Por Sylvia Gereda
elPeriódico
La escena no es menos que terrorífica. Quizás una de las más impactantes y salvajes que he visto en mi vida. Un reportero de Chichicastenango me mostró un video grabado durante un linchamiento que tuvo lugar en Sololá. En la imagen aparece un hombre cuyas extremidades están ardiendo en llamas. De poco en poco, el hombre se quema, se retuerce en el suelo y lanza gritos de desesperación.
Este individuo, a quien el pueblo acusaba de ser ladrón, consiguió llegar vivo al hospital y días más tarde falleció en plena agonía. La saña de estos últimos linchamientos es evidente. Las poblaciones han tomado la justicia por sus manos porque el sistema de justicia es inoperante y porque el Estado de Derecho les importa un comino.
En Guatemala está demostrado que la población no teme a la Ley, la irrespeta. Pero también que la fuerzas de seguridad han colapsado en su intento por disuadir y controlar a la población en caso de disturbios y amenazas a la seguridad pública.
El pasado 8 de mayo, el presidente Álvaro Colom fijó el Estado de Prevención, que consiste en una serie de medidas para preservar la seguridad nacional. Sin embargo, según una interesante nota de prensa que publicó Alejandro Pérez, en elPeriódico; los índices de violencia que registran el Instituto nacional de Ciencias Forenses (Inacif) y el Grupo de Apoyo Mutuo (GAM) reportan un alarmante incremento de violencia durante este período, en relación con el mes anterior.
Por ejemplo, en abril de este año se registraron 93 muertes violentas, pero solo en el período del 2–13 de mayo los asesinatos ya habían superado la cifra de 114 individuos. Mientras que el Inacif reporta que en abril la morgue recibió 314 cadáveres por muerte violenta, y del 1 al 18 de mayo ya se registraban 211 homicidios con armas de fuego.
Lo que es peor, y evidencia más claramente el irrespeto absoluto hacia la ley, es el hecho de que este decreto prohíbe claramente las manifestaciones públicas. Sin embargo, en las últimas semanas se han reportado los más salvajes linchamientos de los que se tenga registro, particularmente en la cabecera departamental de Sololá y la aldea Bola de Oro en Chimaltenango.
Pero en Fraijanes también los vecinos hicieron de las suyas y realizaron una violenta protesta en contra el alza a la tarifa del transporte, que dejó como saldo más de cinco heridos.
Desafiando a las fuerzas de seguridad y al Estado de Prevención, los vecinos de la aldea Puerta del Señor salieron a las calles armados con machetes, palos, ondas y piedras, y consiguieron bloquear el tránsito por más de 12 horas, sin que ninguna fuerza de seguridad fuera capaz de disuadirlos o pararlos.
Aquel día fue memorable para los indefensos vecinos que al final fueron las víctimas de este bochinche. Las calles ardían y las barricadas se colocaban metro tras metro. La turba amenazaba a cualquiera que intentara acercarse y la población indefensa se refugió en sus casas mientras que los conductores debieron esperar largas horas en medio de un infernal tráfico.
Finalmente, la Policía lanzó gases lacrimógenos hasta que consiguieron que el grupo se disipara, solo los inconformes fueron capturados, los bochincheros huyeron.
Lo irónico del caso es que fue el párroco del lugar quien consiguió intervenir y dialogar con los vecinos para encontrar una solución a los conflictos por el alza del transporte; lo que nuevamente evidencia la incapacidad y la falta de autoridad de las autoridades y las fuerzas de seguridad.
Ilustrando estos casos aislados, todo apunta claramente a que decretar medidas como el Estado de Prevención no sirve absolutamente de nada, porque no se han implementado soluciones de fondos para resolver el gran problema de inseguridad y restaurar el Estado de Derecho.
Estamos viviendo en medio de una vorágine, de la ley de la selva, donde se aplica el lema de “sálvese quien pueda”, y mientras tanto vemos a un Gobierno que se estrena sin soluciones ni planes de mediano o largo plazo capaces de hacerle frente al flagelo de la inseguridad que nos tiene de rodillas.
Registro y análisis de episodios sobre esta forma de violencia colectiva, desde una perspectiva comparada.
22 May 2008
20 May 2008
Ausencia del Estado y Violencia Colectiva en Tierras Mayas
Una aproximación cuantitativa al fenómeno de los linchamientos en Guatemala (1996-2002) *
CARLOS A. MENDOZA A. **
Resumen. De acuerdo con la Misión de las Naciones Unidas en Guatemala (MINUGUA), los linchamientos son una herencia del conflicto armado interno y el producto de los actuales niveles de pobreza en el área rural. El autor propone una explicación alternativa: los linchamientos son el resultado de la falta de capacidad del estado para proveer justicia y seguridad a la población, y están relacionados con la habilidad de las comunidades indígenas para solucionar problemas de acción colectiva y, de esta forma, proveer los bienes públicos que el estado no provee. En este libro, ambas hipótesis sobre las causas de los linchamientos son evaluadas por medio del análisis estadístico a nivel municipal de los 480 casos verificados por la MINUGUA entre los años 1996 y 2002. La evidencia empírica proporcionada por dicho análisis cuantitativo sobre este particular tipo de violencia colectiva en Guatemala revela que los principales factores explicativos son los siguientes: a) la ausencia del estado, pues a menor número de juzgados por cada cien mil habitantes, mayor probabilidad de que ocurra un linchamiento; y b) la solidaridad en las comunidades indígenas, porque a mayor porcentaje de población indígena, también es mayor la probabilidad de que ocurra un linchamiento. Las violaciones a los derechos humanos durante el conflicto armado interno tienen alguna importancia estadística, pero su efecto en la probabilidad de ocurrencia de los linchamientos es bajo. Los niveles de extrema pobreza no tienen importancia estadística para explicar los linchamientos a nivel municipal.
EDICION ELECTRONICA DISPONIBLE AQUI
* El autor agradece y reconoce los valiosos comentarios y sugerencias proporcionados por Richard Adams, Santiago Bastos, Timothy Carter, Frances Hagopian, Wolfgang Krenmayr, Rory McVeigh, David Nickerson, y Luis Pásara a versiones anteriores de este ensayo. También agradece el apoyo financiero para la investigación proporcionado por la Universidad de Notre Dame por medio del Departamento de Ciencia Política y la Graduate Student Union (Robert E. Gordon Conference Presentation Grant).
** Carlos Antonio Mendoza Alvarado es Centroamericano, nacido en Guatemala. Actualmente es candidato a doctor en el Departamento de Ciencia Política de la Universidad de Notre Dame, Indiana, Estados Unidos de América. Coeditó con Edelberto Torres-Rivas el volumen titulado Los Linchamientos: ¿Barbarie o Justicia Popular?, publicado por la FLACSO (Guatemala, 2003).
CARLOS A. MENDOZA A. **
Resumen. De acuerdo con la Misión de las Naciones Unidas en Guatemala (MINUGUA), los linchamientos son una herencia del conflicto armado interno y el producto de los actuales niveles de pobreza en el área rural. El autor propone una explicación alternativa: los linchamientos son el resultado de la falta de capacidad del estado para proveer justicia y seguridad a la población, y están relacionados con la habilidad de las comunidades indígenas para solucionar problemas de acción colectiva y, de esta forma, proveer los bienes públicos que el estado no provee. En este libro, ambas hipótesis sobre las causas de los linchamientos son evaluadas por medio del análisis estadístico a nivel municipal de los 480 casos verificados por la MINUGUA entre los años 1996 y 2002. La evidencia empírica proporcionada por dicho análisis cuantitativo sobre este particular tipo de violencia colectiva en Guatemala revela que los principales factores explicativos son los siguientes: a) la ausencia del estado, pues a menor número de juzgados por cada cien mil habitantes, mayor probabilidad de que ocurra un linchamiento; y b) la solidaridad en las comunidades indígenas, porque a mayor porcentaje de población indígena, también es mayor la probabilidad de que ocurra un linchamiento. Las violaciones a los derechos humanos durante el conflicto armado interno tienen alguna importancia estadística, pero su efecto en la probabilidad de ocurrencia de los linchamientos es bajo. Los niveles de extrema pobreza no tienen importancia estadística para explicar los linchamientos a nivel municipal.
* El autor agradece y reconoce los valiosos comentarios y sugerencias proporcionados por Richard Adams, Santiago Bastos, Timothy Carter, Frances Hagopian, Wolfgang Krenmayr, Rory McVeigh, David Nickerson, y Luis Pásara a versiones anteriores de este ensayo. También agradece el apoyo financiero para la investigación proporcionado por la Universidad de Notre Dame por medio del Departamento de Ciencia Política y la Graduate Student Union (Robert E. Gordon Conference Presentation Grant).
** Carlos Antonio Mendoza Alvarado es Centroamericano, nacido en Guatemala. Actualmente es candidato a doctor en el Departamento de Ciencia Política de la Universidad de Notre Dame, Indiana, Estados Unidos de América. Coeditó con Edelberto Torres-Rivas el volumen titulado Los Linchamientos: ¿Barbarie o Justicia Popular?, publicado por la FLACSO (Guatemala, 2003).
Vuelven los linchamientos: mi propia reflexión
Carlos A. Mendoza
Es lamentable que nuevamente ocurran casos de linchamiento en Guatemala. Esta vez fuimos testigos por medio de la radio de cada detalle de la violencia colectiva desatada en Sololá. Escuchamos los gritos de la turba, y los gritos de sus víctimas. Nos enteramos del fracaso de la Policía, de la Iglesia, y de las autoridades indígenas, para evitar un episodio más de “justicia popular”.
Otra vez aparecen columnas de opinión y se organizan mesas redondas para discutir el fenómeno. Pero me frustra que se hagan afirmaciones sin fundamento empírico, como que si nada se hubiese aprendido de los 577 casos documentados por la MINUGUA entre 1996 y 2003.
No se han repetido con tanta insistencia los estribillos de las explicaciones de la Misión de Naciones Unidas. Pero ha ocurrido algo peor: se ha retrocedido. Ahora se dice que los linchamientos pueden ocurrir en cualquier parte del país. Que es lo mismo en las zonas urbanas que en las rurales, y que da igual si las comunidades son indígenas o ladinas.
Eso es un error. Si en algo he podido contribuir con mi estudio independiente sobre los linchamientos, es en esclarecer un poco el papel de las variables asociadas con el fenómeno. Este es un problema muy serio como para dejarse sesgar por lo políticamente correcto. Es necesario un esfuerzo de objetividad en el análisis de la evidencia empírica.
Así que no debe ignorarse la importancia de la variable étnica. Sobre la cual llamaron la atención Adams y Bastos en el 2003, con su libro sobre "Las relaciones étnicas en Guatemala, 1944-2000" (CIRMA, pp. 173-179).
Diversos investigadores han concluido que la tasa anual promedio de muertes por linchamiento está correlacionada de forma proporcional, y fuertemente, con el porcentaje de población indígena en cada departamento del país (1). De igual forma es cierto, e interesante, que la tasa de homicidios por cada cien mil habitantes está correlacionada de forma inversamente proporcional, y fuertemente, con el porcentaje de población indígena en cada departamento.
Si les interesa, he replicado el ejercicio de Adams y Bastos (tabla p. 179) con datos más recientes: TABLA AQUI
(1) CIEN (2001) Magnitud y Costos de la Violencia en Guatemala, Adams y Bastos (2003), Mendoza (2003) "Violencia colectiva en Guatemala: una aproximación teórica al problema de los linchamientos" y, recientemente, PNUD (2007) Informe estadístico de la violencia en Guatemala.
Es lamentable que nuevamente ocurran casos de linchamiento en Guatemala. Esta vez fuimos testigos por medio de la radio de cada detalle de la violencia colectiva desatada en Sololá. Escuchamos los gritos de la turba, y los gritos de sus víctimas. Nos enteramos del fracaso de la Policía, de la Iglesia, y de las autoridades indígenas, para evitar un episodio más de “justicia popular”.
Otra vez aparecen columnas de opinión y se organizan mesas redondas para discutir el fenómeno. Pero me frustra que se hagan afirmaciones sin fundamento empírico, como que si nada se hubiese aprendido de los 577 casos documentados por la MINUGUA entre 1996 y 2003.
No se han repetido con tanta insistencia los estribillos de las explicaciones de la Misión de Naciones Unidas. Pero ha ocurrido algo peor: se ha retrocedido. Ahora se dice que los linchamientos pueden ocurrir en cualquier parte del país. Que es lo mismo en las zonas urbanas que en las rurales, y que da igual si las comunidades son indígenas o ladinas.
Eso es un error. Si en algo he podido contribuir con mi estudio independiente sobre los linchamientos, es en esclarecer un poco el papel de las variables asociadas con el fenómeno. Este es un problema muy serio como para dejarse sesgar por lo políticamente correcto. Es necesario un esfuerzo de objetividad en el análisis de la evidencia empírica.
Así que no debe ignorarse la importancia de la variable étnica. Sobre la cual llamaron la atención Adams y Bastos en el 2003, con su libro sobre "Las relaciones étnicas en Guatemala, 1944-2000" (CIRMA, pp. 173-179).
Diversos investigadores han concluido que la tasa anual promedio de muertes por linchamiento está correlacionada de forma proporcional, y fuertemente, con el porcentaje de población indígena en cada departamento del país (1). De igual forma es cierto, e interesante, que la tasa de homicidios por cada cien mil habitantes está correlacionada de forma inversamente proporcional, y fuertemente, con el porcentaje de población indígena en cada departamento.
Si les interesa, he replicado el ejercicio de Adams y Bastos (tabla p. 179) con datos más recientes: TABLA AQUI
(1) CIEN (2001) Magnitud y Costos de la Violencia en Guatemala, Adams y Bastos (2003), Mendoza (2003) "Violencia colectiva en Guatemala: una aproximación teórica al problema de los linchamientos" y, recientemente, PNUD (2007) Informe estadístico de la violencia en Guatemala.
19 May 2008
Regresan los linchamientos: de nuevo el horror
Por Víctor Gálvez Borrel
Siglo XXI
Albert Camus (filósofo franco-argelino, Premio Nobel de Literatura, 1957), decía que el verdadero problema de la filosofía era el suicidio: establecer si la vida merecía o no la pena, era la gran cuestión de la existencia. Parafraseando a Camus, podríamos afirmar que el gran problema de la justicia son los linchamientos. Marcan el límite de la confianza humana en el Estado y nos regresan a la barbarie, anterior a la existencia misma de lo público.
Según informaciones de prensa, en lo que va del año los linchamientos suman más de 30 en Guatemala. El saldo es ya de tres muertos. Los más macabros fueron los presuntos ladrones quemados con gasolina, el 15 de mayo en la cabecera de Sololá (uno falleció, después de arder durante media hora, en el cementerio de la población). La noticia se transmitió en vivo por un radionoticiero. Y el 14 de este mismo mes, en la aldea Bola de Oro, Chimaltenango, otro supuesto delincuente fue capturado, vapuleado y arrastrado por un camión, hasta su muerte. En el caso de Sololá, fueron infructuosas las intervenciones de la PNC, la mediación de los ancianos mayas, de la Iglesia católica y de los cuerpos de socorro, frente a la turba.
Ya mucho se ha dicho sobre la cultura de la muerte, que se ha difundido a sus anchas en el país; la influencia del reciente conflicto armado; la coincidencia entre las poblaciones en las que se registra el mayor número de linchamientos, y aquellas en donde hubo excesos y abusos de poder de patrulleros y ex comisionados militares; el estímulo de ciertos líderes que promueven linchamientos, etc.
El problema sigue siendo el mismo: la pérdida de confianza en la labor del Estado para impartir justicia y, sobre todo, para garantizar la seguridad ciudadana y prevenir el delito. Y a pesar de los esfuerzos de organizaciones sociales y programas de resolución y transformación de conflictos, para disminuir las tensiones y atenuar el recurso a la violencia, subsiste la sensación de que esta última está desatada y ya es poco lo que se puede hacer para controlarla. Frente a este panorama, quienes sufren directamente, presencian hechos delictivos, o tienen la convicción de la culpabilidad de determinadas personas, se ven confrontados con tres dilemas. Uno es entregarlas a la PNC (para que salgan rápidamente por falta de pruebas o, quizás peor, para que se hundan más en el laberinto del crimen en los centros de detención, si salen condenados). El otro es simplemente dejarlos libres. El tercero, lo que sucede con los linchamientos, en los cuales sin medir mucho la relación entre la magnitud del hecho cometido y la pena que se impone, ni la verdadera culpabilidad o inocencia, la personalidad de masas se desborda y la bestia ancestral aflora, produciéndose lo que los medios de comunicación están recogiendo cada día más: crímenes colectivos, como los de Chimaltenango y Sololá.
La situación es patética, porque las opciones, como ya se señalaron, siguen siendo limitadas. Y otro elemento que resulta aún más preocupante, es la reacción silenciosa de lo que quizás sea ya una opinión pública cada vez más numerosa: quienes están de acuerdo con los linchamientos, bajo la pavorosa frase "está bueno que los maten". Esto, sin pensar que un mal día, ellos también podrían verse envueltos en un linchamiento, pero como víctimas, consecuencia de alguna equivocación o mala interpretación (como ya sucedió en linchamientos por error, tal el del turista japonés en Huehuetenango, hace varios años, confundido con un “roba niños”).
Siglo XXI
Albert Camus (filósofo franco-argelino, Premio Nobel de Literatura, 1957), decía que el verdadero problema de la filosofía era el suicidio: establecer si la vida merecía o no la pena, era la gran cuestión de la existencia. Parafraseando a Camus, podríamos afirmar que el gran problema de la justicia son los linchamientos. Marcan el límite de la confianza humana en el Estado y nos regresan a la barbarie, anterior a la existencia misma de lo público.
Según informaciones de prensa, en lo que va del año los linchamientos suman más de 30 en Guatemala. El saldo es ya de tres muertos. Los más macabros fueron los presuntos ladrones quemados con gasolina, el 15 de mayo en la cabecera de Sololá (uno falleció, después de arder durante media hora, en el cementerio de la población). La noticia se transmitió en vivo por un radionoticiero. Y el 14 de este mismo mes, en la aldea Bola de Oro, Chimaltenango, otro supuesto delincuente fue capturado, vapuleado y arrastrado por un camión, hasta su muerte. En el caso de Sololá, fueron infructuosas las intervenciones de la PNC, la mediación de los ancianos mayas, de la Iglesia católica y de los cuerpos de socorro, frente a la turba.
Ya mucho se ha dicho sobre la cultura de la muerte, que se ha difundido a sus anchas en el país; la influencia del reciente conflicto armado; la coincidencia entre las poblaciones en las que se registra el mayor número de linchamientos, y aquellas en donde hubo excesos y abusos de poder de patrulleros y ex comisionados militares; el estímulo de ciertos líderes que promueven linchamientos, etc.
El problema sigue siendo el mismo: la pérdida de confianza en la labor del Estado para impartir justicia y, sobre todo, para garantizar la seguridad ciudadana y prevenir el delito. Y a pesar de los esfuerzos de organizaciones sociales y programas de resolución y transformación de conflictos, para disminuir las tensiones y atenuar el recurso a la violencia, subsiste la sensación de que esta última está desatada y ya es poco lo que se puede hacer para controlarla. Frente a este panorama, quienes sufren directamente, presencian hechos delictivos, o tienen la convicción de la culpabilidad de determinadas personas, se ven confrontados con tres dilemas. Uno es entregarlas a la PNC (para que salgan rápidamente por falta de pruebas o, quizás peor, para que se hundan más en el laberinto del crimen en los centros de detención, si salen condenados). El otro es simplemente dejarlos libres. El tercero, lo que sucede con los linchamientos, en los cuales sin medir mucho la relación entre la magnitud del hecho cometido y la pena que se impone, ni la verdadera culpabilidad o inocencia, la personalidad de masas se desborda y la bestia ancestral aflora, produciéndose lo que los medios de comunicación están recogiendo cada día más: crímenes colectivos, como los de Chimaltenango y Sololá.
La situación es patética, porque las opciones, como ya se señalaron, siguen siendo limitadas. Y otro elemento que resulta aún más preocupante, es la reacción silenciosa de lo que quizás sea ya una opinión pública cada vez más numerosa: quienes están de acuerdo con los linchamientos, bajo la pavorosa frase "está bueno que los maten". Esto, sin pensar que un mal día, ellos también podrían verse envueltos en un linchamiento, pero como víctimas, consecuencia de alguna equivocación o mala interpretación (como ya sucedió en linchamientos por error, tal el del turista japonés en Huehuetenango, hace varios años, confundido con un “roba niños”).
Reflexión sobre los linchamientos (2)
Emisoras Unidas
Felipe Valenzuela (FV): un mensaje dice que se aplica "Justicia Maya"
Alvaro Pop (AP): la Justicia Maya no contempla pena de muerte. La organización contra la inseguridad puede darse en cualquier parte
Claudia Paz y Paz (CP): en las regiones indígenas es donde hay menor tasa de muertes violentas
FV: ¿Qué opinan sobre el efecto del espectáculo público de los linchamientos?
CP: vergüenza en los adultos y miedo en los niños
Juan Luis Font (JF): ¿Cómo cambiamos?
AP: se necesitan más recursos, aprobar ciertas leyes, ...
FV: no es sólo cuestión de recursos financieros
CP: los pocos recursos que hay se mal utilizan
FV: se libera pronto a los delincuentes, esto molesta a la gente
CP: se necesita ley de carrera, crear policía de investigación criminal, y crear más acceso (infraestructura): "llega la justicia hasta donde llegan las carreteras"
JF: linchamientos no se producen en las zonas más remotas, han habido casos en zonas urbanas
AP: pueden ocurrir en cualquier lugar
FV: un oyente opina que el Derecho Maya es una aberración
CP: en Guatemala conviven diversos sistemas jurídicos
AP: en lugar de atacarnos, se debe reconocer que hay un desafío en el sistema de justicia
JF: ¿Debería surgir mesa que aborde este problema?
CP: existe mesa del Organismo Judicial que trabaja en sensibilización. Pero está en juego derecho a la vida, hay necesidad de aprobar nueva ley de armas y municiones
AP: hay esfuerzos importantes, pero también hay que sensibilizar a los funcionarios
NOTA: esta no es una transcripción, son las ideas principales de los participantes, tomadas al momento en que las emitían. CM.
Felipe Valenzuela (FV): un mensaje dice que se aplica "Justicia Maya"
Alvaro Pop (AP): la Justicia Maya no contempla pena de muerte. La organización contra la inseguridad puede darse en cualquier parte
Claudia Paz y Paz (CP): en las regiones indígenas es donde hay menor tasa de muertes violentas
FV: ¿Qué opinan sobre el efecto del espectáculo público de los linchamientos?
CP: vergüenza en los adultos y miedo en los niños
Juan Luis Font (JF): ¿Cómo cambiamos?
AP: se necesitan más recursos, aprobar ciertas leyes, ...
FV: no es sólo cuestión de recursos financieros
CP: los pocos recursos que hay se mal utilizan
FV: se libera pronto a los delincuentes, esto molesta a la gente
CP: se necesita ley de carrera, crear policía de investigación criminal, y crear más acceso (infraestructura): "llega la justicia hasta donde llegan las carreteras"
JF: linchamientos no se producen en las zonas más remotas, han habido casos en zonas urbanas
AP: pueden ocurrir en cualquier lugar
FV: un oyente opina que el Derecho Maya es una aberración
CP: en Guatemala conviven diversos sistemas jurídicos
AP: en lugar de atacarnos, se debe reconocer que hay un desafío en el sistema de justicia
JF: ¿Debería surgir mesa que aborde este problema?
CP: existe mesa del Organismo Judicial que trabaja en sensibilización. Pero está en juego derecho a la vida, hay necesidad de aprobar nueva ley de armas y municiones
AP: hay esfuerzos importantes, pero también hay que sensibilizar a los funcionarios
NOTA: esta no es una transcripción, son las ideas principales de los participantes, tomadas al momento en que las emitían. CM.
Reflexión sobre los linchamientos (1)
Emisoras Unidas
Mesa redonda con Claudia Paz y Alvaro Pop, como invitados, y Felipe Valenzuela y Juan Luis Font, como entrevistadores.
Claudia Paz y Paz (CP) dice que los linchamientos no son justicia, sino venganza.
Alvaro Pop (AP) habla sobre la necesidad de "imponer Estado".
CP dice: ¿Qué capacidad tiene la fuerza pública para mediar en este tipo de conflictos? Hace falta trabajar con la Policía Nacional.
Felipe Valenzuela (FV): la gente dice que hay que preocuparse por las causas de los linchamientos, y no por los que linchan.
Juan Luis Font (JF): en Haití se logró crear una fuerza especial para detener linchamientos.
CP: con promulgar una ley no se resuelven los problemas. Se necesita que las leyes se cumplan, que se apliquen.
FV: el problema es que no hay justicia pronta y cumplida.
CP: ¿Qué pasa con el sistema de justicia? No se puede renunciar a la vigencia del Estado de derecho. Hay que condenar estos hechos. Pero es innegable que el sistema de justicia no funciona.
AP: el caso de los Japoneses nunca se investigó sobre los rumores de robos de niños. Mucho de eso resultó ser cierto y lo vemos con lo de las casas cuna.
Mesa redonda con Claudia Paz y Alvaro Pop, como invitados, y Felipe Valenzuela y Juan Luis Font, como entrevistadores.
Claudia Paz y Paz (CP) dice que los linchamientos no son justicia, sino venganza.
Alvaro Pop (AP) habla sobre la necesidad de "imponer Estado".
CP dice: ¿Qué capacidad tiene la fuerza pública para mediar en este tipo de conflictos? Hace falta trabajar con la Policía Nacional.
Felipe Valenzuela (FV): la gente dice que hay que preocuparse por las causas de los linchamientos, y no por los que linchan.
Juan Luis Font (JF): en Haití se logró crear una fuerza especial para detener linchamientos.
CP: con promulgar una ley no se resuelven los problemas. Se necesita que las leyes se cumplan, que se apliquen.
FV: el problema es que no hay justicia pronta y cumplida.
CP: ¿Qué pasa con el sistema de justicia? No se puede renunciar a la vigencia del Estado de derecho. Hay que condenar estos hechos. Pero es innegable que el sistema de justicia no funciona.
AP: el caso de los Japoneses nunca se investigó sobre los rumores de robos de niños. Mucho de eso resultó ser cierto y lo vemos con lo de las casas cuna.
16 May 2008
Queman a presuntos ladrones en Sololá
Por Edgar René Sáenz, Angel Julajuj y César Pérez
Prensa Libre
Un presunto ladrón fue linchado, y otro vapuleado, por un grupo de pobladores de esta ciudad que los señaló de integrar una banda de asaltantes.
El occiso fue identificado como Héctor Antonio Cáceres Cabrera, de 32 años, alias el Tosh, quien murió en el Hospital Nacional de Sololá, debido a múltiples heridas y quemaduras de tercer grado.
El vapuleado se identificó como Jesús González Meletz, 25, alias el Manía, quien fue llevado al Hospital Nacional de Chimaltenango.
Todo comenzó a las 8.30 horas, cuando varios vendedores sorprendieron a Meletz cuando robaba pantalones de un negocio. Los comerciantes, que están organizados, hicieron sonar silbatos para alertar a otros vendedores, y lograron coparlo.
Al grupo de vendedores se unieron cientos de vecinos, quienes comenzaron a golpear a el Manía. A eso de las 9 horas, éste confesó que pertenecía a la banda de el Tosh, por lo que la turba llegó a la casa de Cáceres y lo sacó a la fuerza.
A los dos presuntos ladrones los dejaron únicamente con ropa interior, y los obligaron a caminar por las principales calles de la localidad, mientras los vecinos los golpeaban.
El grupo de personas decidió llevar a los dos hombres al cementerio de la localidad, para someterlos a un juicio comunal.
Condenados a muerte
A las 9.45 horas los vecinos se aglomeraron en el camposanto, y, tras escuchar los testimonios de los vendedores, la multitud decidió que los dos hombres debían morir quemados.
Varios pobladores rociaron gasolina en los pies de el Tosh y el Manía, y les prendieron fuego.
Ambos comenzaron a pedir auxilio, pero nadie se les acercó. El Manía empezó a rodar sobre la tierra, logró apagar las llamas, se levantó y escapó de la turba.
En ese momento, unos 30 agentes de la Policía Nacional Civil avanzaron entre la multitud, y utilizaron gas lacrimógeno para dispersar a los inconformes. Así, lograron rescatar a González. La autopatrulla Sol-045 fue apedreada por la multitud.
Eso impidió que la Policía también pudiera rescatar a Cáceres, que aún con vida, pedía que alguien lo ayudara, y apagara las llamas.
Santos óleos
A las 10.45 horas un sacerdote de la Iglesia El Calvario, Regino Magzul, llegó al lugar para darle los santos óleos a Cáceres y, minutos después, los vecinos accedieron a que Bomberos Voluntarios le dieran los primeros auxilios.
Los socorristas trasladaron a el Tosh al hospital sololateco; pero éste murió antes de que lo ingresaran.
Médicos confirmaron que Cáceres tenía quemaduras de tercer grado en la piernas y parte del tórax, a tal grado que los huesos de las extremidades inferiores estaban expuestos.
Roberto Vega, jefe de operaciones de la Policía Nacional Civil, refirió que los pobladores no les permitieron dialogar para evitar el linchamiento, y que la falta de personal les obstaculizó rescatar a Cáceres.
Record delictivo
Historial delincuencial de el Tosh en Sololá
Según la Policía, a Héctor Antonio Cáceres Cabrera, alias el Tosh, le aparecen 51 ingresos en la cárcel.
Ha sido acusado de robo, extorsión, portación ilegal de arma de fuego y estafa, entre otros delitos.
Era sindicado de liderar la banda delincuencial denominada los Toshes, que opera en el casco urbano de Sololá.
Galería de Fotos AQUI
Caso reciente
César Adolfo Chiroy Silva, de 32 años, fue linchado, el miércoles último, por un grupo de vecinos de la aldea Bola de Oro, Chimaltenango que lo acusaban de haber robado Q100 mil en una vivienda.
Chiroy y otros siete hombres llegaron en dos vehículos a la casa de Ovidio Velásquez, ingresaron a la fuerza, amarraron a los moradores, robaron dinero en efectivo y joyas, y huyeron.
Uno de los carros se chocó y los vecinos, que perseguían a los delincuentes, coparon a Chiroy a quien golpearon, ataron a la parte trasera de un camión, y lo arrastraron varios metros. Éste murió después en el hospital chimalteco.
Prensa Libre
Un presunto ladrón fue linchado, y otro vapuleado, por un grupo de pobladores de esta ciudad que los señaló de integrar una banda de asaltantes.
El occiso fue identificado como Héctor Antonio Cáceres Cabrera, de 32 años, alias el Tosh, quien murió en el Hospital Nacional de Sololá, debido a múltiples heridas y quemaduras de tercer grado.
El vapuleado se identificó como Jesús González Meletz, 25, alias el Manía, quien fue llevado al Hospital Nacional de Chimaltenango.
Todo comenzó a las 8.30 horas, cuando varios vendedores sorprendieron a Meletz cuando robaba pantalones de un negocio. Los comerciantes, que están organizados, hicieron sonar silbatos para alertar a otros vendedores, y lograron coparlo.
Al grupo de vendedores se unieron cientos de vecinos, quienes comenzaron a golpear a el Manía. A eso de las 9 horas, éste confesó que pertenecía a la banda de el Tosh, por lo que la turba llegó a la casa de Cáceres y lo sacó a la fuerza.
A los dos presuntos ladrones los dejaron únicamente con ropa interior, y los obligaron a caminar por las principales calles de la localidad, mientras los vecinos los golpeaban.
El grupo de personas decidió llevar a los dos hombres al cementerio de la localidad, para someterlos a un juicio comunal.
Condenados a muerte
A las 9.45 horas los vecinos se aglomeraron en el camposanto, y, tras escuchar los testimonios de los vendedores, la multitud decidió que los dos hombres debían morir quemados.
Varios pobladores rociaron gasolina en los pies de el Tosh y el Manía, y les prendieron fuego.
Ambos comenzaron a pedir auxilio, pero nadie se les acercó. El Manía empezó a rodar sobre la tierra, logró apagar las llamas, se levantó y escapó de la turba.
En ese momento, unos 30 agentes de la Policía Nacional Civil avanzaron entre la multitud, y utilizaron gas lacrimógeno para dispersar a los inconformes. Así, lograron rescatar a González. La autopatrulla Sol-045 fue apedreada por la multitud.
Eso impidió que la Policía también pudiera rescatar a Cáceres, que aún con vida, pedía que alguien lo ayudara, y apagara las llamas.
Santos óleos
A las 10.45 horas un sacerdote de la Iglesia El Calvario, Regino Magzul, llegó al lugar para darle los santos óleos a Cáceres y, minutos después, los vecinos accedieron a que Bomberos Voluntarios le dieran los primeros auxilios.
Los socorristas trasladaron a el Tosh al hospital sololateco; pero éste murió antes de que lo ingresaran.
Médicos confirmaron que Cáceres tenía quemaduras de tercer grado en la piernas y parte del tórax, a tal grado que los huesos de las extremidades inferiores estaban expuestos.
Roberto Vega, jefe de operaciones de la Policía Nacional Civil, refirió que los pobladores no les permitieron dialogar para evitar el linchamiento, y que la falta de personal les obstaculizó rescatar a Cáceres.
Record delictivo
Historial delincuencial de el Tosh en Sololá
Según la Policía, a Héctor Antonio Cáceres Cabrera, alias el Tosh, le aparecen 51 ingresos en la cárcel.
Ha sido acusado de robo, extorsión, portación ilegal de arma de fuego y estafa, entre otros delitos.
Era sindicado de liderar la banda delincuencial denominada los Toshes, que opera en el casco urbano de Sololá.
Galería de Fotos AQUI
Caso reciente
César Adolfo Chiroy Silva, de 32 años, fue linchado, el miércoles último, por un grupo de vecinos de la aldea Bola de Oro, Chimaltenango que lo acusaban de haber robado Q100 mil en una vivienda.
Chiroy y otros siete hombres llegaron en dos vehículos a la casa de Ovidio Velásquez, ingresaron a la fuerza, amarraron a los moradores, robaron dinero en efectivo y joyas, y huyeron.
Uno de los carros se chocó y los vecinos, que perseguían a los delincuentes, coparon a Chiroy a quien golpearon, ataron a la parte trasera de un camión, y lo arrastraron varios metros. Éste murió después en el hospital chimalteco.
Habitantes de Sololá linchan a presunto ladrón
Por Lucía Escobar
elPeríodico
Un hombre linchado y otro herido de gravedad fue el saldo del incidente suscitado ayer por la mañana en el municipio de Sololá. El hecho fue transmitido en vivo por varias emisoras de radio.
Héctor Antonio Cáceres, de 33 años, murió cuando era trasladado al Hospital Nacional de Sololá; mientras Jesús Bocel Meletz, de 21 años, fue internado con quemaduras de gravedad en el Hospital de Chimaltenango.
Según algunos testigos que no quisieron identificarse, la turba sorprendió robando in fraganti a Bocel Meletz, lo desnudaron y llevaron amarrado por aproximadamente siete cuadras hasta el lugar donde lo obligaron a denunciar a sus cómplices. Luego, un grupo de vecinos fue directamente a la casa de Antonio Cáceres para sacarlo y vapulearlo, acusado de robo y extorsiones.
Nada se pudo hacer
Personas de la Iglesia Católica, Bomberos Voluntarios y otros líderes locales intentaron calmar los ánimos de los manifestantes, pero fue imposible. Finalmente se pudo salvar a Meletz porque se tiró dentro del picop de la Policía Nacional Civil, ya ardiendo en llamas y fue trasladado al hospital. Inmediatamente, la turba se dispersó, solo algunos niños merodeaban por el lugar.
A eso del mediodía, agentes del Ministerio Público terminaban de levantar las últimas evidencias que quedaban frente al Cementerio General, en el barrio San Bartolo, lugar donde fueron golpeados y agredidos los dos ciudadanos acusados de robar pantalones en el mercado central.
Rosibel Manchamé, fiscal del MP, comentó que ha sido difícil recabar pruebas y declaraciones, ya que la mayoría de gente dice que no vio nada. Los locales cercanos al lugar donde sucedieron los hechos, cerraron sus puertas, bajaron las persianas y se fueron para eludir el interrogatorio.
“A mí me vinieron a avisar que cerrara, pues venía la turba, yo no vi nada”, comentó Luis Cotí, dueño de la tienda La Casita de Mi barrio, ubicada un costado del cementerio. “Ustedes, los periodistas, son cómplices, porque también son como ellos y los defienden, solo vienen a sacarnos información”, acusó el vecino a reporteros de elPeriódico. Periodistas locales también fueron agredidos por estar transmitiendo en vivo los hechos.
El agente Paz Lajuj, de la Comisaría de Sololá, refirió que no hubo detenidos pues la población se opuso.
Autoridades de la Alcaldía Indígena de Sololá intentaron mediar entre los pobladores, pero no fueron escuchados, y declararon que esto no era “justicia maya”, ya que no hubo un procedimiento ni un juicio público ni ninguna de las características del derecho consuetudinario.

Foto de Nuestro Diario
Antecedentes
Hace menos de tres meses, los pobladores de Sololá se levantaron en una manifestación de más de 3 mil personas, que exigían justicia, específicamente el encarcelamiento de banda de presuntos delincuentes, conocida como “Los Noj”. En esa ocasión, los vecinos quemaron cuatro inmuebles pertenecientes al presunto líder del grupo acusado de secuestro y extorsión. Hace poco, trascendió en las noticias locales que dicho delincuente ya había salido libre, a pesar de las advertencias de la población que no querían verlo en las calles. Según algunos vecinos, esta situación contribuyó a que los pobladores decidieran tomar la justicia por sus propias manos.
elPeríodico
Un hombre linchado y otro herido de gravedad fue el saldo del incidente suscitado ayer por la mañana en el municipio de Sololá. El hecho fue transmitido en vivo por varias emisoras de radio.
Héctor Antonio Cáceres, de 33 años, murió cuando era trasladado al Hospital Nacional de Sololá; mientras Jesús Bocel Meletz, de 21 años, fue internado con quemaduras de gravedad en el Hospital de Chimaltenango.
Según algunos testigos que no quisieron identificarse, la turba sorprendió robando in fraganti a Bocel Meletz, lo desnudaron y llevaron amarrado por aproximadamente siete cuadras hasta el lugar donde lo obligaron a denunciar a sus cómplices. Luego, un grupo de vecinos fue directamente a la casa de Antonio Cáceres para sacarlo y vapulearlo, acusado de robo y extorsiones.
Nada se pudo hacer
Personas de la Iglesia Católica, Bomberos Voluntarios y otros líderes locales intentaron calmar los ánimos de los manifestantes, pero fue imposible. Finalmente se pudo salvar a Meletz porque se tiró dentro del picop de la Policía Nacional Civil, ya ardiendo en llamas y fue trasladado al hospital. Inmediatamente, la turba se dispersó, solo algunos niños merodeaban por el lugar.
A eso del mediodía, agentes del Ministerio Público terminaban de levantar las últimas evidencias que quedaban frente al Cementerio General, en el barrio San Bartolo, lugar donde fueron golpeados y agredidos los dos ciudadanos acusados de robar pantalones en el mercado central.
Rosibel Manchamé, fiscal del MP, comentó que ha sido difícil recabar pruebas y declaraciones, ya que la mayoría de gente dice que no vio nada. Los locales cercanos al lugar donde sucedieron los hechos, cerraron sus puertas, bajaron las persianas y se fueron para eludir el interrogatorio.
“A mí me vinieron a avisar que cerrara, pues venía la turba, yo no vi nada”, comentó Luis Cotí, dueño de la tienda La Casita de Mi barrio, ubicada un costado del cementerio. “Ustedes, los periodistas, son cómplices, porque también son como ellos y los defienden, solo vienen a sacarnos información”, acusó el vecino a reporteros de elPeriódico. Periodistas locales también fueron agredidos por estar transmitiendo en vivo los hechos.
El agente Paz Lajuj, de la Comisaría de Sololá, refirió que no hubo detenidos pues la población se opuso.
Autoridades de la Alcaldía Indígena de Sololá intentaron mediar entre los pobladores, pero no fueron escuchados, y declararon que esto no era “justicia maya”, ya que no hubo un procedimiento ni un juicio público ni ninguna de las características del derecho consuetudinario.

Antecedentes
Hace menos de tres meses, los pobladores de Sololá se levantaron en una manifestación de más de 3 mil personas, que exigían justicia, específicamente el encarcelamiento de banda de presuntos delincuentes, conocida como “Los Noj”. En esa ocasión, los vecinos quemaron cuatro inmuebles pertenecientes al presunto líder del grupo acusado de secuestro y extorsión. Hace poco, trascendió en las noticias locales que dicho delincuente ya había salido libre, a pesar de las advertencias de la población que no querían verlo en las calles. Según algunos vecinos, esta situación contribuyó a que los pobladores decidieran tomar la justicia por sus propias manos.
15 May 2008
Vecinos de Sololá linchan a presuntos asaltantes
Emisoras Unidas
Una enardecida turba capturó y quemó vivo hoy a un presunto ladrón en Sololá, informaron las autoridades.
Según la Policía Nacional Civil (PNC), más de 300 pobladores de Sololá capturaron hoy a dos delincuentes que habían perpetrado un asalto en el mercado del lugar y luego de arrastrarlos y golpearlos, los llevaron al cementerio y les rociaron gasolina.
"Los revoltosos le prendieron fuego a uno, que ya murió", explicó el oficial de la PNC, Roberto Vega, y señaló que el otro delincuente capturado aún está con vida.
La víctima mortal ha sido identificada como Héctor Cáceres, apodado el "manía", integrante de una banda de asaltantes que opera en Sololá y conocida como "Los Toshos", según las autoridades.
Foto del Diario La Hora
Este hecho se suma al linchamiento de un hombre registrado ayer en Chimaltenango.
Los enardecidos indígenas de la aldea Bola de Oro, capturaron al hombre, no identificado, al que acusaron de haber asaltado una tienda de esa comunidad.
"Lo agarraron por la fuerza y se lo llevaron a la plaza de la aldea Bola de Oro, en donde los golpearon hasta dejarlo inconsciente", dijo la PNC.
La víctima, de unos 31 años de edad, junto a otros cuatro hombres que escaparon en un vehículo, al parecer, asaltaron una tienda de esa aldea y amenazaron de muerte a sus propietarios.
Según estadísticas de organizaciones humanitarias locales, el año pasado fueron linchados unos once hombres y una mujer, en diferentes puntos del país, mientras que otros siete se salvaron de morir de esa forma.
La ausencia de las fuerzas de seguridad en las comunidades apartadas del país, así como la desconfianza de la población en el sistema de justicia de Guatemala son, según expertos, las principales causas de los frecuentes linchamientos.
Una enardecida turba capturó y quemó vivo hoy a un presunto ladrón en Sololá, informaron las autoridades.
Según la Policía Nacional Civil (PNC), más de 300 pobladores de Sololá capturaron hoy a dos delincuentes que habían perpetrado un asalto en el mercado del lugar y luego de arrastrarlos y golpearlos, los llevaron al cementerio y les rociaron gasolina.
"Los revoltosos le prendieron fuego a uno, que ya murió", explicó el oficial de la PNC, Roberto Vega, y señaló que el otro delincuente capturado aún está con vida.
La víctima mortal ha sido identificada como Héctor Cáceres, apodado el "manía", integrante de una banda de asaltantes que opera en Sololá y conocida como "Los Toshos", según las autoridades.
Este hecho se suma al linchamiento de un hombre registrado ayer en Chimaltenango.
Los enardecidos indígenas de la aldea Bola de Oro, capturaron al hombre, no identificado, al que acusaron de haber asaltado una tienda de esa comunidad.
"Lo agarraron por la fuerza y se lo llevaron a la plaza de la aldea Bola de Oro, en donde los golpearon hasta dejarlo inconsciente", dijo la PNC.
La víctima, de unos 31 años de edad, junto a otros cuatro hombres que escaparon en un vehículo, al parecer, asaltaron una tienda de esa aldea y amenazaron de muerte a sus propietarios.
Según estadísticas de organizaciones humanitarias locales, el año pasado fueron linchados unos once hombres y una mujer, en diferentes puntos del país, mientras que otros siete se salvaron de morir de esa forma.
La ausencia de las fuerzas de seguridad en las comunidades apartadas del país, así como la desconfianza de la población en el sistema de justicia de Guatemala son, según expertos, las principales causas de los frecuentes linchamientos.
Linchan a dos en Sololá
Por Mario Cordero
La Hora
Con la presencia de al menos 500 vecinos de la cabecera departamental de Sololá, hoy se vapuleó a dos supuestos delincuentes; uno de ellos murió tras varios minutos de arder en llamas, mientras que el otro logró escapar en un picop de la Policía Nacional Civil (PNC).
Pasadas las nueve de la mañana, un grupo de vecinos del barrio El Carmen, en Sololá, Sololá, capturó a Jesús González, más conocido como "El Manía". Los vecinos lo acusaban de robo, estafa y extorsión, en contra de ellos.
Ante las amenazas de linchamiento, "El Manía" confesó el nombre de un supuesto compañero de delito. Acto seguido, la turba enardecida también fue tras Héctor Cáceres, alias "El Tosh".
El destino de los dos supuestos delincuentes fue discutido entre los vecinos. En medio de las conversaciones, el grupo de ancianos mayas de la comunidad intentó mediar ante el conflicto.
Sin embargo, los vecinos no se encontraron en la mejor disposición, y enojados por tantos crímenes que habían sufrido, decidieron trasladar a los dos sospechosos de los crímenes, al cementerio de la localidad, ubicado a pocos metros del barrio donde se encontraban.
Para movilizarlos, los vecinos los empujaban y golpeaban, recriminándoles por sus supuestos delitos. Mientras se trasladaban al lugar referido, los vecinos impidieron la llegada de autoridades de seguridad y también de los cuerpos de socorro.
También, coaccionaron a los periodistas que se encontraban en el lugar cubriendo la noticia, indicándoles que debían cesar de transmitir la noticia.
Pese a ello, un corresponsal de Emisoras Unidas, Ángel Julajú, logró transmitir el evento, exponiendo su vida, ya que le habían advertido que no lo hiciera.
Éste relató que los dos supuestos criminales, tras ser ablandados a golpes, fueron rociados con gasolina y posteriormente les prendieron fuego.
"El Manía" fue el que más sufría por las llamas; los vecinos no pudieron impedir que éste estuviera dando saltos y corriendo por todas partes; esta situación le permitió estar fuera del alcance de los linchadores.
Un picop de la PNC, que intentaba ingresar al lugar para imponer el orden, pasaba por ahí. "El Manía" aprovechó para lanzarse a la palangana del automotor, y de esa manera los agentes se lo llevaron.
La turba se concentró en la radiopatrulla, impidiéndoles el paso y agrediéndoles, para que no se llevaran al supuesto delincuente. Los vecinos continuaron la trayectoria del picop policial. Por esa razón, los linchadores dejaron descuidado al otro sospechoso, "El Tosh". Éste, por varios minutos, fue quemado por las llamas, sin que nadie de los que se habían quedado le ofreciera ayuda.
Por casi media hora fue consumido por las llamas, hasta que la gasolina se consumió. Tiempo después, los socorristas intentaron salvarle la vida, pero las quemaduras y los golpes habían sido muy fuertes, por lo que dejó de existir.
El otro linchado, "El Manía", fue trasladado a la Emergencia del Hospital Roosevelt, en la ciudad capital. Su cuerpo había sufrido fuertes quemaduras, pero no tantas como su supuesto compañero de crimen.
Con este incidente, ya es el segundo consecutivo que se realiza en el país, ya que ayer ocurrió un hecho similar en Chimaltenango, en donde César Adolfo Chiroy Silva fue acusado de robo de cien mil quetzales de una vivienda.
La Hora
Con la presencia de al menos 500 vecinos de la cabecera departamental de Sololá, hoy se vapuleó a dos supuestos delincuentes; uno de ellos murió tras varios minutos de arder en llamas, mientras que el otro logró escapar en un picop de la Policía Nacional Civil (PNC).
Pasadas las nueve de la mañana, un grupo de vecinos del barrio El Carmen, en Sololá, Sololá, capturó a Jesús González, más conocido como "El Manía". Los vecinos lo acusaban de robo, estafa y extorsión, en contra de ellos.
Ante las amenazas de linchamiento, "El Manía" confesó el nombre de un supuesto compañero de delito. Acto seguido, la turba enardecida también fue tras Héctor Cáceres, alias "El Tosh".
El destino de los dos supuestos delincuentes fue discutido entre los vecinos. En medio de las conversaciones, el grupo de ancianos mayas de la comunidad intentó mediar ante el conflicto.
Sin embargo, los vecinos no se encontraron en la mejor disposición, y enojados por tantos crímenes que habían sufrido, decidieron trasladar a los dos sospechosos de los crímenes, al cementerio de la localidad, ubicado a pocos metros del barrio donde se encontraban.
Para movilizarlos, los vecinos los empujaban y golpeaban, recriminándoles por sus supuestos delitos. Mientras se trasladaban al lugar referido, los vecinos impidieron la llegada de autoridades de seguridad y también de los cuerpos de socorro.
También, coaccionaron a los periodistas que se encontraban en el lugar cubriendo la noticia, indicándoles que debían cesar de transmitir la noticia.
Pese a ello, un corresponsal de Emisoras Unidas, Ángel Julajú, logró transmitir el evento, exponiendo su vida, ya que le habían advertido que no lo hiciera.
Éste relató que los dos supuestos criminales, tras ser ablandados a golpes, fueron rociados con gasolina y posteriormente les prendieron fuego.
"El Manía" fue el que más sufría por las llamas; los vecinos no pudieron impedir que éste estuviera dando saltos y corriendo por todas partes; esta situación le permitió estar fuera del alcance de los linchadores.
Un picop de la PNC, que intentaba ingresar al lugar para imponer el orden, pasaba por ahí. "El Manía" aprovechó para lanzarse a la palangana del automotor, y de esa manera los agentes se lo llevaron.
La turba se concentró en la radiopatrulla, impidiéndoles el paso y agrediéndoles, para que no se llevaran al supuesto delincuente. Los vecinos continuaron la trayectoria del picop policial. Por esa razón, los linchadores dejaron descuidado al otro sospechoso, "El Tosh". Éste, por varios minutos, fue quemado por las llamas, sin que nadie de los que se habían quedado le ofreciera ayuda.
Por casi media hora fue consumido por las llamas, hasta que la gasolina se consumió. Tiempo después, los socorristas intentaron salvarle la vida, pero las quemaduras y los golpes habían sido muy fuertes, por lo que dejó de existir.
El otro linchado, "El Manía", fue trasladado a la Emergencia del Hospital Roosevelt, en la ciudad capital. Su cuerpo había sufrido fuertes quemaduras, pero no tantas como su supuesto compañero de crimen.
Con este incidente, ya es el segundo consecutivo que se realiza en el país, ya que ayer ocurrió un hecho similar en Chimaltenango, en donde César Adolfo Chiroy Silva fue acusado de robo de cien mil quetzales de una vivienda.
Queman vivo a supuesto delincuente en Sololá
Prensa Libre
Pobladores de la cabecera departamental de Sololá quemaron vivo hoy a un hombre sindicado de ser integrante de una banda delincuencial.
El hombre identificado como Héctor Antonio Cáceres, alias El Tosho, fue detenido junto a Jesús González, alias El Manía, en el barrio El Carmen, del citado municipio.
Los sujetos fueron desvestidos y golpeados, además les fue cortado el cabello, presenció un corresponsal de Prensa Libre.
Los bomberos acudieron al lugar y al comprobar que el hombre aún estaba vivo lo trasladaron al Hospital Nacional de Sololá donde falleció.
Agentes de la Policía Nacional Civil (PNC) llegaron a contener la situación y lograron rescatar al segundo hombre que escapó de ser quemado.
Los agentes de la PNC fueron atacados por la turba que intentaba quemar al segundo supuesto delincuente.
Pobladores de la cabecera departamental de Sololá quemaron vivo hoy a un hombre sindicado de ser integrante de una banda delincuencial.
El hombre identificado como Héctor Antonio Cáceres, alias El Tosho, fue detenido junto a Jesús González, alias El Manía, en el barrio El Carmen, del citado municipio.
Los sujetos fueron desvestidos y golpeados, además les fue cortado el cabello, presenció un corresponsal de Prensa Libre.
Los bomberos acudieron al lugar y al comprobar que el hombre aún estaba vivo lo trasladaron al Hospital Nacional de Sololá donde falleció.
Agentes de la Policía Nacional Civil (PNC) llegaron a contener la situación y lograron rescatar al segundo hombre que escapó de ser quemado.
Los agentes de la PNC fueron atacados por la turba que intentaba quemar al segundo supuesto delincuente.
Corte Suprema de Justicia repudia los hechos
Emisoras Unidas
Más reacciones de las autoridades:
Un magistrado de la CSJ repudió el linchamiento en Sololá y anunció que trabajan en propuesta para garantizar que la justicia sea pronta.
Dice que ampliarán competencias de los Jueces de Paz. Y que los juicios serán cortos, rápidos. El proceso penal de delitos comunes (no graves) se realizará en los lugares donde los mismos ocurran y no durarán más de 30 días.
Más reacciones de las autoridades:
Un magistrado de la CSJ repudió el linchamiento en Sololá y anunció que trabajan en propuesta para garantizar que la justicia sea pronta.
Dice que ampliarán competencias de los Jueces de Paz. Y que los juicios serán cortos, rápidos. El proceso penal de delitos comunes (no graves) se realizará en los lugares donde los mismos ocurran y no durarán más de 30 días.
Víctima ha fallecido: reporte del Hospital de Sololá
Fredy Mogollón
Emisoras Unidas
Sololá
11:10 am. Héctor Cáceres ha fallecido. Jesús González fue trasladado a la capital.
Emisoras Unidas
Sololá
11:10 am. Héctor Cáceres ha fallecido. Jesús González fue trasladado a la capital.
Derecho Maya, Derecho Consuetudinario
Felipe Valenzuela
Emisoras Unidas
Antropólogo Celso Lara explica sobre Derecho Maya. Se basa en la tradición oral, en el derecho consuetudinario, que viene desde tiempos inmemoriales.
Permite que sean los propios pobladores los que castiguen a los miembros de las comunidades que están en contra de determinadas formas culturales, según la tradición oral. No contempla la pena de muerte. Es un castigo que imponen los ancianos.
Viene de la costumbre. Es la comunidad por medio de sus dirigentes los que lo administran. Contempla castigos que exponen al individuo ante la comunidad para que todos sepan que es un ladrón, por ejemplo. Es un señalamiento de la sociedad sobre el delincuente. El individuo humillado se va de la comunidad, de forma voluntaria o punitiva. La muerte es fruto de la descomposición social.
Linchamiento se puede dar en cualquier lugar.
Emisoras Unidas
Antropólogo Celso Lara explica sobre Derecho Maya. Se basa en la tradición oral, en el derecho consuetudinario, que viene desde tiempos inmemoriales.
Permite que sean los propios pobladores los que castiguen a los miembros de las comunidades que están en contra de determinadas formas culturales, según la tradición oral. No contempla la pena de muerte. Es un castigo que imponen los ancianos.
Viene de la costumbre. Es la comunidad por medio de sus dirigentes los que lo administran. Contempla castigos que exponen al individuo ante la comunidad para que todos sepan que es un ladrón, por ejemplo. Es un señalamiento de la sociedad sobre el delincuente. El individuo humillado se va de la comunidad, de forma voluntaria o punitiva. La muerte es fruto de la descomposición social.
Linchamiento se puede dar en cualquier lugar.
Informe de la Policía
Fredy Mogollón
Emisoras Unidas
Sololá
Las víctimas fueron capturadas en el mercado municipal. La turba estaba conformada por unas 500 personas.
La PNC logró rescatar a "el Manía". Se le trasladó a la ciudad capital por la gravedad de sus heridas.
La PNC pone grupo anti-motines frente a sus instalaciones para evitar ataques contra la sub-estación.
Policía dice que si no se presentan cargos contra los presuntos delincuentes, se les va a dejar en libertad.
Emisoras Unidas
Sololá
Las víctimas fueron capturadas en el mercado municipal. La turba estaba conformada por unas 500 personas.
La PNC logró rescatar a "el Manía". Se le trasladó a la ciudad capital por la gravedad de sus heridas.
La PNC pone grupo anti-motines frente a sus instalaciones para evitar ataques contra la sub-estación.
Policía dice que si no se presentan cargos contra los presuntos delincuentes, se les va a dejar en libertad.
Reacciones
Felipe Valenzuela
Entrevistas del Patrullaje Informativo de Emisoras Unidas
Willy Melgar, de la Corte Suprema de Justicia, informa que el linchamiento no está tipificado en el Código Penal.
Según sus registros, en el 2008, van 15 casos linchamientos, con saldo de 30 víctimas, 27 hombres y 3 mujeres. De los cuales 3 han fallecido.
Habla de programa educativo del Organismo Judicial. Dice que gente quiere "Justicia Pronta y Cumplida". Pero debe respetarse principo de presunción de inocencia.
Pide que Congreso reforme Código Penal y que aumente las penas.
Diputado Oliverio García Rodas habla sobre proyecto de ley impulsado por diputado Baudilio Hichos. Dice que cuando se produce muerte por linchamiento eso es un delito. No es sólo un fenómeno social. Es homicidio o asesinato. Así que sí hay figura penal.
En iniciativa de ley se habla de premeditación, alevosía y ventaja, pero la turba no necesariamente piensa con anticipación lo que va a hacer. También dice el diputado que "cuando el Estado no cumple con su obligación, de sancionar a los delincuentes, las personas recuperan poder punitivo que le han delegado al Estado".
Luis Ramírez, del Inst. Comp. en Ciencia Penales, dice que linchamientos no es un fenómeno exclusivo de Guatemala. Pone de ejemplo a los EEUU. Dice que no se trata de vacío legal. Sí hay que cambiar Código Penal, pero es más bien tarea de prevención del delito y de mecanismos alternativos de resolución de conflictos. Dice que no es justicia indígena. Puede darse en otros escenarios. Dice que es problema de anomia. No hay nada que contenga la violencia y esta se desborda, siendo aprovechada por grupos hegemónicos.
Gente (oyentes de la radio) dice: "Esta es la verdadera justicia". Felicitan a la gente en Sololá. ¡Qué se castigue a los delincuentes, y no a los linchadores!
Diputado dice que la gente desconfía en sistema de administración de justicia. Por lo tanto hay que hacer funcionar el sistema. No se justifica el linchamiento pero se entiende. Se necesita Código Penal moderno.
Ramírez dice no vamos en la dirección correcta. La justicia es un valor, por lo tanto no se hace justicia linchando a las personas. Se necesita hacer efectiva la investigación criminal. De eso depende la justicia. El Ministerio Público necesita controlar mejor su política criminal.
Entrevistas del Patrullaje Informativo de Emisoras Unidas
Willy Melgar, de la Corte Suprema de Justicia, informa que el linchamiento no está tipificado en el Código Penal.
Según sus registros, en el 2008, van 15 casos linchamientos, con saldo de 30 víctimas, 27 hombres y 3 mujeres. De los cuales 3 han fallecido.
Habla de programa educativo del Organismo Judicial. Dice que gente quiere "Justicia Pronta y Cumplida". Pero debe respetarse principo de presunción de inocencia.
Pide que Congreso reforme Código Penal y que aumente las penas.
Diputado Oliverio García Rodas habla sobre proyecto de ley impulsado por diputado Baudilio Hichos. Dice que cuando se produce muerte por linchamiento eso es un delito. No es sólo un fenómeno social. Es homicidio o asesinato. Así que sí hay figura penal.
En iniciativa de ley se habla de premeditación, alevosía y ventaja, pero la turba no necesariamente piensa con anticipación lo que va a hacer. También dice el diputado que "cuando el Estado no cumple con su obligación, de sancionar a los delincuentes, las personas recuperan poder punitivo que le han delegado al Estado".
Luis Ramírez, del Inst. Comp. en Ciencia Penales, dice que linchamientos no es un fenómeno exclusivo de Guatemala. Pone de ejemplo a los EEUU. Dice que no se trata de vacío legal. Sí hay que cambiar Código Penal, pero es más bien tarea de prevención del delito y de mecanismos alternativos de resolución de conflictos. Dice que no es justicia indígena. Puede darse en otros escenarios. Dice que es problema de anomia. No hay nada que contenga la violencia y esta se desborda, siendo aprovechada por grupos hegemónicos.
Gente (oyentes de la radio) dice: "Esta es la verdadera justicia". Felicitan a la gente en Sololá. ¡Qué se castigue a los delincuentes, y no a los linchadores!
Diputado dice que la gente desconfía en sistema de administración de justicia. Por lo tanto hay que hacer funcionar el sistema. No se justifica el linchamiento pero se entiende. Se necesita Código Penal moderno.
Ramírez dice no vamos en la dirección correcta. La justicia es un valor, por lo tanto no se hace justicia linchando a las personas. Se necesita hacer efectiva la investigación criminal. De eso depende la justicia. El Ministerio Público necesita controlar mejor su política criminal.
Más detalles sobre el caso de Sololá
Ángel Julajú y Fredy Mogollón
Emisoras Unidas
Sololá
10:25 am (en Guatemala). La gente curiosa llega a ver a Héctor Cáceres, "el Tox", la persona linchada.
Se hace presente la Iglesia Católica. Llegan los Bomberos Voluntarios. No están presentes ni la Policía ni el Ministerio Público.
Se supone que la turba estaba conformada por vendedores del mercado, quienes eran extorsionados por los supuestos delincuentes.
Parece que la víctima aun no ha fallecido.
Bomberos acuden a levantar el cuerpo. Se facilitó labor de bomberos con retiro de la PNC. Se trasladará al Hospital Nacional de Sololá.
Emisoras Unidas
Sololá
10:25 am (en Guatemala). La gente curiosa llega a ver a Héctor Cáceres, "el Tox", la persona linchada.
Se hace presente la Iglesia Católica. Llegan los Bomberos Voluntarios. No están presentes ni la Policía ni el Ministerio Público.
Se supone que la turba estaba conformada por vendedores del mercado, quienes eran extorsionados por los supuestos delincuentes.
Parece que la víctima aun no ha fallecido.
Bomberos acuden a levantar el cuerpo. Se facilitó labor de bomberos con retiro de la PNC. Se trasladará al Hospital Nacional de Sololá.
¿Castigo Maya? ¿Justicia Popular?
Empieza el Patrullaje Informativo de Emisoras Unidas
10:13 am. Manía y Tox son linchados en Sololá. Radio lo describe como "Castigo Maya".
Segundo caso de "justicia popular" en dos días. Ayer hubo linchamiento en Chimaltenango. Ver POST abajo.
10:13 am. Manía y Tox son linchados en Sololá. Radio lo describe como "Castigo Maya".
Segundo caso de "justicia popular" en dos días. Ayer hubo linchamiento en Chimaltenango. Ver POST abajo.
No hubo captura, sino rescate de víctima
Ángel Julajú
Emisoras Unidas
Sololá
10:00 "El Manía" se salvó lanzándose a la palangana del pick-up de la PNC. No se trataba de un miembro de la turba.
Los miembros de la turba evitan que entren los bomberos. Consiguen más gasolina para terminar de quemar a "el Tox". Un hombre de unos 20 años de edad.
Ahora ingresan otro periodistas con cámaras fotográficas.
Fracasó la mediación de la Municipalidad Indígena.
A los presuntos delincuentes se les acusa de extorsionar a la población.
Emisoras Unidas
Sololá
10:00 "El Manía" se salvó lanzándose a la palangana del pick-up de la PNC. No se trataba de un miembro de la turba.
Los miembros de la turba evitan que entren los bomberos. Consiguen más gasolina para terminar de quemar a "el Tox". Un hombre de unos 20 años de edad.
Ahora ingresan otro periodistas con cámaras fotográficas.
Fracasó la mediación de la Municipalidad Indígena.
A los presuntos delincuentes se les acusa de extorsionar a la población.
Enfrentamiento con la Policía
Ángel Julajú
Emisoras Unidas
Sololá
9:55 am Ahora los pobladores se enfrentan con la PNC. La Policía hace disparos al aire para dispersarlos.
Los Policías han sido atacados por evitar que el otro presunto delincuente sea quemado por la turba.
Se sigue quemando el otro presunto delincuente, llamado "el Tox". Pero sigue con vida.
La población amenazó también al reportero, por estar transmitiendo en vivo el linchamiento.
La PNC capturó a uno de los miembros de la turba.
Todo esto ha ocurrido en El Cementerio, San Bartolo, Sololá.
Hay llanto de las personas. Unos lamentan la situación, otros admiran a los que tomaron la decisión de linchar a los presuntos delincuentes.
Emisoras Unidas
Sololá
9:55 am Ahora los pobladores se enfrentan con la PNC. La Policía hace disparos al aire para dispersarlos.
Los Policías han sido atacados por evitar que el otro presunto delincuente sea quemado por la turba.
Se sigue quemando el otro presunto delincuente, llamado "el Tox". Pero sigue con vida.
La población amenazó también al reportero, por estar transmitiendo en vivo el linchamiento.
La PNC capturó a uno de los miembros de la turba.
Todo esto ha ocurrido en El Cementerio, San Bartolo, Sololá.
Hay llanto de las personas. Unos lamentan la situación, otros admiran a los que tomaron la decisión de linchar a los presuntos delincuentes.
Los queman en Sololá
Ángel Julajú
Reportero corresponsal de Emisoras Unidas
Sololá, Sololá. A las 9:42 am, la turba les ha rociado gasolina a los presuntos delincuentes, quienes intentan escapar.
Pero la población está enardecida, intentando prenderles fuego.
9:45 am han logrado quemarlos (reportero llora al ser testigo del hecho). Uno ha escapado. El que quedó ya está calcinado, en agonía.
Hasta ahora llega la Policía. Los miembros de la turba se dan a la fuga...
Recapturan al que había escapado, llamado como "el Manía".
La Policía sólo está observando.
Los bomberos intentan ingresar, junto con los policías.
Los pobladores tiran piedras y palos contra la PNC, que no hace nada para dispersarlos.
Reportero corresponsal de Emisoras Unidas
Sololá, Sololá. A las 9:42 am, la turba les ha rociado gasolina a los presuntos delincuentes, quienes intentan escapar.
Pero la población está enardecida, intentando prenderles fuego.
9:45 am han logrado quemarlos (reportero llora al ser testigo del hecho). Uno ha escapado. El que quedó ya está calcinado, en agonía.
Hasta ahora llega la Policía. Los miembros de la turba se dan a la fuga...
Recapturan al que había escapado, llamado como "el Manía".
La Policía sólo está observando.
Los bomberos intentan ingresar, junto con los policías.
Los pobladores tiran piedras y palos contra la PNC, que no hace nada para dispersarlos.
Linchamiento en Sololá
La radio Emisoras Unidas está transmitiendo en directo un caso de linchamiento en Sololá.
Informan que los presuntos delincuentes han sido golpeados, desnudados, y rapados (les cortaron el pelo muy cortito).
La población dice que ya están cansados de tanta delincuencia. Parece que la Municipalidad Indígena del municipio está mediando.
Veremos qué pasa.
Escuche la radio AQUI presione donde dice "Radio en línea"
Informan que los presuntos delincuentes han sido golpeados, desnudados, y rapados (les cortaron el pelo muy cortito).
La población dice que ya están cansados de tanta delincuencia. Parece que la Municipalidad Indígena del municipio está mediando.
Veremos qué pasa.
Escuche la radio AQUI presione donde dice "Radio en línea"
Linchan a asaltante
Por César Pérez
Prensa Libre
Chimaltenango. César Adolfo Chiroy Silva, de 32 años, fue linchado por un grupo de vecinos de la aldea Bola de Oro, acusado de haber robado Q100 mil en una vivienda de esa localidad.
Todo empezó a eso de las 9.30 horas de ayer, cuando un grupo de hombres armados ingresó a la vivienda de la familia de Ovidio Velásquez, ubicada en la entrada a esa aldea.
Los delincuentes amarraron a los propietarios, entre ellos mujeres y niños, robaron el dinero y un lote de joyas, y huyeron en un carro y un picop, con rumbo hacia el casco urbano chimalteco.
Uno de los propietarios logró desatarse y alertó a sus vecinos, quienes siguieron a los asaltantes en un picop y una motocicleta.
Los ladrones empezaron a dispararle a la gente que les perseguía; pero, al llegar a Puerta Blanca, uno de los vehículos de los maleantes se estrelló contra un autobús.
Los cuatro delincuentes se bajaron del carro accidentado, y tres de ellos abordaron el picop, pero Chiroy no pudo escapar y fue copado por los comunitarios que los seguían.
Le proporcionan golpiza
A eso de las 10 horas, los pobladores comenzaron a vapulear a Chiroy, a quien le propinaron una golpiza, después lo amarraron a la parte trasera de un camión, y lo arrastraron por algunos metros en el asfalto.
A las 11.15 horas, el supuesto ladrón confesó que entre los delincuentes había un vecino de Bola de Oro. Ofreció revelar la identidad de sus cómplices, y los comunitarios se lo llevaron a una vivienda de esa aldea, en donde volvieron a golpearlo.
Los vecinos aseguraron que a las 12.30 horas, Chiroy ya había revelado nombres y direcciones de los otros delincuentes, por lo que accedieron a liberarlo.
Bomberos Municipales llevaron a Chiroy al Hospital Nacional de Chimaltenango, pero murió minutos después de haber sido ingresado, debido a la gravedad de las heridas que presentaba.
Robbyn Solares, jefe de la Policía, expresó que investigarán el robo en la vivienda y el linchamiento de Chiroy.
Galería de fotos AQUI
Prensa Libre
Chimaltenango. César Adolfo Chiroy Silva, de 32 años, fue linchado por un grupo de vecinos de la aldea Bola de Oro, acusado de haber robado Q100 mil en una vivienda de esa localidad.
Todo empezó a eso de las 9.30 horas de ayer, cuando un grupo de hombres armados ingresó a la vivienda de la familia de Ovidio Velásquez, ubicada en la entrada a esa aldea.
Los delincuentes amarraron a los propietarios, entre ellos mujeres y niños, robaron el dinero y un lote de joyas, y huyeron en un carro y un picop, con rumbo hacia el casco urbano chimalteco.
Uno de los propietarios logró desatarse y alertó a sus vecinos, quienes siguieron a los asaltantes en un picop y una motocicleta.
Los ladrones empezaron a dispararle a la gente que les perseguía; pero, al llegar a Puerta Blanca, uno de los vehículos de los maleantes se estrelló contra un autobús.
Los cuatro delincuentes se bajaron del carro accidentado, y tres de ellos abordaron el picop, pero Chiroy no pudo escapar y fue copado por los comunitarios que los seguían.
Le proporcionan golpiza
A eso de las 10 horas, los pobladores comenzaron a vapulear a Chiroy, a quien le propinaron una golpiza, después lo amarraron a la parte trasera de un camión, y lo arrastraron por algunos metros en el asfalto.
A las 11.15 horas, el supuesto ladrón confesó que entre los delincuentes había un vecino de Bola de Oro. Ofreció revelar la identidad de sus cómplices, y los comunitarios se lo llevaron a una vivienda de esa aldea, en donde volvieron a golpearlo.
Los vecinos aseguraron que a las 12.30 horas, Chiroy ya había revelado nombres y direcciones de los otros delincuentes, por lo que accedieron a liberarlo.
Bomberos Municipales llevaron a Chiroy al Hospital Nacional de Chimaltenango, pero murió minutos después de haber sido ingresado, debido a la gravedad de las heridas que presentaba.
Robbyn Solares, jefe de la Policía, expresó que investigarán el robo en la vivienda y el linchamiento de Chiroy.
Galería de fotos AQUI
14 May 2008
Vapulean a asaltantes
Por Jimmy Ren
Prensa Libre
Santa Cruz del Quiché. El lunes último por la noche, pilotos de mototaxi vapulearon a tres individuos, a quienes señalan de extorsionarlos, cuando los sorprendieron en el momento que asaltaban a otro piloto. [Ver POST anterior]
Los presuntos ladrones fueron identificados como Pedro Pol Ventura, de 47 años; Carlos Roberto Mejía Tol, 18, y José Luis Lares López, quien no proporcionó su edad.
Todos son originarios de Chichicastenango, y se dedicaban a asaltar a transeúntes y mototaxistas a inmediaciones de las ruinas de Gumarcaah, por lo que los pilotos ya los habían reconocido.
Luego de ser vapuleados, dichos individuos fueron rescatados por agentes de la Policía Nacional Civil, con heridas de consideración.
Prensa Libre
Santa Cruz del Quiché. El lunes último por la noche, pilotos de mototaxi vapulearon a tres individuos, a quienes señalan de extorsionarlos, cuando los sorprendieron en el momento que asaltaban a otro piloto. [Ver POST anterior]
Los presuntos ladrones fueron identificados como Pedro Pol Ventura, de 47 años; Carlos Roberto Mejía Tol, 18, y José Luis Lares López, quien no proporcionó su edad.
Todos son originarios de Chichicastenango, y se dedicaban a asaltar a transeúntes y mototaxistas a inmediaciones de las ruinas de Gumarcaah, por lo que los pilotos ya los habían reconocido.
Luego de ser vapuleados, dichos individuos fueron rescatados por agentes de la Policía Nacional Civil, con heridas de consideración.
13 May 2008
Vecinos se unen contra la violencia
Por A. Ixcot, E. Paxtor, Á. Julajuj y A. Echeverría
Prensa Libre
Vecinos de la cabecera departamental de Totonicapán organizan patrullajes para contrarrestar la delincuencia ante la ineficacia de la Policía Nacional Civil (PNC). Mientras, en Sololá, pobladores consideran hacer lo mismo.
Ante un reciente repunte de robos y asaltos, residentes de cuatro zonas crearon grupos de seguridad comunitaria. Uno de éstos en un sector de la zona 1, conocido como Palín.
Desde la semana pasada, en varias calles del casco urbano fueron colocadas mantas en la que se pueden leer consignas como: “Palín en contra de la delincuencia” y “Estamos organizados contra la delincuencia”.
“La iniciativa surgió debido a que la PNC no brinda seguridad, y varios de sus miembros han sido cómplices de delincuentes”, destacó Carlos Ariel Baquiax Socop, líder comunitario de la zona 1.
Mario Chaj, gobernador, sugirió a estas comisiones de seguridad que trabajen apegados a ley. “La idea es evitar que se cometan excesos como linchar a detenidos, y los dejen en manos del sistema de justicia”, expresó.
Sin embargo, Baquiax Socop sostuvo que los grupos de vecinos toman justicia con mano propia, a causa de la debilidad de ese sistema. “En muchas ocasiones el ladrón sale y sigue haciendo de las suyas”, expuso.
El 15 de abril pasado, un ladrón fue vapuleado y entregado a la PNC. Días después, recobró la libertad.
“Este pueblo era pacífico, pero ahora no dormimos tranquilos. Lastimosamente hay que actuar así, para que sepan que estamos organizados”, manifestó un vecino.
La ineficacia policial puede originarse en que sólo 150 miembros son delegados para esa ciudad, con más de 400 mil habitantes.
Élfego Esquité, jefe de operaciones de la PNC, calificó de positivo el trabajo de las juntas, pero mencionó que deben funcionar como apoyo a esa institución.
Sololá
Mientras, pobladores de varias comunidades de la cabecera departamental de Sololá se quejaron del aumento de secuestros, robos y extorsiones.
Vicente Palax Iboy, refirió que es peligrosos caminar en calles oscuras después de las 18 horas.
Líderes comunitarios y autoridades comenzaron la integración de comités de seguridad ciudadana, en caseríos y aldeas del sector.
Miguel Pablo, líder de lugar, expuso que en estos últimos meses se han registrado más hechos delictivos. “Es urgente integrar grupos para velar por la seguridad”, argumentó.
Chiquimula
En tanto, en Ipala, Chiquimula, el incremento de violencia ha alcanzado incluso a miembros de la PNC. En fecha reciente, fue muerto a balazos el subinspector Geovanni Cheguén Bernard, quien seis días antes había sido trasladado a ese lugar como jefe de la subestación.
“Los asesinatos nos tienen en las primeras páginas de los periódicos”, comentó Jorge Reyes, residente del lugar.
Mario Bojórques, otro de los pobladores, expresó que los crímenes se cometen en esa región a cualquier hora del día.
Manuel Cordón Dubón, oficial I de la PNC, indicó que la mayor parte de los homicidios se comenten allí por narcotráfico o por venganzas personales.
Sin embargo, alto porcentaje de criminales no son detenidos por la PNC.
Prensa Libre
Vecinos de la cabecera departamental de Totonicapán organizan patrullajes para contrarrestar la delincuencia ante la ineficacia de la Policía Nacional Civil (PNC). Mientras, en Sololá, pobladores consideran hacer lo mismo.
Ante un reciente repunte de robos y asaltos, residentes de cuatro zonas crearon grupos de seguridad comunitaria. Uno de éstos en un sector de la zona 1, conocido como Palín.
Desde la semana pasada, en varias calles del casco urbano fueron colocadas mantas en la que se pueden leer consignas como: “Palín en contra de la delincuencia” y “Estamos organizados contra la delincuencia”.
“La iniciativa surgió debido a que la PNC no brinda seguridad, y varios de sus miembros han sido cómplices de delincuentes”, destacó Carlos Ariel Baquiax Socop, líder comunitario de la zona 1.
Mario Chaj, gobernador, sugirió a estas comisiones de seguridad que trabajen apegados a ley. “La idea es evitar que se cometan excesos como linchar a detenidos, y los dejen en manos del sistema de justicia”, expresó.
Sin embargo, Baquiax Socop sostuvo que los grupos de vecinos toman justicia con mano propia, a causa de la debilidad de ese sistema. “En muchas ocasiones el ladrón sale y sigue haciendo de las suyas”, expuso.
El 15 de abril pasado, un ladrón fue vapuleado y entregado a la PNC. Días después, recobró la libertad.
“Este pueblo era pacífico, pero ahora no dormimos tranquilos. Lastimosamente hay que actuar así, para que sepan que estamos organizados”, manifestó un vecino.
La ineficacia policial puede originarse en que sólo 150 miembros son delegados para esa ciudad, con más de 400 mil habitantes.
Élfego Esquité, jefe de operaciones de la PNC, calificó de positivo el trabajo de las juntas, pero mencionó que deben funcionar como apoyo a esa institución.
Sololá
Mientras, pobladores de varias comunidades de la cabecera departamental de Sololá se quejaron del aumento de secuestros, robos y extorsiones.
Vicente Palax Iboy, refirió que es peligrosos caminar en calles oscuras después de las 18 horas.
Líderes comunitarios y autoridades comenzaron la integración de comités de seguridad ciudadana, en caseríos y aldeas del sector.
Miguel Pablo, líder de lugar, expuso que en estos últimos meses se han registrado más hechos delictivos. “Es urgente integrar grupos para velar por la seguridad”, argumentó.
Chiquimula
En tanto, en Ipala, Chiquimula, el incremento de violencia ha alcanzado incluso a miembros de la PNC. En fecha reciente, fue muerto a balazos el subinspector Geovanni Cheguén Bernard, quien seis días antes había sido trasladado a ese lugar como jefe de la subestación.
“Los asesinatos nos tienen en las primeras páginas de los periódicos”, comentó Jorge Reyes, residente del lugar.
Mario Bojórques, otro de los pobladores, expresó que los crímenes se cometen en esa región a cualquier hora del día.
Manuel Cordón Dubón, oficial I de la PNC, indicó que la mayor parte de los homicidios se comenten allí por narcotráfico o por venganzas personales.
Sin embargo, alto porcentaje de criminales no son detenidos por la PNC.
Pilotos de mototaxis vapulean a presuntos ladrones en Santa Cruz del Quiché
¡Apareció algo, pero en otro departamento!
Prensa Libre
Tres hombres acusados de extorsionar y asaltar a los pilotos de los mototaxis en Santa Cruz del Quiché, fueron vapuleados anoche por los mismos pilotos.
Estas personas fueron identificadas como Pedro Pol Ventura, de 47 años; Carlos Roberto Mejia Tol, de 18; y José Luis Lares López, quien no suministró su edad.
Los tres son originarios de comunidades de Chichicastenango y se dedicaban a asaltar a transeúntes y a pilotos de los mototaxis a inmediaciones de las ruinas de Gumnarcaah, por lo que los mismos taxistas ya los tenía identificados.
Según uno de los pilotos que no quiso identificarse, reconocieron el picop que utilizaban para cometer sus fechorías y le dieron seguimiento hasta detenerlo, el mismo era conducido por Pedro Pol Ventura quien informó en donde se encontraban sus compañeros, minutos después los capturaron a todos en la zona 4 de Santa Cruz del Quiché, luego se convocó a más de 50 pilotos quienes entre todos les dieron una gran golpiza.
Los sujetos fueron rescatados por agentes de la Policía Nacional Civil, y debido a las heridas que tenían fueron trasladados al hospital nacional Santa Elena de Santa Cruz.
Según los presuntos delincuentes había llegado a Santa Cruz a realizar diversas diligencias ya que son comerciantes y adujeron que probablemente los confundieron con otras personas.
Prensa Libre
Tres hombres acusados de extorsionar y asaltar a los pilotos de los mototaxis en Santa Cruz del Quiché, fueron vapuleados anoche por los mismos pilotos.
Estas personas fueron identificadas como Pedro Pol Ventura, de 47 años; Carlos Roberto Mejia Tol, de 18; y José Luis Lares López, quien no suministró su edad.
Los tres son originarios de comunidades de Chichicastenango y se dedicaban a asaltar a transeúntes y a pilotos de los mototaxis a inmediaciones de las ruinas de Gumnarcaah, por lo que los mismos taxistas ya los tenía identificados.
Según uno de los pilotos que no quiso identificarse, reconocieron el picop que utilizaban para cometer sus fechorías y le dieron seguimiento hasta detenerlo, el mismo era conducido por Pedro Pol Ventura quien informó en donde se encontraban sus compañeros, minutos después los capturaron a todos en la zona 4 de Santa Cruz del Quiché, luego se convocó a más de 50 pilotos quienes entre todos les dieron una gran golpiza.
Los sujetos fueron rescatados por agentes de la Policía Nacional Civil, y debido a las heridas que tenían fueron trasladados al hospital nacional Santa Elena de Santa Cruz.
Según los presuntos delincuentes había llegado a Santa Cruz a realizar diversas diligencias ya que son comerciantes y adujeron que probablemente los confundieron con otras personas.
12 May 2008
Casos recientes en Guatemala
Carlos A. Mendoza
Hoy, 12 de mayo 2008, Emisoras Unidas reporta dos casos más de turbas que golpearon a presuntos delincuentes en San Marcos y Retalhuleu. El fin de semana también reportaron otro caso. Como lo mencioné anteriormente, no encuentro los casos en los medios escritos presentes en Internet.
Si alguien tiene acceso a los periódicos Al Día y Nuestro Diario, que cubren la llamada "nota roja", le agradeceré las referencias.
Hoy, 12 de mayo 2008, Emisoras Unidas reporta dos casos más de turbas que golpearon a presuntos delincuentes en San Marcos y Retalhuleu. El fin de semana también reportaron otro caso. Como lo mencioné anteriormente, no encuentro los casos en los medios escritos presentes en Internet.
Si alguien tiene acceso a los periódicos Al Día y Nuestro Diario, que cubren la llamada "nota roja", le agradeceré las referencias.
06 May 2008
Me preocupa Rabinal
Carlos A. Mendoza
Hoy Prensa Libre publicó un artículo sobre la delincuencia, la ausencia del Estado (poca presencia de la Policía) y la percepción de los vecinos en Rabinal, Baja Verapaz.
Artículo en Internet: "Viven atemorizados en Rabinal"
Todos los factores están presentes para que surja la violencia colectiva en forma de linchamientos. ¿Por qué no ha surgido hasta el momento?
Según la hipótesis de MINUGUA, el conflicto armado y la pobreza, en Rabinal deberían ser frecuentes los linchamientos. Sin embargo, de 1996 a 2002 únicamente se regristraron dos casos de formación de turbas, pero nadie perdió la vida debido a un linchamiento, sólo hubo dos heridos (según informes de la propia MINUGUA).
Hoy Prensa Libre publicó un artículo sobre la delincuencia, la ausencia del Estado (poca presencia de la Policía) y la percepción de los vecinos en Rabinal, Baja Verapaz.
Artículo en Internet: "Viven atemorizados en Rabinal"
Todos los factores están presentes para que surja la violencia colectiva en forma de linchamientos. ¿Por qué no ha surgido hasta el momento?
Según la hipótesis de MINUGUA, el conflicto armado y la pobreza, en Rabinal deberían ser frecuentes los linchamientos. Sin embargo, de 1996 a 2002 únicamente se regristraron dos casos de formación de turbas, pero nadie perdió la vida debido a un linchamiento, sólo hubo dos heridos (según informes de la propia MINUGUA).
14 April 2008
La calma regresa a Alotenengo
Por Alberto Ramírez Espada
Prensa Libre (14 abr 08)
Cincuenta soldados y 49 policías cuidan San Juan Alotenango, Sacatepéquez, que luego de los disturbios del miércoles último se mantiene en calma; no obstante, la población señala que la causa persiste.
José Corado, uno de los oficiales de la Policía Nacional Civil (PNC) a cargo de las fuerzas combinadas enviadas a ese lugar, señaló que la calma es aparente y, para no provocar a los pobladores, los patrullajes se efectúan únicamente en el casco urbano.
El jefe policial destacó que los 99 integrantes de las fuerzas combinadas, entre militares y policías, tendrán presencia en San Juan Alotenango por tiempo indefinido.
El contingente también cuenta con 11 vehículos de doble tracción y varios microbuses para patrullar.
Juan Bayxac, de la estación local de Bomberos Voluntarios, dijo que la situación en el poblado ha sido de tranquilidad, luego de los disturbios, sin que se reporten brotes de violencia.
Pueblo tranquilo
Ayer, el día de mercado parecía como otro igual, y se observaba a centenares de personas de compras en la única calle formal, la cual es compartida por ventas ambulantes y buses extraurbanos.
La novedad pareció darla el vendedor de una publicación, sin firma responsable, de seis páginas, denominada Punto X. Aquél gritaba que el causante de los problemas en esa localidad había salido libre, y esto llamó la atención de algunos vecinos que compraron el pasquín, pero la nota no hacía referencia al sindicado.
El origen
Los vecinos comentaron que, desde hace algunos meses, pandilleros empezaron a operar en esa población, con extorsiones y asaltos a conductores de mototaxis.
Después, los delincuentes extorsionaban tiendas, situación que obligó a los pobladores a organizarse en patrullas nocturnas.
Julián Vásquez, de unos 50 años, habitante del lugar, comentó que la población había perdido la confianza en la Policía y en las autoridades edilicias, y esa fue una de las causas de los disturbios.
Disturbios
La noche del 9 de este mes, San Juan Alotenango vivió horas de violencia.
• Empezó con la captura de un supuesto extorsionista.
• Los vecinos pedían que se les entregase, para lincharlo.
• Al no lograrlo, destrozaron la subestación de la PNC y parte de la municipalidad.
• Hubo dos muertos en tiroteos.
• Además, siete heridos y cinco capturados
• Vecinos rechazan presencia de la PNC
Prensa Libre (14 abr 08)
Cincuenta soldados y 49 policías cuidan San Juan Alotenango, Sacatepéquez, que luego de los disturbios del miércoles último se mantiene en calma; no obstante, la población señala que la causa persiste.
José Corado, uno de los oficiales de la Policía Nacional Civil (PNC) a cargo de las fuerzas combinadas enviadas a ese lugar, señaló que la calma es aparente y, para no provocar a los pobladores, los patrullajes se efectúan únicamente en el casco urbano.
El jefe policial destacó que los 99 integrantes de las fuerzas combinadas, entre militares y policías, tendrán presencia en San Juan Alotenango por tiempo indefinido.
El contingente también cuenta con 11 vehículos de doble tracción y varios microbuses para patrullar.
Juan Bayxac, de la estación local de Bomberos Voluntarios, dijo que la situación en el poblado ha sido de tranquilidad, luego de los disturbios, sin que se reporten brotes de violencia.
Pueblo tranquilo
Ayer, el día de mercado parecía como otro igual, y se observaba a centenares de personas de compras en la única calle formal, la cual es compartida por ventas ambulantes y buses extraurbanos.
La novedad pareció darla el vendedor de una publicación, sin firma responsable, de seis páginas, denominada Punto X. Aquél gritaba que el causante de los problemas en esa localidad había salido libre, y esto llamó la atención de algunos vecinos que compraron el pasquín, pero la nota no hacía referencia al sindicado.
El origen
Los vecinos comentaron que, desde hace algunos meses, pandilleros empezaron a operar en esa población, con extorsiones y asaltos a conductores de mototaxis.
Después, los delincuentes extorsionaban tiendas, situación que obligó a los pobladores a organizarse en patrullas nocturnas.
Julián Vásquez, de unos 50 años, habitante del lugar, comentó que la población había perdido la confianza en la Policía y en las autoridades edilicias, y esa fue una de las causas de los disturbios.
Disturbios
La noche del 9 de este mes, San Juan Alotenango vivió horas de violencia.
• Empezó con la captura de un supuesto extorsionista.
• Los vecinos pedían que se les entregase, para lincharlo.
• Al no lograrlo, destrozaron la subestación de la PNC y parte de la municipalidad.
• Hubo dos muertos en tiroteos.
• Además, siete heridos y cinco capturados
• Vecinos rechazan presencia de la PNC
11 April 2008
Las lecciones de Alotenango
Editorial de Prensa Libre (11 abr 08)
Los violentos incidentes ocurridos la noche del miércoles en San Juan Alotenango, Sacatepéquez, constituyen la más reciente prueba de la ingobernabilidad que campea en buena parte del país, como consecuencia de la poca o nula confianza del funcionamiento de las instituciones estatales, sobre todo, el sistema legal. Dos personas muertas y una treintena de heridos, entre ellos agentes policiales, fueron la consecuencia de la acción de vecinos que exigían la entrega de un supuesto robaniños que había sido capturado.
Los actos violentos del miércoles deben ser considerados el efecto, y no la causa, de numerosos problemas del país. Uno de ellos, el temor de que los niños y bebés de esa población sean víctimas de secuestro o de robo. Es inimaginable el dolor de los padres cuando uno de sus hijos es robado. Con denuncias de esos casos están llenos los archivos policiales, sin que el número de casos resueltos llegue a un porcentaje aceptable.
Otra causa es la duda en el funcionamiento del sistema judicial guatemalteco. Es lento, complicado, ineficiente, con poco presupuesto y escaso personal, sujeto a otorgarles privilegios a quienes los obtienen de manera fraudulenta. La población exige justicia inmediata, y este error es muy difícil de hacerlo desaparecer, porque son demasiados los casos en que el resultado del funcionamiento de la justicia ha sido vergonzoso.
Por las causas anteriormente señaladas, es necesario poner en el contexto las reacciones de los habitantes de Alotenango, población cuya importancia radica, sobre todo, en el hecho de encontrarse cercana del polo turístico más importante, la ciudad de Antigua Guatemala, que se encuentra unida con la costa sur del país por medio de una carretera que pasa por esa población, y que tiene gran belleza por pasar en medio de los volcanes De Agua y Acatenango.
La actuación de las autoridades de Policía necesita ser analizada cuidadosamente. Se ha informado de la participación de delincuentes infiltrados entre los ciudadanos que exigían la entrega del presunto delincuente. Pero es un hecho que al menos una de las víctimas mortales no parece haber tenido problemas anteriores con la ley, y se ignora por qué razones estaba presente en el lugar de los hechos. Ahora son las autoridades las que deben explicar los detalles de lo ocurrido y por qué se vieron en la necesidad de utilizar los gases lacrimógenos.
Ocurrió en Alotenango, pero pudo haber pasado en muchos otros municipios del país. La gente, en pocas palabras, está desesperada por la acción de los delincuentes y la impunidad con la que pueden actuar. Da la impresión de que, en todo el país, los ciudadanos están convencidos de que es imposible confiar en el sistema legal, y por ello la única manera de lograr castigos para los criminales es tomarla con la propia mano.
En varias ocasiones hemos señalado en este espacio la necesidad de que se aceleren los procesos judiciales, sobre todo, en las comunidades situadas en la provincia, y al mismo tiempo se realicen campañas para concienciar a la gente acerca de los efectos negativos de los linchamientos.
Los violentos incidentes ocurridos la noche del miércoles en San Juan Alotenango, Sacatepéquez, constituyen la más reciente prueba de la ingobernabilidad que campea en buena parte del país, como consecuencia de la poca o nula confianza del funcionamiento de las instituciones estatales, sobre todo, el sistema legal. Dos personas muertas y una treintena de heridos, entre ellos agentes policiales, fueron la consecuencia de la acción de vecinos que exigían la entrega de un supuesto robaniños que había sido capturado.
Los actos violentos del miércoles deben ser considerados el efecto, y no la causa, de numerosos problemas del país. Uno de ellos, el temor de que los niños y bebés de esa población sean víctimas de secuestro o de robo. Es inimaginable el dolor de los padres cuando uno de sus hijos es robado. Con denuncias de esos casos están llenos los archivos policiales, sin que el número de casos resueltos llegue a un porcentaje aceptable.
Otra causa es la duda en el funcionamiento del sistema judicial guatemalteco. Es lento, complicado, ineficiente, con poco presupuesto y escaso personal, sujeto a otorgarles privilegios a quienes los obtienen de manera fraudulenta. La población exige justicia inmediata, y este error es muy difícil de hacerlo desaparecer, porque son demasiados los casos en que el resultado del funcionamiento de la justicia ha sido vergonzoso.
Por las causas anteriormente señaladas, es necesario poner en el contexto las reacciones de los habitantes de Alotenango, población cuya importancia radica, sobre todo, en el hecho de encontrarse cercana del polo turístico más importante, la ciudad de Antigua Guatemala, que se encuentra unida con la costa sur del país por medio de una carretera que pasa por esa población, y que tiene gran belleza por pasar en medio de los volcanes De Agua y Acatenango.
La actuación de las autoridades de Policía necesita ser analizada cuidadosamente. Se ha informado de la participación de delincuentes infiltrados entre los ciudadanos que exigían la entrega del presunto delincuente. Pero es un hecho que al menos una de las víctimas mortales no parece haber tenido problemas anteriores con la ley, y se ignora por qué razones estaba presente en el lugar de los hechos. Ahora son las autoridades las que deben explicar los detalles de lo ocurrido y por qué se vieron en la necesidad de utilizar los gases lacrimógenos.
Ocurrió en Alotenango, pero pudo haber pasado en muchos otros municipios del país. La gente, en pocas palabras, está desesperada por la acción de los delincuentes y la impunidad con la que pueden actuar. Da la impresión de que, en todo el país, los ciudadanos están convencidos de que es imposible confiar en el sistema legal, y por ello la única manera de lograr castigos para los criminales es tomarla con la propia mano.
En varias ocasiones hemos señalado en este espacio la necesidad de que se aceleren los procesos judiciales, sobre todo, en las comunidades situadas en la provincia, y al mismo tiempo se realicen campañas para concienciar a la gente acerca de los efectos negativos de los linchamientos.
10 April 2008
Turba quema municipalidad
Por C. Paredes, C. Fuentes, W. Sactic y T. López
Prensa Libre (10 abr 08)
San Juan Alotenango, Sacatepéquez. Un enfrentamiento entre pobladores de San Juan Alotenango, Sacatepéquez, y agentes de las fuerzas de seguridad dejó dos personas muertas, además de la destrucción del edificio municipal y la subestación de la Policía del lugar.
A las 17.30 horas, vecinos con palos y armas de fuego capturaron a un grupo de presuntos mareros, liderados por Siriaco Palam, quien es acusado de robaniños, y los entregaron a la Policía Nacional Civil.
Otras versiones apuntan a que los pobladores querían linchar a los delincuentes, y los agentes lo impidieron.
La turba que se concentró frente a la sede policial creyó que los dejarían libertad, lo cual dio origen a los disturbios. Para defenderse, los agentes comenzaron a disparar bombas lacrimógenas.
Porfirio Rancho, de 25 años, resultó herido de bala, y luego murió, al igual que otro vecino del municipio.
A las 18 horas, un contingente de las fuerzas de seguridad llegó al sitio para apoyar a los agentes y, con gases lacrimógenos, se enfrentó a los pobladores, lo que dejó como saldo decenas de afectados por los gases, ocho heridos con arma de fuego, entre ellos, el jefe de la comisaría de Sumpango, Aníbal Hernández, y un reportero de televisión.
Pasadas las 21 horas, la turba quemó el edificio municipal y la subestación de la Policía.
Prensa Libre (10 abr 08)
San Juan Alotenango, Sacatepéquez. Un enfrentamiento entre pobladores de San Juan Alotenango, Sacatepéquez, y agentes de las fuerzas de seguridad dejó dos personas muertas, además de la destrucción del edificio municipal y la subestación de la Policía del lugar.
A las 17.30 horas, vecinos con palos y armas de fuego capturaron a un grupo de presuntos mareros, liderados por Siriaco Palam, quien es acusado de robaniños, y los entregaron a la Policía Nacional Civil.
Otras versiones apuntan a que los pobladores querían linchar a los delincuentes, y los agentes lo impidieron.
La turba que se concentró frente a la sede policial creyó que los dejarían libertad, lo cual dio origen a los disturbios. Para defenderse, los agentes comenzaron a disparar bombas lacrimógenas.
Porfirio Rancho, de 25 años, resultó herido de bala, y luego murió, al igual que otro vecino del municipio.
A las 18 horas, un contingente de las fuerzas de seguridad llegó al sitio para apoyar a los agentes y, con gases lacrimógenos, se enfrentó a los pobladores, lo que dejó como saldo decenas de afectados por los gases, ocho heridos con arma de fuego, entre ellos, el jefe de la comisaría de Sumpango, Aníbal Hernández, y un reportero de televisión.
Pasadas las 21 horas, la turba quemó el edificio municipal y la subestación de la Policía.
Vapulean a asaltante
Por A. Ixcot y M. Toc
Prensa Libre (10 abr 08)
TOTONICAPÁN, Guatemala. Pobladores de esta ciudad capturaron y vapulearon ayer a Heizler Batz Alvarado, de 18 años, a quien señalan de integrar una banda de asaltantes que opera en la región.
Batz, luego de ser golpeado, fue entregado a la Policía Nacional Civil, junto con una pistola y mercadería que robara en un local.
La captura se registró después que el supuesto delincuente había robado en una venta de computadoras, ubicada en la 12 avenida entre 3a. y 4a. calles de la zona 2, de donde se llevó dinero en efectivo y artículos eléctricos.
Al momento que intentó huir, la propietaria del negocio pidió auxilio y, con un silbato, alertó a los vecinos, quienes lo rodearon y vapulearon.
“Fue atrapado, amarrado y llevado al parque central donde fue exhibido para que los vecinos lo identificaran. Al parecer se trata de la misma persona que ha cometido otros hechos delictivos en la ciudad”, comentó Karin Linares, auxiliar de la Procuraduría de los Derechos Humanos de Totonicapán.
Andrés García, presidente de la directiva de los 48 cantones de la alcaldía indígena, lamentó el incremento en el índice delictivo, y refirió que este hecho sienta un precedente para que no se cometan más actos ilícitos.
Ante la alcaldía indígena, el detenido reconoció integrar una banda de asaltantes, e identificó a tres de sus cómplices, que supuestamente viven en Quetzaltenango.
Prensa Libre (10 abr 08)
TOTONICAPÁN, Guatemala. Pobladores de esta ciudad capturaron y vapulearon ayer a Heizler Batz Alvarado, de 18 años, a quien señalan de integrar una banda de asaltantes que opera en la región.
Batz, luego de ser golpeado, fue entregado a la Policía Nacional Civil, junto con una pistola y mercadería que robara en un local.
La captura se registró después que el supuesto delincuente había robado en una venta de computadoras, ubicada en la 12 avenida entre 3a. y 4a. calles de la zona 2, de donde se llevó dinero en efectivo y artículos eléctricos.
Al momento que intentó huir, la propietaria del negocio pidió auxilio y, con un silbato, alertó a los vecinos, quienes lo rodearon y vapulearon.
“Fue atrapado, amarrado y llevado al parque central donde fue exhibido para que los vecinos lo identificaran. Al parecer se trata de la misma persona que ha cometido otros hechos delictivos en la ciudad”, comentó Karin Linares, auxiliar de la Procuraduría de los Derechos Humanos de Totonicapán.
Andrés García, presidente de la directiva de los 48 cantones de la alcaldía indígena, lamentó el incremento en el índice delictivo, y refirió que este hecho sienta un precedente para que no se cometan más actos ilícitos.
Ante la alcaldía indígena, el detenido reconoció integrar una banda de asaltantes, e identificó a tres de sus cómplices, que supuestamente viven en Quetzaltenango.
07 April 2008
Ecuador: Linchan a dos presuntos delincuentes colombianos
Prensa Asociada (7 abr 08)
QUITO (AP) - Dos presuntos delincuentes colombianos acusados de asesinato y robo fueron linchados e incinerados el lunes en la población de San Vicente, en la costa central de Ecuador.
En declaraciones a la radiodifusora Colón, la policía confirmó que en ese poblado costero, ubicado a unos 240 kilómetros al sureste de Quito, dos delincuentes colombianos asaltaron y mataron a tiros al empresario Ramón Zambrano, a quien le arrebataron una fuerte suma de dinero.
De inmediato los enardecidos pobladores de San Vicente iniciaron la búsqueda de los presuntos asaltantes, los hallaron y los lincharon en la calle, rociándolos con gasolina y prendiéndoles fuego.
La policía nada pudo hacer para contener a la población, que además amenazó a los periodistas que buscaban grabar las imágenes.
La AP intentó comunicarse al destacamento de policia de San Vicente para solicitar comentarios sobre lo sucedido, pero nadie respondió el teléfono.
Uno de los fallecidos fue identificado como el colombiano Héctor Fabián Hernández Quimbaña, de 28 años, pero no fue posible identificar a su compañero debido a que los documentos ardieron junto al cuerpo.
Los restos de los presuntos delincuentes quedaron en la calle.
Con relativa frecuencia los pobladores de zonas campesinas hacen justicia por propia mano debido a la lentitud de los tribunales del país, que tardan años en resolver los casos más simples.
QUITO (AP) - Dos presuntos delincuentes colombianos acusados de asesinato y robo fueron linchados e incinerados el lunes en la población de San Vicente, en la costa central de Ecuador.
En declaraciones a la radiodifusora Colón, la policía confirmó que en ese poblado costero, ubicado a unos 240 kilómetros al sureste de Quito, dos delincuentes colombianos asaltaron y mataron a tiros al empresario Ramón Zambrano, a quien le arrebataron una fuerte suma de dinero.
De inmediato los enardecidos pobladores de San Vicente iniciaron la búsqueda de los presuntos asaltantes, los hallaron y los lincharon en la calle, rociándolos con gasolina y prendiéndoles fuego.
La policía nada pudo hacer para contener a la población, que además amenazó a los periodistas que buscaban grabar las imágenes.
La AP intentó comunicarse al destacamento de policia de San Vicente para solicitar comentarios sobre lo sucedido, pero nadie respondió el teléfono.
Uno de los fallecidos fue identificado como el colombiano Héctor Fabián Hernández Quimbaña, de 28 años, pero no fue posible identificar a su compañero debido a que los documentos ardieron junto al cuerpo.
Los restos de los presuntos delincuentes quedaron en la calle.
Con relativa frecuencia los pobladores de zonas campesinas hacen justicia por propia mano debido a la lentitud de los tribunales del país, que tardan años en resolver los casos más simples.
20 March 2008
Hubo intento de linchamiento en Chiquimula
Por Carlos A. Mendoza
Según reporta Emisoras Unidas (20 mar 08), unas 200 personas estuvieron a punto de linchar a dos sujetos capturados in fraganti cuando le disparaban a una persona. Finalmente, los capturados fueron entregados a la Policía Nacional Civil.
Por cierto, el reportero decía orgulloso que en Chiquimula aún no son comunes los linchamientos.
¿Auto-censura de los medios escritos?
En las últimas semanas he escuchado continuamente las noticias transmitidas por la radio. Al menos se han reportado unos tres linchamientos en el interior de la República, pero al revisar los medios escritos esos hechos NO aparecen.[1] ¿Por qué?
Puede ser que los medios escritos no tienen la misma red de reporteros-corresponsales que perecen tener las radioemisoras grandes.
Sin embargo, me temo que también podría ser un ejercicio de auto-censura de los periódicos. Esto por dos razones. Uno, se cree que la cobertura de linchamientos en los medios es una causa del comportamiento epidémico que los mismos muestran. Es decir, facilita su imitación, difusión. Dos, los medios estaría evitando aumentar la percepción de inseguridad para no disuadir a los potenciales turistas en Semana Santa.
Al respecto, es posible que el artículo publicado en El Salvador el pasado fin de semana haya tenido el efecto de alejar turistas. Una familia amiga me dijo que después de leer eso era mejor no visitar Guatemala. Otro amigo salvadoreño me confirmaba que muchos visitarían Honduras o Nicaragua.
[1] Yo reviso los períodicos que tienen página de Internet. A lo mejor los hechos de violencia colectiva ya no son noticia para ellos. Puede ser que sí se registren en los períodicos populares, que casi sólo cubren la "nota roja".
Según reporta Emisoras Unidas (20 mar 08), unas 200 personas estuvieron a punto de linchar a dos sujetos capturados in fraganti cuando le disparaban a una persona. Finalmente, los capturados fueron entregados a la Policía Nacional Civil.
Por cierto, el reportero decía orgulloso que en Chiquimula aún no son comunes los linchamientos.
¿Auto-censura de los medios escritos?
En las últimas semanas he escuchado continuamente las noticias transmitidas por la radio. Al menos se han reportado unos tres linchamientos en el interior de la República, pero al revisar los medios escritos esos hechos NO aparecen.[1] ¿Por qué?
Puede ser que los medios escritos no tienen la misma red de reporteros-corresponsales que perecen tener las radioemisoras grandes.
Sin embargo, me temo que también podría ser un ejercicio de auto-censura de los periódicos. Esto por dos razones. Uno, se cree que la cobertura de linchamientos en los medios es una causa del comportamiento epidémico que los mismos muestran. Es decir, facilita su imitación, difusión. Dos, los medios estaría evitando aumentar la percepción de inseguridad para no disuadir a los potenciales turistas en Semana Santa.
Al respecto, es posible que el artículo publicado en El Salvador el pasado fin de semana haya tenido el efecto de alejar turistas. Una familia amiga me dijo que después de leer eso era mejor no visitar Guatemala. Otro amigo salvadoreño me confirmaba que muchos visitarían Honduras o Nicaragua.
[1] Yo reviso los períodicos que tienen página de Internet. A lo mejor los hechos de violencia colectiva ya no son noticia para ellos. Puede ser que sí se registren en los períodicos populares, que casi sólo cubren la "nota roja".
17 March 2008
El secreto de Cerro Alto
Por César Castro Fagoaga
La Prensa Gráfica, El Salvador (16 mar 08)
Lo llaman “rondear”. Cada noche de cada día de la semana, cientos de personas armadas con palos y machetes patrullan en grupos las calles de San Juan Sacatepéquez. Temen represalias de los pandilleros. No es, ni de lejos, el único municipio donde se “rondea” en Guatemala. Se hace por la convicción de que el Estado no los protege ni les brinda justicia que quieren, y están dispuestos a todo —a todo— para que se haga respetar su particular visión del orden, que incluye toques de queda y linchamientos públicos. “Nosotros sabemos cómo solucionar nuestros problemas”, justifica uno de ellos.
Leer artículo completo en la Revista Enfoques:
http://www.laprensagrafica.com/enfoques/1011733.asp
La Prensa Gráfica, El Salvador (16 mar 08)
Lo llaman “rondear”. Cada noche de cada día de la semana, cientos de personas armadas con palos y machetes patrullan en grupos las calles de San Juan Sacatepéquez. Temen represalias de los pandilleros. No es, ni de lejos, el único municipio donde se “rondea” en Guatemala. Se hace por la convicción de que el Estado no los protege ni les brinda justicia que quieren, y están dispuestos a todo —a todo— para que se haga respetar su particular visión del orden, que incluye toques de queda y linchamientos públicos. “Nosotros sabemos cómo solucionar nuestros problemas”, justifica uno de ellos.
Leer artículo completo en la Revista Enfoques:
http://www.laprensagrafica.com/enfoques/1011733.asp
11 March 2008
Turba vapulea a tres mujeres y un hombre
Por Julio F. Lara
Prensa Libre (11 mar 08)
Un grupo de campesinos vapuleó ayer, a las 0:15 horas, a tres menores y una mujer de 19 años, en el kilómetro 21.5 de la carretera a San Juan Sacatepéquez.
Las víctimas son Silvestre Sequén Tactic, de 16, y Alfredo Sequén Tactic, de 17, quienes además de sufrir golpes también fueron baleados.
Otras dos mujeres, María Estela Sequén Tacatic, de 12, y María Quim Bo, de 19, también fueron vapuleadas.
Los enardecidos vecinos los acusan de saquear casas y negocios.
Los cuatro fueron trasladados por los Bomberos Municipales al Hospital Roosevelt.
El comisario Mario Folgar, jefe de la Comisaría 16, informó que sólo cuentan con la acusación de los vecinos contra las personas agredidas.
“No tenemos una investigación, por lo que no podemos señalarlos de que son delincuentes. Los agresores decidieron entregarlos a los agentes que llegaron al lugar”, explicó.
Un testigo contó a los socorristas que observó cuando unas 200 personas los señalaron de cometer varias fechorías, y después los fueron a buscar para agredirlos.
Prensa Libre (11 mar 08)
Un grupo de campesinos vapuleó ayer, a las 0:15 horas, a tres menores y una mujer de 19 años, en el kilómetro 21.5 de la carretera a San Juan Sacatepéquez.
Las víctimas son Silvestre Sequén Tactic, de 16, y Alfredo Sequén Tactic, de 17, quienes además de sufrir golpes también fueron baleados.
Otras dos mujeres, María Estela Sequén Tacatic, de 12, y María Quim Bo, de 19, también fueron vapuleadas.
Los enardecidos vecinos los acusan de saquear casas y negocios.
Los cuatro fueron trasladados por los Bomberos Municipales al Hospital Roosevelt.
El comisario Mario Folgar, jefe de la Comisaría 16, informó que sólo cuentan con la acusación de los vecinos contra las personas agredidas.
“No tenemos una investigación, por lo que no podemos señalarlos de que son delincuentes. Los agresores decidieron entregarlos a los agentes que llegaron al lugar”, explicó.
Un testigo contó a los socorristas que observó cuando unas 200 personas los señalaron de cometer varias fechorías, y después los fueron a buscar para agredirlos.
07 March 2008
Informe del GAM: Juntas de Seguridad y Linchamientos
Grupo de Apoyo Mutuo
Informe sobre la situación de los Derechos Humanos y hechos de violencia ocurridos durante los meses de enero y febrero del año 2008
Juntas de Seguridad Comunitaria
Desde meses anteriores, el control de la seguridad en San Juan Sacatepéquez se ha tornado en un tema delicado, ya que una noticia sobresaliente fue la conformación de 150 Juntas de Seguridad Comunitaria[6] solo en este municipio, como consecuencia de la implementación de la nueva estrategia que GAM ha mencionado en el informe sobre la situación de Derechos Humanos en el mes de enero[7] denominada “Juntas de Seguridad Comunitaria”. No obstante en este municipio han existido antecedentes de linchamientos y muertes violentas como: el caso de los hermanos Edwin Calel, Florentino Calel y el padre José Irineo Calel. El hecho ocurrió cuando Edwin de 17 años, fue capturado ilegalmente por habitantes de esta región acusado de ser pandillero, a quien ejecutaron de viarios disparos en la cabeza corriendo la misma suerte el hermano y padre del menor[8].
Lo preocupante al respecto es que después de la conformación de las juntas de seguridad, sus integrantes aseguran “no estar armados y que los sospechosos solo son rodeados”, pero en una población con este tipo de historial social es difícil establecer estas circunstancias; otros vecinos integrantes de las juntas mencionadas han indicado que sí poseen algún tipo de arma para agredir a los capturados. Sin embargo, el Ministro de Gobernación aún se está evaluado el estado de excepción en esta región[9].
Este tipo de eventualidades se pronosticaban con la conformación de estas juntas, augurados a consecuencia de la ingobernabilidad y exasperación de la población pues el debilitamiento institucional de justicia lleva a la ciudadanía a tomar la justicia por sus propias manos, cuestión que se rechaza pues en estos linchamientos sin lugar a duda se violenta el principio de debido proceso, presunción de inocencia, así como la existencia de violaciones a derechos humanos. Esto revela la debilidad de las estrategias para contrarrestar la violencia.
Linchamientos
Como muestra de lo descrito, durante el mes de febrero se produjeron 6 linchamientos. Sololá fue en este mes el departamento con mayor número de intentos, afortunadamente todos sin ninguna pérdida humana.
Cuadro 5: Linchamientos mes de febrero 2008
Agresión --- zona --- hombres --- mujeres --- niñas --- niños
Intento de ser quemado --- Amatitlán --- 1 --- 0 --- 0 --- 0
Intento de ser quemados --- Sololá --- 4 --- 0 --- 0 --- 0
Vapuleado --- Retalhuleu --- 1 --- 0 --- 0 --- 0
TOTALES --- País --- 6 --- 0 --- 0 --- 0
Fuente: GAM, por monitoreo con medios de comunicación
Notas:
[6] Siglo 21. Publicación del 03 de enero de 2008. Grupos de patrullaje son 150 en San Juan. Pág. 3.
[7] Informe sobre la situación de los Derechos Humanos y hechos de violencia ocurridos en el mes de enero año 2008. Grupo de apoyo Mutuo. Pág. 9
[8] El Periódico. Publicación 06 de febrero de 2008. Grupo armado, a cargo de cinco ajusticiamientos. Pág. 3.
[9] Nadie puede movilizarse a determinadas horas, las personas pueden ser capturadas en cualquier lugar y hora y pueden tomarse su declaración en cualquier lugar. Siglo 21. Publicación del 03 de enero de 2008. Grupos de patrullaje son 150 en San Juan. Pág. 3
Informe sobre la situación de los Derechos Humanos y hechos de violencia ocurridos durante los meses de enero y febrero del año 2008
Juntas de Seguridad Comunitaria
Desde meses anteriores, el control de la seguridad en San Juan Sacatepéquez se ha tornado en un tema delicado, ya que una noticia sobresaliente fue la conformación de 150 Juntas de Seguridad Comunitaria[6] solo en este municipio, como consecuencia de la implementación de la nueva estrategia que GAM ha mencionado en el informe sobre la situación de Derechos Humanos en el mes de enero[7] denominada “Juntas de Seguridad Comunitaria”. No obstante en este municipio han existido antecedentes de linchamientos y muertes violentas como: el caso de los hermanos Edwin Calel, Florentino Calel y el padre José Irineo Calel. El hecho ocurrió cuando Edwin de 17 años, fue capturado ilegalmente por habitantes de esta región acusado de ser pandillero, a quien ejecutaron de viarios disparos en la cabeza corriendo la misma suerte el hermano y padre del menor[8].
Lo preocupante al respecto es que después de la conformación de las juntas de seguridad, sus integrantes aseguran “no estar armados y que los sospechosos solo son rodeados”, pero en una población con este tipo de historial social es difícil establecer estas circunstancias; otros vecinos integrantes de las juntas mencionadas han indicado que sí poseen algún tipo de arma para agredir a los capturados. Sin embargo, el Ministro de Gobernación aún se está evaluado el estado de excepción en esta región[9].
Este tipo de eventualidades se pronosticaban con la conformación de estas juntas, augurados a consecuencia de la ingobernabilidad y exasperación de la población pues el debilitamiento institucional de justicia lleva a la ciudadanía a tomar la justicia por sus propias manos, cuestión que se rechaza pues en estos linchamientos sin lugar a duda se violenta el principio de debido proceso, presunción de inocencia, así como la existencia de violaciones a derechos humanos. Esto revela la debilidad de las estrategias para contrarrestar la violencia.
Linchamientos
Como muestra de lo descrito, durante el mes de febrero se produjeron 6 linchamientos. Sololá fue en este mes el departamento con mayor número de intentos, afortunadamente todos sin ninguna pérdida humana.
Cuadro 5: Linchamientos mes de febrero 2008
Agresión --- zona --- hombres --- mujeres --- niñas --- niños
Intento de ser quemado --- Amatitlán --- 1 --- 0 --- 0 --- 0
Intento de ser quemados --- Sololá --- 4 --- 0 --- 0 --- 0
Vapuleado --- Retalhuleu --- 1 --- 0 --- 0 --- 0
TOTALES --- País --- 6 --- 0 --- 0 --- 0
Fuente: GAM, por monitoreo con medios de comunicación
Notas:
[6] Siglo 21. Publicación del 03 de enero de 2008. Grupos de patrullaje son 150 en San Juan. Pág. 3.
[7] Informe sobre la situación de los Derechos Humanos y hechos de violencia ocurridos en el mes de enero año 2008. Grupo de apoyo Mutuo. Pág. 9
[8] El Periódico. Publicación 06 de febrero de 2008. Grupo armado, a cargo de cinco ajusticiamientos. Pág. 3.
[9] Nadie puede movilizarse a determinadas horas, las personas pueden ser capturadas en cualquier lugar y hora y pueden tomarse su declaración en cualquier lugar. Siglo 21. Publicación del 03 de enero de 2008. Grupos de patrullaje son 150 en San Juan. Pág. 3
04 March 2008
Linchamientos en México
Por Carlos A. Mendoza
Estoy escribiendo un artículo para la Revista El Cotidiano, de la División de Ciencias Sociales y Humanidades de la Universidad Autónoma Metropolitana (Azcapotzalco, México). Los artículo que ya se han publicado en la misma me sirven para enfatizar que los linchamientos NO son un fenómeno exclusivo de Guatemala, y por lo tanto no pueden explicarse con características particulares del país.
Estos son los títulos de los artículos y sus autores, pueden obtenerlos en formato PDF por medio de la página de El Cotidiano: AQUI. Seleccione el tema "violencia" y busque el título que desea.
El terror como dispositivo social de incertidumbre (nuevas identidades y linchamientos colectivos). Por Raúl René Villamil Uriarte. El Cotidiano 135.
Radiografía de los linchamientos en México. Por Raúl Rodríguez Guillén y Juan Mora Heredia. El Cotidiano 131.
Los linchamientos en México: entre el Estado de Derecho y los usos y costumbres. Por Raúl Rodríguez Guillén y Juan Mora Heredia. El Cotidiano 129.
Los linchamientos en México: crisis de autoridad y violencia social. Por Raúl Rodríguez Guillén. El Cotidiano 111.
Además de estos ensayos, el siguiente ya se volvió punto de referencia obligado:
Carlos M. Vilas, "(In)justicia por propia mano: los linchamientos en el México contemporáneo", en Revista Mexicana de Sociología, Vol. 63, No. 1 (Jan. - Mar., 2001), pp. 131-160. Disponible AQUI.
Referencias complementarias:
El artículo de Villamil hace referencia a la noticia publicada en La Jornada, 24 nov. 2004: AQUI.
Estoy escribiendo un artículo para la Revista El Cotidiano, de la División de Ciencias Sociales y Humanidades de la Universidad Autónoma Metropolitana (Azcapotzalco, México). Los artículo que ya se han publicado en la misma me sirven para enfatizar que los linchamientos NO son un fenómeno exclusivo de Guatemala, y por lo tanto no pueden explicarse con características particulares del país.
Estos son los títulos de los artículos y sus autores, pueden obtenerlos en formato PDF por medio de la página de El Cotidiano: AQUI. Seleccione el tema "violencia" y busque el título que desea.
El terror como dispositivo social de incertidumbre (nuevas identidades y linchamientos colectivos). Por Raúl René Villamil Uriarte. El Cotidiano 135.
Radiografía de los linchamientos en México. Por Raúl Rodríguez Guillén y Juan Mora Heredia. El Cotidiano 131.
Los linchamientos en México: entre el Estado de Derecho y los usos y costumbres. Por Raúl Rodríguez Guillén y Juan Mora Heredia. El Cotidiano 129.
Los linchamientos en México: crisis de autoridad y violencia social. Por Raúl Rodríguez Guillén. El Cotidiano 111.
Además de estos ensayos, el siguiente ya se volvió punto de referencia obligado:
Carlos M. Vilas, "(In)justicia por propia mano: los linchamientos en el México contemporáneo", en Revista Mexicana de Sociología, Vol. 63, No. 1 (Jan. - Mar., 2001), pp. 131-160. Disponible AQUI.
Referencias complementarias:
El artículo de Villamil hace referencia a la noticia publicada en La Jornada, 24 nov. 2004: AQUI.
03 March 2008
Víctimas de la Violencia
elEditorial de elPeriódico (3 mar 08)
Todos los días se reportan muertes violentas y lesionados como resultado de los incontrolables hechos de sangre que ocurren en todo el territorio nacional y que mantienen a la población en constante zozobra.
La saña con que se está matando en Guatemala ya ha excedido los límites de nuestra imaginación.
Los cadáveres aparecen acribillados a tiros, descuartizados, descabezados o lacerados brutalmente. También abundan los ajusticiamientos con tiro de gracia, así como los asesinatos de familias enteras presuntamente atribuidos a venganzas y silenciamientos del hampa y de la mafia, así como víctimas inocentes de balaceras y enfrentamientos armados.
Por otro lado, las fuerzas del orden no solo son impotentes ante el desborde delincuencial, sino que muchas veces participan activamente en la comisión de los crímenes, como autores, cómplices o encubridores. Se ha llegado al extremo que la gente le teme a la presencia policial debido a que no es confiable.
No quisiéramos pensar que el diálogo de las pistolas se ha convertido en la forma de dirimir los conflictos en Guatemala, porque esto, inexorablemente, nos llevará a una violencia generalizada superpuesta al régimen de legalidad y que nos condenará a la ley del más fuerte o del sálvese quien pueda.
En nuestra opinión, todas las disputas deben dirimirse en los tribunales de justicia y no en las calles.
Al respecto, debe tenerse presente que cuando se opta, como fórmula única, por hacer justicia por propia mano, la sociedad, irreversiblemente, habrá evolucionado hacia el caos, la anarquía y la total inseguridad personal.
La única vía hacia la paz y la estabilidad efectivas es a través del imperio de la ley. El Estado no debe escatimar ningún esfuerzo en lograr que la ley se observe, se cumpla y, en su caso, se aplique en nuestro país. El Estado debe monopolizar la fuerza e impedir, a toda costa, que esta esté en manos de particulares.
En todo caso, el imperio de la ley solamente se logrará con base en el fortalecimiento de las instituciones del sistema de justicia, del apego a los procedimientos legales, así como de la capacidad y firmeza de las autoridades encargadas de la seguridad pública y de la administración de justicia.
Todos los días se reportan muertes violentas y lesionados como resultado de los incontrolables hechos de sangre que ocurren en todo el territorio nacional y que mantienen a la población en constante zozobra.
La saña con que se está matando en Guatemala ya ha excedido los límites de nuestra imaginación.
Los cadáveres aparecen acribillados a tiros, descuartizados, descabezados o lacerados brutalmente. También abundan los ajusticiamientos con tiro de gracia, así como los asesinatos de familias enteras presuntamente atribuidos a venganzas y silenciamientos del hampa y de la mafia, así como víctimas inocentes de balaceras y enfrentamientos armados.
Por otro lado, las fuerzas del orden no solo son impotentes ante el desborde delincuencial, sino que muchas veces participan activamente en la comisión de los crímenes, como autores, cómplices o encubridores. Se ha llegado al extremo que la gente le teme a la presencia policial debido a que no es confiable.
No quisiéramos pensar que el diálogo de las pistolas se ha convertido en la forma de dirimir los conflictos en Guatemala, porque esto, inexorablemente, nos llevará a una violencia generalizada superpuesta al régimen de legalidad y que nos condenará a la ley del más fuerte o del sálvese quien pueda.
En nuestra opinión, todas las disputas deben dirimirse en los tribunales de justicia y no en las calles.
Al respecto, debe tenerse presente que cuando se opta, como fórmula única, por hacer justicia por propia mano, la sociedad, irreversiblemente, habrá evolucionado hacia el caos, la anarquía y la total inseguridad personal.
La única vía hacia la paz y la estabilidad efectivas es a través del imperio de la ley. El Estado no debe escatimar ningún esfuerzo en lograr que la ley se observe, se cumpla y, en su caso, se aplique en nuestro país. El Estado debe monopolizar la fuerza e impedir, a toda costa, que esta esté en manos de particulares.
En todo caso, el imperio de la ley solamente se logrará con base en el fortalecimiento de las instituciones del sistema de justicia, del apego a los procedimientos legales, así como de la capacidad y firmeza de las autoridades encargadas de la seguridad pública y de la administración de justicia.
Escuadrón Secreto de Ejecución
Por Arturo Echeverría
Prensa Libre, Noticias de Última Hora (3 mar 08)
Veintiséis personas, acusadas de integrar una banda de secuestradores y extorsionistas, fueron amenazadas por el Escuadrón Secreto de Ejecución (ESE), grupo que se autodenomina defensor del pueblo honrado de Palín, Escuintla.
En un boletín difundido por el ESE aparecen los nombres completos de los sindicados, y las direcciones de sus residencias, las que amenazan con quemar. Este grupo además pide a las 26 personas que abandonen Guatemala lo más pronto posible, de lo contrario serán ejecutadas.
Entre la lista de los sindicados aparecen dos personas de Amatitlán, tres de Villa Nueva, y dos de San Vicente Pacaya.
Este escuadrón pide a la población estar atenta a otros comunicados y que se organice para terminar con la delincuencia que afecta a Palín.
Varias de las personas cuyos nombres aparecen en el boletín han indicado que son honradas y que no son culpables de lo que se les acusa y están dispuestas a someterse a cualquier investigación de las autoridades.
Prensa Libre, Noticias de Última Hora (3 mar 08)
Veintiséis personas, acusadas de integrar una banda de secuestradores y extorsionistas, fueron amenazadas por el Escuadrón Secreto de Ejecución (ESE), grupo que se autodenomina defensor del pueblo honrado de Palín, Escuintla.
En un boletín difundido por el ESE aparecen los nombres completos de los sindicados, y las direcciones de sus residencias, las que amenazan con quemar. Este grupo además pide a las 26 personas que abandonen Guatemala lo más pronto posible, de lo contrario serán ejecutadas.
Entre la lista de los sindicados aparecen dos personas de Amatitlán, tres de Villa Nueva, y dos de San Vicente Pacaya.
Este escuadrón pide a la población estar atenta a otros comunicados y que se organice para terminar con la delincuencia que afecta a Palín.
Varias de las personas cuyos nombres aparecen en el boletín han indicado que son honradas y que no son culpables de lo que se les acusa y están dispuestas a someterse a cualquier investigación de las autoridades.
26 February 2008
Linchamiento en Ecuador
Carlos A. Mendoza
Los linchamientos no ocurren solamente en Guatemala. Como lo muestra este video de YouTube tomado de un noticiero ecuatoriano. El hecho ocurre en una comunidad indígena y se presenta como una forma de castigo tradicional propio de la comunidad.
Los linchamientos no ocurren solamente en Guatemala. Como lo muestra este video de YouTube tomado de un noticiero ecuatoriano. El hecho ocurre en una comunidad indígena y se presenta como una forma de castigo tradicional propio de la comunidad.
Linchamientos en YouTube
Carlos A. Mendoza
Revisando YouTube me he encontrado con algunos materiales interesantes.
En este se explora el caso del Juez Alvaro Hugo Martínez, asesinado por una turba en Senahú, Alta Verapaz (2001). En el video la vocera de MINUGUA resume las causas de los linchamientos, según la Misión: pobreza, conflicto armado, falta de actuación de la Policía y cultura de la violencia. (Duración 7:35 min)
Este video es la continuación del otro. Aquí se dice que el desconocimiento del proceso legal también es una causa de los linchamientos. (Duración 5:22 min)
Revisando YouTube me he encontrado con algunos materiales interesantes.
En este se explora el caso del Juez Alvaro Hugo Martínez, asesinado por una turba en Senahú, Alta Verapaz (2001). En el video la vocera de MINUGUA resume las causas de los linchamientos, según la Misión: pobreza, conflicto armado, falta de actuación de la Policía y cultura de la violencia. (Duración 7:35 min)
Este video es la continuación del otro. Aquí se dice que el desconocimiento del proceso legal también es una causa de los linchamientos. (Duración 5:22 min)
23 February 2008
Autoridad en entredicho
Editorial Siglo XXI (23 feb 08)
Los enfrentamientos entre pobladores y PNC ocurridos en Sololá e Izabal son un reto al Estado de derecho que no se debe permitir.
Recuperar la imagen de autoridad y convencer a los pobladores de que no se puede vivir en anarquía, son dos tareas del Gobierno.
Para los responsables de la seguridad pública, tener que enfrentarse con poblaciones enardecidas que cada vez demuestran menos respeto a la autoridad, se ha convertido en otro más de los constantes retos que deben enfrentar en su propósio de mantener la tranquilidad ciudadana. El principal problema es que cada vez tienen menos éxito en esa empresa.
Los hechos ocurridos esta semana en lugares de Sololá y Puerto Barrios, demuestran una pérdida de credibilidad creciente en la Policía Nacional Civil (PNC) por parte de las comunidades del interior y por ende, se enfrenta a graves dificultades para ejercer sus responsabilidades.
En el primer caso, desde el sábado anterior se habían producido incidentes cuando una multitud se enfrentó a la Policía, quemó 3 vehículos y atacó las sedes de 2 dependencias estatales, en demanda de la entrega de 4 supuestos secuestradores que habían sido aprehendidos. Pero los acontecimientos se salieron de control el miércoles, cuando cientos de sololatecos esperaban la visita del Ministro de Gobernación y del Director de la PNC, pero al no presentarse, tuvieron el pretexto para protagonizar disturbios que condujeron a un enfrentamiento entre fuerzas del orden y vecinos, con saldo de tres inmuebles incendiados y varias personas heridas.
Por si no fuera suficiente, en la aldea La Lámpara, cerca a Lívingston, en Izabal, varias decenas de agentes policiales, entre quienes se encontraba también el jefe de la Comisaría de Puerto Barrios, fueron retenidos en calidad de rehenes por una turba que exigía la liberación de uno de sus supuestos líderes.
Hechos similares han ocurrido en otros lugares conflictivos. Días atrás, por ejemplo, cinco comunidades de San Juan Sacatepéquez suscribieron un curioso documento con representantes de Gobernación, por medio del cual fijaron las reglas de juego para efectuar detenciones, lo cual incluye autorización previa de los grupos organizados de vecinos para que ingrese la PNC.
Por lo visto, el reto para las autoridades se hace más grande, porque no será posible ejercer la función de seguridad, mientras la Policía tenga que pedir permiso para llegar a imponer orden o, peor aún, si los ciudadanos reaccionan con violaciones flagrantes al Estado de derecho cada vez que ocurren acciones con las que no están de acuerdo.
La recuperación de la imagen de autoridad y la convicción de los pobladores de que no se puede vivir en anarquía, son dos tareas impostergables para el Gobierno. Urge contar con una Policía que sirva para los fines que fue creada.
Los enfrentamientos entre pobladores y PNC ocurridos en Sololá e Izabal son un reto al Estado de derecho que no se debe permitir.
Recuperar la imagen de autoridad y convencer a los pobladores de que no se puede vivir en anarquía, son dos tareas del Gobierno.
Para los responsables de la seguridad pública, tener que enfrentarse con poblaciones enardecidas que cada vez demuestran menos respeto a la autoridad, se ha convertido en otro más de los constantes retos que deben enfrentar en su propósio de mantener la tranquilidad ciudadana. El principal problema es que cada vez tienen menos éxito en esa empresa.
Los hechos ocurridos esta semana en lugares de Sololá y Puerto Barrios, demuestran una pérdida de credibilidad creciente en la Policía Nacional Civil (PNC) por parte de las comunidades del interior y por ende, se enfrenta a graves dificultades para ejercer sus responsabilidades.
En el primer caso, desde el sábado anterior se habían producido incidentes cuando una multitud se enfrentó a la Policía, quemó 3 vehículos y atacó las sedes de 2 dependencias estatales, en demanda de la entrega de 4 supuestos secuestradores que habían sido aprehendidos. Pero los acontecimientos se salieron de control el miércoles, cuando cientos de sololatecos esperaban la visita del Ministro de Gobernación y del Director de la PNC, pero al no presentarse, tuvieron el pretexto para protagonizar disturbios que condujeron a un enfrentamiento entre fuerzas del orden y vecinos, con saldo de tres inmuebles incendiados y varias personas heridas.
Por si no fuera suficiente, en la aldea La Lámpara, cerca a Lívingston, en Izabal, varias decenas de agentes policiales, entre quienes se encontraba también el jefe de la Comisaría de Puerto Barrios, fueron retenidos en calidad de rehenes por una turba que exigía la liberación de uno de sus supuestos líderes.
Hechos similares han ocurrido en otros lugares conflictivos. Días atrás, por ejemplo, cinco comunidades de San Juan Sacatepéquez suscribieron un curioso documento con representantes de Gobernación, por medio del cual fijaron las reglas de juego para efectuar detenciones, lo cual incluye autorización previa de los grupos organizados de vecinos para que ingrese la PNC.
Por lo visto, el reto para las autoridades se hace más grande, porque no será posible ejercer la función de seguridad, mientras la Policía tenga que pedir permiso para llegar a imponer orden o, peor aún, si los ciudadanos reaccionan con violaciones flagrantes al Estado de derecho cada vez que ocurren acciones con las que no están de acuerdo.
La recuperación de la imagen de autoridad y la convicción de los pobladores de que no se puede vivir en anarquía, son dos tareas impostergables para el Gobierno. Urge contar con una Policía que sirva para los fines que fue creada.
Los vigilantes de San Juan
Por Gabriel Aguilera Peralta
elPeriódico (23 feb 08)
Conté lo que pasaba en San Juan Sacatepéquez en una reunión en Washington. Mis oyentes se sorprendieron al máximo, el representante del BID preguntó qué hacían las autoridades ante los grupos de vigilantes que impusieron el toque de queda con pena de muerte.
Tuve que contestarle que había denuncias en los medios de comunicación, pero no acción de las autoridades.
Lo acaecido en San Juan es un síntoma de “Estado fallido”. El Estado, perdiendo control territorial, ausentándose de un espacio, que en este caso pasa a ser disputado entre las maras y grupos de vigilantes, que ejercen una terrible justicia propia.
Por eso estoy de acuerdo con las medidas anunciadas por el Presidente y el Ministro de Gobernación en cuanto a recuperar el control de ese municipio. La participación ciudadana en seguridad preventiva es necesaria y debe incentivarse, pero no en la forma de “vigilantismo”, que es la sustitución del ejercicio de seguridad que pertenece al Estado por grupos privados que incurren en violaciones a los derechos humanos.
Para evitar ese fenómeno, que se está dando en varias partes del país, el Estado debe estar en condiciones de garantizar la seguridad ciudadana. Si no lo hace, la percepción de la amenaza de la violencia criminal en la ciudadanía empuja a soluciones y a la formación de pensamiento autoritario.
Un ejemplo de ello es la reciente decisión del Congreso de restablecer el derecho al indulto presidencial en los casos de pena de muerte, lo que de hecho restablece esa sanción que estaba en suspenso desde hace siete años.
No hay evidencias de que la pena de muerte sea realmente un disuasivo y ese tipo de sanción es fuertemente adversado en la cultura occidental, particularmente por la Unión Europea con quien estamos, como parte de Centroamérica, en negociaciones para un Acuerdo de Asociación que incluye un diálogo político, parte del cual son consideraciones sobre derechos humanos.
Sin embargo, la decisión en el Congreso contó con una abrumadora mayoría como reflejo del endurecimiento del pensamiento sobre seguridad, en sentido contrario al concepto sobre seguridad democrática que forma parte de los Acuerdos de Paz y del Tratado Marco de Seguridad Democrática.
Solamente en la medida que mejore la situación de seguridad y la confianza en la capacidad estatal de proteger personas y bienes va retroceder el pensamiento autoritario. De allí que es importante la recuperación de San Juan Sacatepéquez para que el Estado de Derecho tenga éxito.
elPeriódico (23 feb 08)
Conté lo que pasaba en San Juan Sacatepéquez en una reunión en Washington. Mis oyentes se sorprendieron al máximo, el representante del BID preguntó qué hacían las autoridades ante los grupos de vigilantes que impusieron el toque de queda con pena de muerte.
Tuve que contestarle que había denuncias en los medios de comunicación, pero no acción de las autoridades.
Lo acaecido en San Juan es un síntoma de “Estado fallido”. El Estado, perdiendo control territorial, ausentándose de un espacio, que en este caso pasa a ser disputado entre las maras y grupos de vigilantes, que ejercen una terrible justicia propia.
Por eso estoy de acuerdo con las medidas anunciadas por el Presidente y el Ministro de Gobernación en cuanto a recuperar el control de ese municipio. La participación ciudadana en seguridad preventiva es necesaria y debe incentivarse, pero no en la forma de “vigilantismo”, que es la sustitución del ejercicio de seguridad que pertenece al Estado por grupos privados que incurren en violaciones a los derechos humanos.
Para evitar ese fenómeno, que se está dando en varias partes del país, el Estado debe estar en condiciones de garantizar la seguridad ciudadana. Si no lo hace, la percepción de la amenaza de la violencia criminal en la ciudadanía empuja a soluciones y a la formación de pensamiento autoritario.
Un ejemplo de ello es la reciente decisión del Congreso de restablecer el derecho al indulto presidencial en los casos de pena de muerte, lo que de hecho restablece esa sanción que estaba en suspenso desde hace siete años.
No hay evidencias de que la pena de muerte sea realmente un disuasivo y ese tipo de sanción es fuertemente adversado en la cultura occidental, particularmente por la Unión Europea con quien estamos, como parte de Centroamérica, en negociaciones para un Acuerdo de Asociación que incluye un diálogo político, parte del cual son consideraciones sobre derechos humanos.
Sin embargo, la decisión en el Congreso contó con una abrumadora mayoría como reflejo del endurecimiento del pensamiento sobre seguridad, en sentido contrario al concepto sobre seguridad democrática que forma parte de los Acuerdos de Paz y del Tratado Marco de Seguridad Democrática.
Solamente en la medida que mejore la situación de seguridad y la confianza en la capacidad estatal de proteger personas y bienes va retroceder el pensamiento autoritario. De allí que es importante la recuperación de San Juan Sacatepéquez para que el Estado de Derecho tenga éxito.
Un peligroso vacío de poder
elEditorial de elPeriódico (23 feb 08)
Unos 1,500 campesinos de 26 comunidades de Livingston, Izabal mantenían ayer secuestrados a 29 miembros de la Policía Nacional Civil, PNC, como una medida de presión para obtener la libertad de su “líder” Ramiro Choc, capturado el 14 de febrero en curso bajo la sindicación de haber cometido los delitos de usurpación agravada, robo agravado y detención ilegal.
Tales hechos ocurrían a pocas horas de que una concentración de vecinos de Sololá, en rechazo a la ola de secuestros que está afectando a tal departamento, culminó en violentos disturbios callejeros, cuando los pobladores arremetieron contra la Policía Nacional Civil local e incendiaron cuatro inmuebles, supuestamente pertenecientes a una banda de plagiarios.
Ambos sucesos claramente ilegales señalan la deficiencia que muestran las fuerzas de seguridad ante la escalada delictiva, lo cual hace que nuestros connacionales sigan optando por el procedimiento antijurídico de pretender hacerse justicia por su propia mano. La falta de autoridad en los departamentos se agudizó en los últimos años. El proceso de paz condujo a un repliegue de las fuerzas de seguridad, originando en muchas poblaciones un peligroso vacío de poder que ha sido aprovechado por delincuentes y maleantes.
Creemos que el Gobierno debe hacer un rápido esfuerzo para que tan anómala situación sea superada, pues las autoridades del Estado deben cumplir con su obligación constitucional de mantener el orden y la tranquilidad en todo el territorio nacional.
El pueblo de Guatemala sigue esperando que el Gobierno de la República le restituya la seguridad pública a que tiene derecho. Los repetidos hechos de violencia colectiva que están ocurriendo en el interior del país están rompiendo deleznablemente las reglas del juego de nuestra convivencia civilizada. Con razón la representante especial del Secretariado General de las Naciones Unidas, Hina Jilani, tras una visita de observación a nuestro país ha concluido en que “la justicia es una palabra vacía en Guatemala”.
Unos 1,500 campesinos de 26 comunidades de Livingston, Izabal mantenían ayer secuestrados a 29 miembros de la Policía Nacional Civil, PNC, como una medida de presión para obtener la libertad de su “líder” Ramiro Choc, capturado el 14 de febrero en curso bajo la sindicación de haber cometido los delitos de usurpación agravada, robo agravado y detención ilegal.
Tales hechos ocurrían a pocas horas de que una concentración de vecinos de Sololá, en rechazo a la ola de secuestros que está afectando a tal departamento, culminó en violentos disturbios callejeros, cuando los pobladores arremetieron contra la Policía Nacional Civil local e incendiaron cuatro inmuebles, supuestamente pertenecientes a una banda de plagiarios.
Ambos sucesos claramente ilegales señalan la deficiencia que muestran las fuerzas de seguridad ante la escalada delictiva, lo cual hace que nuestros connacionales sigan optando por el procedimiento antijurídico de pretender hacerse justicia por su propia mano. La falta de autoridad en los departamentos se agudizó en los últimos años. El proceso de paz condujo a un repliegue de las fuerzas de seguridad, originando en muchas poblaciones un peligroso vacío de poder que ha sido aprovechado por delincuentes y maleantes.
Creemos que el Gobierno debe hacer un rápido esfuerzo para que tan anómala situación sea superada, pues las autoridades del Estado deben cumplir con su obligación constitucional de mantener el orden y la tranquilidad en todo el territorio nacional.
El pueblo de Guatemala sigue esperando que el Gobierno de la República le restituya la seguridad pública a que tiene derecho. Los repetidos hechos de violencia colectiva que están ocurriendo en el interior del país están rompiendo deleznablemente las reglas del juego de nuestra convivencia civilizada. Con razón la representante especial del Secretariado General de las Naciones Unidas, Hina Jilani, tras una visita de observación a nuestro país ha concluido en que “la justicia es una palabra vacía en Guatemala”.
22 February 2008
Pobladores de Izabal secuestran a 29 policías
Por Luis Angel Sas
elPeriódico (22 feb 08)
Un grupo de 29 agentes de la Policía Nacional Civil (PNC), entre ellos un comisario policíaco y una mujer, fueron secuestrados por pobladores de Livingston, Izabal, como medida de protesta por la captura de uno de sus líderes.
Los policías fueron llevados a una aldea llamada Creek Maya, a 22 kilómetros de Livingston (para llegar al lugar se debe realizar un recorrido en lancha durante 45 minutos y caminar 30 minutos por el bosque).
Las autoridades enviaron al lugar un grupo élite de agentes para tratar de liberar a los policías; sin embargo, hasta anoche no habían actuado.
El jueves 14 de febrero fue capturado Ramiro Choc, por orden de un juzgado de Izabal, por los delitos de depredación de la Bios-fera Maya, daños a la propiedad privada y pública, usurpación y robo agravado. Aunque al principio se decidió que este quedaría recluido en una cárcel local, la PNC recibió informes que sus seguidores lo tratarían de liberar, por lo que lo trasladaron al Centro Preventivo de la zona 18.
Quema de juzgado
La PNC recibió información que un grupo de campesinos quemaría el juzgado en protesta, por lo que enviaron a 14 agentes para que cuidaran la judicatura. Sin embargo, un grupo aproximado de mil pobladores los tomaron como rehenes. Después llegó otro grupo de 15 agentes, quienes también fueron secuestrados. El vocero del Ministerio de Gobernación, Ricardo Gatica, expresó que los policías no se resistieron, para evitar una matanza. “Decidieron ceder y usaron el sentido común”, dijo Gatica.
El viceministro de Gobernación, Edgar Hernández, indicó que se intentará dialogar con la población para que entreguen a los policías, pero señaló que no pueden liberar a Choc, tal y como lo solicitan los inconformes, porque el caso está en manos del juzgado.
elPeriódico (22 feb 08)
Un grupo de 29 agentes de la Policía Nacional Civil (PNC), entre ellos un comisario policíaco y una mujer, fueron secuestrados por pobladores de Livingston, Izabal, como medida de protesta por la captura de uno de sus líderes.
Los policías fueron llevados a una aldea llamada Creek Maya, a 22 kilómetros de Livingston (para llegar al lugar se debe realizar un recorrido en lancha durante 45 minutos y caminar 30 minutos por el bosque).
Las autoridades enviaron al lugar un grupo élite de agentes para tratar de liberar a los policías; sin embargo, hasta anoche no habían actuado.
El jueves 14 de febrero fue capturado Ramiro Choc, por orden de un juzgado de Izabal, por los delitos de depredación de la Bios-fera Maya, daños a la propiedad privada y pública, usurpación y robo agravado. Aunque al principio se decidió que este quedaría recluido en una cárcel local, la PNC recibió informes que sus seguidores lo tratarían de liberar, por lo que lo trasladaron al Centro Preventivo de la zona 18.
Quema de juzgado
La PNC recibió información que un grupo de campesinos quemaría el juzgado en protesta, por lo que enviaron a 14 agentes para que cuidaran la judicatura. Sin embargo, un grupo aproximado de mil pobladores los tomaron como rehenes. Después llegó otro grupo de 15 agentes, quienes también fueron secuestrados. El vocero del Ministerio de Gobernación, Ricardo Gatica, expresó que los policías no se resistieron, para evitar una matanza. “Decidieron ceder y usaron el sentido común”, dijo Gatica.
El viceministro de Gobernación, Edgar Hernández, indicó que se intentará dialogar con la población para que entreguen a los policías, pero señaló que no pueden liberar a Choc, tal y como lo solicitan los inconformes, porque el caso está en manos del juzgado.
21 February 2008
Sololá: Vecinos reclaman con violencia
Por Edgar Rene Saénz y Oscar Figueroa
Prensa Libre (21 feb 08)
Lo que ayer comenzó como una concentración pacífica, en rechazo a la ola de secuestros que afecta a este departamento, terminó en disturbios cuando un grupo de pobladores arremetió contra la Policía e incendió cuatro inmuebles, a cuyos propietarios señalan de pertenecer a la banda de plagiarios denominada los Noj.
A las 8 horas, miles de vecinos de aquella cabecera departamental y de municipios aledaños empezaron a reunirse, luego de que, días antes, los 59 alcaldes auxiliares convocaran a una concentración en el estadio Xamba.
Una hora más tarde, tanto éstos como vecinos y el alcalde indígena José María Julajuj asistieron a la concentración masiva, a la que fueron invitados el jefe edilicio de la cabecera, Pedro Saloj Quisquiná; la gobernadora departamental, Elena Yojcom Ujpán, y representantes de la Policía, del Ministerio Público y del Organismo Judicial.
Denuncian a secuestradores
Los dirigentes indígenas les entregaron a las autoridades un memorial en el que exigen la captura de los supuestos autores de al menos 15 secuestros en lo que va del año.
Identificaron como autores de esos delitos a Juan Yaxón Zerat, alias Chatarra; José Daniel Samines Baquín, Mono; José Zet Solís, Joz; Alex Ben Chiroy, Chuky; Nicolás Bocel, Denis Rodríguez Sapón, Juan José Noj Chiroy y Ricardo Noj Cuxulic, presunto líder de la banda.
Los manifestantes les fijaron un plazo de 30 días a las autoridades para que investiguen a esas personas y ordenen su captura; de lo contrario, advirtieron que tomarán la justicia por mano propia.
La gobernadora intentó hablar con los vecinos, pero éstos se lo impidieron y la abuchearon.
De armas tomar
Al mediodía, la mayoría de pobladores empezaba a retornar a sus comunidades, pues dieron por terminada la concentración; sin embargo, otro grupo, inconforme por la pasividad de las autoridades, que no pusieron atención a sus demandas, decidió actuar.
Comienzan los disturbios
A las 14 horas, los descontentos enfilaron hacia el Bar Internacional El Paso, propiedad de Noj Cuxulic. Este negocio había sido rechazado por la población desde su apertura.
El local estaba cerrado, por lo que los vecinos violentaron la puerta, lo saquearon y lo quemaron. Otro grupo se dirigió a la casa de la familia Noj, ubicada en el barrio El Calvario; a la de Rodríguez Sapón, en el barrio San Bartolo, y a la de los presuntos plagiarios, a las cuales prendieron fuego. Además quemaron un vehículo y dos motocicletas.
La PNC lanzó bombas lacrimógenas para dispersar a los revoltosos, pero la cantidad de agentes fue insuficiente para lograr ese objetivo, pues aquellos les lanzaron piedras, palos y otros objetos. Varios policías y vecinos resultaron heridos. Fueron capturadas 16 personas, que horas después salieron libres. Los Bomberos Voluntarios auxiliaron a varios pobladores intoxicados o con crisis nerviosa.
Entrada la noche, la calma había vuelto a la ciudad, y la Policía, retomado el control. Se desconoce el paradero de los supuestos secuestradores.
Prensa Libre (21 feb 08)
Lo que ayer comenzó como una concentración pacífica, en rechazo a la ola de secuestros que afecta a este departamento, terminó en disturbios cuando un grupo de pobladores arremetió contra la Policía e incendió cuatro inmuebles, a cuyos propietarios señalan de pertenecer a la banda de plagiarios denominada los Noj.
A las 8 horas, miles de vecinos de aquella cabecera departamental y de municipios aledaños empezaron a reunirse, luego de que, días antes, los 59 alcaldes auxiliares convocaran a una concentración en el estadio Xamba.
Una hora más tarde, tanto éstos como vecinos y el alcalde indígena José María Julajuj asistieron a la concentración masiva, a la que fueron invitados el jefe edilicio de la cabecera, Pedro Saloj Quisquiná; la gobernadora departamental, Elena Yojcom Ujpán, y representantes de la Policía, del Ministerio Público y del Organismo Judicial.
Denuncian a secuestradores
Los dirigentes indígenas les entregaron a las autoridades un memorial en el que exigen la captura de los supuestos autores de al menos 15 secuestros en lo que va del año.
Identificaron como autores de esos delitos a Juan Yaxón Zerat, alias Chatarra; José Daniel Samines Baquín, Mono; José Zet Solís, Joz; Alex Ben Chiroy, Chuky; Nicolás Bocel, Denis Rodríguez Sapón, Juan José Noj Chiroy y Ricardo Noj Cuxulic, presunto líder de la banda.
Los manifestantes les fijaron un plazo de 30 días a las autoridades para que investiguen a esas personas y ordenen su captura; de lo contrario, advirtieron que tomarán la justicia por mano propia.
La gobernadora intentó hablar con los vecinos, pero éstos se lo impidieron y la abuchearon.
De armas tomar
Al mediodía, la mayoría de pobladores empezaba a retornar a sus comunidades, pues dieron por terminada la concentración; sin embargo, otro grupo, inconforme por la pasividad de las autoridades, que no pusieron atención a sus demandas, decidió actuar.
Comienzan los disturbios
A las 14 horas, los descontentos enfilaron hacia el Bar Internacional El Paso, propiedad de Noj Cuxulic. Este negocio había sido rechazado por la población desde su apertura.
El local estaba cerrado, por lo que los vecinos violentaron la puerta, lo saquearon y lo quemaron. Otro grupo se dirigió a la casa de la familia Noj, ubicada en el barrio El Calvario; a la de Rodríguez Sapón, en el barrio San Bartolo, y a la de los presuntos plagiarios, a las cuales prendieron fuego. Además quemaron un vehículo y dos motocicletas.
La PNC lanzó bombas lacrimógenas para dispersar a los revoltosos, pero la cantidad de agentes fue insuficiente para lograr ese objetivo, pues aquellos les lanzaron piedras, palos y otros objetos. Varios policías y vecinos resultaron heridos. Fueron capturadas 16 personas, que horas después salieron libres. Los Bomberos Voluntarios auxiliaron a varios pobladores intoxicados o con crisis nerviosa.
Entrada la noche, la calma había vuelto a la ciudad, y la Policía, retomado el control. Se desconoce el paradero de los supuestos secuestradores.
Vecinos ocasionan daños durante disturbios en Sololá
Por Lucía Escobar
elPeriódico (21 feb 08)
La cabecera departamental de Sololá se convirtió en escenario de disturbios ayer, como consecuencia de una manifestación convocada a ser pacífica, pero que luego se salió de control.
Habitantes exigen un alto a los actos criminales suscitados en el municipio, entre los que se cuentan al menos diez secuestros en lo que va del año.
Hace algunas semanas comenzaron a circular panfletos en los que se advertía a las autoridades judiciales que, de no actuar, el pueblo arremetería contra diez personas, acusadas de cometer hechos ilícitos.
El sábado se suscitó un supuesto secuestro, cuyos implicados fueron detenidos por pobladores para luego ser rescatados por la Policía Nacional Civil (PNC). Se ocasionaron daños al edificio de la Gobernación Departamental, además de la quema de tres vehículos.
Al día siguiente derribaron árboles en los accesos a la ciudad, impidiendo el paso vehicular, y autoridades de la Municipalidad, la Alcaldía Indígena y la Auxiliatura de los Derechos Humanos anunciaron que las medidas se depondrían hasta ayer miércoles, día en que se realizó una asamblea general.
Durante la reunión, representantes de Cocodes y de la sociedad civil expusieron sus demandas. Se presentó un memorial en el que se exige a las autoridades una efectiva actuación en sus deberes, y se enfatizó en la necesidad de actuar de forma pacífica.
Al mediodía, una parte de los concurrentes se dirigió al negocio El Paso Internacional, propiedad de Ricardo Noj, uno de los sindicados de integrar una banda que, además de secuestros, se dedica a las extorsiones. El local fue incendiado, así como las residencias de otros dos acusados , un automóvil y una moto. La turba apedreó la subestación 72 11, de la PNC de dicha cabecera, y a periodistas de Radio Magia de Sololá, quienes además fueron expuestos a detonaciones de explosivos caseros.
Restaurantes y comercios de Panajachel cerraron ayer por la tarde, ante la amenaza de habitantes de Sololá de bajar a liberar a manifestantes detenidos por la PNC y recluidos en la cárcel de dicho sitio turístico. Estos fueron liberados posteriormente. se rumoreaba que la turba quemaría negocios y casas de los involucrados. Sin embargo, nada de esto sucedió. Marcelino Ajcabul, director departamental del Ministerio de Educación de Sololá, suspendió las clases en el área.
elPeriódico (21 feb 08)
La cabecera departamental de Sololá se convirtió en escenario de disturbios ayer, como consecuencia de una manifestación convocada a ser pacífica, pero que luego se salió de control.
Habitantes exigen un alto a los actos criminales suscitados en el municipio, entre los que se cuentan al menos diez secuestros en lo que va del año.
Hace algunas semanas comenzaron a circular panfletos en los que se advertía a las autoridades judiciales que, de no actuar, el pueblo arremetería contra diez personas, acusadas de cometer hechos ilícitos.
El sábado se suscitó un supuesto secuestro, cuyos implicados fueron detenidos por pobladores para luego ser rescatados por la Policía Nacional Civil (PNC). Se ocasionaron daños al edificio de la Gobernación Departamental, además de la quema de tres vehículos.
Al día siguiente derribaron árboles en los accesos a la ciudad, impidiendo el paso vehicular, y autoridades de la Municipalidad, la Alcaldía Indígena y la Auxiliatura de los Derechos Humanos anunciaron que las medidas se depondrían hasta ayer miércoles, día en que se realizó una asamblea general.
Durante la reunión, representantes de Cocodes y de la sociedad civil expusieron sus demandas. Se presentó un memorial en el que se exige a las autoridades una efectiva actuación en sus deberes, y se enfatizó en la necesidad de actuar de forma pacífica.
Al mediodía, una parte de los concurrentes se dirigió al negocio El Paso Internacional, propiedad de Ricardo Noj, uno de los sindicados de integrar una banda que, además de secuestros, se dedica a las extorsiones. El local fue incendiado, así como las residencias de otros dos acusados , un automóvil y una moto. La turba apedreó la subestación 72 11, de la PNC de dicha cabecera, y a periodistas de Radio Magia de Sololá, quienes además fueron expuestos a detonaciones de explosivos caseros.
Restaurantes y comercios de Panajachel cerraron ayer por la tarde, ante la amenaza de habitantes de Sololá de bajar a liberar a manifestantes detenidos por la PNC y recluidos en la cárcel de dicho sitio turístico. Estos fueron liberados posteriormente. se rumoreaba que la turba quemaría negocios y casas de los involucrados. Sin embargo, nada de esto sucedió. Marcelino Ajcabul, director departamental del Ministerio de Educación de Sololá, suspendió las clases en el área.
18 February 2008
Sigue la tensión en Sololá
Por Edgar Rene Saenz
Prensa Libre (18 feb 08)
Pobladores de Sololá bloquearon durante seis horas los accesos hacia la cabecera , mientras otros verificaban si la Policía había capturado a algún vecino en la protesta contra la ola de secuestros, que terminó en disturbios, la tarde del sábado.
Los inconformes bloquearon ayer las principales entradas a esa cabecera departamental, a partir de las 9 horas, ya que, supuestamente, la PNC había retenido a unos 30 pobladores que participaron en las protestas del día anterior.
A las 15 horas, los vecinos despejaron el paso, luego de comprobar que no había ningún habitante detenido.
Roberto Vega, encargado de la Comisaría 72 de Sololá, informó que se integró una comisión con el alcalde Pedro Saloj Quisquina; José María Julajuj, alcalde indígena, y otros líderes comunitarios, para convencer a la población de que depusiera su actitud.
La reunión se efectuó en la comunidad Santa María El Tablón, con la presencia de unas dos mil 500 personas. Los pobladores se quejan de supuesta complicidad de la Policía con malhechores.
La protesta del sábado dejó tres autos quemados y daños a las sedes policial y de Gobernación.
Prensa Libre (18 feb 08)
Pobladores de Sololá bloquearon durante seis horas los accesos hacia la cabecera , mientras otros verificaban si la Policía había capturado a algún vecino en la protesta contra la ola de secuestros, que terminó en disturbios, la tarde del sábado.
Los inconformes bloquearon ayer las principales entradas a esa cabecera departamental, a partir de las 9 horas, ya que, supuestamente, la PNC había retenido a unos 30 pobladores que participaron en las protestas del día anterior.
A las 15 horas, los vecinos despejaron el paso, luego de comprobar que no había ningún habitante detenido.
Roberto Vega, encargado de la Comisaría 72 de Sololá, informó que se integró una comisión con el alcalde Pedro Saloj Quisquina; José María Julajuj, alcalde indígena, y otros líderes comunitarios, para convencer a la población de que depusiera su actitud.
La reunión se efectuó en la comunidad Santa María El Tablón, con la presencia de unas dos mil 500 personas. Los pobladores se quejan de supuesta complicidad de la Policía con malhechores.
La protesta del sábado dejó tres autos quemados y daños a las sedes policial y de Gobernación.
17 February 2008
Disturbios en Sololá, por ola de secuestros
Por Edgar Rene Saenz
Prensa Libre (17 feb 2008)
Vecinos de Sololá se enfrentaron ayer con agentes de la Policía Nacional Civil, y quemaron tres autos, durante una protesta contra el alto número de secuestros perpetrados en la zona y la falta de acciones de los agentes para capturar a sospechosos.
En lo que va del año, al menos una decena de personas han sido secuestradas en Sololá, y ayer, el rumor de que se había cometido un nuevo plagio alteró los ánimos de los pobladores.
Éstos se concentraron frente a la subestación de la Policía, para conocer del caso e indagar si habían sido detenidos los culpables. Al no recibir respuesta de las autoridades, empezaron los enfrentamientos.
Los inconformes prendieron fuego a tres vehículos que estaban parqueados en la zona, por lo que la Policía tuvo que lanzar gases lacrimógenos, para disolver a la turba, que también dañó la sede de la Gobernación Departamental.
La queja común de los pobladores es que las personas que cometen los secuestros han sido identificadas, pero la Policía no las captura, por lo que suponen que los agentes están vinculados con las bandas delincuenciales.
Los Bomberos Voluntarios tuvieron que atender a cinco personas con contusiones, y a otras que sufrieron shock nervioso. También, residentes en los alrededores de la subestación policial resultaron con síntomas de intoxicación, por los gases lacrimógenos.
Detienen a cuatro
Según los manifestantes, la Policía capturó a cuatro habitantes que participaron en las protestas, y exigían que los dejaran en libertad; de lo contrario, aseguraban, no se retirarían del lugar.
Pobladores de aldeas cercanas llegaron a lo largo de la tarde para apoyar la protesta, y cerraron los accesos al municipio, a fin de evitar el ingreso de más policías.
Se niegan a dialogar
Ovidio Paz, auxiliar de la Procuraduría de Derechos Humanos, trató de mediar en el conflicto, pero los inconformes no desistieron en su medida, y tuvo que salir del lugar, auxiliado por los bomberos.
Los residentes de esa cabecera departamental protegieron sus viviendas, por temor a que las dañaran. Los comercios cerraron sus puertas, y las iglesias suspendieron los servicios, por la jornada tensa que se vivía.
Prensa Libre (17 feb 2008)
Vecinos de Sololá se enfrentaron ayer con agentes de la Policía Nacional Civil, y quemaron tres autos, durante una protesta contra el alto número de secuestros perpetrados en la zona y la falta de acciones de los agentes para capturar a sospechosos.
En lo que va del año, al menos una decena de personas han sido secuestradas en Sololá, y ayer, el rumor de que se había cometido un nuevo plagio alteró los ánimos de los pobladores.
Éstos se concentraron frente a la subestación de la Policía, para conocer del caso e indagar si habían sido detenidos los culpables. Al no recibir respuesta de las autoridades, empezaron los enfrentamientos.
Los inconformes prendieron fuego a tres vehículos que estaban parqueados en la zona, por lo que la Policía tuvo que lanzar gases lacrimógenos, para disolver a la turba, que también dañó la sede de la Gobernación Departamental.
La queja común de los pobladores es que las personas que cometen los secuestros han sido identificadas, pero la Policía no las captura, por lo que suponen que los agentes están vinculados con las bandas delincuenciales.
Los Bomberos Voluntarios tuvieron que atender a cinco personas con contusiones, y a otras que sufrieron shock nervioso. También, residentes en los alrededores de la subestación policial resultaron con síntomas de intoxicación, por los gases lacrimógenos.
Detienen a cuatro
Según los manifestantes, la Policía capturó a cuatro habitantes que participaron en las protestas, y exigían que los dejaran en libertad; de lo contrario, aseguraban, no se retirarían del lugar.
Pobladores de aldeas cercanas llegaron a lo largo de la tarde para apoyar la protesta, y cerraron los accesos al municipio, a fin de evitar el ingreso de más policías.
Se niegan a dialogar
Ovidio Paz, auxiliar de la Procuraduría de Derechos Humanos, trató de mediar en el conflicto, pero los inconformes no desistieron en su medida, y tuvo que salir del lugar, auxiliado por los bomberos.
Los residentes de esa cabecera departamental protegieron sus viviendas, por temor a que las dañaran. Los comercios cerraron sus puertas, y las iglesias suspendieron los servicios, por la jornada tensa que se vivía.
16 February 2008
Vecinos se cuidan solos
Por Carlos E. Paredes
Prensa Libre (16 feb 08)
Puerto San José. Cansados de los hechos delictivos que ocurren en su comunidad, vecinos del parcelamiento San Juan El Paraíso, integraron su Junta Local de Seguridad (JLS).
La comunidad está ubicada en el kilómetro 95 de la antigua carretera que de este municipio lleva a Escuintla y en ella habitan unas 200 familias que han manifestado malestar por el aumento de los índices de violencia y hechos delictivos.
Rafael Ríos, presidente del Consejo Comunitario de Desarrollo (Cocode), comentó que en los últimos meses han ocurrido más robos a mano armada, cuatro violaciones contra menores de edad y secuestros.
Además, los pandilleros atemorizan con acciones, como extorsiones y amenazas.
Franci de Guerra, presidenta del Comité de Mujeres, recordó que el pasado domingo desconocidos secuestraron a una niña y, horas después, la liberaron en Escuintla junto a un rótulo que citaba: “Nos equivocamos de niña, por eso la dejamos libre”.
Agregó que los pobladores están cansados de esos actos vandálicos y se temía que por esa razón tomaran acciones, como linchar a delincuentes, por lo que se optó por formar la JLS, cuyos integrantes, además de coordinar con la Policía Nacional Civil (PNC), harán patrullajes en las calles del lugar.
Exigen seguridad
Karen Rivera de Joya, vecina del sector comentó que en la comunidad hay poca presencia policial y es tanto el temor que se ven en la obligación de llevar y traer a los niños a la escuela, para evitar que sean víctimas de los pandilleros o de secuestradores.
Recordó que han visto carros desconocidos que rondan el plantel educativo, lo que ocasiona más zozobra.
La junta recibió el aval del alcalde José Esteban López y del subcomisario Filadelfo López, quienes dijeron que apoyarían en todo lo posible a los integrantes de esa agrupación.
López expuso que es importante la participación de la población para prevenir y combatir a los criminales.
La junta quedó integrada por Encarnación Perfecto, presidente; Martín Arredondo, vicepresidente; Griselda Ríos, secretaria, y Hernán López, de la PNC, como vocal primero. Además, cuentan con 10 vecinos como colaboradores directos.
Prensa Libre (16 feb 08)
Puerto San José. Cansados de los hechos delictivos que ocurren en su comunidad, vecinos del parcelamiento San Juan El Paraíso, integraron su Junta Local de Seguridad (JLS).
La comunidad está ubicada en el kilómetro 95 de la antigua carretera que de este municipio lleva a Escuintla y en ella habitan unas 200 familias que han manifestado malestar por el aumento de los índices de violencia y hechos delictivos.
Rafael Ríos, presidente del Consejo Comunitario de Desarrollo (Cocode), comentó que en los últimos meses han ocurrido más robos a mano armada, cuatro violaciones contra menores de edad y secuestros.
Además, los pandilleros atemorizan con acciones, como extorsiones y amenazas.
Franci de Guerra, presidenta del Comité de Mujeres, recordó que el pasado domingo desconocidos secuestraron a una niña y, horas después, la liberaron en Escuintla junto a un rótulo que citaba: “Nos equivocamos de niña, por eso la dejamos libre”.
Agregó que los pobladores están cansados de esos actos vandálicos y se temía que por esa razón tomaran acciones, como linchar a delincuentes, por lo que se optó por formar la JLS, cuyos integrantes, además de coordinar con la Policía Nacional Civil (PNC), harán patrullajes en las calles del lugar.
Exigen seguridad
Karen Rivera de Joya, vecina del sector comentó que en la comunidad hay poca presencia policial y es tanto el temor que se ven en la obligación de llevar y traer a los niños a la escuela, para evitar que sean víctimas de los pandilleros o de secuestradores.
Recordó que han visto carros desconocidos que rondan el plantel educativo, lo que ocasiona más zozobra.
La junta recibió el aval del alcalde José Esteban López y del subcomisario Filadelfo López, quienes dijeron que apoyarían en todo lo posible a los integrantes de esa agrupación.
López expuso que es importante la participación de la población para prevenir y combatir a los criminales.
La junta quedó integrada por Encarnación Perfecto, presidente; Martín Arredondo, vicepresidente; Griselda Ríos, secretaria, y Hernán López, de la PNC, como vocal primero. Además, cuentan con 10 vecinos como colaboradores directos.
06 February 2008
Grupo armado, a cargo de cinco ajusticiamientos
Por Luis Angel Sas
elPeriódico (6 feb 08)
Los vecinos que se cubrían el rostro con gorros pasamontañas, dispararon al aire para que los cascabillos se mezclaran con los que cubrían las balas que hirieron mortalmente a tres hombres, y así evitar cualquier investigación.
El hecho sucedió el 20 de enero en la aldea Loma Alta de San Juan Sacatepéquez. Allí, según un informe de inteligencia elaborado por el Ministerio de Gobernación e inteligencia militar, fueron ejecutados tres hombres a sangre fría.
Eran los hermanos Erwin (17) y Florentino Canel (19) y su padre José Irineo. Un grupo de aproximadamente 100 personas llegó su casa y buscaba a Erwin, a quien acusaban de ser pandillero. Lo sacaron de la vivienda y le levantaron la camisa en busca de tatuajes que no encontraron. Después lo acusaron de apoyar a la cementera y lo ejecutaron de varios disparos en la cabeza. Florentino intentó ayudarlo pero las balas lo detuvieron. Su padre José corrió la misma suerte.
Este es uno de los hechos que se le atribuyen a los grupos que patrullan ese municipio para evitar que miembros de pandillas actúen. Según el informe, estos “cometen violaciones a los derechos de los vecinos llegando al punto de asesinar a varias personas”. Se maneja la cifra de cinco muertos.
El 28 de enero retuvieron a fiscales que investigaban los tres crímenes. Antes de liberarlos les hicieron firmar un papel donde se comprometían a no investigar.
El grupo inició a actuar a partir del 9 de septiembre. Ese día, en la aldea Cerro Alto de dicho municipio, quemaron a un supuesto pandillero.
Dos días después, lincharon a otro supuesto marero, y para evitar cualquier pesquisa amenazaron al médico forense para que en el certificado de defunción colocara que su deceso se debió a muerte natural, “cirrosis”.
“Dedujimos que algunas juntas extorsionan y había indicios que participaron por lo menos en tres asesinatos”, relató el procurador de los Derechos Humanos, Sergio Morales.
El ministro de Gobernación, Vinicio Gómez, anunció que se ubicará un campamento en el lugar con miembros del Ejército.
Hechos de los que se les acusa
12 mayo de 2007
Queman el vehículo de Lázaro Pirir, alcalde de ese municipio.
9 de septiembre de 2007
Linchan a Mynor Cotzojay, de 19 años, en Cerro Alto.
11 de septiembre de 2007
Linchan en esa aldea a un supuesto pandillero.
13 de septiembre de 2007
Incendian maquinaria en la aldea Cruz Blanca.
7 de noviembre de 2007
Linchan a tres supuestos pandilleros en San Juan Sacatepéquez.
16 de noviembre de 2007
Dinamitan un puente en la aldea Cruz Blanca.
20 de enero de 2008
Asesinan a tres hombres en la aldea Loma Alta.
28 de enero de 2008
Retienen a fiscales del Ministerio Público.
elPeriódico (6 feb 08)
Los vecinos que se cubrían el rostro con gorros pasamontañas, dispararon al aire para que los cascabillos se mezclaran con los que cubrían las balas que hirieron mortalmente a tres hombres, y así evitar cualquier investigación.
El hecho sucedió el 20 de enero en la aldea Loma Alta de San Juan Sacatepéquez. Allí, según un informe de inteligencia elaborado por el Ministerio de Gobernación e inteligencia militar, fueron ejecutados tres hombres a sangre fría.
Eran los hermanos Erwin (17) y Florentino Canel (19) y su padre José Irineo. Un grupo de aproximadamente 100 personas llegó su casa y buscaba a Erwin, a quien acusaban de ser pandillero. Lo sacaron de la vivienda y le levantaron la camisa en busca de tatuajes que no encontraron. Después lo acusaron de apoyar a la cementera y lo ejecutaron de varios disparos en la cabeza. Florentino intentó ayudarlo pero las balas lo detuvieron. Su padre José corrió la misma suerte.
Este es uno de los hechos que se le atribuyen a los grupos que patrullan ese municipio para evitar que miembros de pandillas actúen. Según el informe, estos “cometen violaciones a los derechos de los vecinos llegando al punto de asesinar a varias personas”. Se maneja la cifra de cinco muertos.
El 28 de enero retuvieron a fiscales que investigaban los tres crímenes. Antes de liberarlos les hicieron firmar un papel donde se comprometían a no investigar.
El grupo inició a actuar a partir del 9 de septiembre. Ese día, en la aldea Cerro Alto de dicho municipio, quemaron a un supuesto pandillero.
Dos días después, lincharon a otro supuesto marero, y para evitar cualquier pesquisa amenazaron al médico forense para que en el certificado de defunción colocara que su deceso se debió a muerte natural, “cirrosis”.
“Dedujimos que algunas juntas extorsionan y había indicios que participaron por lo menos en tres asesinatos”, relató el procurador de los Derechos Humanos, Sergio Morales.
El ministro de Gobernación, Vinicio Gómez, anunció que se ubicará un campamento en el lugar con miembros del Ejército.
Hechos de los que se les acusa
12 mayo de 2007
Queman el vehículo de Lázaro Pirir, alcalde de ese municipio.
9 de septiembre de 2007
Linchan a Mynor Cotzojay, de 19 años, en Cerro Alto.
11 de septiembre de 2007
Linchan en esa aldea a un supuesto pandillero.
13 de septiembre de 2007
Incendian maquinaria en la aldea Cruz Blanca.
7 de noviembre de 2007
Linchan a tres supuestos pandilleros en San Juan Sacatepéquez.
16 de noviembre de 2007
Dinamitan un puente en la aldea Cruz Blanca.
20 de enero de 2008
Asesinan a tres hombres en la aldea Loma Alta.
28 de enero de 2008
Retienen a fiscales del Ministerio Público.
05 February 2008
Resumen de casos de linchamiento 2006
Por Carlos A. Mendoza (5 feb 08)
Linchamientos consumados
Número 6 casos
Fallecidos 10 (9 hombres, 1 mujer)
Vapuleados 18 (6 hombres, 12 mujeres)
Ilesos 0
Intentos de linchamiento
Número 7 casos
Fallecidos 0
Vapuleados 29 (22 hombres, 7 mujeres)
Ilesos 0
Consideraciones
Aunque estos datos NO son fruto de un seguimiento sistemático de los medios electrónicos, reflejan la tendencia del comportamiento de la variable y, al mismo tiempo, ponen en evidencia las contradicciones con los datos provistos por la PNC (ver POST del 21 nov 07).
La PNC contabilizó 13 personas linchadas (fallecidas) a lo largo de 2006. Por lo tanto, yo tengo un subregistro de 3 personas, cuyos casos ocurrieron en enero y febrero de ese año. Por el momento, no encuentro el registro periodístico de los mismos.
Sí coincidimos al afirmar que sólo una mujer fue linchada (el caso del 19 de abril, en Sumpango). Sin embargo, no coincidimos con los meses en los que ocurrieron el resto de muertes. Ver la siguiente tabla.
Mes / PNC / Monitoreo de Medios Electrónicos (verificables en este BLOG)
Ene 1 / 0
Feb 2 / 0
Mar 0 / 0
Abr 4 / 2
May 4 / 3
Jun 0 / 0
Jul 0 / 1
Ago 0 / 0
Sep 1 / 0
Oct 0 / 3
Nov 1 / 1
Dic 0 / 0
Total 13 / 10
Únicamente se coincide con la información en cinco meses, de doce. Esto es preocupante porque nos impide saber con certeza lo que está ocurriendo.
Linchamientos consumados
Número 6 casos
Fallecidos 10 (9 hombres, 1 mujer)
Vapuleados 18 (6 hombres, 12 mujeres)
Ilesos 0
Intentos de linchamiento
Número 7 casos
Fallecidos 0
Vapuleados 29 (22 hombres, 7 mujeres)
Ilesos 0
Consideraciones
Aunque estos datos NO son fruto de un seguimiento sistemático de los medios electrónicos, reflejan la tendencia del comportamiento de la variable y, al mismo tiempo, ponen en evidencia las contradicciones con los datos provistos por la PNC (ver POST del 21 nov 07).
La PNC contabilizó 13 personas linchadas (fallecidas) a lo largo de 2006. Por lo tanto, yo tengo un subregistro de 3 personas, cuyos casos ocurrieron en enero y febrero de ese año. Por el momento, no encuentro el registro periodístico de los mismos.
Sí coincidimos al afirmar que sólo una mujer fue linchada (el caso del 19 de abril, en Sumpango). Sin embargo, no coincidimos con los meses en los que ocurrieron el resto de muertes. Ver la siguiente tabla.
Mes / PNC / Monitoreo de Medios Electrónicos (verificables en este BLOG)
Ene 1 / 0
Feb 2 / 0
Mar 0 / 0
Abr 4 / 2
May 4 / 3
Jun 0 / 0
Jul 0 / 1
Ago 0 / 0
Sep 1 / 0
Oct 0 / 3
Nov 1 / 1
Dic 0 / 0
Total 13 / 10
Únicamente se coincide con la información en cinco meses, de doce. Esto es preocupante porque nos impide saber con certeza lo que está ocurriendo.
01 February 2008
GAM: Informe sobre la situación de los Derechos Humanos y hechos de violencia ocurridos en el año 2007
Sobre Linchamientos
Las instituciones del Estado se encuentran sumamente débiles, especialmente las operadoras de justicia, situación que ha provocado que la población deje de confiar en las mismas, en muchos casos creyendo que el linchamiento o las ejecuciones extrajudiciales, son la solución a los problemas de seguridad. Como ya es de conocimiento nacional e internacional, la seguridad y el sistema de justicia en nuestro país se encuentra cercano a un nivel de insostenibilidad total, debido a la impunidad con que actúan los perpetradores y falta de capacidad de los operadores de justicia en la aplicación de la normativa constitucional.
A manera de ejemplo uno de los hechos ocurridos durante el año fue el linchamiento de 3 supuestos mareros, quienes fueron quemados en San Juan Sacatepéquez.[10] Los vecinos al ver que no pueden obtener seguridad de parte del Estado, la buscan por todos los medios; si bien es cierto que toda persona que infringe la ley debe ser sometida a un proceso y al ser hallada culpable debe cumplir con la pena respectiva, en un Estado democrático esa no es la forma de buscar justicia; esto hace que en nuestro país se viva la sensación de vulnerabilidad extrema, porque existiendo leyes que protegen los derechos de las personas no se cumplen.
En este departamento se ha conocido 5 linchamientos en tan solo dos meses, se esta adoptando la ley del talión[11], estos tienen su propia comisión de seguridad para lograr protegerse, ninguno de ellos ha sido investigado a pesar de que se han presentado denuncias contra tales delitos.[12]
La sociedad y gobierno guatemalteco debe evitar los retrocesos, en tanto en Guatemala se continúe con ese tipo de prácticas no podremos madurar como sociedad. GAM está a favor de la organización de los vecinos e incluso la promueve y promociona la organización pues de esta manera se alcanzan logros importantes en las comunidades. Pero en lo que difiere es que se utilice este tipo de mecanismos violentos. Castigar a los supuestos responsables de actos reñidos con la ley, es un derecho pero debe ser el Estado quien lo haga, por lo que es necesario exigir a las autoridades competentes, actuar con agilidad y responsabilidad para brindar seguridad a la ciudadanía; esto será el mejor método preventivo de estos actos tan degradantes.
Notas:
[10] http://www.elperiodico.com.gt/es/20071102/actualidad/45240/
[11] El término ley del talión (latín: lex talionis) se refiere a un principio jurídico de justicia retributiva en el que la norma imponía un castigo que se identificaba con el crimen cometido. De esta manera, no sólo se habla de una pena equivalente, sino de una pena idéntica. La expresión más famosa de la ley del talión es "ojo por ojo, diente por diente" aparecida en el Éxodo veterotestamentario.
Históricamente, constituye el primer intento por establecer una proporcionalidad entre daño recibido en un crimen y daño producido en el castigo, siendo así el primer límite a la venganza libre.
[12] http://www.prensalibre.com/pl/2007/noviembre/07/187127.html
Las instituciones del Estado se encuentran sumamente débiles, especialmente las operadoras de justicia, situación que ha provocado que la población deje de confiar en las mismas, en muchos casos creyendo que el linchamiento o las ejecuciones extrajudiciales, son la solución a los problemas de seguridad. Como ya es de conocimiento nacional e internacional, la seguridad y el sistema de justicia en nuestro país se encuentra cercano a un nivel de insostenibilidad total, debido a la impunidad con que actúan los perpetradores y falta de capacidad de los operadores de justicia en la aplicación de la normativa constitucional.
A manera de ejemplo uno de los hechos ocurridos durante el año fue el linchamiento de 3 supuestos mareros, quienes fueron quemados en San Juan Sacatepéquez.[10] Los vecinos al ver que no pueden obtener seguridad de parte del Estado, la buscan por todos los medios; si bien es cierto que toda persona que infringe la ley debe ser sometida a un proceso y al ser hallada culpable debe cumplir con la pena respectiva, en un Estado democrático esa no es la forma de buscar justicia; esto hace que en nuestro país se viva la sensación de vulnerabilidad extrema, porque existiendo leyes que protegen los derechos de las personas no se cumplen.
En este departamento se ha conocido 5 linchamientos en tan solo dos meses, se esta adoptando la ley del talión[11], estos tienen su propia comisión de seguridad para lograr protegerse, ninguno de ellos ha sido investigado a pesar de que se han presentado denuncias contra tales delitos.[12]
La sociedad y gobierno guatemalteco debe evitar los retrocesos, en tanto en Guatemala se continúe con ese tipo de prácticas no podremos madurar como sociedad. GAM está a favor de la organización de los vecinos e incluso la promueve y promociona la organización pues de esta manera se alcanzan logros importantes en las comunidades. Pero en lo que difiere es que se utilice este tipo de mecanismos violentos. Castigar a los supuestos responsables de actos reñidos con la ley, es un derecho pero debe ser el Estado quien lo haga, por lo que es necesario exigir a las autoridades competentes, actuar con agilidad y responsabilidad para brindar seguridad a la ciudadanía; esto será el mejor método preventivo de estos actos tan degradantes.
Notas:
[10] http://www.elperiodico.com.gt/es/20071102/actualidad/45240/
[11] El término ley del talión (latín: lex talionis) se refiere a un principio jurídico de justicia retributiva en el que la norma imponía un castigo que se identificaba con el crimen cometido. De esta manera, no sólo se habla de una pena equivalente, sino de una pena idéntica. La expresión más famosa de la ley del talión es "ojo por ojo, diente por diente" aparecida en el Éxodo veterotestamentario.
Históricamente, constituye el primer intento por establecer una proporcionalidad entre daño recibido en un crimen y daño producido en el castigo, siendo así el primer límite a la venganza libre.
[12] http://www.prensalibre.com/pl/2007/noviembre/07/187127.html
Subscribe to:
Posts (Atom)