Por Rigoberto Escobar López y Edwin Perdomo
Prensa Libre (18 jul 07)
Los casos de linchamiento y vapuleos que se han producido en los últimas semanas en Petén e Izabal han causado varias muertes y lesiones a presuntos robaniños. La psicosis que vive la población preocupa a las autoridades gubernamentales y religiosas.
En el caso de Petén, la Policía Nacional Civil y el Ministerio Público aseguran no tener ninguna denuncia formal sobre supuestos robos de menores.
Sin embargo, en Sayaxché, un grupo de vecinos sindicó a los esposos Manuel Leopoldo Saguén y Luz Araceli Max Mucz, de este ilícito. Saguén fue quemado vivo y su esposa fue vapuleada y entregada a la PNC.
Un caso similar ocurrió en la aldea La Comunidad, Lívingston, Izabal, en donde Luis Antonio Cuc, Mateo Rax y Martha Tiul Chocoj fueron aprehendidos por los pobladores, quienes se aglomeraron frente a la PNC para evitar que los capturados fueran sacados. Finalmente, la PNC los consignó.
El gobernador de Petén, Carlos Kuylen Morales, dijo que hay muchos rumores sobre robo de infantes, lo que origina psicosis e intolerancia. Refirió que muchas personas que llegan por primera vez a un poblado son acusadas de robaniños y agredidos.
Nelson Larios, presidente de la Asociación de Iglesias Evangélicas, citó que es preocupante que se cometan ilegalidades para hacer justicia.
Registro y análisis de episodios sobre esta forma de violencia colectiva, desde una perspectiva comparada.
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18 July 2007
12 July 2007
Aflige el robo de niños
Por Prensa Libre (12 jul 07)
El constante robo de niños en el país mantiene en zozobra a los padres de familia y la falta de aplicación de la justicia obliga a los pobladores a la detención y vapuleo de algunos o quemar vivos a quienes se cree que son culpables.
Ana Rutilia Ical, delegada regional de la Defensoría de la Mujer Indígena, en Alta Verapaz, manifestó: “El robo de niños no es un tema nuevo en el departamento, pues desde hace dos años la entidad ha conocido buena cantidad de casos; pero nadie ha reparado en ellos”.
Agregó que esta problemática se debe a la poca colaboración de la Policía Nacional Civil (PNC) y del Ministerio Público (MP), a pesar de que en Cobán ya funciona un Juzgado de la Niñez.
Además, la Procuraduría General de la Nación no emprende las acciones en los casos que se denuncian, por lo que las bandas organizadas aprovechan para hacer de las suyas, citó Ical.
El robo de infantes es un fenómeno social en Cobán, San Pedro Carchá, San Juan Chamelco y en la Zona del Polochic, donde hay féminas que se han convertido en máquinas de concebir hijos.
“En la Defensoría tenemos nombres de abogados, operadores de justicia, comadronas, lugares donde las mujeres llegan a dar la luz clandestinamente e incluso policías que están involucrados”, refirió Ical.
Después de la captura de supuestos ladrones de bebés en San Luis y disturbios del último jueves en Dolores, Petén, en donde lapidaron a un migrante hondureño, supuesto robaniños, se ha apoderado la psicosis en las poblaciones.
Retenes
Tal situación ha causado que campesinos que habitan las comunidades sobre la ruta que conduce de San Juan, Dolores, a San Valentín, San Francisco, estén instalando retenes y revisar la mayoría de vehículos para verificar si están trasladando niños robados. Se conoce que iguales medidas están asumiendo vecinos de otros municipios peteneros.
Un sujeto que oscila entre los 65 y 75 años, que aduce ser misionero evangélico, estuvo en Coatepeque, Quetzaltenango, durante dos semanas y después visitó varias comunidades para ganarse la confianza de los padres de familia y ofrecerles cierta cantidad de dinero y llevarse a Estados Unidos a algunos de sus hijos para prepararlos como misioneros.
Guillermo Guerra, del comité de seguridad de los barrios La Barreda y La Quebrada, de Camotán, Chiquimula, indicó que los pueblos viven una psicosis después de la muerte de Mishell España Díaz, de 9 años, quien fue robada cuando iba a comprar a una tienda de Camotán el recién pasado 14 de junio. El cadáver fue hallado en el camino hacia la aldea Muyurcó, el 15.
Saúl Rodríguez, del comité de seguridad de Jocotán, citó que a la gente que le han robado sus hijos no ponen la denuncia en la PNC por ignorancia; pero consideró que antes del caso de Mishell robaban uno 12 niños al mes.
Dos hombres y una mujer, sindicados de robar a dos niñas de la escuela de la aldea Choacacay, Santa Apolonia, Chimaltenango, fueron detenidos, vapuleados y sometidos a castigo maya, el 30 de enero del presente año.
Iglesia católica: Respeto a la vida
Jorge Pittalis, sacerdote de la iglesia católica de Dolores, Petén, apuntó que por la zozobra que se vive a raíz de los problemas de linchamientos a causa del robo de niños, en cada misa envía un mensaje de paz e invita a la población a una reflexión de armonía, pues lo más importante, según la carta episcopal, en la gloria de Dios es la vida del ser humano.
Agregó que estos actos reñidos con la ley se suscitan por motivos de desesperación y una falta del conocimiento real de cómo ocurren los hechos, cuya investigación debe ser responsabilidad de las autoridades correspondientes.
Pittalis subrayó que se ha desatado preocupación en la población en general, por los constantes rumores de que existe una banda de robaniños que supuestamente opera en Dolores, San Luis y Poptún, y concluyó que la Iglesia rechaza que los vecinos hagan justicia con su propia mano, sin antes agotar las instancias legales.
Cronología de hechos
La Policía Nacional Civil logró la captura de integrantes de bandas de robo de menores; autoridades comunales aplican castigo a mujeres y hombres que perpetraron el mismo ilícito, y, en otros casos, turbas de vecinos de varios municipios tomaron la justicia con su propia mano y quemaron vivos a los supuestos delincuentes.
3 de agosto 2002
Tres mujeres y un hombre fueron apresados en Jalapa.
5 de mayo 2003
Aprehenden a robaniños en Cobán.
27 de abril 2004
Hombre capturado por robo de infante en Mazatenango.
16 de agosto 2005
Castigo a mujeres por vender niños, en Sololá.
19 de abril 2006
Queman a un hombre y una mujer en Sumpango, Sac.
6 de mayo 2006
Ejército patrulla las calles de Sumpango, Sacatepéquez.
30 de enero 2007
Dos hombres fueron vapuleados en Sumpango.
27 de junio 2007
Caen cuatro hombres en San Pedro Carchá, Alta Verapaz.
3 de julio 2007
En Cunén, Quiché, queman subestación de la PNC.
El constante robo de niños en el país mantiene en zozobra a los padres de familia y la falta de aplicación de la justicia obliga a los pobladores a la detención y vapuleo de algunos o quemar vivos a quienes se cree que son culpables.
Ana Rutilia Ical, delegada regional de la Defensoría de la Mujer Indígena, en Alta Verapaz, manifestó: “El robo de niños no es un tema nuevo en el departamento, pues desde hace dos años la entidad ha conocido buena cantidad de casos; pero nadie ha reparado en ellos”.
Agregó que esta problemática se debe a la poca colaboración de la Policía Nacional Civil (PNC) y del Ministerio Público (MP), a pesar de que en Cobán ya funciona un Juzgado de la Niñez.
Además, la Procuraduría General de la Nación no emprende las acciones en los casos que se denuncian, por lo que las bandas organizadas aprovechan para hacer de las suyas, citó Ical.
El robo de infantes es un fenómeno social en Cobán, San Pedro Carchá, San Juan Chamelco y en la Zona del Polochic, donde hay féminas que se han convertido en máquinas de concebir hijos.
“En la Defensoría tenemos nombres de abogados, operadores de justicia, comadronas, lugares donde las mujeres llegan a dar la luz clandestinamente e incluso policías que están involucrados”, refirió Ical.
Después de la captura de supuestos ladrones de bebés en San Luis y disturbios del último jueves en Dolores, Petén, en donde lapidaron a un migrante hondureño, supuesto robaniños, se ha apoderado la psicosis en las poblaciones.
Retenes
Tal situación ha causado que campesinos que habitan las comunidades sobre la ruta que conduce de San Juan, Dolores, a San Valentín, San Francisco, estén instalando retenes y revisar la mayoría de vehículos para verificar si están trasladando niños robados. Se conoce que iguales medidas están asumiendo vecinos de otros municipios peteneros.
Un sujeto que oscila entre los 65 y 75 años, que aduce ser misionero evangélico, estuvo en Coatepeque, Quetzaltenango, durante dos semanas y después visitó varias comunidades para ganarse la confianza de los padres de familia y ofrecerles cierta cantidad de dinero y llevarse a Estados Unidos a algunos de sus hijos para prepararlos como misioneros.
Guillermo Guerra, del comité de seguridad de los barrios La Barreda y La Quebrada, de Camotán, Chiquimula, indicó que los pueblos viven una psicosis después de la muerte de Mishell España Díaz, de 9 años, quien fue robada cuando iba a comprar a una tienda de Camotán el recién pasado 14 de junio. El cadáver fue hallado en el camino hacia la aldea Muyurcó, el 15.
Saúl Rodríguez, del comité de seguridad de Jocotán, citó que a la gente que le han robado sus hijos no ponen la denuncia en la PNC por ignorancia; pero consideró que antes del caso de Mishell robaban uno 12 niños al mes.
Dos hombres y una mujer, sindicados de robar a dos niñas de la escuela de la aldea Choacacay, Santa Apolonia, Chimaltenango, fueron detenidos, vapuleados y sometidos a castigo maya, el 30 de enero del presente año.
Iglesia católica: Respeto a la vida
Jorge Pittalis, sacerdote de la iglesia católica de Dolores, Petén, apuntó que por la zozobra que se vive a raíz de los problemas de linchamientos a causa del robo de niños, en cada misa envía un mensaje de paz e invita a la población a una reflexión de armonía, pues lo más importante, según la carta episcopal, en la gloria de Dios es la vida del ser humano.
Agregó que estos actos reñidos con la ley se suscitan por motivos de desesperación y una falta del conocimiento real de cómo ocurren los hechos, cuya investigación debe ser responsabilidad de las autoridades correspondientes.
Pittalis subrayó que se ha desatado preocupación en la población en general, por los constantes rumores de que existe una banda de robaniños que supuestamente opera en Dolores, San Luis y Poptún, y concluyó que la Iglesia rechaza que los vecinos hagan justicia con su propia mano, sin antes agotar las instancias legales.
Cronología de hechos
La Policía Nacional Civil logró la captura de integrantes de bandas de robo de menores; autoridades comunales aplican castigo a mujeres y hombres que perpetraron el mismo ilícito, y, en otros casos, turbas de vecinos de varios municipios tomaron la justicia con su propia mano y quemaron vivos a los supuestos delincuentes.
3 de agosto 2002
Tres mujeres y un hombre fueron apresados en Jalapa.
5 de mayo 2003
Aprehenden a robaniños en Cobán.
27 de abril 2004
Hombre capturado por robo de infante en Mazatenango.
16 de agosto 2005
Castigo a mujeres por vender niños, en Sololá.
19 de abril 2006
Queman a un hombre y una mujer en Sumpango, Sac.
6 de mayo 2006
Ejército patrulla las calles de Sumpango, Sacatepéquez.
30 de enero 2007
Dos hombres fueron vapuleados en Sumpango.
27 de junio 2007
Caen cuatro hombres en San Pedro Carchá, Alta Verapaz.
3 de julio 2007
En Cunén, Quiché, queman subestación de la PNC.
03 July 2007
Caos en Cunén por supuesto robo de niños
Por Luis Ángel Sas
elPeriódico (3 jul 07)
Luego de la desaparición y posterior aparición de dos menores en una aldea de Santa María Cunén, Quiché, vecinos atraparon al supuesto autor material del rapto y causaron desórdenes ayer en busca de la presunta autora intelectual.
El domingo por la tarde, pobladores de la aldea San Siguán coparon a Juan Maldonado Chivalán, de 18 años, a quien culparon por el supuesto rapto de los dos menores el jueves. Alrededor de 1,500 personas amenazaron con quemarlo. Maldonado habría confesado que fue una mujer quien le pidió dos niños, por los que presuntamente le pagaría Q75 mil, pero que los abandonó cuando se enteró que un grupo los buscaba.
El mismo domingo por la noche, el oficial y los cinco agentes de la Policía Nacional Civil (PNC) asignados a Cunén intentaron mediar para que les entregaran a Maldonado. Sin embargo, la turba los acusó de ser cómplices y amenazaron con quemarles, por lo que los agentes se retiraron.
Durante la madrugada de ayer, los pobladores se dirigieron a la casa de Edna Judith Reyna Galindo, señalada como autora intelectual del supuesto rapto, y al no encontrarla decidieron quemar la residencia.
Horas después, la multitud llegó hasta la subestación de Cunén y la incendió. Lo mismo ocurrió con el Juzgado de Paz. Por la tarde, Maldonado fue entregado a las fuerzas élite de la PNC, pero con la amenaza que si lo ven en la aldea lo van a quemar.
elPeriódico (3 jul 07)
Luego de la desaparición y posterior aparición de dos menores en una aldea de Santa María Cunén, Quiché, vecinos atraparon al supuesto autor material del rapto y causaron desórdenes ayer en busca de la presunta autora intelectual.
El domingo por la tarde, pobladores de la aldea San Siguán coparon a Juan Maldonado Chivalán, de 18 años, a quien culparon por el supuesto rapto de los dos menores el jueves. Alrededor de 1,500 personas amenazaron con quemarlo. Maldonado habría confesado que fue una mujer quien le pidió dos niños, por los que presuntamente le pagaría Q75 mil, pero que los abandonó cuando se enteró que un grupo los buscaba.
El mismo domingo por la noche, el oficial y los cinco agentes de la Policía Nacional Civil (PNC) asignados a Cunén intentaron mediar para que les entregaran a Maldonado. Sin embargo, la turba los acusó de ser cómplices y amenazaron con quemarles, por lo que los agentes se retiraron.
Durante la madrugada de ayer, los pobladores se dirigieron a la casa de Edna Judith Reyna Galindo, señalada como autora intelectual del supuesto rapto, y al no encontrarla decidieron quemar la residencia.
Horas después, la multitud llegó hasta la subestación de Cunén y la incendió. Lo mismo ocurrió con el Juzgado de Paz. Por la tarde, Maldonado fue entregado a las fuerzas élite de la PNC, pero con la amenaza que si lo ven en la aldea lo van a quemar.
19 June 2007
Tensión en Chiquimula por secuestro de niños
Por Leonardo Cereser, Edwin Paxtor y Coralia Orantes
Prensa Libre (19 jun 07)
La indignación por el asesinato de Alba Mishell España Díaz, de 9 años, aún no termina, y en Camotán y Jocotán, Chiquimula, persiste la tensión, porque se cree que ese crimen sacó a luz el problema del secuestro y tráfico de niños.
Ayer por la tarde, la población de Camotán se dividía entre los rezos en la casa de la niña asesinada y las discusiones con las que -en el salón municipal- se determinó un plan de seguridad para hacer frente a los presuntos secuestros de menores.
Mishell desapareció el jueves último, y su cuerpo fue localizado un día después, en el camino de terracería que de Camotán conduce a la aldea Muyurco.
En vista de esto, los pobladores reaccionaron con la captura de tres mujeres sindicadas del crimen: una fue linchada, otra fue vapuleada, y la otra no aparece.
El domingo recién pasado, en Jocotán, también se vivió un hecho similar, cuando Dunia Marleny Guerra Aldana, de 37, y María López Marcos, 40, fueron detenidos por los pobladores, sindicadas de haber secuestrado a una niña.
Vecinos quemaron, incluso, un autopatrulla y una motocicleta de las fuerzas de seguridad, en protesta porque éstas no permitieron que agredieran a las señaladas.
Las dos mujeres fueron enviadas a prisión ayer, y quedaron ligadas a proceso por el delito de secuestro de menores.
Vecinos tienen el control
Desde ayer, los pobladores de Jocotán y Camotán decidieron velar por la seguridad de esos municipios, para evitar que se sigan produciendo hechos delictivos.
Álvaro Mauricio Guerra, alcalde de Camotán, se reunió con unos 500 vecinos.
“Tenemos que organizarnos y tener nuestra propia seguridad, llevar registro de los extraños que vienen a vivir al pueblo y protegernos entre nosotros”, dijo Guerra.
Los agentes de la Policía Nacional Civil decidieron abandonar esos poblados, para evitar un enfrentamiento, ya que los amenazaban con atacarlos y que destruirían las subestaciones.
“Tenemos órdenes de trasladar todo a la Comisaría en Chiquimula”, dijo el policía Luis Bernardo Pinto, cuando recogía algunas de pertenencia de la Subestación de Jocotán.
La ira de los pobladores se debe a que tienen tres años de estar sufriendo con el secuestro y tráfico de niños. Sin embargo, las autoridades señalan que no hay denuncias al respecto.
Vecinos comentaron que los delincuentes logran convencer a mujeres que viven en extrema pobreza para entregar a los menores, y pagan Q3 mil por niño y Q2 mil por niña.
A pesar de los señalamientos, en el Ministerio Público (MP) no se conocen denuncias por estos hechos, pese a lo cual se iniciaron las pesquisas para determinar quiénes son los responsables.
Sectores de la sociedad consideran que hay grupos que se aprovechan de la pobreza de los pobladores, para comerciar con los menores -que después son dados en adopción-.
Pesquisas
Ayer se empezaron a recibir las declaraciones de los afectados, las cuales servirán para trazar las líneas de investigación.
“Estamos a la espera del informe forense”, dijo el fiscal Rudy Rocael Pineda.
Según información del médico forense -quien se identificó sólo con los apellidos López Araujo-, se presume que la niña España Díaz ya tenía unas 18 horas de haber fallecido cuando se encontró su cadáver.
En el informe forense se detalla que el cuerpo presenta varias lesiones, que no se hicieron en forma quirúrgica, y que, incluso, podrían haber sido causadas por animales.
Fiscales del MP informaron que se han tenido reportes de secuestros de menores entre familiares, pero esos hechos se solucionan rápido.
Habitantes de ambas comunidades recibieron un anónimo, donde se señala a ocho personas de ser parte de una red dedicada al comercio de niños.
En la Procuraduría de los Derechos Humanos se conocen cinco denuncias de secuestros de niños, en diferentes poblados de Chiquimula, las que serán analizadas para ver si tienen relación entre sí.
“El hallazgo sirvió para destapar un problema que todos conocíamos, pero nadie quería denunciar”, dijo Guerra.
En todas las casas de Camotán se observaba un crespón negro como símbolo de luto por Mishell, quien fue la primera Miss Chiquitita del pueblo.
“Era una niña a quien todos querían. Llamaba mucho la atención de la gente”, dijo María Díaz, tía de menor, cuando mostraba su cuarto ordenado, como quedó desde el jueves, cuando desapareció.
La tía todavía recuerda la última travesura, cuando, con pintura, manchó con sus manos las paredes de la casa que ahora son un recuerdo triste.
Los vecinos de estas poblaciones no hablan de lo sucedido; tienen temor por lo que puede pasarles a ellos o sus hijos, aunque reconocen estar alerta y que, cuando se enfrenten al secuestro de otro menor, reaccionarán igual, porque no creen en la justicia ni las autoridades, afirman.
MP: Testimonios
El Ministerio Público (MP) empezó a recibir las primeras declaraciones de los familiares y vecinos de la menor Alba Mishell España, asesinada la semana recién pasada en Camotán, Chiquimula.
“Aún no podemos dar detalles de quiénes podrían estar detrás de esto, pues debemos trazar una ruta de investigación”, expresó Rudy Rocael Pineda, fiscal de Chiquimula.
También esperan el informe del forense.
PDH: Denuncias
La Procuraduría de los Derechos Humanos (PDH) ha recibido denuncias y, por ello, analiza cinco casos en donde se han reportado desapariciones de niños, para determinar si tienen relación entre sí.
Las denuncias que recibió la PDH señalan que existe un grupo de personas que se ha dedicado a comprar menores: las niñas se pagan a Q2 mil, y los niños, a Q3 mil. La PDH ve a la población temerosa de que surjan más problemas.
PNC: Se retiran
Los agentes de la Policía Nacional Civil (PNC) de Jocotán y Camotán abandonaron las subestaciones, debido a amenazas de los vecinos.
Luis Bernardo Pinto, jefe de la Subestación de Jocotán, dijo: “La muerte de Mishell provocó indignación; por ello, la población arremetió contra quienes, se sospecha, roban y trafican niños”.
Ayer, los agentes sacaron sus pertenencias del lugar, para evitar cualquier posible ataque.
Prensa Libre (19 jun 07)
La indignación por el asesinato de Alba Mishell España Díaz, de 9 años, aún no termina, y en Camotán y Jocotán, Chiquimula, persiste la tensión, porque se cree que ese crimen sacó a luz el problema del secuestro y tráfico de niños.
Ayer por la tarde, la población de Camotán se dividía entre los rezos en la casa de la niña asesinada y las discusiones con las que -en el salón municipal- se determinó un plan de seguridad para hacer frente a los presuntos secuestros de menores.
Mishell desapareció el jueves último, y su cuerpo fue localizado un día después, en el camino de terracería que de Camotán conduce a la aldea Muyurco.
En vista de esto, los pobladores reaccionaron con la captura de tres mujeres sindicadas del crimen: una fue linchada, otra fue vapuleada, y la otra no aparece.
El domingo recién pasado, en Jocotán, también se vivió un hecho similar, cuando Dunia Marleny Guerra Aldana, de 37, y María López Marcos, 40, fueron detenidos por los pobladores, sindicadas de haber secuestrado a una niña.
Vecinos quemaron, incluso, un autopatrulla y una motocicleta de las fuerzas de seguridad, en protesta porque éstas no permitieron que agredieran a las señaladas.
Las dos mujeres fueron enviadas a prisión ayer, y quedaron ligadas a proceso por el delito de secuestro de menores.
Vecinos tienen el control
Desde ayer, los pobladores de Jocotán y Camotán decidieron velar por la seguridad de esos municipios, para evitar que se sigan produciendo hechos delictivos.
Álvaro Mauricio Guerra, alcalde de Camotán, se reunió con unos 500 vecinos.
“Tenemos que organizarnos y tener nuestra propia seguridad, llevar registro de los extraños que vienen a vivir al pueblo y protegernos entre nosotros”, dijo Guerra.
Los agentes de la Policía Nacional Civil decidieron abandonar esos poblados, para evitar un enfrentamiento, ya que los amenazaban con atacarlos y que destruirían las subestaciones.
“Tenemos órdenes de trasladar todo a la Comisaría en Chiquimula”, dijo el policía Luis Bernardo Pinto, cuando recogía algunas de pertenencia de la Subestación de Jocotán.
La ira de los pobladores se debe a que tienen tres años de estar sufriendo con el secuestro y tráfico de niños. Sin embargo, las autoridades señalan que no hay denuncias al respecto.
Vecinos comentaron que los delincuentes logran convencer a mujeres que viven en extrema pobreza para entregar a los menores, y pagan Q3 mil por niño y Q2 mil por niña.
A pesar de los señalamientos, en el Ministerio Público (MP) no se conocen denuncias por estos hechos, pese a lo cual se iniciaron las pesquisas para determinar quiénes son los responsables.
Sectores de la sociedad consideran que hay grupos que se aprovechan de la pobreza de los pobladores, para comerciar con los menores -que después son dados en adopción-.
Pesquisas
Ayer se empezaron a recibir las declaraciones de los afectados, las cuales servirán para trazar las líneas de investigación.
“Estamos a la espera del informe forense”, dijo el fiscal Rudy Rocael Pineda.
Según información del médico forense -quien se identificó sólo con los apellidos López Araujo-, se presume que la niña España Díaz ya tenía unas 18 horas de haber fallecido cuando se encontró su cadáver.
En el informe forense se detalla que el cuerpo presenta varias lesiones, que no se hicieron en forma quirúrgica, y que, incluso, podrían haber sido causadas por animales.
Fiscales del MP informaron que se han tenido reportes de secuestros de menores entre familiares, pero esos hechos se solucionan rápido.
Habitantes de ambas comunidades recibieron un anónimo, donde se señala a ocho personas de ser parte de una red dedicada al comercio de niños.
En la Procuraduría de los Derechos Humanos se conocen cinco denuncias de secuestros de niños, en diferentes poblados de Chiquimula, las que serán analizadas para ver si tienen relación entre sí.
“El hallazgo sirvió para destapar un problema que todos conocíamos, pero nadie quería denunciar”, dijo Guerra.
En todas las casas de Camotán se observaba un crespón negro como símbolo de luto por Mishell, quien fue la primera Miss Chiquitita del pueblo.
“Era una niña a quien todos querían. Llamaba mucho la atención de la gente”, dijo María Díaz, tía de menor, cuando mostraba su cuarto ordenado, como quedó desde el jueves, cuando desapareció.
La tía todavía recuerda la última travesura, cuando, con pintura, manchó con sus manos las paredes de la casa que ahora son un recuerdo triste.
Los vecinos de estas poblaciones no hablan de lo sucedido; tienen temor por lo que puede pasarles a ellos o sus hijos, aunque reconocen estar alerta y que, cuando se enfrenten al secuestro de otro menor, reaccionarán igual, porque no creen en la justicia ni las autoridades, afirman.
MP: Testimonios
El Ministerio Público (MP) empezó a recibir las primeras declaraciones de los familiares y vecinos de la menor Alba Mishell España, asesinada la semana recién pasada en Camotán, Chiquimula.
“Aún no podemos dar detalles de quiénes podrían estar detrás de esto, pues debemos trazar una ruta de investigación”, expresó Rudy Rocael Pineda, fiscal de Chiquimula.
También esperan el informe del forense.
PDH: Denuncias
La Procuraduría de los Derechos Humanos (PDH) ha recibido denuncias y, por ello, analiza cinco casos en donde se han reportado desapariciones de niños, para determinar si tienen relación entre sí.
Las denuncias que recibió la PDH señalan que existe un grupo de personas que se ha dedicado a comprar menores: las niñas se pagan a Q2 mil, y los niños, a Q3 mil. La PDH ve a la población temerosa de que surjan más problemas.
PNC: Se retiran
Los agentes de la Policía Nacional Civil (PNC) de Jocotán y Camotán abandonaron las subestaciones, debido a amenazas de los vecinos.
Luis Bernardo Pinto, jefe de la Subestación de Jocotán, dijo: “La muerte de Mishell provocó indignación; por ello, la población arremetió contra quienes, se sospecha, roban y trafican niños”.
Ayer, los agentes sacaron sus pertenencias del lugar, para evitar cualquier posible ataque.
18 June 2007
Pobladores intentan linchar ayer a una mujer en Jocotán
Por Ricardo Quinto
elPeriódico (18 jun 07)
Los vecinos de Jocotán se enfrentaron ayer con la Policía Nacional Civil (PNC), que rescató a una mujer que intentaban linchar.
Según Julio Hernández, director de la PNC, los hechos se produjeron a las 15:30 horas, cuando vecinos del barrio San Lorenzo, Jocotán, Chiquimula, intentaban linchar a una mujer que circulaba por la zona en compañía de una menor que supuestamente intentaba secuestrar.
Carlos Caljú, vocero de la PNC, agregó que después de rescatar a la mujer se comprobó que la menor era su familiar y que ambas sólo podían comunicarse en idioma chortí.
El intento de linchamiento se produjo dos días después de la desaparición y posterior asesinato de Michelle España Díaz, de 9 años, en la aldea Muyurcó, Camotán, Chiquimula. Este suceso mantiene un clima de tensión entre los vecinos de esta región chortí, donde circulan boletines con los nombres de varias personas acusadas de robar niños.
Cuando los pobladores de Jocotán vieron a la mujer que no era del lugar en compañía de la niña, pensaron que la había secuestrado.
En ese momento se conformó una turba que no pudo consumar su intención debido a una llamada realizada a la subestación de la PNC de Jocotán. Los elementos se presentaron al lugar para rescatar a la mujer agredida.
Los agentes de la PNC trasladaron a la víctima y la menor a la subestación, donde se constató su parentesco.
Sin embargo, la turba no aceptó la explicación que les brindó la PNC y procedió a quemar la subestación, una radiopatrulla y una motocicleta, y bloquearon las entradas al lugar.
Debido a lo anterior, la PNC demandó el apoyo de 80 agentes de los municipios cercanos, así como de un escuadrón de las Fuerzas Especiales Policiales (FEP), que llegó desde la ciudad capital. Este grupo lanzó gases lacrimógenos para disolver la turba y evacuar la zona.
Alejandro Giammattei, candidato presidencial de la Gran Alianza Nacional, y su equipo, que realizaban un mitin en Camotán, debió esperar que se levantaran los bloqueos para abandonar el municipio.
Carlos Caljú, portavoz de la PNC: “La mujer y la niña no hablaban español, sólo chortí. Ella no pudo defenderse de los señalamientos”.
elPeriódico (18 jun 07)
Los vecinos de Jocotán se enfrentaron ayer con la Policía Nacional Civil (PNC), que rescató a una mujer que intentaban linchar.
Según Julio Hernández, director de la PNC, los hechos se produjeron a las 15:30 horas, cuando vecinos del barrio San Lorenzo, Jocotán, Chiquimula, intentaban linchar a una mujer que circulaba por la zona en compañía de una menor que supuestamente intentaba secuestrar.
Carlos Caljú, vocero de la PNC, agregó que después de rescatar a la mujer se comprobó que la menor era su familiar y que ambas sólo podían comunicarse en idioma chortí.
El intento de linchamiento se produjo dos días después de la desaparición y posterior asesinato de Michelle España Díaz, de 9 años, en la aldea Muyurcó, Camotán, Chiquimula. Este suceso mantiene un clima de tensión entre los vecinos de esta región chortí, donde circulan boletines con los nombres de varias personas acusadas de robar niños.
Cuando los pobladores de Jocotán vieron a la mujer que no era del lugar en compañía de la niña, pensaron que la había secuestrado.
En ese momento se conformó una turba que no pudo consumar su intención debido a una llamada realizada a la subestación de la PNC de Jocotán. Los elementos se presentaron al lugar para rescatar a la mujer agredida.
Los agentes de la PNC trasladaron a la víctima y la menor a la subestación, donde se constató su parentesco.
Sin embargo, la turba no aceptó la explicación que les brindó la PNC y procedió a quemar la subestación, una radiopatrulla y una motocicleta, y bloquearon las entradas al lugar.
Debido a lo anterior, la PNC demandó el apoyo de 80 agentes de los municipios cercanos, así como de un escuadrón de las Fuerzas Especiales Policiales (FEP), que llegó desde la ciudad capital. Este grupo lanzó gases lacrimógenos para disolver la turba y evacuar la zona.
Alejandro Giammattei, candidato presidencial de la Gran Alianza Nacional, y su equipo, que realizaban un mitin en Camotán, debió esperar que se levantaran los bloqueos para abandonar el municipio.
Carlos Caljú, portavoz de la PNC: “La mujer y la niña no hablaban español, sólo chortí. Ella no pudo defenderse de los señalamientos”.
Intentan linchar a mujer en Jocotán
Por Gladys Ramírez y Orlando Reyes
Siglo 21 (18 jun 07)
Una turba enardecida de vecinos del municipio de Jocotán, en Chiquimula, intentó linchar a Dunia Marleny Guerra Aldana, a quien acusan de traficar con menores. Un reporte preliminar de nuestro corresponsal señala que los enfurecidos aldeanos quemaron una motocicleta y un autopatrulla de la Policía Nacional Civil (PNC).
Este hecho se da a dos días de que en Camotán, también en Chiquimula, lincharan a una mujer y vapulearan a otras dos, supuestas responsables de la muerte de la pequeña Alma Michelle España Díaz, de 8 años, a quien habrían secuestrado, para luego matarla y extraerle varios órganos del vientre, así como los ojos y el cuero cabelludo.
Al cierre de esta edición, Guerra había sido liberada por la Policía, pero los enfurecidos vecinos la emprendieron contra los vehículos y estación policial del lugar.
María López Marcos, quien también estuvo retenida porque con ella iba Brenda López López, de 8 años, de quien se temió estaba secuestrada, fue dejada libre por la turba luego de que el papá de la menor reconociera que no era un plagio porque María es tía de la niña.
Dos allanamientos
En Camotán, los residentes decidieron hacer justicia con sus manos, luego de detener a las tres mujeres.
Una de ellas, Ingrid Marisol Martínez, confesó haber recibido Q1 mil de Marciana y Jesús Interiano por entregarle a la niña. Responsabilizó a las hermanas de haber traficado los órganos, razón por la cual los vecinos las detuvieron, vapulearon e intentaron quemarlas. En el acto falleció Marciana.
La Comisaría de Chiquimula realizó dos allanamientos. Uno en la vivienda de Marciana. En el lugar encontró un maletín con el logotipo del Ministerio de Educación, el cual contenía ropa para bebé de ambos sexos. El otro lo hicieron en una cantina, donde no encontraron nada.
Siglo 21 (18 jun 07)
Una turba enardecida de vecinos del municipio de Jocotán, en Chiquimula, intentó linchar a Dunia Marleny Guerra Aldana, a quien acusan de traficar con menores. Un reporte preliminar de nuestro corresponsal señala que los enfurecidos aldeanos quemaron una motocicleta y un autopatrulla de la Policía Nacional Civil (PNC).
Este hecho se da a dos días de que en Camotán, también en Chiquimula, lincharan a una mujer y vapulearan a otras dos, supuestas responsables de la muerte de la pequeña Alma Michelle España Díaz, de 8 años, a quien habrían secuestrado, para luego matarla y extraerle varios órganos del vientre, así como los ojos y el cuero cabelludo.
Al cierre de esta edición, Guerra había sido liberada por la Policía, pero los enfurecidos vecinos la emprendieron contra los vehículos y estación policial del lugar.
María López Marcos, quien también estuvo retenida porque con ella iba Brenda López López, de 8 años, de quien se temió estaba secuestrada, fue dejada libre por la turba luego de que el papá de la menor reconociera que no era un plagio porque María es tía de la niña.
Dos allanamientos
En Camotán, los residentes decidieron hacer justicia con sus manos, luego de detener a las tres mujeres.
Una de ellas, Ingrid Marisol Martínez, confesó haber recibido Q1 mil de Marciana y Jesús Interiano por entregarle a la niña. Responsabilizó a las hermanas de haber traficado los órganos, razón por la cual los vecinos las detuvieron, vapulearon e intentaron quemarlas. En el acto falleció Marciana.
La Comisaría de Chiquimula realizó dos allanamientos. Uno en la vivienda de Marciana. En el lugar encontró un maletín con el logotipo del Ministerio de Educación, el cual contenía ropa para bebé de ambos sexos. El otro lo hicieron en una cantina, donde no encontraron nada.
16 June 2007
Linchan a mujer por muerte de niña
Por Sandra Valdez y Orlando Reyes
Siglo 21 (16 jun 07)
Por el secuestro y asesinato de la niña Alba Michelle España Díaz, de 8 años, fue linchada una mujer y otras dos vapuleadas en el camino que conduce a la aldea El Brasilar, Camotán, Chiquimula.
Las señaladas por los pobladores como responsables del crimen son las hermanas Marciana y Jesús Interiano, así como Ingrid Marisol Martínez, quienes fueron vapuleadas y quemadas.
En el lugar citado murió Marciana Interiano, mientras que su hermana, quien resultó con graves quemaduras, y la otra mujer, fueron rescatadas por la Policía e ingresadas al Hospital Modular de Chiquimula.
Crimen atroz
La menor fue plagiada el jueves por la tarde, y desde ese momento los pobladores se organizaron para buscarla. El cadáver de la niña fue hallado ayer al mediodía. Los criminales le abrieron el estómago, le sacaron varios órganos, los ojos y cuero cabelludo, según las autoridades.
Martínez fue detenida por los pobladores, y obligada a confesar. Supuestamente recibió mil quetzales por entregar a la menor a las hermanas Interiano.
Siglo 21 (16 jun 07)
Por el secuestro y asesinato de la niña Alba Michelle España Díaz, de 8 años, fue linchada una mujer y otras dos vapuleadas en el camino que conduce a la aldea El Brasilar, Camotán, Chiquimula.
Las señaladas por los pobladores como responsables del crimen son las hermanas Marciana y Jesús Interiano, así como Ingrid Marisol Martínez, quienes fueron vapuleadas y quemadas.
En el lugar citado murió Marciana Interiano, mientras que su hermana, quien resultó con graves quemaduras, y la otra mujer, fueron rescatadas por la Policía e ingresadas al Hospital Modular de Chiquimula.
Crimen atroz
La menor fue plagiada el jueves por la tarde, y desde ese momento los pobladores se organizaron para buscarla. El cadáver de la niña fue hallado ayer al mediodía. Los criminales le abrieron el estómago, le sacaron varios órganos, los ojos y cuero cabelludo, según las autoridades.
Martínez fue detenida por los pobladores, y obligada a confesar. Supuestamente recibió mil quetzales por entregar a la menor a las hermanas Interiano.
20 April 2006
Pobladores linchan a supuestos robaniños
Por Óscar F. Herrera
elPeriódico (20 abr 06)
Un hombre y una mujer, a quienes acusaron de secuestrar a un menor, fueron linchados por una turba de unos 5 mil habitantes en el parque central de Sumpango, Sacatepéquez, según reportó el subjefe de Operaciones de la Policía Nacional Civil (PNC), Faustino Sánchez.
El hombre fue identificado como José Miguel Vela Alonso, de 36 años, con residencia en la colonia La Florida, en la zona 19 capitalina; la mujer, de unos 25 años, no fue identificada.
Inicialmente, estas dos personas fueron capturadas por la Policía porque los acusaban de un intento de secuestro de dos niños del colegio Casa de la Cultura, de dicho municipio. Pero corrió la voz entre los vecinos de que se trataba de personas que se dedicaban a robar niños, lo que provocó que se armaran de palos y los fueron a sacar de la subestación de la PNC y procedieron a vapulearlos.
Una grabación del noticiero Guatevisión evidencia que la turba los golpeó hasta dejarlos inconscientes, y posteriormente les rociaron combustible y les prendieron fuego aún con vida.
Las autoridades dan cuenta que los revoltosos no accedieron a dialogar con la PNC ni con representantes de la Procuraduría de los Derechos Humanos que estaban presentes en el lugar.
José Luis Pérez, vecino que presenció el linchamiento, indicó que de enero a la fecha “se han robado seis niños, por los cuales la Policía hizo circular volantes para que estuviéramos alertas”.
Disturbios en la noche
En horas de la noche, la turba rodeó la casa del alcalde de Sumpango, Santos Cubur, ubicada en la 3a. avenida y 0 calle de esa localidad.
Los vecinos lanzaron piedras y quemaron la puerta de la residencia del jefe edil, al momento en que las Fuerzas Especiales de la Policía (FEP) llegaron para brindar seguridad al funcionario.
A gritos, la turba demandó del Alcalde que coordine con las autoridades más seguridad en el pueblo. Los vecinos enardecidos arremetieron luego contra la subestación de la Policia en donde saquearon e incendiaron el inmueble.
Así se transmitió la noticia al resto del mundo:
CIUDAD DE GUATEMALA.- Una enardecida turba de un pueblo indígena del oeste de Guatemala ha linchado y quemado a un hombre y una mujer a quienes acusaban de 'robar niños' en esa población, informaron fuentes oficiales. La ONU ha confirmado que pedirá explicaciones al Gobierno sobre el aumento de este tipo de torturas en el país.
Las víctimas, cuyas identidades no fueron facilitadas, "fueron golpeadas y quemadas vivas por la turba, hasta provocarles la muerte", según comentó un portavoz de la Policía Nacional Civil (PNC) de Sumpango, a unos 50 kilómetros al oeste de la capital.
Según la fuente, ambos fueron sacados de la subestación de la PNC de esa comunidad, después de que se corriera la voz entre los habitantes de que habían sido detenidos por agentes de esa institución acusados de 'robar' a un niño de siete años.
"La gente hizo sonar las campanas de la iglesia, se juntó en el pueblo y luego de sacarlos de la subestación los golpearon sin que pudiéramos intervenir", explicó el portavoz de la Policía.
El pasado 6 de abril fueron linchadas dos mujeres en una población indígena del noroeste de Guatemala, a quienes los pobladores acusaban de haber asesinado a tiros a otra mujer.
La ONU pide explicaciones
El Comité sobre la Tortura de la ONU pedirá explicaciones en su próxima reunión al Gobierno de Guatemala sobre la práctica de linchamientos y las medidas que adopta para castigarla y evitarla, además de información sobre las condiciones de detención, juicio y encarcelamiento existentes en el país.
Entre otras preocupaciones, los diez expertos de la ONU que integran ese Comité reclamarán a las autoridades guatemaltecas que expliquen los linchamientos, que "se han convertido en una práctica común de tortura en ese país, según organizaciones no gubernamentales y la Procuraduría [Fiscalía] de Derechos Humanos".
Entre las preguntas que se han remitido por escrito al Gobierno guatemalteco se pide, por ejemplo, el detalle de qué cargos se les imputan a los autores de linchamientos, si es que son llevados ante la Justicia, cuántas investigaciones se han llevado a cabo al respecto y cuántas condenas ha habido, así como cuáles son las penas establecidas.
Además, en el escrito se demanda información sobre qué acciones se han tomado para educar a la gente sobre las penas previstas para castigar los linchamientos y qué medidas se han adoptado para prevenirlos.
La delegación guatemalteca que acuda a Ginebra también deberá dar información sobre porqué aún no se ha aprobado el proyecto de ley del Régimen Penitenciario y si existe "una norma específica que estipule claramente que la orden de un oficial superior o una autoridad pública no puede ser invocada como una justificación a la tortura".
Por otra parte, y según los datos del Comité, aunque la ONU tiene documentados 626 casos de masacres en el país, únicamente uno se ha llevado con éxito ante los tribunales, por lo que Guatemala también deberá explicar en qué estado de se encuentran los otros 625.
Las medidas que se han tomado para garantizar que los extranjeros puedan contactar con abogados y con representantes de su país de origen, así como para prevenir el acoso y trato abusivo a las mujeres detenidas, también serán algunas de las múltiples cuestiones que se plantearán.
El Comité también quiere conocer más sobre el "alto índice de violaciones del derecho a la integridad física por parte de la Policía Nacional".
Por lo que respecta a los inmigrantes, Guatemala deberá dar explicaciones sobre los criterios de detención de extranjeros, en particular de los solicitantes de asilo, las medidas tomadas para "evitar el uso excesivo de la fuerza o de sedativos durante sus expulsiones forzadas" y el porcentaje de solicitudes que son rechazadas.

Una de las víctimas del linchamiento es observada por los vecinos (Foto: EFE).
http://www.elmundo.es/elmundo/2006/04/20/internacional/1145528252.html
elPeriódico (20 abr 06)
Un hombre y una mujer, a quienes acusaron de secuestrar a un menor, fueron linchados por una turba de unos 5 mil habitantes en el parque central de Sumpango, Sacatepéquez, según reportó el subjefe de Operaciones de la Policía Nacional Civil (PNC), Faustino Sánchez.
El hombre fue identificado como José Miguel Vela Alonso, de 36 años, con residencia en la colonia La Florida, en la zona 19 capitalina; la mujer, de unos 25 años, no fue identificada.
Inicialmente, estas dos personas fueron capturadas por la Policía porque los acusaban de un intento de secuestro de dos niños del colegio Casa de la Cultura, de dicho municipio. Pero corrió la voz entre los vecinos de que se trataba de personas que se dedicaban a robar niños, lo que provocó que se armaran de palos y los fueron a sacar de la subestación de la PNC y procedieron a vapulearlos.
Una grabación del noticiero Guatevisión evidencia que la turba los golpeó hasta dejarlos inconscientes, y posteriormente les rociaron combustible y les prendieron fuego aún con vida.
Las autoridades dan cuenta que los revoltosos no accedieron a dialogar con la PNC ni con representantes de la Procuraduría de los Derechos Humanos que estaban presentes en el lugar.
José Luis Pérez, vecino que presenció el linchamiento, indicó que de enero a la fecha “se han robado seis niños, por los cuales la Policía hizo circular volantes para que estuviéramos alertas”.
Disturbios en la noche
En horas de la noche, la turba rodeó la casa del alcalde de Sumpango, Santos Cubur, ubicada en la 3a. avenida y 0 calle de esa localidad.
Los vecinos lanzaron piedras y quemaron la puerta de la residencia del jefe edil, al momento en que las Fuerzas Especiales de la Policía (FEP) llegaron para brindar seguridad al funcionario.
A gritos, la turba demandó del Alcalde que coordine con las autoridades más seguridad en el pueblo. Los vecinos enardecidos arremetieron luego contra la subestación de la Policia en donde saquearon e incendiaron el inmueble.
Así se transmitió la noticia al resto del mundo:
CIUDAD DE GUATEMALA.- Una enardecida turba de un pueblo indígena del oeste de Guatemala ha linchado y quemado a un hombre y una mujer a quienes acusaban de 'robar niños' en esa población, informaron fuentes oficiales. La ONU ha confirmado que pedirá explicaciones al Gobierno sobre el aumento de este tipo de torturas en el país.
Las víctimas, cuyas identidades no fueron facilitadas, "fueron golpeadas y quemadas vivas por la turba, hasta provocarles la muerte", según comentó un portavoz de la Policía Nacional Civil (PNC) de Sumpango, a unos 50 kilómetros al oeste de la capital.
Según la fuente, ambos fueron sacados de la subestación de la PNC de esa comunidad, después de que se corriera la voz entre los habitantes de que habían sido detenidos por agentes de esa institución acusados de 'robar' a un niño de siete años.
"La gente hizo sonar las campanas de la iglesia, se juntó en el pueblo y luego de sacarlos de la subestación los golpearon sin que pudiéramos intervenir", explicó el portavoz de la Policía.
El pasado 6 de abril fueron linchadas dos mujeres en una población indígena del noroeste de Guatemala, a quienes los pobladores acusaban de haber asesinado a tiros a otra mujer.
La ONU pide explicaciones
El Comité sobre la Tortura de la ONU pedirá explicaciones en su próxima reunión al Gobierno de Guatemala sobre la práctica de linchamientos y las medidas que adopta para castigarla y evitarla, además de información sobre las condiciones de detención, juicio y encarcelamiento existentes en el país.
Entre otras preocupaciones, los diez expertos de la ONU que integran ese Comité reclamarán a las autoridades guatemaltecas que expliquen los linchamientos, que "se han convertido en una práctica común de tortura en ese país, según organizaciones no gubernamentales y la Procuraduría [Fiscalía] de Derechos Humanos".
Entre las preguntas que se han remitido por escrito al Gobierno guatemalteco se pide, por ejemplo, el detalle de qué cargos se les imputan a los autores de linchamientos, si es que son llevados ante la Justicia, cuántas investigaciones se han llevado a cabo al respecto y cuántas condenas ha habido, así como cuáles son las penas establecidas.
Además, en el escrito se demanda información sobre qué acciones se han tomado para educar a la gente sobre las penas previstas para castigar los linchamientos y qué medidas se han adoptado para prevenirlos.
La delegación guatemalteca que acuda a Ginebra también deberá dar información sobre porqué aún no se ha aprobado el proyecto de ley del Régimen Penitenciario y si existe "una norma específica que estipule claramente que la orden de un oficial superior o una autoridad pública no puede ser invocada como una justificación a la tortura".
Por otra parte, y según los datos del Comité, aunque la ONU tiene documentados 626 casos de masacres en el país, únicamente uno se ha llevado con éxito ante los tribunales, por lo que Guatemala también deberá explicar en qué estado de se encuentran los otros 625.
Las medidas que se han tomado para garantizar que los extranjeros puedan contactar con abogados y con representantes de su país de origen, así como para prevenir el acoso y trato abusivo a las mujeres detenidas, también serán algunas de las múltiples cuestiones que se plantearán.
El Comité también quiere conocer más sobre el "alto índice de violaciones del derecho a la integridad física por parte de la Policía Nacional".
Por lo que respecta a los inmigrantes, Guatemala deberá dar explicaciones sobre los criterios de detención de extranjeros, en particular de los solicitantes de asilo, las medidas tomadas para "evitar el uso excesivo de la fuerza o de sedativos durante sus expulsiones forzadas" y el porcentaje de solicitudes que son rechazadas.

Una de las víctimas del linchamiento es observada por los vecinos (Foto: EFE).
http://www.elmundo.es/elmundo/2006/04/20/internacional/1145528252.html
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