por Carlos A. Mendoza
Chicago, IL (07 dic 09)
Ya llevo varios años insistiendo en la necesidad de comprender correctamente la naturaleza de los linchamientos para poder evitarlos. Pero debido a la falta de información sobre el fenómeno, recopilada sistemáticamente por parte del mismo Estado, y a la emisión de diversas hipótesis sin suficiente fundamento empirico, las autoridades siguen perdidas respecto a cómo evitar la difusión geográfica de este tipo de violencia colectiva.
Hace pocos días ocurrió un linchamiento en Sololá, cabecera departamental, y ayer ocurrió otro en Panajachel, pueblo a orillas del Lago de Atitlán, a pocos kilómetros de Sololá. Las características de ambos son similares: se da voz de alarma sobre supuestos criminales, la comunidad reacciona rápidamente para capturarlos, la policía toma custodia de los sospechosos, quienes después son reclamados por la turba. La diferencia es que, en el último caso, las mujeres fueron suficientemente protegidas por la policía, que les salvó la vida. No corrieron la misma suerte los capturados en Sololá.
Interpretación oficial
Lo que me preocupa, además de la frecuencia con la que nuevamente se están dando los linchamientos, es que las máximas autoridades salgan con excusas de tipo político, que únicamente reflejan su ignorancia sobre el tema. La nota publicada hoy por Prensa Libre (por Julajuj, Lara, López y Sáenz) deja testimonio de ello:
Raúl Velásquez, ministro de Gobernación, afirmó que los recientes linchamientos, además de ser un delito, pueden llegar a tener “tinte político”. “No puedo señalar a ningún partido político, pero sí puedo decir que líderes locales que han participado en política han estado involucrados”. [fin de la cita]
Es cierto que persiste la discusión sobre si los linchamientos son cien por ciento espontáneos o si, por el contrario, son planificados previamente por instigadores con objetivos inconfesables. Yo he dicho que los datos de la MINUGUA apoyan más la primera hipótesis que la segunda. Pero no niego que puedan darse algunos casos de abierta manipulación sobre la población. Lo importante es comprender las condiciones que facilitan esa movilización violenta, sin importar tanto el contexto particular.
La declaración del Ministro de Gobernación parece un intento de responsabilizar a otros y, de esta manera, liberar de responsabilidad al Gobierno de la República ante su evidente incapacidad. Su ineficacia en la prevención del delito es doble. Primero, para disminuir las tasas de delincuencia que desesperan a la población, lo cual facilitan su movilización. Segundo, para garantizar la integridad física y el debido proceso de los capturados por supuestos delitos.
En lo que sí coincido con el Ministro, es en la segunda parte de su declaración:
"Agregó que el problema es que las poblaciones reclaman que la PNC hace capturas y a los pocos días los sindicados están en la calle, pero no comprenden que esa no es responsabilidad de Gobernación, sino de los tribunales."
Aunque aquí también asume una actitud de evasión de responsabilidad, es cierto que la población está cansada de la impunidad de la que gozan los criminales y delincuentes. Esto genera gran frustación que también facilita la movilización violenta contra aquellos considerados una amenaza para la población.
Lo que ocurre en el caso de los ataques violentos contra las fuerzas de seguridad del Estado, es que son el primer eslabón en la cadena de la justicia, y los que están en contacto directo con la población, que además los percibe como fácilmente corruptibles. De tal forma que su presencia física (agentes, radiopatrullas, estaciones) no resuelve el problema de la ausencia del Estado. Están allí, pero no hay justicia ni seguridad.
De tal forma que los pobladores la emprenden no sólo contra los supuestos criminales, sino que también expresan su resentimiento ante ese Estado que durante siglos les ha extraído recursos sin devolverlos para beneficio de la comunidad (e incluso ha sido su peor enemigo en distintos momentos de la historia), especialmente en forma de bienes públicos muy apreciados como justicia, orden y seguridad.
Registro y análisis de episodios sobre esta forma de violencia colectiva, desde una perspectiva comparada.
07 December 2009
Tarde de caos en Panajachel
por Lucía Escobar
elPeriódico (7 dic 09)
A las 10:30 horas llegó la vecina a contarme que agarraron a tres mujeres y un hombre robando cortes y güipiles en el mercado central. “Los están paseando en la Santander y los quieren quemar, andá a ver”. Quise decir que no cubro linchamientos, pero no hablé.
Salí directo a la tienda de mi vecindad en el Barrio Jucanya para preguntarle al tendero si había escuchado algo. “No, eso fue la semana pasada en Sololá cuando lincharon a dos mareros que intentaron extorsionar a un piloto y luego lo asesinaron”.
Caminé hacia el puente La Amistad, y en el camino me entró otra llamada. “Ya mataron al hombre, el cadáver está frente a la Municipalidad, ¿no vas a ir a cubrirlo?”.
Me temblaron las piernas y caminé hacia el mercado. Recordé que anteayer en una manifestación de mototaxis contra el proyecto de volver peatonal la calle Santander, escuché decir a dos jóvenes que ojalá en Pana fueran como los sololatecos que no se dejan. “Quememos a dos indios, a ver si no hacen caso”.
Llegué frente a la iglesia católica y vi gente armando un árbol de navidad. A menos de cien metros, frente a la Estación de Policía Nacional Civil estaban reunidas unas mil personas. Tirado a media calle un cuerpo envuelto en nylon negro. Una anciana kaqchikel se acercó a descubrirle la cara para ver si no era un familiar.
Me colé entre la gente bajo la estatua del dinosaurio y escuché al borracho del pueblo pedir gasolina.
No logré localizar un solo líder incitador, de todas partes a mi alrededor surgían voces que bromeaban; sólo les vamos a aplicar justicia popular, sáquenlas, no las queremos quemar sólo que hablen. Frente a nosotros, unos 14 policías resguardaban la Municipalidad y la cárcel dónde tenían a las mujeres.
De repente, la estampida humana, gente corriendo hacia todas partes, disparos, gritos y humo.
Corrí hacia el mercado, metiéndome en callejones, empujada por la gente, los ojos lagrimeando, picazón en toda la cara.
De la parte de atrás del mercado, comenzaron a salir cientos de niños llorando, señoras con sus ventas, turistas y locales. Los jóvenes comenzaron a taparse la cara con trapos y playeras y a recoger piedras y envases de vidrio del suelo para tirarle a los policías.
Pasaron un par de horas así, los policías avanzaban y el grupo se dispersaba y se unía. Una patrulla intentó sacar a las presuntas ladronas (una de ellas embarazada) del pueblo y a la altura del mirador de San Jorge, fueron copados por gente de Sololá y de Panajachel.
A las cuatro de la tarde, cientos de personas con las cabezas tapadas bajaron a pie de San Jorge con las mujeres amarradas y algo golpeadas, pasaron a un lado de la Santander desierta y llegaron de nuevo frente a la Municipalidad.
Cuando ya todos pensaban que las mujeres morirían quemadas pues ya tenían gasolina encima, de nuevo una estampida, humo y gases lacrimógenos, la muchedumbre volvió a dispersarse y las mujeres se salvaron de milagro.
El saldo de la jornada
Un hombre murió linchado, quien fue identificado como Walter González, cuatro patrullas fueron quemadas, varios vehículos dañados, una gasolinera, la subestación de la Policía y la municipalidad sufrieron daños, cuatro agentes de la PNC se encuentran heridos, varios civiles y niños se intoxicaron o fueron golpeados con piedras, el mercado y los comercios cerraron temprano y decenas de turistas salieron espantados de Atitlán. Ese fue el saldo de este primer domingo de diciembre.
Las mujeres fueron identificadas como Nora Vicente Castillo, Yanet González García Silvia González García (embarazada de siete meses).
-----
La misma noticia en Prensa Libre: Disturbios sacuden Panajachel
Dicha nota menciona que en las últimas dos semanas han ocurrido ocho asesinatos como resultado de violencia colectiva:
5 de diciembre: una persona fue linchada en Huehuetenango.
4 de diciembre: cuatro supuestos delincuentes son linchados en Huehuetenango.
27 de noviembre: tres supuestos extorsionistas fueron linchados en la cabecera de Sololá.
Seguimiento a la noticia en Prensa Libre: AQUI
Seguimiento en La Hora: AQUI
elPeriódico (7 dic 09)
A las 10:30 horas llegó la vecina a contarme que agarraron a tres mujeres y un hombre robando cortes y güipiles en el mercado central. “Los están paseando en la Santander y los quieren quemar, andá a ver”. Quise decir que no cubro linchamientos, pero no hablé.
Salí directo a la tienda de mi vecindad en el Barrio Jucanya para preguntarle al tendero si había escuchado algo. “No, eso fue la semana pasada en Sololá cuando lincharon a dos mareros que intentaron extorsionar a un piloto y luego lo asesinaron”.
Caminé hacia el puente La Amistad, y en el camino me entró otra llamada. “Ya mataron al hombre, el cadáver está frente a la Municipalidad, ¿no vas a ir a cubrirlo?”.
Me temblaron las piernas y caminé hacia el mercado. Recordé que anteayer en una manifestación de mototaxis contra el proyecto de volver peatonal la calle Santander, escuché decir a dos jóvenes que ojalá en Pana fueran como los sololatecos que no se dejan. “Quememos a dos indios, a ver si no hacen caso”.
Llegué frente a la iglesia católica y vi gente armando un árbol de navidad. A menos de cien metros, frente a la Estación de Policía Nacional Civil estaban reunidas unas mil personas. Tirado a media calle un cuerpo envuelto en nylon negro. Una anciana kaqchikel se acercó a descubrirle la cara para ver si no era un familiar.
Me colé entre la gente bajo la estatua del dinosaurio y escuché al borracho del pueblo pedir gasolina.
No logré localizar un solo líder incitador, de todas partes a mi alrededor surgían voces que bromeaban; sólo les vamos a aplicar justicia popular, sáquenlas, no las queremos quemar sólo que hablen. Frente a nosotros, unos 14 policías resguardaban la Municipalidad y la cárcel dónde tenían a las mujeres.
De repente, la estampida humana, gente corriendo hacia todas partes, disparos, gritos y humo.
Corrí hacia el mercado, metiéndome en callejones, empujada por la gente, los ojos lagrimeando, picazón en toda la cara.
De la parte de atrás del mercado, comenzaron a salir cientos de niños llorando, señoras con sus ventas, turistas y locales. Los jóvenes comenzaron a taparse la cara con trapos y playeras y a recoger piedras y envases de vidrio del suelo para tirarle a los policías.
Pasaron un par de horas así, los policías avanzaban y el grupo se dispersaba y se unía. Una patrulla intentó sacar a las presuntas ladronas (una de ellas embarazada) del pueblo y a la altura del mirador de San Jorge, fueron copados por gente de Sololá y de Panajachel.
A las cuatro de la tarde, cientos de personas con las cabezas tapadas bajaron a pie de San Jorge con las mujeres amarradas y algo golpeadas, pasaron a un lado de la Santander desierta y llegaron de nuevo frente a la Municipalidad.
Cuando ya todos pensaban que las mujeres morirían quemadas pues ya tenían gasolina encima, de nuevo una estampida, humo y gases lacrimógenos, la muchedumbre volvió a dispersarse y las mujeres se salvaron de milagro.
El saldo de la jornada
Un hombre murió linchado, quien fue identificado como Walter González, cuatro patrullas fueron quemadas, varios vehículos dañados, una gasolinera, la subestación de la Policía y la municipalidad sufrieron daños, cuatro agentes de la PNC se encuentran heridos, varios civiles y niños se intoxicaron o fueron golpeados con piedras, el mercado y los comercios cerraron temprano y decenas de turistas salieron espantados de Atitlán. Ese fue el saldo de este primer domingo de diciembre.
Las mujeres fueron identificadas como Nora Vicente Castillo, Yanet González García Silvia González García (embarazada de siete meses).
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La misma noticia en Prensa Libre: Disturbios sacuden Panajachel
Dicha nota menciona que en las últimas dos semanas han ocurrido ocho asesinatos como resultado de violencia colectiva:
5 de diciembre: una persona fue linchada en Huehuetenango.
4 de diciembre: cuatro supuestos delincuentes son linchados en Huehuetenango.
27 de noviembre: tres supuestos extorsionistas fueron linchados en la cabecera de Sololá.
Seguimiento a la noticia en Prensa Libre: AQUI
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06 December 2009
Linchamiento en San Pedro Jocopilas, Quiché
Según Emisoras Unidas (5 dic 09), un hombre fue linchado por pobladores de la aldea Las Pozas, San Pedro Jocopilas, Quiché, acusado de dar muerte a machetazos a un hombre de la tercera edad.
Se trata de Rolando Reynoso de 34 años, a quienes vecinos sacaron de su vivienda en el cantón San Lucas, aldea Santa María y lo trasladaron hacia Las Pozas.
La Policía Nacional Civil no pudo hacer nada por evitar el linchamiento ya que la turba bloqueó el ingreso al lugar.
Con este hecho suman cuatro las personas que han sido linchadas en Guatemala en las últimas 24 horas.
Así salió la noticia en El Heraldo, de Honduras:
Linchan a séptima víctima en dos semanas
Guatemala, Guatemala.
Una turba enardecida de un poblado indígena al norte de la capital guatemalteca linchó a un presunto delincuente, con lo que se elevó a siete el número de víctimas por este tipo de acciones en las últimas dos semanas, informó la policía.
El incidente de registró en el municipio de San Pedro Jocopilas, Quiché, unos 180 km al norte de la capital, y la víctima fue identificada como Ronaldo Reynoso, de 34 años, indicó a la prensa el jefe de la comisaría de Quiché, Jorge Luis Pérez Borja.
Pérez Borja indicó que la población sacó de su vivienda a la víctima, a quien acusaron de asesinar a machetazos a Manuel López Acabal (73) la semana pasado, luego la llevaron a la plaza central donde le propinaron una paliza, para luego quemarlo vivo.
El pasado viernes tres supuestos delincuentes fueron linchados en una aldea de Guatemala fronteriza con México, en el estado [departamento] de Huehuetenango.
A los presuntos delincuentes se les acusaba del secuestro y asesinato de una mujer de la comunidad de Santa Bárbara, donde se produjo el linchamiento, según el vocero del Organismo Judicial (OJ), Guillermo Melgar.
El pasado 27 de noviembre también murieron lapidados tres presuntos extorsionistas y sicarios, incluida una mujer, en la cabecera departamental de Sololá (oeste), acusados por el pueblo de asesinar al chofer de un autobús que viajaba hacia la capital.
Fuente: AQUI
Se trata de Rolando Reynoso de 34 años, a quienes vecinos sacaron de su vivienda en el cantón San Lucas, aldea Santa María y lo trasladaron hacia Las Pozas.
La Policía Nacional Civil no pudo hacer nada por evitar el linchamiento ya que la turba bloqueó el ingreso al lugar.
Con este hecho suman cuatro las personas que han sido linchadas en Guatemala en las últimas 24 horas.
Así salió la noticia en El Heraldo, de Honduras:
Linchan a séptima víctima en dos semanas
Guatemala, Guatemala.
Una turba enardecida de un poblado indígena al norte de la capital guatemalteca linchó a un presunto delincuente, con lo que se elevó a siete el número de víctimas por este tipo de acciones en las últimas dos semanas, informó la policía.
El incidente de registró en el municipio de San Pedro Jocopilas, Quiché, unos 180 km al norte de la capital, y la víctima fue identificada como Ronaldo Reynoso, de 34 años, indicó a la prensa el jefe de la comisaría de Quiché, Jorge Luis Pérez Borja.
Pérez Borja indicó que la población sacó de su vivienda a la víctima, a quien acusaron de asesinar a machetazos a Manuel López Acabal (73) la semana pasado, luego la llevaron a la plaza central donde le propinaron una paliza, para luego quemarlo vivo.
El pasado viernes tres supuestos delincuentes fueron linchados en una aldea de Guatemala fronteriza con México, en el estado [departamento] de Huehuetenango.
A los presuntos delincuentes se les acusaba del secuestro y asesinato de una mujer de la comunidad de Santa Bárbara, donde se produjo el linchamiento, según el vocero del Organismo Judicial (OJ), Guillermo Melgar.
El pasado 27 de noviembre también murieron lapidados tres presuntos extorsionistas y sicarios, incluida una mujer, en la cabecera departamental de Sololá (oeste), acusados por el pueblo de asesinar al chofer de un autobús que viajaba hacia la capital.
Fuente: AQUI
05 December 2009
Turba libera a siete personas retenidas en Huehuetenango
Prensa Libre con información de Myke Castillo (05 dec 09)
En la aldea Yinjom, de San Pedro Soloma, Huehuetenango, un numeroso grupo de vecinos mantuvieron retenidas a siete personas, luego que se difundiera el rumor que uno de ellos presuntamente formaba parte de una banda de secuestradores.
Montejo Gaspar León, de 32 años, fue acusado por los pobladores del delito de secuestro y fue capturado mientras la turba pedía vapulearlo.
Horas después, Gaspar Gaspar León, hermano del rehén junto al alcalde auxiliar, Ixtiapoc Tomás y cuatro mujeres más, llegaron con la intención de interceder para que lo liberaran, sin embargo, también quedaron en su custodia.
De acuerdo con el vocero de la Policía Nacional Civil (PNC), Donald González, la institución realizó un trabajo de persuasión para evitar que se cometiera un linchamiento similar al ocurrido ayer en la aldea Chicol, municipio de Santa Bárbara.
Las personas fueron retenidas a las 14:00 horas y fueron dejadas en libertad a las 19:00 horas, dijo González.
Según Byron Herrera, delegado de Derechos Humanos y Pedro García, agente de la Policía Nacional Civil, la situación se mantuvo estable.
Ayer fueron muertas tres personas por pobladores de la aldea Chicol, luego de ser sindicadas de haber integrado una banda de delincuentes que mató a una vecina que fue localizada decapitada.
En la aldea Yinjom, de San Pedro Soloma, Huehuetenango, un numeroso grupo de vecinos mantuvieron retenidas a siete personas, luego que se difundiera el rumor que uno de ellos presuntamente formaba parte de una banda de secuestradores.
Montejo Gaspar León, de 32 años, fue acusado por los pobladores del delito de secuestro y fue capturado mientras la turba pedía vapulearlo.
Horas después, Gaspar Gaspar León, hermano del rehén junto al alcalde auxiliar, Ixtiapoc Tomás y cuatro mujeres más, llegaron con la intención de interceder para que lo liberaran, sin embargo, también quedaron en su custodia.
De acuerdo con el vocero de la Policía Nacional Civil (PNC), Donald González, la institución realizó un trabajo de persuasión para evitar que se cometiera un linchamiento similar al ocurrido ayer en la aldea Chicol, municipio de Santa Bárbara.
Las personas fueron retenidas a las 14:00 horas y fueron dejadas en libertad a las 19:00 horas, dijo González.
Según Byron Herrera, delegado de Derechos Humanos y Pedro García, agente de la Policía Nacional Civil, la situación se mantuvo estable.
Ayer fueron muertas tres personas por pobladores de la aldea Chicol, luego de ser sindicadas de haber integrado una banda de delincuentes que mató a una vecina que fue localizada decapitada.
04 December 2009
Linchan a tres supuestos delincuentes en Huehuetenango
Por Prensa Libre con información de Myke Castillo (04 dic 09)
Pobladores de la aldea Chicol, un área rural de Santa Bárbara, Huehuetenango, lincharon a tres supuestos delincuentes, un día después de que fueran retenidos y agredidos.
El delegado de la Comisión Presidencial de Derechos Humanos para Huehutenango, Byron Herrera, informó sobre los linchamientos, aunque por el momento no hay certeza de quiénes son los fallecidos, pues eran cinco las personas que se encontraban retenidas.
Desde que los vecinos atraparon y retuvieron a los presuntos maleantes no hubo presencia de ninguna autoridad local ni de la Policía Nacional Civil (PNC); de hecho en ese poblado no hay estación policial ni juzgado desde 2002.
En un campo abierto permanecieron detenidos Luisa Godínez Gómez, su hijo Jeremías (los vecinos creen que el esposo Rosanio Gómez, prófugo, es el cabecilla del grupo), Rubén Méndez Carrillo, Israel Carrillo López (los dos confesaron ser parte de la banda), Felipe Gómez Ramírez (medio hermano de Rosanio), Artemio Sánchez López y Cecilia Carrillo Gómez.
Además de cometer ilícitos dentro del poblado, los vecinos señalan a la banda por el crimen de Marcelina Consuelo Rodríguez Calderón, de 42 años, cuyo cadáver decapitado fue encontrado días atrás en su terreno montañoso de la aldea.
Los vecinos también quemaron al menos dos autobuses y un picop, que supuestamente permanecían a la banda.
Pobladores de la aldea Chicol, un área rural de Santa Bárbara, Huehuetenango, lincharon a tres supuestos delincuentes, un día después de que fueran retenidos y agredidos.
El delegado de la Comisión Presidencial de Derechos Humanos para Huehutenango, Byron Herrera, informó sobre los linchamientos, aunque por el momento no hay certeza de quiénes son los fallecidos, pues eran cinco las personas que se encontraban retenidas.
Desde que los vecinos atraparon y retuvieron a los presuntos maleantes no hubo presencia de ninguna autoridad local ni de la Policía Nacional Civil (PNC); de hecho en ese poblado no hay estación policial ni juzgado desde 2002.
En un campo abierto permanecieron detenidos Luisa Godínez Gómez, su hijo Jeremías (los vecinos creen que el esposo Rosanio Gómez, prófugo, es el cabecilla del grupo), Rubén Méndez Carrillo, Israel Carrillo López (los dos confesaron ser parte de la banda), Felipe Gómez Ramírez (medio hermano de Rosanio), Artemio Sánchez López y Cecilia Carrillo Gómez.
Además de cometer ilícitos dentro del poblado, los vecinos señalan a la banda por el crimen de Marcelina Consuelo Rodríguez Calderón, de 42 años, cuyo cadáver decapitado fue encontrado días atrás en su terreno montañoso de la aldea.
Los vecinos también quemaron al menos dos autobuses y un picop, que supuestamente permanecían a la banda.
28 November 2009
Sololá: linchamientos y desafío al Estado
Linchan a tres presuntos delincuentes en Sololá
Los lugareños quemaron a tres personas acusadas de matar al piloto de la unidad, a un pasajero y de herir al ayudante. Leer más en elPeriódico (28 nov 09)
Linchan a dos adultos y a un menor en Sololá
Una turba linchó ayer a dos hombres y a una mujer, a quienes acusaron de extorsionistas y sicarios, y por ello les prendieron fuego en el parque Centroamérica, en Sololá. Leer más en Prensa Libre (28 nov 09)
Vecinos de la Ciudad de Sololá observan el edificio de la Gobernación Departamental que fue quemado ayer por una turba que también quemó la estación de la Policía, dos autopatrullas y linchó a tres personas a quienes acusaban de sicarios. Fotos en Prensa Libre (28 nov 09)
Linchan a 3; queman autos y 2 edificios
Turba mata a golpes y quema a supuestos extorsionistas. También destruyen sede de la PNC y Gobernación de Sololá. Leer más en Siglo XXI (28 nov 09)
Los lugareños quemaron a tres personas acusadas de matar al piloto de la unidad, a un pasajero y de herir al ayudante. Leer más en elPeriódico (28 nov 09)
Linchan a dos adultos y a un menor en Sololá
Una turba linchó ayer a dos hombres y a una mujer, a quienes acusaron de extorsionistas y sicarios, y por ello les prendieron fuego en el parque Centroamérica, en Sololá. Leer más en Prensa Libre (28 nov 09)
Vecinos de la Ciudad de Sololá observan el edificio de la Gobernación Departamental que fue quemado ayer por una turba que también quemó la estación de la Policía, dos autopatrullas y linchó a tres personas a quienes acusaban de sicarios. Fotos en Prensa Libre (28 nov 09)
Linchan a 3; queman autos y 2 edificios
Turba mata a golpes y quema a supuestos extorsionistas. También destruyen sede de la PNC y Gobernación de Sololá. Leer más en Siglo XXI (28 nov 09)
24 November 2009
Autoridades temen que aumenten linchamientos
Por Edgar Girón y César Pérez
Prensa Libre (24 nov 09)
La falta de confianza al sistema de justicia ha desencadenado una serie de acontecimientos violentos en las comunidades, que muchas veces concluye con el asesinato violento de sospechosos.
Olivia Ramírez, secretaria del Cocode de la aldea Ixcahuín, se mostró complacida con el taller. “Muchos comunitarios participan en este tipo de actos porque desconocen cuál es el procedimiento legal para procesar a un presunto delincuente”, resaltó.
Jerónimo Miranda, líder religioso, dijo que es necesario inculcar una cultura de paz a los vecinos, ya que muchos se sienten solos ante la debilidad del sistema jurídico.
Taller de prevención
Líderes comunitarios de Nuevo Progreso, San Marcos, participaron en un taller sobre prevención de linchamientos, el cual fue organizado por el juzgado de Paz local, con el propósito de prevenir ese tipo de hechos en la región.
En el evento estuvieron presentes más de cien representantes de Consejos Comunitarios de Desarrollo (Cocodes) y alcaldías auxiliares, quienes replicarán el mensaje a lo miembros de sus comunidades.
Ósmar Cifuentes, secretario del referido juzgado, dijo que en lo que va del 2009 se han registrado seis intentos de linchamiento, lo que demuestra que la población está propensa a participar en ese tipo de eventos.
Durante el taller se les explicó cuáles son los procedimientos a seguir por parte de la Policía Nacional Civil y el Organismo Judicial para procesar a un detenido.
Además se les informó sobre los delitos en los que incurren las personas que participan en una agresión de tal categoría y que al final cometen asesinato.
Los comunitarios están de acuerdo con ese tipo de actividades, pero piden a las autoridades que se acerquen más a los pueblos para conocer de cerca los problemas que los aquejan, principalmente de seguridad.
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Nota: Modifiqué el orden de los párrafos para resaltar las tres hipótesis con las que se identificaron algunos de los participantes en el taller mencionado. CM.
Prensa Libre (24 nov 09)
La falta de confianza al sistema de justicia ha desencadenado una serie de acontecimientos violentos en las comunidades, que muchas veces concluye con el asesinato violento de sospechosos.
Olivia Ramírez, secretaria del Cocode de la aldea Ixcahuín, se mostró complacida con el taller. “Muchos comunitarios participan en este tipo de actos porque desconocen cuál es el procedimiento legal para procesar a un presunto delincuente”, resaltó.
Jerónimo Miranda, líder religioso, dijo que es necesario inculcar una cultura de paz a los vecinos, ya que muchos se sienten solos ante la debilidad del sistema jurídico.
Taller de prevención
Líderes comunitarios de Nuevo Progreso, San Marcos, participaron en un taller sobre prevención de linchamientos, el cual fue organizado por el juzgado de Paz local, con el propósito de prevenir ese tipo de hechos en la región.
En el evento estuvieron presentes más de cien representantes de Consejos Comunitarios de Desarrollo (Cocodes) y alcaldías auxiliares, quienes replicarán el mensaje a lo miembros de sus comunidades.
Ósmar Cifuentes, secretario del referido juzgado, dijo que en lo que va del 2009 se han registrado seis intentos de linchamiento, lo que demuestra que la población está propensa a participar en ese tipo de eventos.
Durante el taller se les explicó cuáles son los procedimientos a seguir por parte de la Policía Nacional Civil y el Organismo Judicial para procesar a un detenido.
Además se les informó sobre los delitos en los que incurren las personas que participan en una agresión de tal categoría y que al final cometen asesinato.
Los comunitarios están de acuerdo con ese tipo de actividades, pero piden a las autoridades que se acerquen más a los pueblos para conocer de cerca los problemas que los aquejan, principalmente de seguridad.
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Nota: Modifiqué el orden de los párrafos para resaltar las tres hipótesis con las que se identificaron algunos de los participantes en el taller mencionado. CM.
17 November 2009
Linchamientos vinculados a Juntas de Seguridad
por Eduardo Villatoro
La Hora (16 nov 09)
No puede justificarse, de ninguna manera, que grupos de vecinos de cualquier localidad urbana o rural pretendan tomar la justicia por sus propias manos, aunque se quiera explicar que es consecuencia del alto grado de impunidad que impera en el país y a causa del constante incremento de delitos atribuidos al crimen organizado y a pandillas de delincuentes juveniles.
Por medio del correo electrónico me acabo de enterar de la forma como en San Juan Cotzal, un agente de la Policía Nacional Civil fue víctima de la incontrolable furia de una multitud, sólo por intentar averiguar porqué se encontraba retenido un hijo suyo de 15 años de edad, en aquel municipio de Quiché.
Según la versión de un lector y amigo mío a quien llamaré Macario, para evitarle represalias, el domingo 1 de este mes, Día de los Santos, grupos de sujetos fuertemente armados con escopetas y machetes detuvieron a un adolescente porque fue señalado de ser miembro de una de las maras que abundan en aquel departamento y en toda la República.
El padre del muchacho, un agente de la PNC originario de Cotzal, que estaba de servicio en el cercano municipio de Chajul, del mismo departamento, fue avisado por familiares que su hijo menor de edad había sido atrapado por los integrantes de una turba, encerrándolo en una especie de calabozo, aparentemente con el consentimiento del Alcalde municipal de Cotzal, a quien, asimismo, se le señala de encabezar o manipular a la Junta Local de Seguridad.
De acuerdo con la versión de Macario, el agente policial habría pensado que por trabajar en la PNC sus paisanos iban a tener alguna consideración para su hijo, sobre todo porque preguntó cuál delito había cometido el muchacho, para que fuera consignado al Juzgado de Paz más cercano. Pero el policía no contó el enardecimiento de la turba, cuyos integrantes, cegados por el odio y la venganza, arremetieron contra el agente, que fue linchado y quemado vivo.
Macario afirma que algunas o muchas de las Junta Locales de Seguridad de Quiché operan como cuerpos paralelos que participan en distintas clases de atropellos contra cualquier vecino, al margen de los órganos de seguridad y de justicia, recordando los sombríos tiempos de la guerra interna, cuando miembros de las Patrullas de Autodefensa Civil (PAC) se convirtieron en verdugos de sus propias comunidades.
Mientras persista el estado de impunidad y de indefensión, desgraciadamente continuarán los linchamientos, por ausencia de la aplicación de la justicia pronta y cumplida.
(Romualdo Tishudo, refiriéndose a los que participan en linchamientos, cita este refrán de la sabiduría popular: -Mientras buscas la venganza, prepara dos tumbas; una de ellas será la tuya).
La Hora (16 nov 09)
No puede justificarse, de ninguna manera, que grupos de vecinos de cualquier localidad urbana o rural pretendan tomar la justicia por sus propias manos, aunque se quiera explicar que es consecuencia del alto grado de impunidad que impera en el país y a causa del constante incremento de delitos atribuidos al crimen organizado y a pandillas de delincuentes juveniles.
Por medio del correo electrónico me acabo de enterar de la forma como en San Juan Cotzal, un agente de la Policía Nacional Civil fue víctima de la incontrolable furia de una multitud, sólo por intentar averiguar porqué se encontraba retenido un hijo suyo de 15 años de edad, en aquel municipio de Quiché.
Según la versión de un lector y amigo mío a quien llamaré Macario, para evitarle represalias, el domingo 1 de este mes, Día de los Santos, grupos de sujetos fuertemente armados con escopetas y machetes detuvieron a un adolescente porque fue señalado de ser miembro de una de las maras que abundan en aquel departamento y en toda la República.
El padre del muchacho, un agente de la PNC originario de Cotzal, que estaba de servicio en el cercano municipio de Chajul, del mismo departamento, fue avisado por familiares que su hijo menor de edad había sido atrapado por los integrantes de una turba, encerrándolo en una especie de calabozo, aparentemente con el consentimiento del Alcalde municipal de Cotzal, a quien, asimismo, se le señala de encabezar o manipular a la Junta Local de Seguridad.
De acuerdo con la versión de Macario, el agente policial habría pensado que por trabajar en la PNC sus paisanos iban a tener alguna consideración para su hijo, sobre todo porque preguntó cuál delito había cometido el muchacho, para que fuera consignado al Juzgado de Paz más cercano. Pero el policía no contó el enardecimiento de la turba, cuyos integrantes, cegados por el odio y la venganza, arremetieron contra el agente, que fue linchado y quemado vivo.
Macario afirma que algunas o muchas de las Junta Locales de Seguridad de Quiché operan como cuerpos paralelos que participan en distintas clases de atropellos contra cualquier vecino, al margen de los órganos de seguridad y de justicia, recordando los sombríos tiempos de la guerra interna, cuando miembros de las Patrullas de Autodefensa Civil (PAC) se convirtieron en verdugos de sus propias comunidades.
Mientras persista el estado de impunidad y de indefensión, desgraciadamente continuarán los linchamientos, por ausencia de la aplicación de la justicia pronta y cumplida.
(Romualdo Tishudo, refiriéndose a los que participan en linchamientos, cita este refrán de la sabiduría popular: -Mientras buscas la venganza, prepara dos tumbas; una de ellas será la tuya).
16 November 2009
Linchamiento de policía en Chimaltenango
por Fernando Magzul
Prensa Libre (16 nov 09)
Linchan a agente de la PNC por denuncia falsa de extorsión [en su contra]
El agente de Policía Nacional Civil (PNC) Miguel Ángel Curruchiche González, de 36 años, fue linchado la madrugada de hoy por pobladores de San Martín Jilotepeque, Chimaltenango, que lo acusaban de extorsionar a un piloto de la localidad, denuncia que según las primeras pesquisas, era falsa.
Curruchiche se encontraba patrullando en los alrededores del parque, donde están instalados comercios debido a la feria de ese municipio, cuando fue retenido por miembros de la ronda local, quienes, luego de desarmarlo, lo llevaron al frente de la municipalidad y lo amarraron a uno de los postes del tendido eléctrico.
Según la PNC, Curruchiche fue golpeado brutalmente con palos, puñetazos y patadas que le propinaban unas 20 personas que andaban armados con escopetas y armas cortas.
Honorio Vázquez, jefe de operaciones de la PNC, dijo que después de las 19 horas de ayer acudió al lugar para negociar la liberación del agente, pero fue retenido por la muchedumbre junto con los tres agentes que lo acompañaban.
“Habían unas 500 personas y nos amenazaron en matarnos si interveníamos. Estuvimos retenidos poco más de tres horas y lamentablemente nada pudimos hacer para rescatar a nuestro compañero”, lamentó Vázquez.
José Alfonso Cruz Valdez, encargado del distrito policial de noroccidente, detalló que una investigación da cuenta que el pasado sábado, Curruchiche confiscó un autobús a un piloto que no presentó los documentos del vehículo.
“Creemos que el infractor utilizó a los de la ronda para vengarse del agente, y en vez de contar la verdad, les inventó la historia de que el agente lo estaba extorsionando con Q300. Los vecinos le creyeron y cometieron el crimen”, aseveró Cruz.
“Mientras se establece qué fue lo que realmente ocurrió, la subestación de la PNC será cerrada para proteger a los agentes. Serán las autoridades superiores los que tomen la decisión si en un futuro inmediato retorne la PNC en la población”, concluyó Valdez.
Erick de León, gobernador departamental, acudió al lugar y lamentó lo ocurrido al agente que tenía más de 15 años de servicio en la institución.
Juan Ramos, auxiliar de la Procuraduría de los Derechos Humanos (PDH), aseguró que abrirán un expediente para velar por el esclarecimiento del crimen, pues existen denuncias contra las rondas de seguridad por cometer ilegalidades.
Prensa Libre (16 nov 09)
Linchan a agente de la PNC por denuncia falsa de extorsión [en su contra]
El agente de Policía Nacional Civil (PNC) Miguel Ángel Curruchiche González, de 36 años, fue linchado la madrugada de hoy por pobladores de San Martín Jilotepeque, Chimaltenango, que lo acusaban de extorsionar a un piloto de la localidad, denuncia que según las primeras pesquisas, era falsa.
Curruchiche se encontraba patrullando en los alrededores del parque, donde están instalados comercios debido a la feria de ese municipio, cuando fue retenido por miembros de la ronda local, quienes, luego de desarmarlo, lo llevaron al frente de la municipalidad y lo amarraron a uno de los postes del tendido eléctrico.
Según la PNC, Curruchiche fue golpeado brutalmente con palos, puñetazos y patadas que le propinaban unas 20 personas que andaban armados con escopetas y armas cortas.
Honorio Vázquez, jefe de operaciones de la PNC, dijo que después de las 19 horas de ayer acudió al lugar para negociar la liberación del agente, pero fue retenido por la muchedumbre junto con los tres agentes que lo acompañaban.
“Habían unas 500 personas y nos amenazaron en matarnos si interveníamos. Estuvimos retenidos poco más de tres horas y lamentablemente nada pudimos hacer para rescatar a nuestro compañero”, lamentó Vázquez.
José Alfonso Cruz Valdez, encargado del distrito policial de noroccidente, detalló que una investigación da cuenta que el pasado sábado, Curruchiche confiscó un autobús a un piloto que no presentó los documentos del vehículo.
“Creemos que el infractor utilizó a los de la ronda para vengarse del agente, y en vez de contar la verdad, les inventó la historia de que el agente lo estaba extorsionando con Q300. Los vecinos le creyeron y cometieron el crimen”, aseveró Cruz.
“Mientras se establece qué fue lo que realmente ocurrió, la subestación de la PNC será cerrada para proteger a los agentes. Serán las autoridades superiores los que tomen la decisión si en un futuro inmediato retorne la PNC en la población”, concluyó Valdez.
Erick de León, gobernador departamental, acudió al lugar y lamentó lo ocurrido al agente que tenía más de 15 años de servicio en la institución.
Juan Ramos, auxiliar de la Procuraduría de los Derechos Humanos (PDH), aseguró que abrirán un expediente para velar por el esclarecimiento del crimen, pues existen denuncias contra las rondas de seguridad por cometer ilegalidades.
13 November 2009
Capital social y linchamientos
por Carlos A. Mendoza
Una de las formas en que el conflicto armado interno afectó a las comunidades indígenas fue erosionando sus tradicionalmente altos niveles de capital social (relaciones de confianza o tejido social). Según la MINUGUA, el deterioro del capital social llegó a tales niveles que podría explicarse con ello el fenómeno de los linchamientos en Guatemala, pues las enemistades creadas a consecuencia de la guerra (y la desconfianza entre vecinos) han imposibilitado el uso de los mecanismos tradicionales para la resolución de sus conflictos.
Por mi parte, he mostrado evidencia de linchamientos con anterioridad al conflicto armado, para indicar que, si ha habido algún aprendizaje de las comunidades sobre este método de control social (vía el terror comunitario) hay que buscarlo más atrás, en el pasado colonial. Sobre el argumento de un capital social erosionado, he dicho que no se pude negar tal deterioro, pero que aun así los niveles de capital social en las comunidades indígenas me parecen más altos que en el resto del país. Esto es lo que facilita a dichas comunidades la solución del conocido problema de la acción colectiva. Se organizan con mayor facilidad que las comunidades ladinas para proveer los bienes públicos que el Estado no les provee. Esto puede explicarse, según yo, por las fuertes identidades étnicas o territoriales que no fueron borradas por la guerra y que, efectivamente, facilitan la movilización colectiva a la hora de amenazas externas.
Incluso, en algunos casos de comunidades directamente afectadas por la guerra, se puede observar que la sobrevivencia misma dependía de esa capacidad de contribución al bienestar colectivo. Las dificultades de la guerra, el refugio, la persecución y el control militar del Estado, más bien parecen haber fortalecido sus lazos de solidaridad al interior de las mismas. Seguramente, la desconfianza hacia quienes no eran miembros de la comunidad sí aumentó. De hecho, la mayoría de linchamientos son contra individuos ajenos a la comunidad.
Sin embargo, el objetivo de esta reflexión no es repetir lo que ya se ha dicho, sino revisar nueva evidencia que parece sustentar mi argumento sobre relativamente altos niveles de capital social, a pesar del conflicto bélico (1960-96). Recientemente, se publicó el Índice de la Prosperidad 2009 (Legatum) cuyo ranking ubica a Guatemala en el segundo puesto de Centroamérica, sólo detrás de Costa Rica, en cuanto a capital social. Si la vemos en relación a un total de 18 países latinoamericanos, Guatemala sigue entre los mejor calificados, ocupando el cuarto puesto, detrás de Rep. Dominicana, México y Costa Rica. A nivel mundial, Guatemala ocupa el puesto 49 de un total de 104 países. Es decir que se ubica hacia la mitad de la tabla, dentro de un rango considerado como promedio internacional. Llama mucho la atención este indicador entre todos los usados por el estudio pues es, junto con el indicador de libertad personal, donde el país puntea aceptablemente (en el promedio), mientras que en los demás indicadores estamos entre los peores del mundo.
Para medir el capital social, entendido como confianza en las relaciones y comunidades consolidadas, se tomaron los datos de la Encuesta Mundial de Gallup. Las conclusiones, tanto para Guatemala como para Costa Rica, fueron las siguientes:
La sociedad guatemalteca se beneficia de altos niveles de donación y voluntariado social. Más de 8 de cada 10 encuestados indicó que pueden confiar en sus familias y amigos en tiempos de necesidad, ubicándose el país en la media internacional. En Guatemala, casi la mitad de los encuestados dijo que han donado para obras de caridad en el último mes, y un cuarto han hecho trabajo voluntario, ubicándose el país en el puesto 27 en el ranking internacional. Casi la mitad dijo haber ayudado a un extraño en el último mes, y la mayoría de la población considera la religión como algo importante en su vida diaria. La encuesta no contenía información sobre participación en grupos, la importancia de los amigos, ni sobre niveles generales de confianza.
En Costa Rica se encontraron razonablemente altos niveles de capital social (puesto 47 de 104), evidenciados por sus niveles de donaciones y de ayuda a extraños. Los costarricenses demuestran fuerte sentido de responsabilidad social hacia sus comunidades. El voluntariado muestra un nivel de 21 por ciento, y las donaciones llegan al 40 por ciento. Por lo que Guatemala estaría mejor ubicada en dichos indicadores (25 por ciento y 50 por ciento, respectivamente). Adicionalmente, Costa Rica muestra un impresionante nivel de ayuda a los extraños (60 por ciento, por arriba del 50 por ciento de los guatemaltecos), lo cual ubica al país entre los primeros 20 puestos del ranking en este indicador. Nueve de cada diez encuestados cree que pude confiar en sus familiares y amigos, por lo que está levemente arriba de Guatemala en este sentido, y dentro de la cuarta parte superior de la tabla, demostrando altos niveles de confianza. Costa Rica es de los países más religiosos del mundo, en el puesto 39 de 104. Tampoco había datos disponibles sobre pertenencia a grupos y confianza hacia otros (que no sean amigos o familiares).
Una de las formas en que el conflicto armado interno afectó a las comunidades indígenas fue erosionando sus tradicionalmente altos niveles de capital social (relaciones de confianza o tejido social). Según la MINUGUA, el deterioro del capital social llegó a tales niveles que podría explicarse con ello el fenómeno de los linchamientos en Guatemala, pues las enemistades creadas a consecuencia de la guerra (y la desconfianza entre vecinos) han imposibilitado el uso de los mecanismos tradicionales para la resolución de sus conflictos.
Por mi parte, he mostrado evidencia de linchamientos con anterioridad al conflicto armado, para indicar que, si ha habido algún aprendizaje de las comunidades sobre este método de control social (vía el terror comunitario) hay que buscarlo más atrás, en el pasado colonial. Sobre el argumento de un capital social erosionado, he dicho que no se pude negar tal deterioro, pero que aun así los niveles de capital social en las comunidades indígenas me parecen más altos que en el resto del país. Esto es lo que facilita a dichas comunidades la solución del conocido problema de la acción colectiva. Se organizan con mayor facilidad que las comunidades ladinas para proveer los bienes públicos que el Estado no les provee. Esto puede explicarse, según yo, por las fuertes identidades étnicas o territoriales que no fueron borradas por la guerra y que, efectivamente, facilitan la movilización colectiva a la hora de amenazas externas.
Incluso, en algunos casos de comunidades directamente afectadas por la guerra, se puede observar que la sobrevivencia misma dependía de esa capacidad de contribución al bienestar colectivo. Las dificultades de la guerra, el refugio, la persecución y el control militar del Estado, más bien parecen haber fortalecido sus lazos de solidaridad al interior de las mismas. Seguramente, la desconfianza hacia quienes no eran miembros de la comunidad sí aumentó. De hecho, la mayoría de linchamientos son contra individuos ajenos a la comunidad.
Sin embargo, el objetivo de esta reflexión no es repetir lo que ya se ha dicho, sino revisar nueva evidencia que parece sustentar mi argumento sobre relativamente altos niveles de capital social, a pesar del conflicto bélico (1960-96). Recientemente, se publicó el Índice de la Prosperidad 2009 (Legatum) cuyo ranking ubica a Guatemala en el segundo puesto de Centroamérica, sólo detrás de Costa Rica, en cuanto a capital social. Si la vemos en relación a un total de 18 países latinoamericanos, Guatemala sigue entre los mejor calificados, ocupando el cuarto puesto, detrás de Rep. Dominicana, México y Costa Rica. A nivel mundial, Guatemala ocupa el puesto 49 de un total de 104 países. Es decir que se ubica hacia la mitad de la tabla, dentro de un rango considerado como promedio internacional. Llama mucho la atención este indicador entre todos los usados por el estudio pues es, junto con el indicador de libertad personal, donde el país puntea aceptablemente (en el promedio), mientras que en los demás indicadores estamos entre los peores del mundo.
Para medir el capital social, entendido como confianza en las relaciones y comunidades consolidadas, se tomaron los datos de la Encuesta Mundial de Gallup. Las conclusiones, tanto para Guatemala como para Costa Rica, fueron las siguientes:
La sociedad guatemalteca se beneficia de altos niveles de donación y voluntariado social. Más de 8 de cada 10 encuestados indicó que pueden confiar en sus familias y amigos en tiempos de necesidad, ubicándose el país en la media internacional. En Guatemala, casi la mitad de los encuestados dijo que han donado para obras de caridad en el último mes, y un cuarto han hecho trabajo voluntario, ubicándose el país en el puesto 27 en el ranking internacional. Casi la mitad dijo haber ayudado a un extraño en el último mes, y la mayoría de la población considera la religión como algo importante en su vida diaria. La encuesta no contenía información sobre participación en grupos, la importancia de los amigos, ni sobre niveles generales de confianza.
En Costa Rica se encontraron razonablemente altos niveles de capital social (puesto 47 de 104), evidenciados por sus niveles de donaciones y de ayuda a extraños. Los costarricenses demuestran fuerte sentido de responsabilidad social hacia sus comunidades. El voluntariado muestra un nivel de 21 por ciento, y las donaciones llegan al 40 por ciento. Por lo que Guatemala estaría mejor ubicada en dichos indicadores (25 por ciento y 50 por ciento, respectivamente). Adicionalmente, Costa Rica muestra un impresionante nivel de ayuda a los extraños (60 por ciento, por arriba del 50 por ciento de los guatemaltecos), lo cual ubica al país entre los primeros 20 puestos del ranking en este indicador. Nueve de cada diez encuestados cree que pude confiar en sus familiares y amigos, por lo que está levemente arriba de Guatemala en este sentido, y dentro de la cuarta parte superior de la tabla, demostrando altos niveles de confianza. Costa Rica es de los países más religiosos del mundo, en el puesto 39 de 104. Tampoco había datos disponibles sobre pertenencia a grupos y confianza hacia otros (que no sean amigos o familiares).
03 November 2009
Turba lincha a agente de la PNC por intento de asesinato
por Willverth J. Girón
elPeriódico (02 nov 09)
Una turba linchó al agente de la PNC, Pedro Rodríguez Toma, por herir con arma de fuego a Diego Rodríguez Toma, quien es el presidente de la Junta Local de Seguridad Ciudadana (JLSC) del municipio de San Juan Cotzal, Quiché.
Según información de la Policía Nacional Civil (PNC), al momento de ser capturado por la turba, el agente portaba su arma de servicio (una 9mm) y una subametralladora Mini Uzi 9mm con la que hirió al líder comunitario. Se encontraba uniformado y con un gorro pasamontañas.
Según comentó Daniel Rivas, comisario de servicio en la subestación de Quiché, “al parecer el agente está molesto porque los vecinos del municipio le llamaron la atención a un su hijo que se presume es integrante de una mara denominada Los Rockeros”.
El alcalde de San Juan Cotzal, José Pérez Chen, comentó que la intención del agente de la PNC era matarlo a él “pero como yo estaba en el cementerio no me encontró y decidió cobrárselas con Rodríguez”.
“En el municipio le hemos declarado la guerra a las maras y a los delincuentes que actúan en solitario, por eso, los habitantes le llamaron la atención al hijo del agente y al parecer eso lo enojó” comentó Pérez.
Algunos pobladores, pedían que se entregara al detenido a las autoridades correspondientes mientras que otros exigían la presencia del ministro de Gobernación, Raúl Velásquez, para impedir un posible linchamiento. Sin embargo, en horas de la noche, los pobladores lo golpearon y posteriormente le prendieron fuego.
elPeriódico (02 nov 09)
Una turba linchó al agente de la PNC, Pedro Rodríguez Toma, por herir con arma de fuego a Diego Rodríguez Toma, quien es el presidente de la Junta Local de Seguridad Ciudadana (JLSC) del municipio de San Juan Cotzal, Quiché.
Según información de la Policía Nacional Civil (PNC), al momento de ser capturado por la turba, el agente portaba su arma de servicio (una 9mm) y una subametralladora Mini Uzi 9mm con la que hirió al líder comunitario. Se encontraba uniformado y con un gorro pasamontañas.
Según comentó Daniel Rivas, comisario de servicio en la subestación de Quiché, “al parecer el agente está molesto porque los vecinos del municipio le llamaron la atención a un su hijo que se presume es integrante de una mara denominada Los Rockeros”.
El alcalde de San Juan Cotzal, José Pérez Chen, comentó que la intención del agente de la PNC era matarlo a él “pero como yo estaba en el cementerio no me encontró y decidió cobrárselas con Rodríguez”.
“En el municipio le hemos declarado la guerra a las maras y a los delincuentes que actúan en solitario, por eso, los habitantes le llamaron la atención al hijo del agente y al parecer eso lo enojó” comentó Pérez.
Algunos pobladores, pedían que se entregara al detenido a las autoridades correspondientes mientras que otros exigían la presencia del ministro de Gobernación, Raúl Velásquez, para impedir un posible linchamiento. Sin embargo, en horas de la noche, los pobladores lo golpearon y posteriormente le prendieron fuego.
24 October 2009
Reporte GAM a septiembre 2009
Grupo de Apoyo Mutuo - GAM (*)
La constante desesperación de los guatemaltecos y guatemaltecas ante la falta de respuesta de las instituciones encargadas de brindar seguridad, como de las encargadas de impartir justicia, ha generado frustración, odio y sobre todo temor, recurriendo a cualquier otro tipo de solución de la situación violenta por la que actualmente pasa nuestro país; los linchamientos son uno de ellos, han sido utilizados por años para dar castigo a quienes, al parecer de los pobladores, merecen ser puestos en disciplina.
Anteriormente los linchamientos se daban de otra forma, sin embargo, al evolucionar la violencia, evolucionó también la forma en que se puede aplicar una aparente justicia y practicar el vandalismo, un ejemplo de ello es que anteriormente era muy raro escuchar que le dieran muerte a la persona a quien se le aplicaba la medida disciplinaria, en cambio en la actualidad constantemente se escucha que además de golpear a los supuestos delincuentes, se les da muerte de las maneras más crueles.
El aumento constante de los linchamientos se ha reflejado en las estadísticas que se presentan mes a mes, de acuerdo con el monitoreo que GAM realiza, el año 2008 al mes de septiembre reportaba 94 casos de linchamientos y 6 personas muertas, por la misma causa. Sin embargo, al mismo mes del 2009 se reportan 110 personas linchadas y 28 muertas, lo cual refleja claramente la desesperación de los pobladores ante la inseguridad que se vive actualmente. El siguiente cuadro es muestra de lo anteriormente descrito.

(*) Informe sobre la situación de derechos humanos y hechos de violencia al mes de septiembre 2009, pp. 9-10.
La constante desesperación de los guatemaltecos y guatemaltecas ante la falta de respuesta de las instituciones encargadas de brindar seguridad, como de las encargadas de impartir justicia, ha generado frustración, odio y sobre todo temor, recurriendo a cualquier otro tipo de solución de la situación violenta por la que actualmente pasa nuestro país; los linchamientos son uno de ellos, han sido utilizados por años para dar castigo a quienes, al parecer de los pobladores, merecen ser puestos en disciplina.
Anteriormente los linchamientos se daban de otra forma, sin embargo, al evolucionar la violencia, evolucionó también la forma en que se puede aplicar una aparente justicia y practicar el vandalismo, un ejemplo de ello es que anteriormente era muy raro escuchar que le dieran muerte a la persona a quien se le aplicaba la medida disciplinaria, en cambio en la actualidad constantemente se escucha que además de golpear a los supuestos delincuentes, se les da muerte de las maneras más crueles.
El aumento constante de los linchamientos se ha reflejado en las estadísticas que se presentan mes a mes, de acuerdo con el monitoreo que GAM realiza, el año 2008 al mes de septiembre reportaba 94 casos de linchamientos y 6 personas muertas, por la misma causa. Sin embargo, al mismo mes del 2009 se reportan 110 personas linchadas y 28 muertas, lo cual refleja claramente la desesperación de los pobladores ante la inseguridad que se vive actualmente. El siguiente cuadro es muestra de lo anteriormente descrito.

(*) Informe sobre la situación de derechos humanos y hechos de violencia al mes de septiembre 2009, pp. 9-10.
06 October 2009
Linchamientos como revancha política
Carlos A. Mendoza
Leyendo con más detenimiento la obra de Hernán del Valle (2003) sobre la vida del Presidente Carlos Herrera, en la cual narra con bastante detalle el derrocamiento del dictador Manuel Estrada Cabrera en 1920, encontré otros casos de linchamiento político previo a los mencionados en mi POST anterior.
"En cuanto terminó la sesión de la Asamblea el jueves 8 de abril, se produjo el primer incidente cruento: una manifestación de estudiantes y otras personas en respaldo de la Asamblea encontraron a Eduardo Anguiano, un allegado a Estrada Cabrera; Anguiano les disparó y causó la huida del grupo sin herir a nadie; en ese momento llegaron varios obreros que lo balearon, y salió huyendo, pero le dieron alcance y lo lincharon. Más tarde, el Coronel Juan López Avila fue convencido por los alzados, y entregó al grupo unionista el Cuartel No. 3 bajo su mando con 800 hombres, así como apreciable cantidad de armamento. Simultáneamente, los unionistas tomaron la Plaza de Armas, la Segunda Sección de la Policía, la Administración de Licores, la Aduana y una casa de Estrada Cabrera en la 7a. avenida, donde obtuvieron armamento y municiones." (p.143)
Luego, del Valle cuenta lo que le ocurrió a los comandantes del Fuerte Matamoros, que eran leales a Estrada Cabrera y que desde allí bombardeaban a los rebeldes que habían ocupado el Cuartel No. 3:
"En los acontecimientos de la Semana Trágica pesaron más los aspectos cívicos y políticos que los estrictamente militares, aun cuando el Ejército apoyó al movimiento. [...], se pusieron al frente de la sublevación el 8 de abril y atacaron los fuertes de San José y Matamoros y La Palma, residencia presidencial defendida por tropas indígenas momostecas, como se había anotado. Para evitar derramamiento de sangre, los coroneles Alberto García Estrada y Miguel López, comandantes de Matamoros, entregaron el fuerte a los sublevados, lo que no impidió que una turba incontrolable los linchara en la esquina de la 8a calle y 7a avenida zona 1; también el fuerte San José fue abierto a los alzados, y sus altos jefes corrieron mejor suerte." (p.148)
Esto me hace pensar que en dicha "Semana Trágica" hubo un efecto de imitación respecto al uso de los linchamientos como forma de castigo contra los seguidores de Estrada Cabrera.
Leyendo con más detenimiento la obra de Hernán del Valle (2003) sobre la vida del Presidente Carlos Herrera, en la cual narra con bastante detalle el derrocamiento del dictador Manuel Estrada Cabrera en 1920, encontré otros casos de linchamiento político previo a los mencionados en mi POST anterior.
"En cuanto terminó la sesión de la Asamblea el jueves 8 de abril, se produjo el primer incidente cruento: una manifestación de estudiantes y otras personas en respaldo de la Asamblea encontraron a Eduardo Anguiano, un allegado a Estrada Cabrera; Anguiano les disparó y causó la huida del grupo sin herir a nadie; en ese momento llegaron varios obreros que lo balearon, y salió huyendo, pero le dieron alcance y lo lincharon. Más tarde, el Coronel Juan López Avila fue convencido por los alzados, y entregó al grupo unionista el Cuartel No. 3 bajo su mando con 800 hombres, así como apreciable cantidad de armamento. Simultáneamente, los unionistas tomaron la Plaza de Armas, la Segunda Sección de la Policía, la Administración de Licores, la Aduana y una casa de Estrada Cabrera en la 7a. avenida, donde obtuvieron armamento y municiones." (p.143)
Luego, del Valle cuenta lo que le ocurrió a los comandantes del Fuerte Matamoros, que eran leales a Estrada Cabrera y que desde allí bombardeaban a los rebeldes que habían ocupado el Cuartel No. 3:
"En los acontecimientos de la Semana Trágica pesaron más los aspectos cívicos y políticos que los estrictamente militares, aun cuando el Ejército apoyó al movimiento. [...], se pusieron al frente de la sublevación el 8 de abril y atacaron los fuertes de San José y Matamoros y La Palma, residencia presidencial defendida por tropas indígenas momostecas, como se había anotado. Para evitar derramamiento de sangre, los coroneles Alberto García Estrada y Miguel López, comandantes de Matamoros, entregaron el fuerte a los sublevados, lo que no impidió que una turba incontrolable los linchara en la esquina de la 8a calle y 7a avenida zona 1; también el fuerte San José fue abierto a los alzados, y sus altos jefes corrieron mejor suerte." (p.148)
Esto me hace pensar que en dicha "Semana Trágica" hubo un efecto de imitación respecto al uso de los linchamientos como forma de castigo contra los seguidores de Estrada Cabrera.
05 October 2009
Otro caso del pasado político
Carlos A. Mendoza
En el libro de Gustavo Porras (2009), titulado "Las Huellas de Guatemala," también se menciona otro caso de linchamiento político, en sentido literal y no puramente metafórico.
Porras cuenta (p. 211) que en 1960 empezaron las "luchas masivas" por medio de huelgas de burócratas y estudiantes. También explica que con la aparición de la televisión, la represión del Estado contra los manifestantes fue observada por cientos de televidentes: "Por eso a todos nos conmocionaron las escenas de los garrotazos, de los balazos, de los gases lacrimógenos y -con un alto impacto- el linchamiento de un judicial descubierto por la multitud en el cementerio, durante el sepelio de varias de las víctimas estudiantiles."
Esto ocurrió al inicio del lamentable período llamado "conflicto armado interno" (1960-96). Fue un linchamiento popular, seguramente espontáneo, fruto del dolor y del deseo de venganza. Facilitado por la identidad común de los estudiantes, que sintieron e interpretaron la agresión contra sus compañeros como una contra todo el grupo y cada uno de ellos.
Es decir, que no hubo una "pedagogía del terror" previa, según la cual los linchamientos fueron aprendidos al observarse los ajusticiamientos que hacían ambos bandos contra sus enemigos, o contra los colaboradores del adversario. Si hubo tal aprendizaje habría que buscarlo con anterioridad al conflicto pues, como se mencionó en el POST pasado, hay casos registrados a principios del siglo XX y en la primera mitad del siglo XIX, en contextos de revancha política.
En el libro de Gustavo Porras (2009), titulado "Las Huellas de Guatemala," también se menciona otro caso de linchamiento político, en sentido literal y no puramente metafórico.
Porras cuenta (p. 211) que en 1960 empezaron las "luchas masivas" por medio de huelgas de burócratas y estudiantes. También explica que con la aparición de la televisión, la represión del Estado contra los manifestantes fue observada por cientos de televidentes: "Por eso a todos nos conmocionaron las escenas de los garrotazos, de los balazos, de los gases lacrimógenos y -con un alto impacto- el linchamiento de un judicial descubierto por la multitud en el cementerio, durante el sepelio de varias de las víctimas estudiantiles."
Esto ocurrió al inicio del lamentable período llamado "conflicto armado interno" (1960-96). Fue un linchamiento popular, seguramente espontáneo, fruto del dolor y del deseo de venganza. Facilitado por la identidad común de los estudiantes, que sintieron e interpretaron la agresión contra sus compañeros como una contra todo el grupo y cada uno de ellos.
Es decir, que no hubo una "pedagogía del terror" previa, según la cual los linchamientos fueron aprendidos al observarse los ajusticiamientos que hacían ambos bandos contra sus enemigos, o contra los colaboradores del adversario. Si hubo tal aprendizaje habría que buscarlo con anterioridad al conflicto pues, como se mencionó en el POST pasado, hay casos registrados a principios del siglo XX y en la primera mitad del siglo XIX, en contextos de revancha política.
02 October 2009
Linchamientos políticos del pasado
por Carlos A. Mendoza
Estoy leyendo con mucho interés el libro de Sholón Porras (2009), titulado "Las Huellas de Guatemala." Me parece una obra muy valiosa sobre la historia reciente del país, contada por uno de sus protagonistas. En la misma me he encontrado con dos episodios de linchamientos, ambos relacionados con la revancha política.
El primero, es "el linchamiento de Cirilo Flores (1826), entonces vicepresidente de la Federación Centroamericana, al interior de la catedral de Quetzaltenango, por parte de vendedoras de los mercados de esa ciudad que antes habían sido azuzadas por los curas, diciendo que Cirilo Flores llegaba a apoderarse de los bienes eclesiásticos" (p. 172).
El segundo, "en 1920 la multitud que linchó a los funcionarios de Estrada Cabrera gritaba echémonos a otro toro, conforme los iba despedazando uno por uno" (p. 176).
Investigando un poco más sobre el primer caso, encuentro que el hecho ocurrió un 13 de octubre y, según Scheina (2003: 126), fue una turba de indígenas. Bancroft (1887: 88) dice que fue una "turba de indios fanáticos". En su nota a pie de página (n.38) también dice que Morazán afirmó lo siguiente: "Puesto en manos de un feroz populacho, instigado por las funestas ideas que le inculcaron sus sacerdotes...".
Sobre el segundo incidente, encuentro esta amplia explicación en otro libro que estoy leyendo (del Valle 2003: 153-4):
"El Licenciado Marroquín Rojas publicó que a principios de la Semana Trágica, el populacho saqueó la casa de Jorge Galán, esbirro de Estrada Cabrera, sin que él, ni Eugenio Silva Peña pudieran evitarlo. Los pillajes se generalizaron. El Intendente General de los Bienes Nacionales Intervenidos a Estrada Cabrera informó que en La Palma los atracadores arrasaron hasta con el techo y las puertas. Federico Ponce Vaides narró, en carta de 21 de diciembre de 1921, los detalles de la rendición del dictador, ocurrida el 15 de abril de 1920. Ponce Vaides dice que él fue capturado y conducido a la casa del Partido Unionista donde sufrió una golpiza. Después, junto a otros militares defensores de La Palma, fue confinado en el Colegio de Infantes, frente al Parque Central, donde estaba la Comandancia de Armas, y acusó al General Felipe S. Pereira, aliado a los unionistas, de azuzar a la plebe para linchar a los militares Miguel López, Alberto García Estrada y al allegado a Estrada Cabrera, Joaquín B. Madrid. Dichos elementos castrenses murieron allí, en un reprobable acto del que Ponce Vaides se salvó, gracias a la intervención del señor José Azmitia, quien llegó a detener los linchamientos. En la plaza de armas ya habían sido destrozados el Licenciado Francisco Gálvez Portocarrero y Jorge Lobo, vinculados con el dictador; antes de ingresar a la Comandancia, corrió igual suerte el Comandante Julio Ponce Vaides, defensor de La Palma y hermano de Federico. Gente de bajos estratos económicos fue la responsable de los linchamientos que los unionistas condenaron enérgicamente. El Unionista de abril 28 de 1920 admitió los saqueos y asesinatos, pero aclaró que sus partidarios no habían participado en esas acciones.
El 10 de mayo de 1920, en Quetzaltenango, fueron asesinados en prisión 13 antiguos servidores del régimen caído. También hubo linchamientos o asesinatos en Retalhuleu; fue ultimada una persona en Mazatenango; ocho, en Totonicapán; una, en Antigua Guatemala; y siete, en Cocales. Saquearon las residencias de José Búrbano, Girón, Solares, Máximo Soto Hall -poeta y diputado cercano a Estrada Cabrera- Claro Chajón, López, José Reyes, Manuel María Girón, Lara, Felipe Márquez, Sotero Segura, Teodoro Cifuentes y Marroquín. Incendiaron las casas de los generales José Reyes y Enrique Arís. En Escuintla atacaron las casas de Gilberto Cabrera; en Quetzaltenango, la de José Piedra Santa y las fincas de los generales Flores, Aguilar y Cifuentes."
Estas referencias me enseñan dos cosas: 1) en Guatemala la frase de "linchamiento político" debe tomarse con cuidado, porque no ha sido utilizada únicamente en sentido figurado, sino que ha ocurrido literalmente; 2) esta evidencia histórica refuerza mi punto de que los linchamientos de la actualidad no son el resultado del reciente conflicto armado interno (1960-96), pues hay numerosos casos previos, como lo he mostrado también en otros POSTs en este mismo BLOG.
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Referencias:
Bancroft, Hubert H. (1887). "History of Central America" en The Works of Hubert Howe Bancroft.
del Valle P. Hernán (2003). Carlos Herrera: Primer Presidente Democrático del Siglo XX.
Scheina, Robert L. (2003). Latin America's Wars: The age of the caudillo, 1791-1899.
Estoy leyendo con mucho interés el libro de Sholón Porras (2009), titulado "Las Huellas de Guatemala." Me parece una obra muy valiosa sobre la historia reciente del país, contada por uno de sus protagonistas. En la misma me he encontrado con dos episodios de linchamientos, ambos relacionados con la revancha política.
El primero, es "el linchamiento de Cirilo Flores (1826), entonces vicepresidente de la Federación Centroamericana, al interior de la catedral de Quetzaltenango, por parte de vendedoras de los mercados de esa ciudad que antes habían sido azuzadas por los curas, diciendo que Cirilo Flores llegaba a apoderarse de los bienes eclesiásticos" (p. 172).
El segundo, "en 1920 la multitud que linchó a los funcionarios de Estrada Cabrera gritaba echémonos a otro toro, conforme los iba despedazando uno por uno" (p. 176).
Investigando un poco más sobre el primer caso, encuentro que el hecho ocurrió un 13 de octubre y, según Scheina (2003: 126), fue una turba de indígenas. Bancroft (1887: 88) dice que fue una "turba de indios fanáticos". En su nota a pie de página (n.38) también dice que Morazán afirmó lo siguiente: "Puesto en manos de un feroz populacho, instigado por las funestas ideas que le inculcaron sus sacerdotes...".
Sobre el segundo incidente, encuentro esta amplia explicación en otro libro que estoy leyendo (del Valle 2003: 153-4):
"El Licenciado Marroquín Rojas publicó que a principios de la Semana Trágica, el populacho saqueó la casa de Jorge Galán, esbirro de Estrada Cabrera, sin que él, ni Eugenio Silva Peña pudieran evitarlo. Los pillajes se generalizaron. El Intendente General de los Bienes Nacionales Intervenidos a Estrada Cabrera informó que en La Palma los atracadores arrasaron hasta con el techo y las puertas. Federico Ponce Vaides narró, en carta de 21 de diciembre de 1921, los detalles de la rendición del dictador, ocurrida el 15 de abril de 1920. Ponce Vaides dice que él fue capturado y conducido a la casa del Partido Unionista donde sufrió una golpiza. Después, junto a otros militares defensores de La Palma, fue confinado en el Colegio de Infantes, frente al Parque Central, donde estaba la Comandancia de Armas, y acusó al General Felipe S. Pereira, aliado a los unionistas, de azuzar a la plebe para linchar a los militares Miguel López, Alberto García Estrada y al allegado a Estrada Cabrera, Joaquín B. Madrid. Dichos elementos castrenses murieron allí, en un reprobable acto del que Ponce Vaides se salvó, gracias a la intervención del señor José Azmitia, quien llegó a detener los linchamientos. En la plaza de armas ya habían sido destrozados el Licenciado Francisco Gálvez Portocarrero y Jorge Lobo, vinculados con el dictador; antes de ingresar a la Comandancia, corrió igual suerte el Comandante Julio Ponce Vaides, defensor de La Palma y hermano de Federico. Gente de bajos estratos económicos fue la responsable de los linchamientos que los unionistas condenaron enérgicamente. El Unionista de abril 28 de 1920 admitió los saqueos y asesinatos, pero aclaró que sus partidarios no habían participado en esas acciones.
El 10 de mayo de 1920, en Quetzaltenango, fueron asesinados en prisión 13 antiguos servidores del régimen caído. También hubo linchamientos o asesinatos en Retalhuleu; fue ultimada una persona en Mazatenango; ocho, en Totonicapán; una, en Antigua Guatemala; y siete, en Cocales. Saquearon las residencias de José Búrbano, Girón, Solares, Máximo Soto Hall -poeta y diputado cercano a Estrada Cabrera- Claro Chajón, López, José Reyes, Manuel María Girón, Lara, Felipe Márquez, Sotero Segura, Teodoro Cifuentes y Marroquín. Incendiaron las casas de los generales José Reyes y Enrique Arís. En Escuintla atacaron las casas de Gilberto Cabrera; en Quetzaltenango, la de José Piedra Santa y las fincas de los generales Flores, Aguilar y Cifuentes."
Estas referencias me enseñan dos cosas: 1) en Guatemala la frase de "linchamiento político" debe tomarse con cuidado, porque no ha sido utilizada únicamente en sentido figurado, sino que ha ocurrido literalmente; 2) esta evidencia histórica refuerza mi punto de que los linchamientos de la actualidad no son el resultado del reciente conflicto armado interno (1960-96), pues hay numerosos casos previos, como lo he mostrado también en otros POSTs en este mismo BLOG.
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Referencias:
Bancroft, Hubert H. (1887). "History of Central America" en The Works of Hubert Howe Bancroft.
del Valle P. Hernán (2003). Carlos Herrera: Primer Presidente Democrático del Siglo XX.
Scheina, Robert L. (2003). Latin America's Wars: The age of the caudillo, 1791-1899.
29 September 2009
USAC: nuevo intento de linchamiento
Seguidores del equipo de fútbol de la Universidad de San Carlos (USAC), en la Liga Mayor de Guatemala, golpearon a los árbitros del partido contra Heredia. Incluso los amenazaron de lincharlos... Lamentable.
Yo tengo amigos que estudian en la San Carlos y son excelentes personas, mi papá y sus amigos ingenieros estudiaron allí en los 60's y son hombres de bien. Pero estas acciones de algunos estudiantes destruyen la reputación de la Universidad... Lo mismo ocurrió con el intento de linchamiento de un supuesto criminal hace algunos días (ver POST anterior). CM.
Esto apareció en Prensa Libre (29 sep 09), nota de Luis Barrios B.
"El pasado sábado, el futbol guatemalteco vivió uno de los momentos más vergonzosos de los últimos años, cuando varios aficionados, seguidores del equipo estudioso, agredieron con brutalidad y en la más completa impunidad a la cuarteta arbitral, [...] [Declaración de un árbitro:] una persona con la cara cubierta con un pañuelo y con una chumpa de directivo de ese equipo, también se acercó a nosotros y nos dijo: ‘Lástima que no tenemos gasolina para rociarlos y quemarlos hijos de p...; pero de todos modos aquí los vamos a v... y nadie los podrá ayudar’, [...].
Ver nota completa AQUÍ

Yo tengo amigos que estudian en la San Carlos y son excelentes personas, mi papá y sus amigos ingenieros estudiaron allí en los 60's y son hombres de bien. Pero estas acciones de algunos estudiantes destruyen la reputación de la Universidad... Lo mismo ocurrió con el intento de linchamiento de un supuesto criminal hace algunos días (ver POST anterior). CM.
Esto apareció en Prensa Libre (29 sep 09), nota de Luis Barrios B.
"El pasado sábado, el futbol guatemalteco vivió uno de los momentos más vergonzosos de los últimos años, cuando varios aficionados, seguidores del equipo estudioso, agredieron con brutalidad y en la más completa impunidad a la cuarteta arbitral, [...] [Declaración de un árbitro:] una persona con la cara cubierta con un pañuelo y con una chumpa de directivo de ese equipo, también se acercó a nosotros y nos dijo: ‘Lástima que no tenemos gasolina para rociarlos y quemarlos hijos de p...; pero de todos modos aquí los vamos a v... y nadie los podrá ayudar’, [...].
Ver nota completa AQUÍ

28 September 2009
GAM: Linchamientos en Agosto 2009
Informe sobre la situación de derechos humanos y hechos de violencia al mes de agosto 2009, pp. 14-15.
Los linchamientos en Guatemala se han convertido en la manera perfecta de encontrar justicia pronta –si a este tipo de actos vandálicos se les puede llamar justicia, ya que el único ente encargado de impartirla es un juez-, esto en consecuencia de la falta de respuesta que se tiene por parte de las autoridades. El total de personas linchadas en el mes de agosto asciende a 8, de los cuales 7 fueron heridos y 1 persona resulto muerta.

Se ha observado un fuerte ascenso en los linchamientos durante el 2009, en un aproximado del 50% han aumentado los linchamientos en el país, al comparar las cifras del año anterior notamos que el año pasado había reportado 3 casos de muertes por linchamientos, sin embargo el 2009 en el mismo tema aumenta mes con mes. El siguiente cuadro es muestra de lo anteriormente descrito.

Dentro de los casos que llamaron la atención durante el mes de agosto se encuentra el ocurrido el domingo 2 de agosto de 2009 en donde comerciantes del mercado de la terminal en Alta Verapaz, sorprendieron a dos hombres que despojaban de sus pertenencias a las personas que compraban en el lugar.
Los vendedores lograron capturar a uno de estos, ya que el otro se dio a la fuga, lo ataron y golpearon, el delincuente fue identificado como José María Ac, de 38 años, que con esta es la tercera vez que lo sorprendieron robando. La policía libró a Ac de los comerciantes molestos y lo llevaron a un centro asistencial. En el lugar no es la primera vez que los comerciantes capturan a delincuentes, ya que el mes pasado fueron vapuleados tres. Los vendedores molestos de tanta delincuencia amenazaron con quemar al próximo que encuentren robando en el lugar (Nuestro diario, publicación del lunes 3 de agosto de 2009, página 10).
Lo anterior es prueba del deterioro que en el que se encuentra la sociedad guatemalteca, las autoridades no dan respuesta a las demandas de seguridad por lo cual la población se ve en la obligación de proteger sus pertenencias y a los suyos de todo tipo de supuestos delincuentes.
Los linchamientos en Guatemala se han convertido en la manera perfecta de encontrar justicia pronta –si a este tipo de actos vandálicos se les puede llamar justicia, ya que el único ente encargado de impartirla es un juez-, esto en consecuencia de la falta de respuesta que se tiene por parte de las autoridades. El total de personas linchadas en el mes de agosto asciende a 8, de los cuales 7 fueron heridos y 1 persona resulto muerta.

Se ha observado un fuerte ascenso en los linchamientos durante el 2009, en un aproximado del 50% han aumentado los linchamientos en el país, al comparar las cifras del año anterior notamos que el año pasado había reportado 3 casos de muertes por linchamientos, sin embargo el 2009 en el mismo tema aumenta mes con mes. El siguiente cuadro es muestra de lo anteriormente descrito.

Dentro de los casos que llamaron la atención durante el mes de agosto se encuentra el ocurrido el domingo 2 de agosto de 2009 en donde comerciantes del mercado de la terminal en Alta Verapaz, sorprendieron a dos hombres que despojaban de sus pertenencias a las personas que compraban en el lugar.
Los vendedores lograron capturar a uno de estos, ya que el otro se dio a la fuga, lo ataron y golpearon, el delincuente fue identificado como José María Ac, de 38 años, que con esta es la tercera vez que lo sorprendieron robando. La policía libró a Ac de los comerciantes molestos y lo llevaron a un centro asistencial. En el lugar no es la primera vez que los comerciantes capturan a delincuentes, ya que el mes pasado fueron vapuleados tres. Los vendedores molestos de tanta delincuencia amenazaron con quemar al próximo que encuentren robando en el lugar (Nuestro diario, publicación del lunes 3 de agosto de 2009, página 10).
Lo anterior es prueba del deterioro que en el que se encuentra la sociedad guatemalteca, las autoridades no dan respuesta a las demandas de seguridad por lo cual la población se ve en la obligación de proteger sus pertenencias y a los suyos de todo tipo de supuestos delincuentes.
14 September 2009
Intento de Linchamiento en Baja Verapaz
En Km. 139, ruta a Cobán, en Sta. Bárbara hubo accidente de tránsito donde un carro atropelló a varias personas. Se ha conformado una turba que desea linchar al copiloto. El piloto fue rescatado por la policía, según reporta Emisoras Unidas.
10 September 2009
Reflexiones sobre linchamiento en la USAC
por Carlos A. Mendoza
Los videos tomados por los mismos estudiantes de la Universidad de San Carlos de Guatemala nos dejan pensando... ¿Por qué un grupo de estudiantes con acceso a la educación superior decidieron tomar la justicia en sus propias manos?
Cuando se critica a las comunidades indígenas por los casos de linchamiento que ocurren en el interior del país se les llama "salvajes"... Algunos dicen que es por falta de educación, por su situación de pobreza, etc... Pero en el caso de los universitarios, es todo lo contrario: educados por arriba de la media nacional, y también en una posición económica que les libera el tiempo necesario para poder seguir estudiando. Entonces, ¿por qué los "civilizados" caen en la "barbarie"?
Pienso que el caso del linchamiento en la USAC confirma mi hipótesis de las fuertes identidades colectivas que facilitan resolver los problemas de acción colectiva. Los sancarlistas poseen una fuerte identidad colectiva y un amplio sentido de pertenencia a una institución. Ello les facilitó la movilización, la organización, para defenderse ante el acoso de un presunto ladrón.
El caso de la USAC también confirma otra de mis hipótesis de porqué los linchamientos ocurren con mayor frecuencia en las zonas indígenas. En la USAC no hay presencia de las fuerzas de seguridad del Estado, por razones históricas y por la forma en la cual se ha interpretado la idea de la "autonomía universitaria". Ello replica el vacío institucional que se detecta en el interior de la República. Así que, como el Estado no provee seguridad y justicia, las mismas personas (los particulares) se ven en la necesidad de proveer dichos bienes públicos.
De nuevo, fuertes identidades que facilitan superar problemas de acción colectiva, más la ausencia del Estado, son ingredientes explosivos a la hora de casos de delincuencia que atentan contra la vida y la propiedad de los miembros de una comunidad (en este caso la universitaria). Ocurre la violencia colectiva, en forma de linchamientos.
Sería muy fácil hacer una crítica moral a la actitud y comportamiento de los estudiantes sancarlistas. Sin embargo, yo prefiero hacer un análisis más frío, utilizando las variables que he explorado en mi estudio cuantitativo (leerlo aquí).
Hoy, en Emisoras Unidas (programa A Primera Hora), se debatió brevemente el hecho. Se dijo que el linchamiento es un fenómeno "muy guatemalteco," que se ha abordado como un problema de salud mental. Sucede, se insistió, en sociedades donde hay impunidad y donde hubo represión. Pues se ve la “justicia” como resarcimiento moral. El “enojo social” y la “justicia por mano propia” son una expresión de la cólera, se afirmó. Que los estudiantes universitarios linchen en plena ciudad es muy grave, fue la conclusión. Finalmente, se hizo referencia a los antecedentes de los “bautismos” de ingreso a la Universidad, en los cuales la presión del grupo hace que los individuos se comporten de forma distinta a la normal.
Los videos tomados por los mismos estudiantes de la Universidad de San Carlos de Guatemala nos dejan pensando... ¿Por qué un grupo de estudiantes con acceso a la educación superior decidieron tomar la justicia en sus propias manos?
Cuando se critica a las comunidades indígenas por los casos de linchamiento que ocurren en el interior del país se les llama "salvajes"... Algunos dicen que es por falta de educación, por su situación de pobreza, etc... Pero en el caso de los universitarios, es todo lo contrario: educados por arriba de la media nacional, y también en una posición económica que les libera el tiempo necesario para poder seguir estudiando. Entonces, ¿por qué los "civilizados" caen en la "barbarie"?
Pienso que el caso del linchamiento en la USAC confirma mi hipótesis de las fuertes identidades colectivas que facilitan resolver los problemas de acción colectiva. Los sancarlistas poseen una fuerte identidad colectiva y un amplio sentido de pertenencia a una institución. Ello les facilitó la movilización, la organización, para defenderse ante el acoso de un presunto ladrón.
El caso de la USAC también confirma otra de mis hipótesis de porqué los linchamientos ocurren con mayor frecuencia en las zonas indígenas. En la USAC no hay presencia de las fuerzas de seguridad del Estado, por razones históricas y por la forma en la cual se ha interpretado la idea de la "autonomía universitaria". Ello replica el vacío institucional que se detecta en el interior de la República. Así que, como el Estado no provee seguridad y justicia, las mismas personas (los particulares) se ven en la necesidad de proveer dichos bienes públicos.
De nuevo, fuertes identidades que facilitan superar problemas de acción colectiva, más la ausencia del Estado, son ingredientes explosivos a la hora de casos de delincuencia que atentan contra la vida y la propiedad de los miembros de una comunidad (en este caso la universitaria). Ocurre la violencia colectiva, en forma de linchamientos.
Sería muy fácil hacer una crítica moral a la actitud y comportamiento de los estudiantes sancarlistas. Sin embargo, yo prefiero hacer un análisis más frío, utilizando las variables que he explorado en mi estudio cuantitativo (leerlo aquí).
Hoy, en Emisoras Unidas (programa A Primera Hora), se debatió brevemente el hecho. Se dijo que el linchamiento es un fenómeno "muy guatemalteco," que se ha abordado como un problema de salud mental. Sucede, se insistió, en sociedades donde hay impunidad y donde hubo represión. Pues se ve la “justicia” como resarcimiento moral. El “enojo social” y la “justicia por mano propia” son una expresión de la cólera, se afirmó. Que los estudiantes universitarios linchen en plena ciudad es muy grave, fue la conclusión. Finalmente, se hizo referencia a los antecedentes de los “bautismos” de ingreso a la Universidad, en los cuales la presión del grupo hace que los individuos se comporten de forma distinta a la normal.
08 September 2009
Vapulean a supuesto delincuente en la USAC
Emisoras Unidas reportó que en el Campus Central de la Universidad de San Carlos fue vapuleado, por supuestos estudiantes, un supuesto ladrón que atracaba a los pasajeros de los buses que llegaban a la Universidad. El sujeto fue encontrado desnudo y con múltiples golpes en las afueras de las instalaciones.
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