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22 March 2012

Entrevista en AlJazeera sobre Solola 2009

Reportaje y entrevista de AlJazeera sobre los casos de linchamiento ocurridos en Sololá y Panajachel en 2009.


Hasta ahora incluyo este video en el BLOG porque un amigo, Chris, me hizo favor de convertirlo a un formato fácil de compartir por este medio. Gracias. CM.

19 November 2011

Entrevista para elPeriodico

"La pregunta es si el Estado puede recuperar el monopolio de la fuerza” Analista Político de CABI, Carlos Mendoza, estudia la violencia homicida y los linchamientos desde hace más de 10 años. Por la vía electrónica contestó las siguientes preguntas desde Cleveland, Ohio, donde reside, para conversar sobre un aumento de linchamientos en el país y el vigilantismo, a propósito de lo que ocurre en Panajachel y otros lugares. Leer más AQUÍ.

31 October 2011

Muertes por linchamiento 1996-2010 segun PNC y MINUGUA

por Carlos A. Mendoza

Vean las tendencias en la siguiente gráfica. Debemos ser capaces de explicar la variación en el tiempo, y también en el espacio. De este total de 416 muertes por linchamiento, los municipios afectados fueron 127 de un total de 333 en toda la República de Guatemala. Nótese el bajísimo porcentaje que las muertes a manos de la turba representan respecto al total de homicidios anuales (ver tabla en la parte superior, incluye tasa por 100 mil habitantes).


La cifra de 2001 está en un círculo rojo porque hay traslape entre las fuentes 2001-02 y posiblemente ese año se duplica el conteo de tres casos. Podría ser por error de ubicación de alguna de las fuentes entre San Luis y Sayaxche Petén. En todo caso, en ambos años está el número máximo posible entre ambas fuentes.

23 September 2011

Linchamientos en Guatemala: 2001-10, parte II

por Carlos A. Mendoza

La pobreza y la violencia

Los de la MINUGUA siempre insistieron con que la pobreza explicaba la incidencia de linchamientos, pero con esta data más reciente eso NO parece ser el caso (lo mismo pasó con la data de ellos 1996-2003, pero concluían lo contrario por no utilizar métodos adecuados para el análisis). Como municipio pobre entiendo aquel donde la mayoría de la población vive en situación de pobreza.


Toda esta investigación sobre los linchamientos y las variables étnica y socioeconómicas empezó con el estudio de la violencia homicida (CIEN/BID 1999, que coordiné ese año y en el cual me apoyó directamente Hugo Us). Aquí, con tasas de homicidio del 2010 (según PNC), también re-confirmo que la violencia homicida NO está correlacionada POSITIVAMENTE con la pobreza, en Guatemala parece que está correlacionada pero NEGATIVAMENTE: a más pobres menos violencia.


La tabla de correlación nos indica la significancia estadística de la variable pobreza en las tasas de homicidios, pero con signo contrario al esperado. Pero al incluir indigencia (pobreza extrema) ésta también aparece significativa con signo positivo. Habrá que explorarla: a mayor intensidad del nivel de pobreza, más violencia. Lo curioso es que la violencia del año anterior es lo que mejor podría explicar la violencia del siguiente. Esto habrá que confirmarlo con un análisis de regresión (econometría).


Les dejo la gráfica de tasa de homicidios (incluye muertes por linchamiento, que son menos del 1% del total) vrs. porcentaje de población indígena en cada municipio. Los coeficientes de correlación entre homicidios y población indígena son -0.44 (2009) y -0.48 (2010), significativos para un alfa de 0.01

22 September 2011

Linchamientos en Guatemala: 2001-10, parte I

por Carlos A. Mendoza

Según los registros de la Policía Nacional Civil (PNC) en la última década hubo 213 muertes por linchamiento en Guatemala. Ello ocurrió en 79 de los 333 municipios de Guatemala.

Las gráficas ya las he mostrado antes:


Lo que me interesa saber ahora es dónde, precisamente, se formaron esas turbas asesinas y cuáles son las características sociodemográficas de dichos lugares. Veremos si se mantienen las conclusiones del estudio previo con data del período 1996-2000 recopilada por la MINUGUA.

La lista de los municipios donde hubo violencia colectiva en forma de linchamientos está disponible AQUI.

Lo urbano y lo rural

Se ha dicho que los linchamientos suelen ocurrir con mayor frecuencia (o probabilidad) en zonas rurales, en contraste con las urbanas, por la dificultad de acceso de las autoridades para prevenir el ajusticiamiento de un supuesto criminal. Sin embargo, una tabla de contingencia entre los municipios donde ocurrió alguna muerte por linchamiento (1) y los municipios clasificados como rurales (0) o urbanos (1), dependiendo de si la mayoría de su población vive o no en área urbana, no parece respaldar dicha hipótesis.


La variable étnica

Lamentablemente, se vuelve a repetir el que lo étnico aparece con gran peso estadístico, como se muestra en la siguiente tabla de contingencia donde el municipio predominantemente indígena es aquel donde la mayoría de la población se auto-identifica como tal según el último censo de población.


Como se aprecia en la tabla anterior, en el 30 por ciento de los municipios indígenas han ocurrido muertes por linchamiento entre 2001-10 (en contraste con el 18 por ciento de los municipios no-indígenas). Por otro lado, el 61 por ciento de los municipios en donde ocurrió alguna muerte por la violencia de turbas son indígenas, y el restante 39 por ciento son no-indígenas (mayoría ladina). Eso hace que los municipios indígenas estén sobre-representados, pues a nivel de toda la República son el 47 por ciento (158 de 333). Para los conocedores de Guatemala, el simple hecho de leer la lista presentada al inicio ya debió darles una idea de la importancia de la variable étnica.

01 April 2011

Amplia cobertura del tema en Prensa Libre




Descargar versión impresa desde PrensaLibre.com

Entrevista completa AQUÍ

Repuntan linchamientos en tres meses del 2011

Con el linchamiento de tres personas la noche del miércoles (30 marzo 2011), en La Democracia, Huehuetenango, se eleva a 22 el número de personas que han muerto en esa forma en lo que va del 2011. La cifra refleja un aumento del 50 por ciento en estos casos en relación con el mismo período del 2010, cuando hubo 12 víctimas mortales.

Leer más en PrensaLibre.com

18 March 2011

Viejas reflexiones que intentaremos actualizar pronto

Entrevista inédita de Prensa Libre, 2 marzo 2011, sobre Linchamientos en Guatemala (*)

Por Raúl Adolfo Barreno Castillo a Carlos A. Mendoza

1. ¿Cuál es la causa de que se registren los linchamientos en Guatemala?

Hay varias hipótesis propuestas, pero ninguna conclusión definitiva hasta el momento. Algunos dicen que las causas son estructurales, como la pobreza. Otros afirman que la “cultura de la violencia” heredada del conflicto armado interno es la principal explicación, incluyéndose la erosión en el tejido social que el mismo conflicto provocó.

Personalmente, me he fijado más en aspectos institucionales, como la ausencia del Estado en el territorio nacional, lo cual provoca un vacío que debe llenarse de alguna manera. Sin embargo, no descarto que también pueda estar ocurriendo algún tipo conflicto institucional, entre la legislación y los procedimientos del Estado guatemalteco (incluyendo su ineficacia) versus las instituciones informales (tradicionales) de los Pueblos Indígenas, sobre todo en regiones más apartadas del centro (más rurales e inaccesibles).

Recomiendo leer mi publicación del 2007 para una discusión detallada de cada hipótesis y el sustento empírico (con data y análisis estadístico) correspondiente para descartar unas y aceptar otras:

Mendoza, Carlos. 2007. Ausencia del Estado y Violencia Colectiva en Tierras Mayas, Una aproximación cuantitativa al fenómeno de los linchamientos en Guatemala (1996-2002). (Guatemala: SEGEPLAN/FLACSO).

Disponible AQUÍ: http://www.nd.edu/~cmendoz1/libroverelectronica.pdf

2. ¿Podrían interpretarse como una herencia de la guerra interna?

Como también explico en mi publicación del 2007: la debilidad del Estado guatemalteco no es consecuencia exclusiva del reciente conflicto armado interno, sino que tiene raíces históricas bastante más profundas. Si en algo contribuye el pasado de violencia política al fenómeno de los linchamientos puede ser en dos aspectos: a) el repertorio de castigos públicos (las formas en que se lincha); y b) la desconfianza acentuada hacia las instituciones del Estado (como juzgados y Policía). Sin embargo, la existencia de diversas formas de violencia colectiva en el pasado previo al conflicto (1960-96), incluso durante el período colonial, debilitan la hipótesis de la guerra como “la principal causa”. Además, un enfoque comparativo a nivel internacional nos ayuda ver países o regiones (México, Bolivia, Ecuador) donde no ha ocurrido conflicto armado y sí hay linchamientos; y otros donde sí lo hubo (El Salvador y Nicaragua) y no se registran casos de linchamientos.

Recomiendo leer mi BLOG donde he documentado diversos episodios de violencia colectiva mucho más añejos, incluyendo levantamientos o sublevaciones indígenas contra las autoridades del Estado o de la Iglesia Católica, sobre todo debido al cobro de impuestos.

Ver AQUÍ: http://linchamientos.blogspot.com/search/label/historia

3. ¿Cómo analiza usted el problema?

Nuevamente, me remito a lo que ya he escrito con anterioridad (2007): los linchamientos son un fenómeno de “violencia colectiva”. Por ello, debe explicarse “lo violento” y “lo colectivo”. Respecto a la violencia: efectivamente puede haber un intento de persuadir a los potenciales criminales que acechan las comunidades, por medio del castigo público y desproporcionadamente severo en contra de los presuntos criminales que son capturados, muchas veces in fraganti. Con relación a lo colectivo: aquí es donde aparece la variable étnica, pues en las comunidades indígenas hay –contrario a lo que supone la hipótesis del conflicto armado– un capital social que facilita resolver el llamado problema de la acción colectiva, lo cual les permite proveer los bienes públicos que el Estado no provee, como el orden, la seguridad y la justicia. Aquí también habría que tomar en cuenta las instituciones informales de los Pueblos Indígenas que ayudan a llenar los vacíos que la burocracia y la legislación estatales no terminan de ocupar.

4. ¿Esas acciones violentas de la comunidad podrían responder a la falta de aplicación de la justicia?

Sí, este es uno de los principales vacíos a los que me refiero en las respuestas anteriores. En palabras de Guillermo O’Donnell (2007), una de las principales funciones del Estado es la provisión de cierto orden y previsibilidad en las relaciones sociales de la población ubicada en el territorio que éste delimita, lo cual requiere de una legislación y una burocracia que la aplique efectivamente. Si no hay agentes del Estado en capacidad de administrar justicia, la población recurre a métodos alternativos de control social para poner cierto orden. Estos métodos pueden parecernos en extremo “salvajes” pero responden situaciones pre-Estado, es decir, cuando no hay quien monopolice el uso de la fuerza (sea reconocido como legítimo o no ese ejercicio del poder coercitivo).

5. Las autoridades locales (de San Juan Sacatepéquez, Guatemala) suponen que los linchamientos son parte de los abusos que comenten los integrantes de las Juntas Locales de Seguridad, ¿Sería eso posible?

Claro que los abusos se dan cuando no hay mecanismos de control para quienes ejercen el poder. Es decir, cuando no rinden cuentas a nadie. Pero esto, nuevamente, es un síntoma de la ausencia del Estado, en el sentido que éste ha delegado informalmente, o por simple negligencia, funciones de vigilancia, investigación y castigo (aquí sí hay una clara similitud con los abusos cometidos por las Patrullas de Autodefensa Civil durante el conflicto armado).

6. La coyuntura política obliga que el Gobierno actúe contra ese tipo de acciones o ¿Cómo debería hacerlo?

Los problemas de la violencia, en general, y la debilidad del Estado, en particular, trascienden la mera coyuntura política (electoral). Se requiere de un esfuerzo coordinado entre la elite política y la económica para transformar nuestra matriz institucional y para fortalecer la burocracia estatal, en el sentido que ésta tenga las capacidades necesarias para aplicar la ley, entre otras: profesionalismo, incentivos correctos (carrera del servicio civil), y recursos financieros para invertirlos en tecnología e investigación. Los esfuerzos de reforma judicial y policial han permitido ciertos avances, pero hace falta mucho camino por recorrer.

7. ¿Cómo explicarle a la comunidad la diferencia entre aplicar la justicia (formal) y el derecho consuetudinario?

Lo que se requiere es que el Estado efectivamente aplique la ley, de manera justa y pronta. No se trata sólo de dar talleres informativos o educativos. Esta visión de la necesidad de “concientización” –especialmente impulsada desde el Organismo Judicial– supondría que el problema tiene su origen en la ignorancia de las comunidades, pero esta hipótesis es poco plausible. Lo crucial es si existe o no la capacidad del Estado para proveer seguridad, orden y justicia para su población en el territorio que pretende delimitar. De lo contrario se activan mecanismos alternativos, informales, para alcanzar cierto nivel de previsibilidad en las relaciones sociales.

No se debe confundir el derecho consuetudinario indígena, que es un conjunto de instituciones informales de los Pueblos Indígenas, con los episodios de violencia colectiva. Sin embargo, sí hay elementos de los castigos violentos, colectivos y públicos que tienen un origen histórico bastante lejano y, por lo tanto, se han incorporado como “tradiciones” de alguna forma sancionadas por las mismas comunidades. Por ejemplo, el historiador Greg Grandin ha documentado que en el siglo XIX: “Una de las primeras demandas de los principales después de la victoria de Carrera fue que se volvieran a instalar los puestos de azotamiento en las plazas de los pueblos.” (Fuente: Greg Grandin, La sangre de Guatemala: Raza y nación en Quetzaltenango, 1750-1954, p. 154).

Sobre este debate, en el cual los mismos líderes indígenas no parecen tener consenso, recomiendo ver los artículos y opiniones recopilados en mi BLOG:

http://linchamientos.blogspot.com/search/label/castigo%20ind%C3%ADgena

8. ¿Medidas urgentes para contrarrestar estos actos de ajusticiamiento popular?

Aunque los medios de comunicación social le dan gran relevancia a los linchamientos, estadísticamente son poco significativos. En el año 2010 la Policía Nacional Civil reportó un total de 33 muertes a causa de la violencia colectiva en forma de linchamientos. Esto representa menos del UNO por ciento de todos los homicidios ocurridos en el país (5,960 en total). Respecto al año anterior –el 2009–, se observó una reducción del 33 por ciento en muertes por linchamiento.

Entre las capacidades del Estado debe estar la reacción inmediata para evitar linchamientos, una vez se da la voz de alarma sobre la posibilidad de que un supuesto delincuente termine como víctima fatal de una turba. Pero también debe pedírsele al Estado la misma capacidad de reacción para detener a los delincuentes y criminales que operan en las comunidades. Mientras éstas detecten ese vacío, intentarán llenarlo ejerciendo “justicia por mano propia”.

9. ¿En algunas comunidades o departamentos tendrán alguna relación con el narcotráfico?

No tengo información suficiente para responder esta pregunta. Habría que recopilar datos a nivel municipal sobre el accionar de los carteles de la droga para ver si efectivamente existe alguna correlación con los linchamientos.

10. Si tiene cifras del 2011, las apreciaré mucho.

Al 31 de enero 2011, la PNC reportó 4 muertes por linchamiento de un total de 497 homicidios durante el mes en todo el territorio nacional. Uno ocurrió en Alta Verapaz y tres en Huehuetenango.

El caso de Huehue (Santa Cruz Barillas), con varias víctimas, lo cubrió su corresponsal Mike Castillo:

http://linchamientos.blogspot.com/2011/01/turba-lincha-tres-en-huehuetenango.html

Sobre el de Verapaz (San Pedro Carchá) apareció una breve nota en PrensaLibre.com:

http://linchamientos.blogspot.com/2011/01/linchan-hombre-en-carcha.html

Ayer mismo solicité los datos de la PNC correspondientes a febrero 2011. Respecto a los datos de enero, la PNC reportó 2 muertes por linchamientos en 2010, pero con sólo un punto de comparación no podemos ver tendencia alguna. Por cierto, dicha cifra no coincide con la reportada por el GAM, que basa su informes en el monitoreo a medios.

Ver AQUÍ: http://linchamientos.blogspot.com/2010/02/reporte-gam-enero-2010.html

Sobre mi crítica a los conteos y comparaciones que hacen los medios, ver mi POST reciente: “Comparando peras con manzanas y naranjas: los números de la violencia”

http://ca-bi.com/blackbox/?p=4550

Sobre entrevistas previas que me han hecho sobre el tema LEER:

http://linchamientos.blogspot.com/search/label/Marta%20Sandoval

http://linchamientos.blogspot.com/search/label/Louisa%20Reynolds

Cleveland, Ohio, 02 mar. 11

(*) Me dijeron que se publicaría el jueves 3 de marzo, pero por alguna razón decidieron no hacerlo. Para no desperdiciar el tiempo invertido, la comparto con los lectores de este BLOG. CM.

13 March 2011

GUATEMALA: Cifras de MINUGUA (1996-2003) y PNC (2000-10)

por Carlos A. Mendoza

Este es un traslape de data importante para el análisis. Espero sea de utilidad.

Muertes por linchamientos

Elaboración propia con base en estas FUENTES:

Unidad de Información Pública del Ministerio de Gobernación (marzo 2011). Homicidios en toda la República de Guatemala, del año 2000 al 2010. Desagregados por municipio y por sexo de la víctima. Guatemala: Dirección General de la Policía Nacional Civil.


MINUGUA (2004). "Registros de Casos de Linchamientos 1996-2002." CD-ROM.

12 March 2011

¿Qué tan importantes son los linchamientos?

por Carlos A. Mendoza

Como porcentaje del total de homicidios ocurridos en Guatemala, las muertes a causa de una turba violenta son casi insignificantes, como se ilustra en la siguiente gráfica:


Elaboración propia con base en esta FUENTE: Unidad de Información Pública del Ministerio de Gobernación (marzo 2011). Homicidios en toda la República de Guatemala, del año 2000 al 2010. Desagregados por municipio y por sexo de la víctima. Guatemala: Dirección General de la Policía Nacional Civil.

GUATEMALA: Muertes por Linchamientos 2000-10 según PNC

por Carlos A. Mendoza

Con los datos recién recibidos de la Policía Nacional Civil (PNC) correspondientes a los últimos ONCE años (2000-10) podemos actualizar el análisis sobre la violencia colectiva en forma de linchamientos en la República de Guatemala.

La siguiente gráfica resume la cantidad de muertes anuales provocadas por las turbas, y el acumulado, año con año, durante el período analizado. Elaboración propia con base en los datos de la PNC.


La data utilizada a nivel municipal (2001-10) y departamental (2000) se pude descargar desde AQUÍ.

07 October 2010

Difusión por imitación: ¿Cuál es el papel de los MCS? (Parte I)

Por Carlos A. Mendoza

En su época, la MINUGUA hizo un llamado a los Medios de Comunicación Social (MCS) para que los linchamientos no fueran interpretados como actos de “justicia popular”. Adicionalmente, planteó:

“Los medios de comunicación social tienen un papel protagónico en la respuesta de la sociedad guatemalteca frente a los linchamientos. Su papel es aún más importante ante la ausencia de políticas públicas sobre el tema y las carencias del Estado en materia de información pública y comunicación. […] El fenómeno de los linchamientos ha merecido últimamente una mayor atención de los medios de comunicación. Entre los medios existen posiciones que demuestran preocupación por estos hechos violentos, sus causas y sus consecuencias. Sin embargo, el que todavía existan opiniones que toleran, avalan implícitamente e incluso justifican los linchamientos, no contribuye a fortalecer en la ciudadanía los valores de respeto por la vida, la ley y las instituciones. […] Lamentablemente, en muchos casos, son abordados más desde una perspectiva de noticia informativa que deshumanizan a las víctimas y no efectúan análisis sobre las causas y posibles soluciones.” MINUGUA (2000). Linchamientos: Un Flagelo Contra la Dignidad Humana, párrafos 33-35.

Dos años más tarde, la MINUGUA recordó a los MCS sobre asuntos de ética periodística aún más básicos:

“Se requiere que los medios de comunicación realicen una transición, evolucionando hacia un tratamiento objetivo de la información, y que se refuercen las medidas para una transmisión fiel de la noticia, lo cual requiere necesariamente la ratificación de las fuentes de información. La verificación de todos los linchamientos e intentos de linchamientos informados por los medios escritos durante el año 2001 reveló que un porcentaje cercano al 50% no se habían producido en los términos publicados. Las características de estos casos serían: la falta de concordancia entre el texto publicado y el parte policial, aún cuando éste se cita como fuente; la tendencia a incrementar el número de personas presentes y sobre todo la gravedad de los hechos, incurriendo en falsedad; y titulares que van más allá de los sucesos relatados con un enfoque sensacionalista que no se ajusta a la realidad.” MINUGUA (2002). Linchamientos: Un Flagelo que Persiste, párrafo 48.

Personalmente, sí me preocupa la falta de consistencia en la presentación de las noticias porque, desde que se fue MINUGUA, la mayoría de organizaciones no gubernamentales basan su monitoreo del fenómeno en lo que publican los MCS y no en las fuentes oficiales, que también tienen serios problemas de inconsistencia entre ellas (por ejemplo, INE vrs. PNC, como he mostrado en el tema de los homicidios). Sin buenos datos es difícil entender el problema. Me preocupa menos la crítica de MINUGUA hacia los MCS que no adoptaron “su explicación” o no han sido “políticamente correctos”. Me parece que los MCS responden a lo que sus lectores, televidentes o radioescuchas piden. Hay un círculo vicioso que es difícil de cortar, entre oferta y demanda.

Lo que me preocupa más de los MCS es el papel que juegan por el simple hecho de hacer pública una idea, en este caso, un amplio repertorio de métodos para castigar a los supuestos delincuentes. Mi punto es que hay cierta difusión por imitación. Lo cual, como me pide el colega Daniel Núñez, debe ser explicado con detalle. Eso intentaré hacerlo en los próximo POSTs.

Por el momento, los invito a leer el documento que escribí en inglés, explorando la difusión geográfica de la violencia colectiva. Seguí un modelo aplicado en los EE.UU. para entender la difusión de las revueltas raciales (riots). En el mismo se toman en consideración tres aspectos importantes: la distancia espacial entre un lugar (antecesor) y otro (imitador), el tiempo transcurrido entre un evento y otro, y la severidad de eventos pasados. Bajarlo aquí: Structural causes and diffusion processes of collective violence: Understanding lynch mobs in post-conflict Guatemala (presentado en LASA 2006).

En mi ensayo publicado en 2007, lo resumí así:

“Finalmente, es fundamental explorar cómo, y qué tanto, la severidad de los linchamientos (por ejemplo, el número de víctimas fatales en un mismo episodio de violencia colectiva), la distancia en el tiempo, su efectividad en el control de la delincuencia, y la distancia geográfica entre el lugar donde ocurren y otros lugares con potencial a imitar dicha conducta, podrían afectar el riesgo de que el fenómeno se repita en estos últimos lugares en el futuro. Podría utilizarse algunos modelos de difusión aplicados en los Estados Unidos para entender el contagio de las revueltas callejeras ocurridas en los años sesentas.[56] Ello brindará evidencia empírica sobre la relación que hay entre linchamientos ocurridos en diversos lugares y momentos. La hipótesis a evaluar es que los linchamientos no son eventos independientes, y que las aldeas o poblados donde han ocurrido no sólo tienen una diferente propensión intrínseca hacia la violencia colectiva sino que también tienen diversos niveles de respuesta y resistencia a la difusión de eventos previos.[57] Sobre estas causas de la difusión de los linchamientos, se ha acusado repetidamente a los medios de comunicación, pero valdría la pena explorar la hipótesis de la efectividad de los linchamientos como medida extraordinaria para detener el crimen y la delincuencia en las comunidades. Entre la población de los lugares donde ha habido linchamientos, parece existir cierta percepción sobre los resultados positivos del castigo violento y público para disuadir a potenciales criminales.[58] Esta percepción podría estimular a otras comunidades a seguir el ejemplo. Habría que evaluar si dicha percepción corresponde con la realidad.” Ausencia del Estado y Violencia Colectiva en Tierras Mayas, Una aproximación cuantitativa al fenómeno de los linchamientos en Guatemala (1996-2002), p. 22. Énfasis añadido ahora.

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[56] Myers (2000).

[57] De acuerdo con un análisis preliminar (event history analysis) realizado con datos del año 1996, la difusión también es importante para explicar el patrón de los linchamientos en Guatemala: los efectos de contagio respecto a previos episodios de violencia colectiva son mitigados por la distancia geográfica (heterogeneidad espacial) y dependen de la severidad del episodio mismo. La hipótesis sobre el efecto del tiempo transcurrido entre un evento y otro (heterogeneidad temporal) no pudo ser confirmada. Es decir que la cercanía (o lejanía) en el tiempo no explica la ocurrencia (o no) de nuevos linchamientos, según los datos analizados. Estos resultados fueron brevemente presentados en Mendoza (2006).

[58] Gutiérrez y Kobrak (2001).

28 September 2010

Otros Casos del Pasado, Siglo XIX

por Carlos A. Mendoza

David McCreery nos advierte en su ensayo titulado “State Power, Indigenous Communities, and Land in Nineteenth-Century Guatemala, 1820-1920,” que  hay mucha ignorancia sobre la historia rural de Guatemala y nos cuenta que en la segunda mitad del siglo XIX hubo pocos episodios de violencia tumultuaria en contra de las medidas estatales para redistribución de la tierra (para impulsar el cultivo del café) pues, contrario a lo que todos creen, los Liberales no abolieron o prohibieron la propiedad comunal de la tierra (la Ley Agraria de 1894 repetía las garantías de las de 1820 y 1830).

Con información procedente del Archivo General de Centro América –AGCA, McCreery (p. 109) nos provee de evidencia sobre una reducción, a partir de 1870, en los episodios de violencia catalogada como “rebeliones” o “tumultos”. Explica que antes de esa fecha los funcionarios encargados de medir las tierras ponían en riesgo sus vidas, por lo que pedían una escolta de soldados para ir a hacer su trabajo. Sin ese apoyo, en varias ocasiones, tuvieron que escapar de turbas que no estaban de acuerdo con los resultados. Es decir, si las medidas no llenaban las expectativas o demandas locales, los funcionarios podían ser capturados arbitrariamente (secuestrados) por las autoridades municipales, ser amarrados e, incluso, asesinados por turbas enojadas. Hacia 1890 se nota un cambio, cuando las comunidades agraviadas, en lugar de hacer justicia por sus propias manos, llevaban peticiones a tata presidente o a las cortes.

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Ver como documentos históricos de respaldo: AGCA, MG 1859, leg. 28578, exp. 133; 1865, leg. 28598, exp. 52).

El ensayo de McCreery forma parte del libro editado por Carol A. Smith (1990). Guatemalan Indians and the State: 1540 to 1988.

01 September 2010

Antecedentes históricos de los linchamientos

Por Carlos A. Mendoza

Hoy me puse a actualizar este BLOG, pero no debido a los episodios recientes sino porque he encontrado más evidencia histórica de linchamientos en el pasado. Hay linchamientos, o intentos, que preceden al conflicto armado interno ocurrido entre 1960-96, al cual la mayoría de analistas atribuyen gran poder explicativo (causalidad) sobre el fenómeno.

En el Diccionario Histórico Biográfico de Guatemala se registran algunos levantamientos indígenas importantes y en ellos se ejerció violencia colectiva contra los Otros, considerados como el enemigo. Esto sirve para ilustrar que este tipo de violencia y castigos públicos no son algo nuevo o reciente en Guatemala.

Sublevación de los zendales: Agosto 1712 en Alcaldía Mayor de Chiapas, para acabar con el sistema político colonial. Considerado como un movimiento político y religioso. “Soldados de la Virgen” contra Obispo por abusos en cobro de tributo y por exigir contribuciones exageradas. También contra abusos del Alcalde Mayor. Asesinaron a frailes y ladinos. Azotaron a mujeres ladinas.

Sublevación de Sta. Ma. Chiquimula (Totonicapán): Julio 1802, en reacción a nuevo padrón de tributarios que pensaron sería para nuevos repartimientos. Trataron de ahorcar a Diego Chixoy (alcalde o gobernador indígena, originario de Chichicastenango), por abuso de autoridad y por robar dinero de la caja de la comunidad (fue acusado por los principales). Literalmente, lo salvó la campana de la Iglesia y un principal, luego se pidió su destierro perpetuo. La Audiencia lo absolvió, pero después fue asesinado violentamente.

Sublevación de Totonicapán: Julio 1820 por el cobro del tributo suprimido por la Constitución de Cádiz (1812) pero re-establecido por Fernando VII, lo cual ya había generado tumultos en varios pueblos. En 1820 se puso de nuevo en vigencia dicha Constitución pero la Audiencia mantuvo el tributo. Principales o Justicias se negaron a recaudar el impuesto. Alcalde Manuel José Lara temía que lo lincharan por acusaciones de ladrón, pues éste exigía pago del impuesto. Azotes o la horca esperaba a quienes no devolvieran tributo cobrado. Tropa fue atacada con piedras pero lograron tomar el pueblo.

Sublevación de San Juan Ostuncalco (Quetzaltenango): Marzo 1837 por sistema de juicios por jurado (misma causa de motín ladino en Mita, tres meses más tarde). Trataron de linchar al Juez y al Fiscal.

Sublevación de San Juan Ixcoy (Huehuetenango): Julio 1898, por continuación del sistema de habilitación y por invasión de tierras indígenas por parte de ladinos. Indígenas incendiaron el edificio municipal y mataron a los habilitadores y a varios ladinos del lugar.

Fuente: Flavio Rojas Lima, Ed. Diccionario histórico biográfico de Guatemala. Asociación de amigos del Pais. Fundación para la Cultura y Desarrollo. Guatemala: 2004.

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Nota: en este BLOG se pueden encontrar más entradas o POSTs sobre los antecedentes históricos de diversos tipos de violencia colectiva o castigos públicos. Por ejemplo:

Repertorio de castigos públicos

Evidencia sobre castigos públicos

Antecedentes del castigo corporal

Casos del pasado
(Aquí ya mencionaba tres de estas sublevaciones indígenas y citaba la misma fuente)

Azotes oficialmente sancionados

Azotes religiosamente sancionados

Linchamientos por razones políticas

Contra-violencia política

Revancha política

16 February 2010

Capacitaciones son fútiles

Comunitarios linchan a tres presuntos ladrones
Ampliación sobre detalles de la noticia de ayer, en Prensa Libre.com

Nota de Angel Julajuj dice: "los esfuerzos que realizan las autoridades sololatecas para evitar los linchamientos no han dado los resultados esperados, [...], los líderes comunitarios han sido capacitados en prevención de este delito, pero que en muchos casos estos no tienen ni voz ni voto frente a las turbas. [...] En las pláticas se les enseña que la vía legal para alcanzar la justicia es la denuncia y no la de tomar acciones por su propia mano [...]."

Pienso que estas "capacitaciones" son fútiles, es decir, son incapaces de producir algún resultado, son inefectivas porque la causa de los linchamientos no es la denominada "ignorancia de la gente" sobre el debido proceso. Esta hipótesis, prevaleciente en el Organismo Judicial, no parece tener sustento teórico o empírico. No es la falta de educación lo que lleva a la formación de una turba y al linchamiento de un presunto criminal. Un contra-ejemplo han sido los recientes casos de vapuleados por estudiantes de dos Universidades en la Ciudad de Guatemala.

10 February 2010

Sobre la identidad compartida y los linchamientos

por Carlos A. Mendoza

Me parecen muy interesantes los comentarios de mi colega Daniel Núñez sobre el uso del término "identidad compartida". Es importante utilizar los conceptos de forma precisa para no crear más confusión en el debate.

Básicamente, estoy de acuerdo son su distinción: "La identidad no es un atributo de la persona, sino una variable relacional." Es lo que distingue a nosotros de los otros.

Ciertamente utilizo la identidad compartida como una variable independiente, pero no para decir que "hay algo en la cabeza de estas personas que las hace proclives a ser violentas." Yo la he utilizado, desde mis primeros ensayos en 2001, para explicar cómo las comunidades logran superar el conocido problema de la acción colectiva. Por ello me gusta definir a los linchamientos como un fenómeno de violencia colectiva: hay que explicar lo "colectivo" y lo "violento".

Mi primer referente teórico sobre esto de la identidad compartida y su efecto en la movilización para la acción fue, precisamente, un sociólogo (y su estudiante): Oberschall, Anthony y Hyojoung Kim (1996), "Identity and Action," en Mobilization: An International Journal, I (1): 63-85. Ellos concluyen, entre varios puntos, que la búsqueda de una identidad genera externalidades que facilitan la acción colectiva para todos aquellos que comparten la misma identidad.

La parte violenta del fenómeno la he abordado utilizando otros insumos teóricos, como los ofrecidos por Kalyvas, Stathis (1999), "Wanton and Senseless? The Logic of Massacres in Algeria," en Rationality and Society, 11 (3): 243-85. Él explica con teoría de la utilidad esperada las bases racionales de la violencia que nos parece extrema y sin sentido.

Sin embargo, también estoy de acuerdo con Daniel en su afirmación de que las "golpizas colectivas no sólo vienen de, sino que fortalecen la identidad de dichos grupos (y a veces, la forman!)." Leyendo sobre el origen del sentimiento religioso y la función que ha desempeñado el mismo en las sociedades primitivas (de cazadores y recolectoras, hace más de 50 mil años) encuentro argumentos convincentes sobre cómo la identidad de nosotros está necesariamente en contraposición de la de los otros. Es relacional, como nos recordaba Daniel. Pero parece que desde un principio era ya "conflictivamente" relacional, debido a la lucha por recursos: territorio para cazar, por ejemplo. Así que estoy abierto a seguir explorando este complejo tema entre identidades y violencia.

Finalmente, acepto el uso del término solidaridad, como lo propone Daniel. Me parece que refleja bien la idea que tengo en mente, pues los miembros de las turbas actúan en reacción a una ofensa a otro miembro de la comunidad y lo hacen en bloque, como uno solo.

He invitado a Daniel, quien también se interesa en estudiar el fenómeno de los linchamientos desde la perspectiva sociológica, para que participe activamente en este BLOG. Espero que pronto tengamos aquí sus reflexiones a manera de POST.

07 February 2010

Entrevista: Linchamientos en la ciudad

La periodista Marta Sandoval, de elPeriódico, me hizo una entrevista vía electrónica sobre el tema, la cual se ha publicado el día de hoy (domingo 7 feb 10):

http://www.elperiodico.com.gt/es/20100207/domingo/136567/

Para aquellas personas interesadas en profundizar, en mis respuestas incluí algunas referencias hacia otros documentos. Verlas AQUÍ.

01 February 2010

La quema de Judas y los linchamientos

por Carlos A. Mendoza

En Guatemala, generalmente, se hace referencia al conflicto armado interno (1960-96) como principal antecedente de la violencia colectiva en forma de linchamientos. En particular, se afirma que hubo una enseñanza macabra con los catigos públicos contra supuestos colaboradores del enemigo. Yo, sin embargo, me he atrevido a cuestionar el peso desmedido que se le da a la reciente historia política del país y he presentado ejemplos de otros casos históricos, a principios del siglo XX y durante el siglo XIX, que también podrían ser considerados como antecedentes. Incluso, he citado casos de castigos públicos implementados como mecanismo de control social durante la era colonial. Además, he mostrado que los linchamientos han ocurrido antes en otros países y épocas. No es una reciente innovación guatemalteca.

Entre las raíces históricas más profundas, he mencionado a la misma Inquisición de la Iglesia Católica que, después de un supuesto "proceso legal" que incluía la tortura, quemaba en la plaza pública a aquellos considerados herejes. Aunque parece que esas ejecuciones no fueron algo que se dio en el Reino de Guatemala (pues la sede del "Santo Oficio" estaba en México), supongo que sí estaban presentes en el imaginario popular, pues parte del objetivo era disuadir a los enemigos de la ortodoxia.

Tradiciones populares y los linchamientos

Además de los episodios de violencia colectiva del pasado, me parece que hay que hacer un esfuerzo por entender cómo el castigo público puede estar enraizado en costumbres que nos parecen inofensivas, pero que tienen una elevada carga de violencia socialmente aceptada.

Creo que lo mencioné a mis amigos en FaceBook el otro día. En un bautizo en la Ciudad de Guatemala, de clase media urbana, hubo piñata para festejar. Era un angelito que fue felizmente destrozado por los niños. Un extranjero que participó en el evento me dijo: "Ahora entiendo porque en Guatemala son tan violentos..."

Me quedé, entonces, pensando en el origen de la costumbre de las piñatas. Aunque no podemos decir que todos los que hemos quebrado piñatas en nuestra niñez seamos personas violentas. Ciertamente, hay algo de violencia socialmente sancionada en dicho ritual de cumpleaños y fiestas infantiles. Habrá que profundizar. A lo mejor Celso Lara y otros folkloristas nos pueden ilustrar al respecto.

La Quema de Judas, el traidor

Primero vean estas fotografía en Google: AQUÍ.

Lo que me generó esta idea fue la noticia de Bolivia sobre amenazas de linchamiento por medio de monigotes como los que se hacen para representar a Judas Iscariote. Verla más abajo en un post anterior.

En Wikipedia hay un resumen interesante de los antecedentes históricos de esta tradición cristiana. Una vívida descripción se encuentra en The book of Easter by William Croswell Doane (pp. 25-26). En el mismo, Bryson-Taylor explica el ahorcamiento de Judas en México que, como verán, es muy similar en Guatemala:

"Holy Saturday is the day especially devoted to him. His effigy, made as hideous as possible —which is very hideous indeed, since his creators are endowed with the ardent imagination of their race— is placed upon funeral piles and burned with immense glee; lie is flogged, hanged, and maltreated in ways without number. In the City of Mexico such hatred is particularly and picturesquely violent. On Good Friday morning booths are erected in all parts of the city, where many Judases are sold, grotesque and distorted of visage, garbed in uncouth attire. All day long images large and small are bought by men, women, and children, by dozens, by scores, by hundreds. On the morning of Holy Saturday, the city, to the believing mind, is transformed into a vast place of execution. Ropes stretch across the street from house to house; from every rope a Judas hangs, filled with straw and gunpowder, black and very ugly swaying in the sun. He is everywhere, swinging stiffly, like a three-days gibbeted corpse; hooted at, cursed in vivid Spanish with all terms of infamy and shame. But a few minutes before twelve comes a sudden hush, a rent of stillness in the blare of noise. The crowd stands listening for the signal of noon from the bell of the cathedral, waiting keenly, in strained attention; only the Judases still swing to and fro in the sunshine, passive, unconcerned. The signal comes, booming over all the city. On the instant frenzy smites the town. Every luckless Judas is cut down by yelling men and cast headlong into flames. He explodes, individually and collectively, with dreadful noise and much vile-smelling smoke; this is the tainted soul of him fleeing forth to hell which he has merited. His end is greeted with furious rejoicings, shouts of triumph, parting yells of defiance."

Los antropólogos, como dice el artículo de Wikipedia, llaman a estos rituales de víctima propiciatoria "o lo que popularmente se conoce como 'echarle la culpa a un chivo expiatorio'. Mientras ocurre una violencia de todos contra todos, tal como la definió Hobbes, los seres humanos han descubierto que pueden otorgarle un fin a esta violencia substituyéndola con una violencia de todos contra uno. El mecanismo de la víctima propiciatoria puede definirse como la situación en la cual se escoge un individuo y se le atribuyen todas las culpas o malestares por los cuales atraviesa el grupo. El mecanismo debe su nombre a la práctica prescrita en la Biblia, en el libro del Levítico (16: 5-10), donde se ordena tomar dos chivos ("machos cabríos"), sacrificar uno a Yahvé y abandonar el otro a su suerte en el desierto. Estos chivos cargaban con todas las culpas de la comunidad, y una vez desaparecidos, se esperaba que se llevasen consigo todas las culpas que se les habían proyectado." [Fuente: AQUÍ]

En Venezuela, donde también hay linchamientos y se tiene esta tradición de quemar a Judas, se dice que "tiene un significado simbólico de justicia popular, pues a través de esta el pueblo expresa sus quejas y descontentos con relación a los acontecimientos políticos y comportamiento de figuras públicas y funcionarios del estado."

Pienso que debemos profundizar en esta hipótesis. Claro que, como varios lectores chapines ya lo están pensando, debemos también examinar la tradición de la quema del diablo, el 7 de diciembre de cada año.

21 January 2010

Reflexiones sobre comentario en la radio

por Carlos A. Mendoza

Hoy (21 ene 2010), en el programa A Primera Hora de Emisoras Unidas, se abordó el problema del sicariato en Guatemala. En ese contexto, Carmen Rosa De León Escribano, Directora Ejecutiva de IEPADES hizo el siguiente comentario (parafraseándole):

"No es cierto que la ausencia del Estado sea una de las principales causas de los linchamientos, porque -como en el caso de Panajachel- donde ocurren no son lugares con altas tasas de violencia homicida."

Al respecto, me permito reaccionar de la siguiente manera:

1. Es cierto que las altas tasas de homicidio se dan en las regiones donde, prácticamente, no hay linchamientos. Y a la inversa, donde sí aparecen casos de linchamiento las tasas de violencia homicida son muy bajas. Esto esta claro desde 1996-99 y continúa siendo así para un período más extenso 1996-2009.

2. No entiendo por qué Carmen Rosa sugiere que la ausencia del Estado se puede medir como altas tasas de homicidio. Me parece que eso es incorrecto. Las altas tasas de criminalidad, de cualquier tipo, pueden ser consecuencia de la ausencia del Estado, pero no son lo mismo. Esta distinción es importante para mi argumento.

3. Yo he plateado que la ausencia del Estado es una de las principales causas de la violencia en Guatemala, ya sea en forma de violencia colectiva -linchamientos- o de "mandar a matar". Ambas son maneras de "justicia por mano propia" pero son manifestaciones distintas de otros elementos culturales, propios del Occidente y Oriente del país. Mientras que en el Occidente -predominantemente indígena- se lincha, en el Oriente -predominantemente ladino- se elimina a los supuestos delincuentes por medio de disparos con arma de fuego.

4. La ausencia del Estado se puede operacionalizar de varias formas. Es decir, la podemos medir utilizando distintos indicadores que nos aproximen al concepto. Yo, por ejemplo, he usado el número de juzgados por cada 100 mil habitantes en cada municipio del país. También se podría usar número de policías por cada 100 mil habitantes.

5. Aunque las aproximaciones al concepto de ausencia (o presencia) del Estado pueden ser muy diversas, sabemos que la población se queja de la policía -corrupta, negligente o cómplice-, por lo que su presencia física no soluciona su problema de falta de orden y seguridad -más bien lo puede agravar si la policía participa en actividades criminales-. La gente clama por justicia, y esta la imparte el Organismo Judicial por medio de sus jueces y cortes. Por ello, considero que un indicador de presencia (o ausencia) del OJ es más conveniente.

6. La ausencia del Estado puede provocar que aumenten los hechos criminales, pero no necesariamente. Claro que el vacío institucional, como lo he planteado en mis ensayos, facilita la operación del crimen organizado y la delincuencia común, pero son necesarios otros factores. Por ejemplo, de tipo estructural, como la desigualdad social. Algunos dicen que la pobreza también, según investigaciones dentro de los EE.UU.

7. Sin embargo, para el tema de los linchamientos, los niveles de criminalidad son otra variable independiente. Al subir los hechos delictivos, ya sean robos, asaltos, secuestros, etc., la gente busca respuesta en el Estado, para evitarlo o castigar a los responsables, pero ante la ausencia del Estado las personas deciden resolver el problema a su manera. A esto me refiero al decir que el Estado no provee los bienes públicos básicos de justicia y seguridad (aplicación de la ley y mantenimiento del orden).

8. Por lo tanto, los niveles de criminalidad interaccionan con los niveles de ausencia (o presencia) del Estado, y con otros factores -étnicos o culturales- que facilitan superar los problemas de acción colectiva, y que juntos generan una respuesta en forma de violencia colectiva. En Oriente pasa algo similar, pero dada su cultura la respuesta (o "solución") es diferente. En ambos casos la gente comete otro crimen, "impartiendo justicia por mano propia".

9. Es difícil, lamentablemente, saber cuántos de los homicidios anuales podrían ser calificados como "limpieza social". Esto sería la proporción comparable con los linchamientos, pues no todos los homicidios son respuesta a los altos niveles de criminalidad y ausencia del Estado. Lo cierto es que contribuyen a elevar la percepción negativa sobre los niveles de criminalidad a nivel nacional, aunque a nivel local podrían disminuirla.

31 December 2009

Entrevista que no ha sido publicada

El 8 de diciembre repondí a una segunda entrevista, por vía electrónica, a la periodista Louisa Reynolds, redactora de elPeriódico. La misma no ha sido publicada, así que me tomo la libertad de compartirla en este espacio para aquellos que puedan estar interesados. Es sobre el papel de los medios de comunicación social en la presentación de los episodios de linchamiento. Carlos A. Mendoza

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