delincuentes, a quienes señalaba de haber asaltado y golpeado a una pareja, informó la Policía Nacional Civil (PNC).

El incidente ocurrió en la colonia Quetzal, Escuintla, donde Carlos Enriqe López y su novia Adonias, de 28 y 25 años, respectivamente, fueron atacados por los delincuentes.

Los supuestos responsables, luego de ser localizados por testigos, fueron atacados por los enardecidos vecinos.

La PNC acudió al lugar cuando la turba ya se había alejado y los supuestos ladrones permanecían malheridos en la vía pública.

Vecinos consultados dijeron que la delincuencia impera en su colonia, que se aprovecha de la oscuridad y la falta de alumbrado público, sin que las autoridades hagan algo para detenerlos.

28 April 2009

Linchamiento en Zaragoza, Chimaltenango

Emisoras Unidas ha reportado un linchamiento en este pueblo cercano a la Ciudad de Guatemala. Aún no aparece la noticia en los medios electrónicos. Estaremos pendientes.


Mapa Google: Zaragoza donde esta el globito con la letra A.

Investigan a patrulleros ciudadanos por denuncias de agresiones

por Oscar Figueroa
Prensa Libre (28 abr 09)

Santa Cruz del Quiché.- La Policía Nacional Civil (PNC) investiga a patrullas ciudadanas de esta cabecera departamental del Quiché, luego de haber recibido denuncias de agresiones contra pobladores y daños a la propiedad privada.

Leer más AQUÍ

Vapulean a dos presuntos ladrones

por Edwin Paxtor
Prensa Libre (28 abr 09)

Vecinos de la colonia Linda Vista, zona 3 de la ciudad de Chiquimula, capturaron y vapulearon ayer a dos presuntos ladrones, a quienes señalaron de haber ingresado a robar en una vivienda del lugar.

Luego de golpearlos, los amarraron y entregaron a personal de la Policía Nacional Civil. Los dos detenidos fueron identificados como Carlos Ruiz, de 20 años, y Fredy Ruano, 21.

Nota: como saben, lo interesante de esta noticia es que ocurrió en el Oriente del país.

24 April 2009

Datos de Violencia Homicida en Guatemala

AVISO:

Página con datos de violencia homicida en Guatemala ha sido actualizada. Contiene valiosa información del INE y de la PNC. Espero sea de especial interés y utilidad para los investigadores en las ciencias sociales.

Verla AQUÍ

¡Feliz fin de semana! Carlos A. Mendoza

12 April 2009

Castigo corporal en público: antecedentes

En libro de Greg Grandin, La sangre de Guatemala: Raza y nación en Quetzaltenango, 1750-1954, en la página 154 se afirma:

"En todo el altiplano, los principales no sólo se aprovecharon del apoyo de Carrera para hacer frente a las pretenciones ladinas, sino también para reafirmar su autoridad en sus propias comunidades. Una de las primeras demandas de los principales después de la victoria de Carrera fue que se volvieran a instalar los puestos de azotamiento en las plazas de los pueblos." [21]

[21] Véase Ruley, Yucatán's Maya Peasantry and the Origins of the Caste War, p. 49, para la importancia del castigo corporal para mantener el orden en las comunidades indígenas.

09 April 2009

Caso de Santa Cruz, El Quiché

Así lo presentó, gráficamente, AlDía





08 April 2009

Linchamiento en Quiché

por Emisoras Unidas

Un presunto delincuente muerto y 2 más gravemente heridos es el saldo de un linchamiento. Tras el asesinato de un comerciante en Santa Cruz del Quiché.


Pobladores de Santa Cruz del Quiché linchan a dos supuestos sicarios y otro muere a balazos

por Prensa Libre

Tras el asesinato del patrullero civil, Delfino Sapún Morales, de aproximadamente 40 años, vecinos de la zona 3 de Santa Cruz del Quiché, encontraron a dos de los supuestos sicarios a quienes lincharon dejándolos al borde de la muerte, mientras que un tercero fue muerto en un barranco.

La Policía Nacional Civil (PNC) tuvo que intervenir para que la turba enardecida de vecinos no le diera muerte a los dos supuestos asesinos del patrullero, sin embargo, debido a las heridas que les causaron, los presuntos sicarios se encuentran en estado crítico y fueron resguardados por la PNC.

Un intento fallido de secuestro llevó a los vecinos a realizar esta acción. Pobladores comentaron que seis hombres iban a secuestrar a la esposa de un patrullero líder de la comunidad. Ya la tenían en el interior de un vehículo y por la intervención de la PNC, los secuestradores acribillaron a Sapún.

Los vecinos de la zona 3, colonia El Muerto, en Santa Cruz del Quiché, se percataron de que algunos delincuentes se escondían dentro de un horno para hacer pan y los coparon para lincharlos.

Uno de los presuntos sicarios, que respondía al nombre de José Enrique Maldonado, juró por Dios que él no tenía nada que ver y que se había escondido en ese sitio, por temor a la balacera, sin embargo, no fue perdonado por la población, quien lo vapuleó junto a otro presunto delincuente, hasta que los agentes de la PNC evitaran la muerte de estos hombres.

Posteriormente, los pobladores armados persiguieron a otro de los sicarios que cayó a un barranco y al parecer la población se encargó de que no pudiera salir con vida.

07 April 2009

Pobladores querían linchar a dos hombres

por Oscar González
Prensa Libre (7 abr 09)

Jutiapa, Agua Blanca.- Por negarse a entregar a dos señalados de asesinato, la Policía Nacional Civil (PNC) y pobladores estuvieron a punto de enfrentarse a balazos.
Las autoridades capturaron ayer a Reinaldo Franklin Zárate Sola, de 36 años, y Édgar Geovany Arias Rodríguez, 29, señalados de abuso deshonesto y de haber estrangulado antenoche al albañil Luis Barrientos, 44.

La población demandó frente al juzgado local la entrega de los acusados. Comunitarios apedrearon la instalación y hubo quienes dispararon al aire debido a que la PNC se negó a entregar a los aprehendidos.

Los capturados fueron llevados a la cárcel de la cabecera departamental por seguridad.

06 April 2009

Posibles casos de linchamiento en el pasado

Carlos A. Mendoza

Leyendo algunas entradas del Diccionario Histórico Biográfico de Guatemala, me encuentro con algunos episodios de "sublevación" indígena en los cuales se afirma que hubo intentos de linchamiento.

1. Sublevación de Totonicapán (1820). "El Alcalde Mayor de Totonicapán, Manuel José Lara, abandonó su cargo (7 julio), pues temía que lo lincharan, ya que los indios lo acusaban de ladrón, dado que les exigía el pago de impuestos que el Rey ya había suprimido" (p. 860).

2. Sublevación de San Juan Ostuncalco (1837). "Motín de indios. Tal hecho fue causado por el establecimiento del sistema de juicios por jurados, conforme a los Códigos de Livingston. Los vecinos de Ostuncalco se levantaron en masa (6 marzo) y trataron de linchar al Juez y al Fiscal" (p. 859).

3. Sublevación de San Juan Ixcoy (1898). "En dicha oportunidad (18 julio), los indígenas incendiaron el edificio municipal y mataron a los habilitadores, así como a muchos ladinos del lugar" (p. 859).

Esto es evidencia histórica de que los linchamientos, o estas formas de violencia colectiva, son muy anteriores al conflicto armado interno (1960-96). Además, también llama la atención sobre la variable étnica.

01 April 2009

Reportan linchamiento en Mixco

En Emisoras Unidas recién informa agente de Policía Municipal de Tránsito de Mixco de un caso de linchamiento en la entrada a Ciudad Satélite.

Así se reportó en el vespertino La Hora:

Linchan a presunto delincuente
por Mariela Castañon

Un hombre de aproximadamente 25 años, que no pudo ser identificado, fue amarrado, golpeado y posteriormente quemado por un grupo de personas enardecidas, que lo sindicaban de asaltar en ese sector.

El hecho tuvo lugar en 6ª. avenida 23-45, zona 9 de Mixco, entrada a la Colonia Satélite. Según Bomberos Voluntarios, fueron requeridos para brindar asistencia al occiso, sin embargo, cuando llegaron, se encontraron con un grupo de vecinos que los amenazaron de muerte si se acercaban.

Los pobladores de este lugar se quejan que en este sector se suscitan hechos delictivos constantemente, "ahora a cualquier hora del día le roban a uno", dijo María López.

Pese a que al momento del linchamiento varias personas se aglomeraron para atacar al hombre, minutos después de consumido el hecho, todos huyeron con rapidez, por lo que se desconoce a los autores del hecho, dijeron efectivos de la PNC.

30 March 2009

Lapidado en San José Pinula, Guatemala

Según Emisoras Unidas, recientemente hubo un linchamiento en la aldea las Anonas, jurisdicción del Municipio de San José Pinula, en el Departamento de Guatemala.

Ampliación de la Noticia en sitio web de Emisoras Unidas:

"Muere en un hospital, hombre que, tras ser golpeado por una turba, aparentemente fue amarrado a la parte trasera de un vehículo y arrastrado varias cuadras. Reporte médico indica que tenía prácticamente destrozada la espalda."